Richard Bona y Alfredo Rodríguez: Emoción vs. técnica

Dos años después de su gozoso show como dueto, Richard Bona y Alfredo Rodríguez volvieron al Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona en formación de sexteto. África y Cuba hermanadas, nuevamente, en la sala Barts.
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en email
Compartir en whatsapp
Tina MASAWI

PUBLICIDAD

El concierto de Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band, era, sin temor a equivocarnos, uno de los puntos álgidos del 53 Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona. Cada vez que el virtuoso bajista camerunés nos visita, el revuelo está garantizado y si lo hace con su compay cubano, el efecto se engrandece.

Probablemente no les haría falta ningún aval, dada su categoría como instrumentistas (los senegaleses adoran a Bona cual deidad), sin embargo, que un tal Quincy Jones les escogiera para formar parte del Gumbo Jumbo All-Stars, les dio visibilidad internacional y potenció sus lazos artísticos.

No debemos hurgar demasiado si queremos deleitarnos con el sabor de la entente afrocubana: con tan solo visionar Raíces, video promocional de la pareja, apreciaremos la profundidad del enlace. Este mismo año también podremos seguir las pertinaces investigaciones de Chucho Valdés, padrino del festival. Las muestras son infinitas y de inigualable valor cultural. Tradición vivificante.

El heterogéneo colorido sonoro estaba dispuesto, sólo hacía falta acreditar su eficacia.

Descargas, alardes e intimismo

 

En la habitual presentación, el director artístico del festival, Joan Anton Cararach, nos iba a revelar un secreto: Richard Bona cumplía años ese mismo día, concretamente 54. El público, que abarrotó la Barts, correspondió al bajista africano cantándole, al unísono, el Happy Birthday de rigor. Bona, con su sonrisa a lo Louis Armstrong, recibió el halago satisfecho y cortésmente.

El espectáculo, inmejorablemente sonorizado, comenzó con una potente descarga de puro aliento africano a la que se le sumó, al instante, un poderoso “tumbao” de Alfredo Rodríguez, primera muestra de fraternidad. En ella destacaron Denis Rodríguez (trombón) y Carlos Sarduy (trompeta), dos sopladores con ímpetu y clase. Le siguió una dilatada versión de ¡Ay! Mama Inés en la que pudimos escuchar los primeros alardes de los músicos del combo. Tras Inés llegó el primer parón rítmico.

Una precisa introducción de bongó a cargo de José Montaña, quien junto al baterista Ludwig Afonso se encargaron de las percusiones, precedió a la presentación de la brava formación y a Gitanerías, hermoso tema de perfil clásico y algo aflamencado. ¿Se imaginan a Paco de Lucía haciendo arabescos con un bajo eléctrico? Pues algo similar se atrevió a concebir el desenvuelto instrumentista africano. Jacarandoso y estupendo cantor, como demostró minutos más tarde en la exquisita Eyala.

Sube y baja

 

Cuando suben al escenario dos virtuosos, es prácticamente imposible que no den rienda suelta a su pericia. El inconveniente se exterioriza si esta demostración resulta fatigosa. Richard Bona estuvo muy contenido toda la noche, no así su colega cubano. Rodríguez hace lo que quiere con las teclas (incluso agradecería un añadido) pero se recrea tanto en la suerte que su discurso pianístico resulta, a todas luces, excesivo. La calidad no se discute, únicamente podemos reprocharle esas ganas de atizar el fuego inútilmente. Maestría escasa de músculo.

No negaremos la gracia ni la eficacia de la función (nos pelearíamos con el 95% de los presentes), no obstante, podemos plantear algún pormenor: además de las exhibiciones mentadas, la disposición del repertorio se convirtió en una especie de montaña rusa, dados los constantes cambios de ritmo, los parones (innecesarios) en pos de animar a la audiencia y ciertos soliloquios triviales del camerunés, por otra parte, excelente maestro de ceremonias. Él se encargó de levantar de sus asientos a toda la hinchada y hacer mover sus caderas sin descanso.

