Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach

Quico Pi de la Serra: Blues de combate

Quico Pi de la Serra retornó al Barnasants para presentar su último disco en directo grabado en las Cotxeres de Sants un año antes. El Auditori Barradas acogió esta vez al comprometido artista. Casi sesenta años de lucha incansable le contemplan.

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Las canciones de Quico Pi de la Serra provienen de un lugar donde no existen reyes ni mandatarios castradores de ideales. Para el bardo barcelonés, el Barnasants (colabora en él desde la primera edición de 1996) es el refugio ideal donde cobijar esas descargas (en forma de trovas) avivadas por su voz y su guitarra. Instrumentos ejercitados con el objeto de dar la palabra a los pueblos, deseosos de encontrar su usurpada libertad. Cançons de combat (Temps Record, 2020) ha prorrumpido para cumplir ese menester.

Si le hubieran jurado, poco después de la muerte del dictador, que a estas alturas todavía debería entonar (casi por obligación) temas como Si els fills de puta volessin no veuríem mai el sol, el gran Quico habría puesto cara de incredulidad. Desgraciadamente la situación social y política actual, no tan sólo invita a recordar, sino que resulta imprescindible entonarla nuevamente voz en grito, así están las cosas.

Con setenta y ocho años cumplidos, a este bluesman camuflado de cantautor quizá ya le tocaría descansar o rebajar el tono de su discurso. Sin embargo, nuestro francotirador de versos seguirá en la brecha mientras pueda, no nos defraudará.

Cancionero ejemplar

Quico Pi de la Serra no quiso sustituir a su compañero de batallas Amadeu Casas (recientemente fallecido) y únicamente contó para la ocasión con el apoyo del soberbio armonicista Joan Pau Cumellas. Pletórico en la faceta vocal y con un dominio de la guitarra eléctrica asombroso, su repertorio, sin mácula, lució como nunca.

El primer ejemplo de vigor y calidad ya nos lo sirvió en el inicio con Sento el vent, magnífica pieza de 1974 en la que los primeros toques “blueseros” hicieron acto de presencia. De hecho el blues (textos aparte) fue el auténtico protagonista. Hey hey baby y My chauffer (instrumentales) parecieron importadas del mismísimo Delta, como también la irónica Cançó en “I”, Apa noi o Merda, final de un set recortado por la molestosa problemática horaria.

Destacar algún tema nos pone en un aprieto, lo intentaremos. Por orden aparecerían La meva estrella (no és possible el que visc); La mala setmana (prodigioso Cumellas); Sé (perla del 73); la intimista Igual que ahir o L’escola de Ribera, monumental composición de Ovidi Montllor.

En el apartado más belicoso sobresalieron la agitada La cultura, una sublime recreación de El burro i l’àguila que compitió, en mala leche destilada, con Mediocritat i la citada Si els fills de puta volessin no veuríem mai el sol, coreada por toda la platea. Le secundó, poco antes del cierre, Bella ciao, el popular canto italiano antifascista.

L’home del carrer

 

Algo solemne, aunque mostrando empatía, Quico Pi de la Serra también nos obsequió con una espeluznante versión de L’home del carrer, a la que añadió una bellísima coda musical henchida de sentimiento. No exageramos al aseverar que estamos ante una de las mejores canciones que se han escrito no tan solo en este país sino mucho más lejos de él. Las musas le aparecieron cuando la compuso y le siguen acompañando cada vez que la canta. Milagrosa.

Comunista, guerrero, excepcional músico, toca pelotas de profesión, mal hablado, poeta mayúsculo, ese es Quico Pi de la Serra.

Precisamos muchos más como él (la pulcritud nos está hundiendo) para poder chillar todos juntos a campo abierto: MERDA!!

P.D: Al terminar el recital, Francesc Pi de la Serra nos concedió unos minutos para confirmarnos la necesidad que ha tenido de volver a rescatar estas canciones tan punzantes. Debía hacerlo, su responsabilidad con los vejados sigue intacta. Gracias Quico.

Excuseu l’apologia d’aquest escrit hipostàtic: no sempre el qui desvaria el tanquen al frenopàtic. I el planeta ple de merda agonitzant que s’esquerda sembla can penja i despenja, devant dissabte, diumenge…

La mala setmana, Pi de la Serra

Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra | © Miguel López Mallach
Joan Pau Cumellas i Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Joan Pau Cumellas, Quico Pi de la Serra | © Miguel López Mallach
Joan Pau Cumellas i Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra | © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra | © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra. Foto © Miguel López Mallach
Quico Pi de la Serra | © Miguel López Mallach

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Miguel López Mallach

De la Generación X, también fui a EGB. Me ha tocado vivir la llegada del Walkman, CD, PC de sobremesa, entre otras cosas.
Perfeccionista, pero sobre todo, observador. Intentando buscar la creatividad y las emociones en cada encuadre.

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