Después de lanzar al mercado The Clash: autobiografía grupal (2020) la intrépida editorial Libros del Kultrum tenía preparada una suculenta selección de libros (aptos para todos los paladares) que la importuna pandemia obligó a guardarlos en el cajón. Por fortuna, pasados siete meses de suplicio, el primer volumen encajonado, sale de su presidio. El ejemplar en cuestión es de impacto asegurado: hablamos de NICK CAVE. LETRAS. OBRA LÍRICA COMPLETA 1978-2019 (2020). Este suculento y completísimo tomo, mantiene la misma línea de diseño ideada originariamente por los libreros aunque mejorada. Quizá el espacio exigido por las letras originales y su traslación al castellano, ha hecho que el habitual formato rectangular vire a cuadrado, ofreciendo una superior apostura. La foto, en blanco y negro, del polifacético artista australiano, en actitud pensativa, invita a penetrar en el contenido y escudriñar los pensamientos expresados en sus enrevesados textos.
Hemos tenido que esperar veinte años para poder deleitarnos con la versión traducida de todos los versos escritos por Cave durante más de cuatro décadas. Al igual que personalidades como Bob Dylan, Leonard Cohen, Scott Walker o Tom Waits, las composiciones de Nick Cave no sobrevivirían sin esa amalgama perfecta compuesta por música y textos. Son casos disparejos donde cada creador ha dado mayor prioridad a una o a otra forma de comunicación; en lo que no difieren es en la importancia de contarnos sus vivencias a través de las palabras. Les pueden denominar cantautores, uno prefiere hacerlo como artistas totales.
De la traducción
El arte de la traducción es de un valor incalculable, en cuántas ocasiones una mala versión no ha echado al traste un texto espléndido, incontables. En el caso que nos ocupa el trabajo de Miquel Izquierdo ha sido absolutamente escrupuloso, mimando hasta el más imperceptible detalle unas poesías de complejidad extrema.
A ningún seguidor de Cave se le escapa el dramatismo, la crudeza (rayando el paroxismo), la exposición de vísceras o esa tristeza desoladora que impregnan sus canciones. No deben preocuparse si no saben inglés, el traductor se ha ocupado de hacerles sentir todas las preocupaciones, paranoias o esa desmedida manera de concebir el amor del poeta como si estuvieran dentro de su atribulado cerebro. Deténganse en Nature boy (Chico silvestre) o People ain’t no good (La gente no mola), por citar dos entre decenas y observarán la sencillez (tan difícil de conseguir) con la que Izquierdo facilita la compresión de lo narrado, impagable.
Al personaje
Nick Cave es un personaje controvertido que te puede llevar del amor al odio en pocos minutos. Suman por igual sus adoradores como los que le detestan. Esta disparidad es fruto de su arrolladora personalidad, que puede interesar o no, pero que a nadie deja indiferente. Tal condición le permite estar por encima de muchísimos autores de poca monta que se creen deidades inmortales. Cave, sabedor de su talento, no lo disimula, presumiendo de ello, la diferencia está en el tiempo que lleva vendiendo sus sueños sin desgastarse, sería de insensatos colocarle en las brasas, su carrera no es poca cosa.
Los detractores le consideran un mesiánico caballero negro prepotente y proclive al amaneramiento, sin embargo la pléyade de fans incombustibles no opinan lo mismo. Para ellos el error reside en no saber entrar en ese extraño mundo habitado por el bardo, porqué una vez te ha abducido, ya no te suelta. El éxtasis y el arrebato te confunden para bien, se instalan para no huir jamás.
Este vasto libro ha nacido para extasiarnos, recrearnos en lo conocido y comprender todas las dudas acumuladas. Al mismo tiempo debería ser un modo de desinhibirse, eliminar ofuscaciones y conocer, aunque sea de paso, a un autor de cabecera al cual es imposible ignorar, su importancia es tan manifiesta que impide alargar el discurso.
Se impone mencionar a Andrew O’Hagan (Prefacio) y a Will Self (Prólogo) dos escritores que nos ofrecen las pistas necesarias para emprender la intrincada senda propuesta por nuestro notable protagonista.
El extracto contiguo pretende ser una pequeña muestra de la maestría tanto del autor original como del alabado traductor, disfruten de ello y no se pierdan el resto, pueden sorprenderse.
Conduje sin parar por una carretera larga y negra, llegué a un cruce, la noche era cálida y negra.
Veo a Robert Johnson con una guitarra de diez dólares a la espalda buscando una melodía.
Ah, y ahí viene Lucifer con su derecho canónico y cien chavalas negras salen de sus fauces genocidas, y el auténtico ritmo salvaje.
Robert Johnson y el diablo, tío, no sabes quién va a plagiar a quién.
Voy en mi coche. Árboles de fuego en llamas. Sentado y cantando el Blues del Bosón de Higgs
Higgs Boson Blues / El Blues del Bosón de Higgs, Nick Cave
Libros del Kultrum se apunta un gran tanto con este vibrante retorno y anuncia imprescindibles novedades: Aretha Franklin, Lenny Kravitz, Quincy Jones, George Harrison o Talking Heads serán las nuevas estrellas de su catálogo, vayan haciendo hucha.
Entre todos debemos intentar defender la cultura, elemento vital que los gobernantes ningunean, hagámosles frente.
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