O bien muy temprano, o bien con la caída del sol: esas son las dos vías de las que disponemos para hacernos a la calle en esta fase de la desescalada. Después de casi dos meses de encierro, parece que la situación comienza a destensarse. A lo largo de más de 50 días, la música no ha dejado de retumbar en las paredes de nuestros hogares, como interconectándolos en una suerte de campo sonoro común. En Qualsevol Nit repasamos algunas de las canciones nuevas que han contribuido a mantenernos cerca durante el ya extinto mes de abril del 2020.
Abrimos la lista bailando, aunque suavemente –no conviene lanzarse sin calentamiento–: My best friend, el último sencillo de Alfie Templeman en colaboración con Coach Party, hace los honores. El sonido acústico de Shane, de los Fruit Bats; o de Smoke, de Jess Williamson, se ajusta perfectamente tanto al amanecer como al atardecer. Pero no olvidemos el baile ni un momento, y pensemos en él al volver a nuestro hogar: Fes-te a casa, de TMATNB, mantiene viva la atmósfera.
Uno de los grandes lanzamientos de abril fue Kyoto, parte del doble sencillo que supone el regreso de Phoebe Bridgers a su carrera en solitario tras el lanzamiento de Better Oblivion Community Center, su proyecto en colaboración con Conor Oberst, líder de unos Bright eyes que también han comenzado a preparar su esperadísimo regreso. También hemos asistido a la aparición de midnight love, el último trabajo de girl in red, una artista ideal para desanudar las ansiedades de estos días tan raros.
En el panorama nacional también se sigue produciendo: Dance dance decadence V1, de b1n0 en colaboración con El Petit De Cal Eril; Discoteca en ruinas, de Joe Crepúsculo; o Dust in the sky, de Gessamí Boada son tres ejemplos de ello, en tres registros bien distintos. Y rematamos la faena con dos novedades estelares: por un lado, el nuevo trabajo de Leon Bridges, titulado Inside friend y para el que ha contado con la colaboración de John Mayer; por otro, material fresco de la mano de Faye Webster. No hay mejor manera que su In a good way para cerrar este prólogo. Que la música os acompañe en vuestros nuevos paseos primaverales.
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