Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch

Bilal: Is that jazz?

El cantante de Philadelphia Bilal hizo gala de su amplia gama de registros que va del jazz y al R&B pasando por el soul, en la presentaión de su último trabajo 'In Another Life' en La [2] de Apolo.

PUBLICITAT

Uno de los mejores elogios que se le pueden hacer al Voll – Damm Barcelona Jazz Festival es la atrevida apuesta por combinar estilos, aparentemente antagónicos, en su programación. Los acérrimos defensores del término jazz, en el sentido más clásico o purista del género, a menudo han criticado esa mezcolanza. Si atendemos a las actuaciones consecutivas de Jon Cleary/John Scofield, Bilal y la prodigiosa Adriana Calcanhotto, quizá los criticones tengan parte de razón, aunque no toda. El jazz es probablemente la música más libre y cambiante que ha existido, por lo tanto no parece descabellado cruzar el rhythm & blues con el soul y la música brasilera, variedades siempre muy unidas al sonido que califica al prestigioso festival barcelonés. En ese sentido invitar a Bilal Sayeed Oliver, Bilal, fue muy apropiado.

A pesar de ser la primera ocasión en que nos visitaba, La [2] de Apolo registró una pobre entrada, la lluvia inclemente perjudicó. Sin embargo deberíamos achacar el fiasco al desconocimiento del personaje por estos páramos. Cierto es que su carrera en solitario sólo consta de cinco discos, pero un intérprete que ha colaborado con artistas del prestigio de Beyoncé, Erykah Badu, The Roots o el idolatrado Kendrick Lamar, merecía un apoyo superior. Visto el resultado dudamos de su retorno y sería una pena porque, a pesar de mostrarse desmedido en algunos tramos, se trata de un cantante de gran potencial con amplia capacidad de mejora, aunque ya haya cumplido los cuarenta.

El trío acompañante ataca los primeros compases de Sirens II con contundencia y anotamos las primeras conclusiones: el show carecerá del ‘flow’ de su última grabación en estudio, In another life (Purpose MusicGroup, 2015). Es prácticamente imposible conseguir la sutileza de dicha grabación con guitarra, bajo y batería, prescindiendo de cualquier efecto electrónico pregrabado. Con todo, el poder de la base rítmica compuesta por el espectacular bajista Conley “Tone” Whitfield y el baterista Joseph Joe Blaxx Grissett fue suficiente para conseguir los efectos deseados: una tonalidad funk potentísima, tan solo ensuciada por algunos desmanes hard del guitarrista Randall Runyon, un buen músico con menos ‘groove’ que sus compañeros.

Por la esquina del pequeño escenario aparece la figura de Bilal ataviada con gafas de sol y una preciosa gabardina que esconde una t-shirt con estampa oriental; unas magníficas botas marrones y unos tejanos de marca completan el atuendo, deportivo y elegante al mismo tiempo. Se encamina al micrófono chulescamente, portando una taza blanca, al parecer llena de alguna infusión que humeará durante toda la velada.

Bilal abusa del postureo y de una actitud algo vacilona, ninguno de esos excesos, incluidos gritos artificiales, empañan un show de estructura sencilla, hábil y bien engarzada.

El de Philadelphia recordó el desgarro de Bobby Womack en la colosal Sometimes, pero si debemos escoger una peculiaridad en su voz, ésa sería la del falsete. Entonando Something to hold on to o White turns to grey aparecieron los espíritus Curtis Mayfield y Marvin Gaye cogidos de la mano, así como el de Prince, omnipresente. Si tuviera la voz más grave podríamos incluir a Barry White en el grupo que asesora su manera de cantar, de una sensualidad turbadora. En una de las épocas más púdicas que recordamos, en la que te bloquean por mostrar una artística foto de un pecho de mujer, reencontrase con este tipo de canciones alentadoras al beso, al abrazo y algo más, estimula. No estamos hablando de groserías ni de talante calenturriento, hablamos exclusivamente de sexo natural y puro, ¿es eso pecado? no, es vida.

