Angus & Julia Stone, Razzmatazz

Angus & Julia Stone: En el país de las maravillas

Angus & Julia Stone presentaron su último trabajo 'Snow' (PIAS, 2017) el pasado martes 24 de octubre en la sala Razzmatazz de Barcelona.

PUBLICITAT

Como cuando Alicia cayó en la madriguera, lo que nos esperaba tras la puerta de la Sala Razzmatazz era otro mundo…

Oscuridad. Las luces fluorescentes permiten ver los dibujos ocultos en la entrada impresa del concierto. La sala, sin embargo, parece la de siempre: ruido de voces murmurando, personas tomando alguna cerveza, luz tenue… Y sigue siendo la misma hasta que empiezan a sonar las primeras notas. “This is gonna be fucking awesome”, exclama entusiasmada una joven. De repente, todo se tiñe de púrpura y, acompañado por unas sombras, el sonido de una trompeta invade la sala. Angus & Julia Stone han llegado.

Su sonido, sus voces, todo lo que les rodea nos atrae. Nos dejan en un estado de hipnosis del que no podemos ni queremos salir. Son ese tipo de personas de las que no puedes despegar la vista. Tienen un magnetismo animal desgarrador. ¿Habéis visto la película El perfume? Es a ese tipo de atracción al que me refiero, quitándole lo turbio. Ellos saben lo que provocan en su público y lo aprovechan: ella, con su vestido sugerente y sus movimientos de baile, como en los sesenta, totalmente desinhibida; él, con su gorra de marinero y su actitud tímida pero sexy. La compenetración que existe entre los hermanos atrapa aún más. La fusión de sus voces, la dulzura de Julia y la aspereza de Angus engendran un sonido absolutamente cautivador.

Escogen el tema Baudelaire para abrir el concierto, una apuesta arriesgada por su ritmo pausado. No decepcionan. El dúo australiano presenta en Barcelona su nuevo disco, Snow (PIAS, 2017), el primer álbum que han escrito los hermanos Stone solos. Siguen fieles a sus otros álbumes, no dejan de lado ese indie folk y pop en un registro acústico que los caracteriza. No es hasta la segunda canción que tocan, Make it out alive, cuando descubrimos que entre las sombras del escenario se oculta un tótem gigante: los ojos de lo que parece ser un águila de madera se iluminan. Es todo un espectáculo. El escenario se convierte en un bosque oscuro, rodeado de niebla con lobos que aúllan a la luz de una luna de color fucsia. De nuevo ese magnetismo animal.

En este pequeño mundo que han conseguido crear les acompañan unos músicos, a cuál más peculiar e impresionante, como personajes de Lewis Carroll. Pero el mad hatter, el batería, no lucía un sombrero de copa sino un ushanka (gorro ruso de orejas flexibles). En cuanto a la oruga azul, ningún músico se le asemeja, pero los hermanos se metamorfosean tocando cada vez un instrumento diferente: Julia pasa de la trompeta a la guitarra con tal facilidad que, incluso, es capaz de sujetar ambas a la vez. Angus también pasa por la harmónica y se atreve al final con la trompeta, aunque conservando la timidez. La maestría de ambos con los instrumentos de cuerda es incuestionable.

El público conoce las facetas de los Stone y es capaz de identificar las diferentes canciones, ya sea la pegadiza Chateau como la entrañable Wherever you are, o la dulce Private lawns, de su primer álbum A book like this (Capitol Records, 2007). Las conocen todas menos una, una canción que no es suya, que hemos escuchado todos mil veces, pero jamás así. Hablo del clásico Ni tú ni nadie del álbum Deseo carnal (Hispavox, 1984), de Alaska y Dinarama. Todos se la saben. La voz delicada de Julia y su acento contrasta por completo con la versión de Alaska. Los giros que hace ella con la garganta recuerdan levemente a los de la cantautora de indie folk española Russian Red. En el escenario Julia toca la trompeta y su hermano la harmónica. En la pista el público se entrega. Brutal.

