Se abren las puertas de la Sala Paral·lel 62 y comienzan a llegar los primeros fans de Luna Ki. A la entrada, los puestos de merchandising y cerveza estaban a rebosar, y es que todos venían preparados para disfrutar como nunca del concierto.
La espera no se hizo muy larga, ya que subieron al escenario para amenizar el tiempo el grupo telonero Por Las Noches. La gente disfrutó de su música y calentaron motores para lo siguiente que se venía.
3,2,1… Que comience el show
Eran las 21:30 de la noche cuando las luces se apagaron. La sala, expectante, comenzó a gritar cuando aparecieron en pantalla unos visuales que daban inicio al concierto. Sonaron las primeras notas y la artista empezó a cantar Supernova con la que el público se dejó la garganta. Luna Ki saludó a toda la sala y ya tras la primera canción, dio las gracias a los asistentes confesando que si no fuera por ellos, ahora mismo estaría tomándose un Rivotril, nombre de la segunda canción del setlist y una de las primeras canciones de su carrera que se dieron a conocer entre sus fans.
Tras tres canciones se le unieron sus bailarines para interpretar su tema Dispara, esta vez la versión remix junto a Garabatto.
El concierto siguió su curso con Luna Ki cantando temazo tras temazo hasta llegar a una fiesta improvisada, ya que la artista dejó el escenario un par de minutos mientras el público y los bailarines bailaban al ritmo de Disney.
Una montaña rusa de emociones
En todos los conciertos hay una parte más sensible y cercana al público. Y aunque ya de por sí Luna Ki crea en sus conciertos un ambiente familiar, consiguió pasar de nivel al generar una increíble atmosfera cantando un tema que no ha salido en las plataformas digitales, No soy Diosa. Al introducir el tema dio un speech sobre cómo hay canciones con las que puedes conocer al artista y que esta era una de ellas, donde conoceríamos a la Luna Ki más personal. “Este tema es vuestro”, decía la cantante. Y es que tras terminar de cantar esta balada al piano, un fan preguntó que cuándo saldría, y Luna Ki con una gran sonrisa explicó que este tema no iba a salir, que se quedaba entre ella y el público de Barcelona, ya que un año atrás, la cantó en la sala Apolo y la gente sin haberla escuchado previamente comenzó a cantarla, algo que la convirtió en una canción más especial para ella.
Con esto no se acabaron las sorpresas, ya que seguidamente subió al escenario a sus amigos y también teloneros, para cantar juntos Lo que Duele.
El cierre de una fiesta
Obviamente, el concierto no iba a terminar hasta que la fiesta no explotara del todo, y fue nada más terminar de cantar Bizarre Fatalité, cuando Luna Ki subió al escenario a Alex, un fan que había ganado un concurso vía Instagram y había tenido la suerte de pasar un día entero con ella, y no solo eso, sino que también cantaron juntos la canción favorita de él, La Partida.
Y es que aunque a algunas personas Luna Ki le pueda parecer una persona excéntrica, ya sea por sus looks o por sus letras, la realidad es que una persona que ha luchado por todo lo que ha conseguido y no se olvida de las personas que le han apoyado en todo momento, y es por eso que en la siguiente canción, Tu Tumba, se unieron junto a Alex en el escenario su equipo y familiares, siendo sin duda uno de los mejores momentos del concierto, ya que toda la sala se volvió loca e hizo temblar el suelo de la Sala Paral·lel 62.
El concierto llegaba a su fin con su icónica trilogía de canciones: Enero, Febrero y Septiembre, y con su último single Harakiri. Y con esto podemos confirmar que, sin duda, Luna Ki sí que sabe cerrar una fiesta por todo lo alto.
Autores de este artículo
Claudia Martuscello
Aitor Rodero
Antes era actor, me subía a un escenario, actuaba y, de vez en cuando, me hacían fotos. Un día decidí bajarme, coger una cámara, girar 180º y convertirme en la persona que fotografiaba a los que estaban encima del escenario.