Bilal posee más virtudes: es un showman cualificado, empatiza, hace reír, se mueve con gracejo por la escena. Rapea, utiliza el ‘scat’ como recurso y hasta se exorciza sin disimular.

Bilal llegó pletórico al final para interpretar Back to love, la irresistible Soul sista y los regalos habituales: en este caso Reminisce y All matter, dejándose en el camerino Is this love (Bob Marley), un acierto.

Comentábamos al inicio de la crónica el acierto, o no, de incluir un espectáculo de soul en un festival donde la palabra jazz aparece remarcada. La inclusión en el set del tema Naima (John Coltrane) les ofrece la respuesta definitiva; otra cosa es si vale la pena trastocar esa joya, en mi humilde opinión, no.

Jazz, soul y sexo, tres en uno. Dicen que es retro futurista, quizás tengan razón. Se llama Bilal.

Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal | © Marina Tomàs
Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal | © Marina Tomàs
Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal | © Marina Tomàs
Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal | © Marina Tomàs
Bilal. Foto © Marina Tomàs Roch
Bilal | © Marina Tomàs

Autores de este artículo

Picture of Marina Tomàs

Marina Tomàs

Tiene mucho de aventura la fotografía. Supongo que por eso me gusta. Y, aunque parezca un poco contradictorio, me proporciona un lugar en el mundo, un techo, un refugio. Y eso, para alguien de naturaleza más bien soñadora como yo, no está nada mal.

PUBLICITAT

Continguts relacionats

Jimena Amarillo © Aitor Rodero DESTACADA

Lusillón + Jimena Amarillo: Ens posem sentimentals

El passat divendres 16, el Let’s Festival donava el tret de sortida amb les actuacions de l’artista emergent Lusillón i la referent de la nova escena pop Jimena Amarillo a la Sala Salamandra de l’Hospitalet de Llobregat.

Sidonie Sidecar DESTACADA

Sidecar: L’Últim Ball

Después de 40 años de apasionada actividad, la sala Sidecar cambiará de dueños. Para la despedida, programó dos noches en las que el pasado, presente y futuro se dieron la mano. Vamos a ser gamberros.

Eliane Elias: 100 años de samba

Eliane Elias rinde homenaje a la samba en su último trabajo ‘Dance of Time’ conjugando con maestía jazz, clásica y esencias de Brasil.

Concierto de Soleá Morente en Barcelona. Foto © Marina Tomàs

Soleá Morente: Buscando el camino adecuado

Con adelantos de su nuevo disco, aunque todavía con el recuerdo de ‘Aurora y Enrique’, su postrera grabación, Soleá Morente y su grupo llegaron a La [2] de Apolo para ofrecer muestras de ese versatilidad que la define como artista.

Concert de Brams. Foto © Òscar García

Brams: Trenta anys de persistència

El concert de Brams que obria la 27a edició del Barnasants, va ser un autohomenatge a un corpus creatiu que manté la seva consistència 30 anys després. Difícil destriar el fet musical de la consciència de classe i de país en un grup que sempre ha fet bandera del seu compromís.

Primavera a la Ciutat, Pete Doherty. Foto © Víctor Parreño

Primavera a la Ciutat: Escalfar motors

Crònica dels concerts de Pete Doherty a Paral·lel 62 i Nilüfer Yanya a la sala Apolo dins del cicle Primavera a la Ciutat 2025. Dues propostes molt diferents que van captivar el públic: Doherty amb un directe íntim i sincer, i Yanya amb una posada en escena sòlida i emocional.

Club de Nit

De la feina a casa i de casa a la feina… ha de haver-hi alguna cosa més. Ser del club et dona accés a:

Subscriu-te!

T’està agradant el que veus? Forma part de la comunitat musical de Barcelona