He de admitir que entré el pasado jueves 12 de febrero a la Paral·lel 62 a ver a Jeff Tweedy con una expectativa bastante distinta de la realidad. Como suelo hacer antes de conciertos en los que no sé muy bien que encontrarme, busqué en Internet la setlist de las paradas anteriores a esta y, viendo que esta consistía mayoritariamente en temas consagrados de su aclamadísima banda Wilco, me di por satisfecho. Nada más lejos de la realidad.
Si bien la gira española de Tweedy comenzó con dos conciertos en solitario en A Coruña y San Sebastián, en los que, efectivamente, sonaron clásicos como Via Chicago, I Am Trying to Break Your Heart, Jesus Etc., etcétera, para sus fechas en Madrid y Barcelona se vio acompañado de toda una banda para repasar su discografía en solitario, una bastante breve hasta la reciente publicación del extenso Twilight Override (dBpm, 2025), álbum con la friolera de 30 temas.
Acompañando en el escenario a Tweedy estaba el grupo de músicos que le ha ayudado a dar forma a este último álbum, entre los que se encuentran sus dos hijos, Sammy y Spencer, Sima Cunningham (que hizo las veces de telonera también), Macie Stewart y Liam Kazar; músicos jovencísimos (más que la mayoría de asistentes) y de Chicago, de los que Tweedy dijo haber visto crecer desde pequeños. Un asunto, por lo tanto, mucho más más familiar de lo que puede ser su otra banda.
One Tiny Flower, sin embargo, comenzó la noche recordando mucho a Wilco, una de estas canciones medio hipnóticas que acaban desintegrándose en su segunda mitad, algo que no sonaría totalmente fuera de lugar en discos como A Ghost Is Born (Nonesuch, 2004). Siguiendo con otros tantos temas nuevos, como Caught Up in the Past o Forever Never Ends, con un estribillo gritado por su hijo Sammy mientras Tweedy padre se perdía en solos de guitarra, pasamos a repertorio más antiguo, de discos como Sukierae (dBpm, 2014) o Warm (dBpm, 2018).
Servidor reconoce haberse encontrado bastante perdido entre una gran parte de estas
canciones, habiéndome escuchado un par de veces el último álbum (no entero) y un par de canciones más, pero sí que reconocí y fui pillado por sorpresa por una que recordaba haber escuchado y disfrutado hace tiempo, Having Been Is No Way To Be, con su andar lento y su confesional letra: Now people say / What drugs did you take / And why don’t you start taking them again / But they’re not my friends.
Otros momentos destacables de la noche incluyeron la preciosa Stray Cats in Spain, Feel Free o Twilight Override. Durante el bis, tras las presentaciones de la banda, Tweedy comentó que les gusta tocar una canción que solo harán una noche, por lo general una cover aprendida esa misma tarde. En Madrid tocó Fat Bottomed Girls de Queen; en Barcelona, fue Spanish Bombs de The Clash, cantada a viva voz por el público de la sala. Con el tema Enough (título apropiado), Jeff Tweedy y banda cerraron un concierto generoso, simple y bonito.
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