La historia de la música ha vivido en el cine durante mucho tiempo. Cómo resistirse: pocos momentos hay más emocionantes en una película que cuando el protagonista mira directamente a la cámara, después de habernos enseñado todas las penurias de su vida y el esfuerzo que ha invertido en llegar adonde está, y canta con la voz desgarrada y las lágrimas cayendo sobre sus mejillas. Drama, eso es lo que le gusta a Hollywood. Sin embargo, en esta lista, donde nos proponemos reunir los mejores biopics musicales de la historia, no todo son películas hechas a la medida del Oscar. Aquí también encontraremos esas que se salen de la norma, que buscan dar vida con sus imágenes a la psique de un conjunto de artistas geniales, sin los cuales no podría entenderse la música que hoy consumimos.
1. Rocketman (2019)
La vida de Elton John estuvo llena de éxitos, sexo, drogas y brillo, y a esta película de Dexter Fletcher no le falta nada de todo eso. Especialmente lo último. Taron Egerton se pone en la piel del músico británico con una energía arrolladora, en una película que se mueve entre el teatro musical y el realismo mágico para contar una historia invadida por la fantasía.
2. Blaze (2018)
Aunque más conocido por su faceta de actor, Ethan Hawke ha hecho sus pinitos en la dirección cinematográfica, y, después de esta película (que ganó el Premio del Jurado en el Festival de Sundance), no nos cabe duda de que seguirá por ese camino. Aquí retrata la vida del cantante country Blaze Foley con grandes dosis de sensibilidad y amor por la música. Si un biopic debe ser una representación del alma de su protagonista, Hawke lo ha conseguido.
3. Straight Outta Compton (2015)
Pocos artistas han conseguido cambiar la historia de la música en Estados Unidos tanto como NWA. Seis jóvenes del barrio californiano de Compton, célebre por su relación con el crimen y la violencia, formaron la banda para contar su historia en sus propios términos. Arabian Prince, Ice Cube, MC Ren, DJ Yella, Dr. Dre y Eazy-E hablaron en primera persona, poniendo el foco en la experiencia de vivir en el gueto.
4. Love & Mercy (2014)
Entre biopics ‘hollywoodienses’, esta película de Bill Pohlad es un soplo de aire fresco. Una película que intenta alejarse de las convenciones del género mientras narra la vida de Brian Wilson, fundador de los Beach Boys. A caballo entre los años 60 y los 80, y con la siempre genial presencia de Paul Dano como protagonista, la película retrata los problemas mentales del músico y su progresivo distanciamiento de la banda que le dio la fama.
5. I feel good: La historia de James Brown (2014)
Con este terrible título en español (el original era un simple y directo Get on up), la película de Tate Taylor nos llegaba para mostrarnos por qué James Brown es uno de los más grandes de la música soul. Con un eléctrico Chadwick Boseman (sí, Black Panther) como protagonista, consiguen hacer justicia a la historia del artista, aunque sin alejarse demasiado de las los límites del biopic canónico.
6. Detrás del candelabro (2013)
Todo lo que toca Steven Soderbergh se convierte en locura. Y genialidad. No podía haber hecho más para retratar una figura como la de Liberace, un pianista y showman estadounidense adicto a la extravagancia que mantuvo una torrencial relación con un hombre más joven que él, Scott Thorson, en los años 70. En ese romance, y la carrera del músico, se adentra esta película de HBO que no llegó a los cines, pero se contó como una de las mejores de su año.
7. The Runaways (2010)
En los rebeldes años setenta, un grupo de adolescentes decidió formar una banda de rock (solo para mujeres) donde descargar su visión de un mundo que estaba en pleno proceso de cambio. Ellas eran The Runaways, encabezadas por Joan Jett y Cherie Currie (en la película, Kristen Stewart y Dakota Fanning), que demostraron que la música no es un producto de consumo industrializado, sino un medio de expresión único.
8. I’m not there (2007)
¿Cómo hacer un biopic sin hacerlo? Todd Haynes huyó de las estructuras clásicas del género para retratar a un artista tan único como Bob Dylan. Cuesta creer que pueda haber otra manera de representarle que con la ambigüedad, el misterio y las fronteras siempre inescrutables entre realidad y ficción. Cate Blanchett, Christian Bale o Ben Whishaw son algunos de los actores que le encarnan a lo largo de este irreverente film.
9. Control (2007)
A veces no hace falta contar toda una vida, sino centrarse en un momento que pueda representar mejor al protagonista que una cronología de hechos. Así lo hizo esta película con Ian Curtis, el cantante de Joy Division, al que acompañamos en los años previos a su suicidio en 1980. El cineasta Anton Corbijn, fascinado con las figuras decadentes (como mostró en Life, sobre James Dean), compone una película llena de melancolía. La misma que siempre parecía llevar encima el propio Curtis.
