Ya casi cuesta recordar cómo eran las cosas antes de todo esto. Nuestra forma de relacionarnos con la música también se ha modificado con la llegada de la cuarentena: despojados del encuentro con los demás, de los conciertos y los festivales, ahora la escucha de nuevas canciones se produce fundamentalmente en la intimidad. Bien como acompañamiento solitario o como estímulo para levantarse y bailar.
Cuando comenzó el mes de marzo todavía podíamos hacer chocar nuestros cuerpos al ritmo de las cosas. Y esa posibilidad se presenta tan lejana que cuesta creer que muchas de las canciones que hoy recogemos saliesen a la luz apenas el mes pasado, apenas ahora; el tiempo se dilata y se contrae a su gusto. Pero nosotros mantenemos el ritmo: abrimos esta nueva lista con las Green shadows de Honey Harper, que es capaz de dibujar un entorno diferente, de transformar el ambiente con su presencia fantasmal.
Ya durante la cuarentena, Rosalía lanzó Dolerme, un tema compuesto de forma acelerada y en el encierro que recupera algunos esbozos de El mal querer y los funde con sus últimos trabajos, más próximos a la herencia latina y los marcos comerciales. Si hablamos de descanso, resulta difícil no caer en una nube con la versión que los Corizonas han realizado de Comfortably numb, el clásico de Pink Floyd.
Uno de los grandes éxitos del mes de marzo ha sido el último álbum de Triángulo de amor bizarro, del cual rescatamos el tema Vigilantes del espejo para la ocasión. Agarrados al indie patrio nos deslizamos por la lista hasta llegar a Monopatín, lo último de Medalla, que a base de golpes de guitarra se resisten a que caigamos en la desidia y el estancamiento. Hay muchas nuevas canciones por delante y tampoco es cuestión de dejaros sin sorpresas, pero permitidme el apunte: la escucha de Can’t do much, de lo último de Waxahatchee, hace que las cosas sean más fáciles durante un ratito. Todo esto y mucho más, justo aquí debajo. Que la música se apodere de vuestros silencios.
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