La dupla alemana formada por Fynn Grabke (voz, guitarra y teclados) y Philipp Mirtschink (batería), más conocidos como The Picturebooks, aterrizaron de nuevo en Barcelona para rememorar uno de los mejores conciertos celebrados en la añorada sala Rocksound. Ya conocen la historia: después del cierre del club rockero, la sociedad formada por Rocksound/Acaraperro sigue, en pie de guerra musical, para seguir satisfaciendo a la tropa enamorada de la dureza guitarrera (entre otras cosas). Posiblemente la función de este 2025 no estuvo a la misma altura que el de aquella histórica actuación, pero el nivel fue tan alto como preveíamos.
Lo primero que llama la atención en esta peligrosa agrupación, es la ausencia de un bajista. Esta curiosa apuesta, podría ser descabellada si no fuera porqué el frenético poderío de Grabke y Mirtschink es tal, que puede reemplazar, cualquier elemento, llamémosle supletorio.
Los germanos tienen nuevo disco titulado Alburquerque (Sunny Slope Records, 2024), motivo del nuevo tour y del que pudimos escuchar algunos balazos, concretamente seis. Una pre-grabación, de carácter góspel y recitada, dio el pistoletazo de salida a un espídico show sin desperdicio que afectó a nuestro aparato auditivo, pero que fortaleció nuestro espíritu.
Grabke se considera un guitarrista de blues, demostrándolo en los inicios y finales de las canciones con suaves acordes. Sin embargo el resto es pura tralla hard-rock con poquísimos aditivos o incursiones a otros géneros. Ni las versiones de Depeche Mode (I feel you) o Bruce Springsteen (State Trooper) se libraron del tono anfetamínico, específicamente esta última, una vuelta de tuerca muy interesante y osada. Los añadidos de los que hablábamos consistieron en la intro del Do you remember Rock and roll Radio? de Ramones (tampoco es que bajaran los decibelios) y las novedosas Why mother why (coros de góspel grabados) y Running wild and free, interpretada por el guitarrista y cantante en modo acústico; el resto ejemplar bullicio sonoro. El frontman tocó la guitarra con la boca y hasta utilizó un megáfono en Back to L.A., mientras Mirtschink aporreó, sin piedad, los tambores, ¿se acuerdan del Animal de los Muppets? Pues algo así.
El inicio fue con Primate Dancer (¿guiño malévolo a Tina Turner?), la citada I feel you, la coreada I need that Oooh, PCH Diamond (blues macizo) y Masquerade, un quinteto de aúpa, que, más que un aperitivo, sirvió de menú completo.
El Razzmatazz 3 no se llenó (una mala costumbre), aunque registró una entrada aceptable. Los seguidores (devotos fans) se crecieron, especialmente, con la furia de Electric nights, The Rabbit and the Wolf, E.L.I.Z.A.B.E.T., The hands of time, Your kisses burn like fire o el colosal final con Zero fucks given.
The Picturebooks son ideales para quemar grasas o liberar la cólera acumulada. El antídoto perfecto para tiempos anodinos. Griten unos cuantos Fuck! y lo verán todo de otro color. Se lo aseguro.
Autores de este artículo
Barracuda
Mario Olmos
Vinculado a la fotografía desde el siglo XX. En los últimos años he juntado mi locura por la imagen y mi pasión por la música. Me consideran fotógrafo, pero me defino como alguien que deja momentos congelados con la intención de provocar una reacción.