Los dos momentazos de la noche llegan con el sonido de Big jet plane y Why don’t you stay. Con la primera un mar de manos alzadas sujetando móviles inundan la sala. Las luces de sus cámaras se convierten en una pista de aterrizaje para ese gran avión del que habla la canción. Con el siguiente tema Julia nos seduce por completo. Una letra que dedicó a su ex pareja: “I sing this song to remind him that I loved him”, explica sin lamentaciones. Parece que mientras canta esté besando el micrófono. El punto álgido de las actuaciones llega con Why don’t you stay. Celestial. Un manto de nieve artificial empieza a caer sobre el escenario. Nadie se lo puede creer. Gritos y más gritos de euforia.

Parece que este será el capítulo final perfecto de la historia, pero no lo es. El público es insaciable. Hasta Carroll tuvo que escribir una continuación de su novela infantil. Los hermanos nos regalan, no uno, sino dos bises más. El esperado A heartbreake, bajo un escenario pintado de rojo, y la inesperada traca final, Soldier, una canción que compusieron hace diez años para A Book like this y que cantaron en la anterior ocasión que visitaron Barcelona. Una canción que combina a la perfección con la gorra de marinero de Angus: es su historia con el mar, la conexión de su familia con la navegación. Totalmente diferente a todo lo que hemos escuchado esta noche. Seducción completada en tres, dos, uno… una gran ovación se alza en toda la sala. El final idóneo para acabar un concierto mágico.

Y yo me pregunto: después de lo vivido, ¿cómo diablos pudo volver Alicia al mundo real?

Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone
Angus & Julia Stone, Razzmatazz
Angus & Julia Stone

Autores de este artículo

Picture of Víctor Parreño

Víctor Parreño

Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.

PUBLICITAT

Continguts relacionats

Skunk Anansie. Foto © Aitor Rodero.

Skunk Anansie: Atronador Aniversario

La sala Razzmatazz amparó uno de los conciertos del European Tour 2025, gira conmemorativa del nacimiento, hace 30 años, de Skunk Anansie, show incluido en el festival Cruïlla Hivern.

Concierto Joss Stone en Barcelona. Foto © Marina Tomàs

Joss Stone: Soul sofisticado

La polifacética artista británica Joss Stone presentó, en el Festival Jardins de Pedralbes, un esbozo de ‘Never forget my love’, su nuevo trabajo discográfico. Concierto benéfico co-organizado con CUPRA en favor de La Fundación Lucha contra las Infecciones.

Paco Ibáñez. © Miguel López Mallach

Paco Ibáñez: Nos queda la palabra

Paco Ibáñez cerró, en el Festival Mil.leni, la gira 50 años del Olympia, conmemoración que el legendario artista valenciano ha celebrado durante el último año y medio. Su penúltimo soplo para contrarrestar la ignominia imperante.

Concierto de Dorian. © Miguel López Mallach

Dorian: Dios no existe

El ciclo Nits del Primavera ha amenizado las calurosas noches de este extraño verano con Christina Rosenvinge, Cariño, Belako, Carolina Durante, Cecilio G, Kiko Veneno… El viernes 18 de septiembre fue el turno de Dorian, la banda barcelonesa de inconfundibles melodías electrónicas synth pop y de letras que relatan melancólicas, existencialistas y nihilistas historias.

El coronavirus en la música. Foto © Sam Moqadam

Sobre el impacto del coronavirus en la música en vivo

COVID-19 pasará a la historia como el virus que vino a cambiar nuestro mundo, incluyendo el de la música en vivo. Marc Muñoz reflexiona sobre el impacto del coronavirus en el sector del directo y en la programación de conciertos.

Club de Nit

De la feina a casa i de casa a la feina… ha de haver-hi alguna cosa més. Ser del club et dona accés a:

Subscriu-te!

T’està agradant el que veus? Forma part de la comunitat musical de Barcelona