Del Bilongo al triunfo

 

Con la inmarcesible Bilongo y su conmovedor hit Raíces (Roots), encauzaron un final trepidante. Si ese estruendoso cierre, rebajado con una penetrante Alfonsina y el mar (Bona luciendo falsete), hubiese sido la tónica general, el triunfo cosechado se habría redimensionado. Acentuando la síncopa del son montuno cosecharon los mejores frutos, desbancando cualquier tipo de diatriba. No fue así, aunque poco importó. Todo el teatro ovacionó, atronadoramente, a los artistas en la conclusión de un acto al que nadie le apetecía ponerle candado.

El primer concierto presentado en la sala Barts por el 53 Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona, enardeció a una multitud decidida a derrumbar los problemas pandémicos danzando sin parar y con Bona y Rodríguez como seguro de vida. El final de la mascarada parece llegar a su fin o eso esperamos. Que así sea.

Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band. Foto © Marina Tomàs Roch
Richard Bona y Alfredo Rodríguez Band | © Marina Tomàs

Autores de este artículo

Marina Tomàs

Marina Tomàs

Tiene mucho de aventura la fotografía. Supongo que por eso me gusta. Y, aunque parezca un poco contradictorio, me proporciona un lugar en el mundo, un techo, un refugio. Y eso, para alguien de naturaleza más bien soñadora como yo, no está nada mal.

Acqustic

PUBLICIDAD

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en email
Compartir en whatsapp

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Qualsevol Nit te informa que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Victor Parreño Vidiella como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. La legitimación se produce con el consentimiento del interesado. Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de  (proveedor de hosting de Qualsevol Nit) dentro de la UE. Ver política de privacidad del proveedor de hosting. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@qualsevolnit.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra política de privacidad.

Fes-te subscriptor/a i ajuda’ns a seguir compromesos amb el so de la nostra ciutat

SUSCRIPCIÓ ANUAL + WELCOME PACK 

60€

pagament anual (5€ al mes)

SUSCRIPCIÓ MENSUAL

6€

pagament mensual (72€ a l’any)

Si ho prefereixes, pots fer una aportació voluntària seleccionant tu mateix la quantitat que desitgis donar

Queralt Lahoz. © Víctor Parreño

Queralt Lahoz: “Sois la pureza”

La cantant de Santa Coloma, Queralt Lahoz, va presentar el seu primer àlbum ‘Pureza’ (Say it loud, 2021) al Cruïlla XXS. Actitud indomable i “poderío” escènic, acompanyada d’un trio orgànic i electrònic.

Primavera Sound, sábado: La traca final​

A estas alturas del festival ya poco importaba que grupos habíamos visto o cuales nos habíamos quedado sin ver. Seguramente lo importante era que aún nos quedaban un montón de conciertos por delante.

Concierto de El Columpio Asesino en la Sala Salamandra. Foto © Miguel López Mallach

El Columpio Asesino: En el podio del indie

La Sala Salamandra acogió el concierto de los más que experimentados integrantes de El Columpio Asesino para seguir demostrando el nivelón del Let’s Festival en lo que a música indie se refiere.

Musicalment al dia amb Qualsevol Nit

¿Quieres recibir las novedades musicales de Barcelona? Apúntate a nuestra newsletter. Te enviaremos cada semana nuestros mejores contenidos de autor. En primicia. Mola, ¿eh?

Qualsevol Nit te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Victor Parreño Vidiella como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para enviarte nuestras publicaciones, promociones de productos y/o servicios y recursos exclusivos. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de MailChimp (proveedor de email marketing), a través de la empresa The Rocket Science Group LLC, ubicada en EEUU y acogida al EU-US Privacy Shield. Ver la política de privacidad de The Rocket Science Group LLC. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no podamos atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@qualsevolnit.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra política de privacidad.

Fes-te subscriptor/a

Emporta't un Welcome pack

i ajuda'ns a seguir compromesos amb el so de la nostra ciutat