Widowspeak © Oscar Garcia DESTACADA
Widowspeak © Oscar Garcia DESTACADA

Widowspeak + Jess Ribeiro: Marca de la casa

El dueto neoyorquino Widowspeak se acercó a La Nau para dar rienda suelta a ese pop ensoñador que tan bien dominan y, de paso, alargar la promoción de 'The Jacket', su último trabajo. La enigmática artista australiana Jess Ribeiro hizo las veces de telonera. Menú apetitoso.

PUBLICITAT

Teníamos ganas de volver al Sidecar para comprobar de qué manera se estaba cumpliendo la transición. Desgraciadamente (no es el primer caso) la actuación de Widowspeak y Jess Ribeiro, se trasladó, por problemas de aforo (al menos esa era la nota oficial) a La Nau. Nos quedamos sin ver las, supuestas, renovaciones, pero tampoco nos desagradó el cambio, en el Poble Nou siempre nos tratan de perlas y estaríamos más anchos (la sala no se llenó).

Apuntes para Jess

 

Sin seguir una línea dispuesta, es evidente que a los teloneros se les tiene poco en cuenta. En general, ocupan un lugar de asistencia, que ayuda a calentar el ambiente (según las aptitudes) o a prolongar el show preestablecido. La ecléctica y simpática “aussie”, Jess Ribeiro (cuando podemos nos gusta cambiar impresiones), no tan solo fue un aperitivo estimulante, sino que casi se zampó a las teóricas estrellas con el único soporte de una guitarra eléctrica y su cautivadora voz. No exageramos al sentenciar que la Ribeiro nos sedujo bastante más que las prestaciones indie-pop de los de New York.

Su exquisitez y esa evocación (no pretendida) a The Velvet Underground insinuada en Summer of love, título del novedoso disco de este 2024, nos embrujó, situando el listón, que debían superar la pareja de Brooklyn, por las nubes.

Triunfante monotonía

 

A primera vista, no parece que Molly Hamilton y Robert Earl Thomas (Hamilton es más empática) se lo pasen en grande, encima del escenario, ni tan siquiera con el refuerzo (encomiable) de teclados, bajo y batería, pero esa es su manera de tratar sus composiciones en directo, poco distanciadas (algún guitarrazo lo disimula) de la labor realizada en estudio.

No queremos ningunear su trabajo compositivo, pero exceptuando While you want, Salt (preciosa melodía pop), The drive (de ritmo acelerado y con excelentes punteos de guitarra a cargo de Earl Thomas), un Plum con ligeras irradiaciones a The Pretenders o Everything is simple (nuevamente Thomas exhibiéndose con anárquicos zarpazos de calidad),  todo nos sonó repetitivo, como si estuviéramos instalados en un bucle sonoro, agradable, eso sí.

La calidez vocal de la Hamilton no esconde precariedades. De un tiempo (demasiado largo) a esta parte, nos están acostumbrando a un tono monótono que ni molesta ni embriaga; problema no resuelto. Hablamos de un timbre de voz (sin apenas registros) que podría ser un instrumento supletorio, no obstante acaba agotando. Si tenemos que escoger entre el susurro infinito o la posibilidad de un gallo indecente, nos quedamos con la pollería.

El público presente se extasió con la limpieza sonora, esa suavidad enamoradiza (truncada por detonaciones baldías) o el buen gusto que atesoran, injusto negarlo. Sin embargo, ese tufo a sensatez aburrida, revoloteó toda la noche.

Los fans (prendados del que, ya, podríamos definir como el sonido del Primavera) obligaron a la dupla a regalar bises como Coke bottle game o Wicked game, su habitual y digna revisión del tema de Chris Isaak, que acabó siendo lo mejor del concierto. A estas alturas compositivas es muy difícil llegar. Ellos lo saben, no les quepa ninguna duda.

Seductora, previsible, competente, asequible, plana, cualquiera de estos adjetivos servirían para definir una actuación que embelesó a los incondicionales y dejó llenos de incertidumbres a los que no lo son. Así fueron los hechos.

Widowspeak © Oscar Garcia
Widowspeak | © Òscar García
Widowspeak © Oscar Garcia
Widowspeak | © Òscar García
Widowspeak © Oscar Garcia
Widowspeak | © Òscar García
Widowspeak © Oscar Garcia
Widowspeak | © Òscar García
Widowspeak © Oscar Garcia
Widowspeak | © Òscar García
Jess Ribeiro © Oscar Garcia
Jess Ribeiro | © Òscar García
Jess Ribeiro © Oscar Garcia
Jess Ribeiro | © Òscar García
Jess Ribeiro © Oscar Garcia
Jess Ribeiro | © Òscar García

Autores de este artículo

Picture of Òscar García

Òscar García

Hablo con imágenes y textos. Sigo sorprendiéndome ante propuestas musicales novedosas y aplaudo a quien tiene la valentía de llevarlas a cabo. La música es mucho más que un recurso para tapar el silencio.

PUBLICITAT

Continguts relacionats

Nora Norman, Sidecar

Nora Norman: Soul transparente

La vallesana Nora Norman, una de las nuevas voces más prometedoras del soul hispano, presentó su primer trabajo, Chaos (Mad Moon Music / Gran Sol, 2018), el pasado 12 de mayo, en la sala Sidecar, en el marco del festival Guitar BCN.

Concierto de Los Hermanos Cubero en Nits del Coliseum. © Víctor Parreño

Los Hermanos Cubero: Jarana vacilante

Los Hermanos Cubero celebraron, en el ciclo Nits del Coliseum, el bautizo de sus dos últimas criaturas discográficas. Fiesta a lo grande junto algunos de sus mejores amigos/colaboradores.

The Black Lips. Foto © Aitor Rodero

Black Lips: Clásico, pero no tópico

Los estadounidenses Black Lips presentaron su último disco de estudio ‘Sing in a world that’s falling apart’ (Fire Records, 2020), ante una Sala 2 de Apolo hambrienta de rock and roll.

Club de Nit

De la feina a casa i de casa a la feina… ha de haver-hi alguna cosa més. Ser del club et dona accés a:

Subscriu-te!

T’està agradant el que veus? Forma part de la comunitat musical de Barcelona