Hay mucha gente que es llegar octubre y no puede hacer otra cosa que pensar en el invento que es Halloween y buscar excusas para ver pelis de miedo, vestirse como un mamarracho o emborracharse en pijama. Y oye que no os critico, yo soy la primera a la que le entra un no-se-qué cuando ve los escaparates llenos de telarañas de mentira y calabazas que no tienen que ver nada con ninguna de nuestras tradiciones. Ay, bendito capitalismo que empañas nuestra vida y descargas de preocupación nuestra cartera… Eh, tú. Sí, tú. El que me lees. ¿Sabes qué da miedo? Que acaba de terminar octubre y no has hecho absolutamente nada con tu vida. ¿Te acuerdas de cuando empezabas el año lleno de propósitos y sueños oníricos? Ajá, exacto. Buena excusa, sí, sí. Anda, creo que lo mejor que puedes hacer es darte una ducha y ponerte este musicote para adornar con exquisitez la decadencia en la que se ha sumido tu vida.
Ea, híncale el diente.
Derby Motoreta’s Burrito Kachimba se ha posicionado como top de esta playlist al colar dos piezas en él. Los chicos de pelo largo y nombre raro invitan a un mundo metalero con aires flamencos en Nana del caballo grande y Viejo mundo, singular homenaje a Camarón de la Isla en colaboración con Rocío Márquez. Dos temas locos, coloridos guitarristicamente hablando y que has de escuchar. Sabéis que si os damos una de cal, aquí tendréis una de arena, así que llega Pacosan con Delirium para poner el contrapunto. Esta canción se encuadra en un álbum de nombre homónimo que redefine el sonido de la banda y que, personalmente, creo que no se puede escuchar con cascos demasiado alto ya que la voz de David te taladra los tímpanos. Hablando de taladrar, también está Amatria –¿consiguió alguien escapar a sus termitas o se nos han comido a todos?–. El valenciano que es un amor –jeje– nos presenta Un amor, un tema que no te pondrá nervioso, sino que te romperá los esquemas y hará volar hasta el otro lado del charco con su ritmo pausado.
Solo por su nombre dominguero, los Chaqueta de Chándal se merecen que le des una oportunidad a su hijo A moderno resabiado no le mires el dentado, una pieza con mucha autocrítica que te va a dejar con la sensación de que está hablando de alguien a quién conoces –y sí no conoces a nadie así, es que habla de ti–. Con un inicio a órgano que promete una canción lúgubre, pero no, también tiene un sitio Polock, el grupo, no el pintor. Una canción que te deja con la sensación de que has escuchado algo parecido, pero que no sabes exactamente qué es. Lo mismo, pero al revés pasa con Olimpia y su confeti y dinamita, ya que a pesar de que es fácil reconocer referencias, ha sido capaz de agitarlo hasta tal punto de que tienes la sensación de estar comiéndote una obra de arte. Básicamente lo que haces los domingos por la noche con las sobras de tu nevera.
Quien se merece que le dediquemos un párrafo en solitario es el ángel de Nilufer Yanya, una jovencísima londinense con una voz grave capaz de pintar paisajes sonoros y que suena todavía mejor en concierto. A su tema H34 RISES solo le falta un dragón para tenerlo oficialmente todo.
Y sí, todavía hay mucho más. Myoboku viene con un Cosa guapa para que te declares a ese compañero de psiquiátrico que te gusta tanto y lo enamores con un ritmo que lo volverá aún más tarado. Rómpete el corazón y llora por el tiempo pasado en Sun queen, lo último de Gerry Cinnamon. O cuélgate en una de las redes que Wolfwolf y Dieter Meier han tejido a base de batería en Fat Fly. Los chicos de la Mark Lanegan Band dejan espacio para la psicodelia y todo lo que quieras meter en las ensoñaciones que te provocará el tema Letter never sent, que por cierto, ¿hay algo que de más miedo que saber que hay en alguna parte del mundo una carta para ti que no te han enviado? Sí, una canción que tenga el valor de llamarse Pop song y atreverse a darte algo más que pop, ¿nos hemos vuelto locos, Perfume genius? Es que ya no hay respeto por nada o qué ¿quiénes os creéis que sois para hacer que la voz del cantante emule al arpa?
En fin, que espero que al escucharlo te llenes de autoengaño y pienses que serás capaz de hacer algo de provecho de aquí a que acabe el año.
Spoiler alert. You won’t.
Autores de este artículo