10. La vida en rosa (2007)
Quizás esta película no sea brillante, pero, suerte la suya, su objeto de estudio sí lo fue. Edith Piaf tiene un magnetismo en su voz que consume cada una de las escenas de esta producción francesa que le valió un Oscar a una irreconocible Marion Cotillard. Las desgracias de una mujer que vivió en las calles y tocó el estrellato de la música se traslada a la pantalla con algunos momentos memorables.
11. En la cuerda floja (2005)
Reese Witherspoon se llevó toda la atención (y el Oscar a Mejor Actriz) con esta película que cuenta la vida y éxitos de Johnny Cash, interpretado en la ficción por Joaquin Phoenix. El director James Mangold centra el filme en la historia de amor entre éste y su mujer June Carter, y es que es su química la que la convierte en un biopic imprescindible.
12. Ray (2004)
Esta película basada en la vida y obra de Ray Charles es el ejemplo perfecto de un biopic clásico de Hollywood, y lo que llamaríamos “materia de Oscar”. Con una realización impecable y una historia que se antoja superficial, el filme nos guía a través de una vida de miserias, desde que se quedó ciego a los cinco años hasta que la fama le hizo caer en una espiral de drogas y sexo, aunque le convirtió en una de las grandes estrellas del jazz norteamericano.
13. 24 Hour Party People (2002)
Esta comedia británica no es un biopic al uso, y es que ni siquiera se centra en un artista de la música. Michael Winterbottom pone el foco en cambio en Tony Wilson, que convirtió la escena musical de Manchester en lo que se conoció como ‘Madchester’. Un lugar invadido por el punk rock de los 70 donde su discográfica, Factory Records, y su propia discoteca, The Haçienda, dominaron la conversación.
14. Tina (1993)
La vida de Tina Turner estuvo llena de éxitos, pero también marcada por los malos tratos a los que fue sometida por Ike Turner, su marido desde los 19 años. En este biopic la acompañamos desde su juventud en Tennessee hasta el estrellato, en el que se verá con la fuerza necesaria para decir basta a la violencia que recibe en casa y emprender su propio camino como artista, que, como sabemos, fue absolutamente deslumbrante.
15. The Doors (1991)
Muy dado a dramas bélicos y políticos, el cineasta Oliver Stone se propuso retratar la vida y obra de la banda The Doors, liderada por el icónico Jim Morrison. En él se centra gran parte de la película (al estilo de Bohemian Rhapsody), desde su infancia hasta su muerte a los 27 años de edad. Un icono hippie de los años 60 que cayó, como tantas otras estrellas (y como la película se encarga de recalcar insistentemente), en las drogas.
16. Bird (1988)
En la extensa carrera de Clint Eastwood como cineasta, este biopic de Charlie Parker puede contarse entre sus grandes aciertos. En él cuenta la vida del saxofonista en el Nueva York de los años 40, con el jazz en las venas y una voluntad no solo de historia personal, sino también de retrato de una época.
17. Sid & Nancy (1986)
Las drogas fueron la perdición de una de las parejas más trágicas del punk, Sid Vicious (vocalista de Sex Pistols) y Nancy Spungen. En este biopic, Alex Cox repasa los últimos años del cantante y su caída a los infiernos, en los que ambos encontrarían distintos y fatídicos finales que no estuvieron exentos de polémica en la época.
18. Amadeus (1984)
Probablemente uno de los mejores y más irreverentes biopics musicales de la historia. Uno que, además, no pone el foco en la figura más famosa de la historia (Wolfgang Amadeus Mozart), sino en su gran competidor (Salieri), que se consume de celos por el éxito de su contemporáneo. Un festival musical y cinematográfico de casi tres horas de duración con el que el cineasta Milos Forman firmó una de sus mejores películas.
19. Quiero ser libre (1980)
Casada a los 13 años, madre adolescente y víctima de la pobreza, Loretta Lynn pasó de sobrevivir en una vida difícil a ser la ‘Reina del Country’. Una vida como la suya se merecía una película a la altura, y sin duda esta lo estuvo gracias a una magnífica Sissy Spacek en el papel protagonista.
20. El ocaso de una estrella (1972)
Diana Ross se pone en la piel de Billie Holiday, en un homenaje entre estrellas de la música que pocas veces se ha visto en el cine. La película muestra los episodios más sombríos de la cantante (arrestada por posesión de drogas, violada en su juventud, sobreviviendo como puede en la más profunda pobreza…) hasta que alcanzó la fama, donde tampoco faltaron situaciones racistas en esos Estados Unidos de los años 30.
Autora de este artículo





