Hay voces suaves, voces tranquilizadoras, voces que parece que paran el tiempo. Voces que ayudan a evadirse de la locura del día a día y de la hiperconectividad a la que estamos sometidos… Roberto Carlos Lange, más conocido por su nombre artístico Helado Negro, tiene una de esas voces. En su parada en Barcelona, el cada vez más conocido cantautor estadounidense desplegó toda la calma de su folk vaporoso y onírico, presentando su último álbum de estudio Far In (4AD, 2021) ante una sala Wolf de prácticamente repleta.
Acompañado por dos músicos al cargo de la batería y el bajo, Helado Negro arrancó la noche con la serena Wake Up Tomorrow, que dio paso al reposado groove de Purple Tones, que Lange interpretó con su guitarra a cuestas. Ahora bien, no fue hasta la llegada del up-tempo del pop psicodélico de Gemini and Leo que la sala Wolf comenzó a animarse acompañando los elegantes, pero a la vez tímidos pasos de baile que Roberto Carlos Lange protagonizaba encima del escenario.
El ritmo no decayó con There must be a song like you, uno de los cortes más destacados y bailables de Far In, séptimo álbum de estudio del cantautor y seguramente su obra más ambiciosa hasta la fecha. En ella, Lange reflexiona sobre temas tan trascendentes para el ser humano como el cambio climático, la naturaleza, la familia o el amor. Todo ello, a través de una mezcla de estilos que pueden parecer tan diferentes como el pop, el ambient, la electrónica, la bossa nova, el funk, el R&B o el jazz; pero que en este caso comparten la sutileza y sedosidad con la que Helado Negro las trata, tanto en el estudio como en directo.
Bilingüismo al poder
Tras un inicio 100% en inglés, el castellano tomó protagonismo a través de Aureole, cuyos loops interminables hicieron las delicias del respetable. Roberto Carlos Lange exhibe sus orígenes a través del bilingüismo de sus canciones. El inglés predomina claramente, como marca el haber nacido en el sur de Florida y residir en Carolina del Norte; mientras que el castellano también se abre paso por momentos, fruto del origen ecuatoriano de su familia. No es extrañar así, que sus cortes más intimistas sean en su lengua materna, como la melancólica Agosto, que por momentos pareció parar el tiempo en la sala Wolf.
El público, ya hipnotizado por las vaporosas atmósferas generadas por las suaves melodías de Helado Negro, volvió a acelerarse y a mover las caderas con la oscura Outside the Outside, pieza con claras influencias en la música house y en la que los loops volvieron a tomar protagonismo.
“Siempre pasa lo mismo” dijo con una sonrisa en los labios Roberto Carlos Lange anticipando los lamentos que provocó segundos después su anuncio de que la noche estaba a punto de terminar. Con su inconfundible y ligeramente canoso pelo afro y vestido totalmente de negro, la timidez de las palabras de Lange contrastaban con la claridad del mensaje de sus letras. Como en el caso de La Naranja, una inteligente reflexión sobre la abundancia perdida centrada en la fruta que Lange más disfrutaba de joven.
Los bises fueran la oportunidad para recuperar algunas de las canciones más destacadas del This is how you smile (RVNG, 2019), sexto disco del cantautor. Pais Nublado fue coreada por el público, mientras que las incontables repeticiones del estribillo de Running pusieron a prueba la capacidad de canto de los presentes. La vitoreada bossa nova Sabana de luz fue el colofón final a una velada calmada, por momentos lisérgica, pero sobre todo melancólica. En definitiva, un auténtico oasis de tranquilidad en el que Helado Negro demostró el porqué es una de las voces más aclamadas de la nueva escena pop en Estados Unidos.






Autores de este artículo

Pere Millan Roca

Víctor Parreño
Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.