Arlo Parks: Tributo a la monotonía

Arlo Parks (enseña de la Generación Z) presentó, en la Sala Apolo, su álbum de debut ‘Collapsed in Sunbeams’, uno de los trabajos más alabados del año que termina.
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en email
Compartir en whatsapp
Banner Suscripciones QN horizontal

PUBLICIDAD

Con tan solo veintiún años ya la consideran una estrella y, según algunos, calificar de sublime su primer larga duración, Collapsed in Sunbeams (Transgressive, 2021) es quedarse corto.

Resulta innegable que como cantante o recitadora y, sobre todo, en el arte de la poesía (sus inspiradas y valientes líricas lo testifican), la británica Arlo Parks, supera con creces el nivel medio de las artistas encasilladas en el cosmos ficticio del neosoul; pero de aquí a declarar, con rotundidad, que estamos ante algo sempiterno, lo mejor que le ha ocurrido al pop en años, etc… va un trecho muy largo, básicamente porqué su currículum todavía es demasiado corto.

La falta de auténticos talentos incita a encumbrar promesas que, en poco tiempo, se despeñan sin remedio; la videncia es muy atrevida. No estamos dudando de sus capacidades, simplemente creemos en el consabido dicho de que el tiempo dictará sentencia y, asimismo, somos devotos del incrédulo apóstol Tomás.

Para comprobar si nuestra desconfianza se sustentaba en realidades, nos dirigimos a la Sala Apolo para contemplarla al natural, sin las coartadas del trabajo en estudio; el directo siempre pone las cosas en su sitio. ¿Estarían justificados todos los elogios vertidos sobre ella?

Estribillos pegajosos

 

Comenzaremos por el final. La mayor virtud que, destacaríamos, de la lozana artista británica, es la habilidad y acierto que ha tenido en recuperar la vieja costumbre (demasiado olvidada) de construir canciones pegadizas. Aquellas que cantas en la ducha o aparecen en tu cerebro cuando menos te lo esperas: la búsqueda del estribillo perdido.

Esa pericia destacó, especialmente, en Hope, único bis del concierto y una de sus composiciones más meritorias. El público que volvió a llenar el Apolo (el espectáculo saltó de La [2] a la sala principal), la tarareó con ímpetu, al igual que Caroline, Eugene (facilona melodía) o Black dog; tres dianas seguras.

A pesar de ese irresistible gancho, nuestros peores presagios se cumplieron: Arlo Parks no superó la prueba del algodón. Un escenario importante empequeñece hasta al más grande, imagínense de qué manera es capaz de atropellar a una principianta. Quizá la culpa no fue toda suya; cometió algún desajuste en la entonación, pero por lo general se defendió con gallardía e incluso llegó a emocionar en la desenchufada Angel’s eyes; rapeó con gracia en Portra 400 y apretó con fuerza en Too good, tema de reminiscencias funky con palmarias referencias a Nile Rodgers. El verdadero problema surgió en el acompañamiento de fondo.

Monotonía insufrible

 

La frondosidad y el groove con clase, relucientes en Collapsed in Sunbeams, desaparecieron por completo debido al flojísimo rendimiento de una banda inexperta (la apelotonada sonorización tampoco les ayudó), que más que acompañar a la cabeza de cartel, la puso en mil y un aprietos. El primer premio se lo llevó un baterista incapaz de variar de tono en la hora escasa que duró el show. Se supone que un estilo caracterizado por su innato feeling, necesita de instrumentistas que improvisen, sorprendan y no dejen que los pies de los espectadores queden inmovilizados; gracias a su talante machacón, ocurrió todo lo contrario. Tampoco le fue a la zaga su sosía guitarrista, a quien le dio igual enfundarse el traje del creador de Chic que el de Brian May (Super sad generation); desatinos que todavía quedaron más pronunciados en unos remates llenos de efectos enfatizados e infantiles. Del resto de músicos poco se puede decir: capearon el temporal, limitándose a seguir el apelmazado ritmo; un lastre demasiado grave.

No hablaríamos de este modo si el producto no fuera vendido con aires de magnificencia: un enorme rótulo iluminado en el que se podía leer (aunque fueras miope) ARLO PARKS y los variados ramos de flores que decoraban lujosamente el escenario, no parecieron ser sinónimo de penurias. Tampoco escatimaron en promoción ni en merchandising: camisetas estampadas con el nombre de la estrella, el álbum y el EP editados y algunas cosillas más. No entendemos, pues, el deficiente nivel interpretativo que diluyó el género, situándose en tierra de nadie; a menudo, estos misterios son indescifrables.

Esta circunstancia, nada baladí, no pareció importar al respetable, mucho más interesado en disfrutar con los hits de la sugerente creadora londinense.

Como decíamos al principio, es demasiado pronto para lanzar campanas al vuelo o ir de entierro. Anaïs Oluwatoyin Estelle Marinho (Arlo Parks) tiene, ante sí, una oportunidad de oro que no debe desaprovechar, sería una lástima. Puliendo sus prestaciones en vivo (no existen dudas de que lo hará) tenemos artista para rato. Así lo deseamos.

Concierto de Arlo Parks en Barcelona. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Concierto de Arlo Parks en Barcelona. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Arlo Parks. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño
Concierto de Arlo Parks en Barcelona. Foto © Víctor Parreño
Arlo Parks | © Víctor Parreño

Autores de este artículo

Víctor Parreño

Víctor Parreño

Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.

Acqustic

PUBLICIDAD

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en email
Compartir en whatsapp

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Qualsevol Nit te informa que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Victor Parreño Vidiella como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. La legitimación se produce con el consentimiento del interesado. Como usuario e interesado te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de  (proveedor de hosting de Qualsevol Nit) dentro de la UE. Ver política de privacidad del proveedor de hosting. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no atender pueda tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@qualsevolnit.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra política de privacidad.

Fes-te subscriptor/a i ajuda’ns a seguir compromesos amb el so de la nostra ciutat

SUSCRIPCIÓ ANUAL + WELCOME PACK 

60€

pagament anual (5€ al mes)

SUSCRIPCIÓ MENSUAL

6€

pagament mensual (72€ a l’any)

Si ho prefereixes, pots fer una aportació voluntària seleccionant tu mateix la quantitat que desitgis donar

Concierto de Melissa Aldana Quartet. Foto © Miguel López Mallach

Melissa Aldana Quartet: Las notas precisas

Recién ingresada en las filas del prestigioso sello Blue Note, la saxofonista chilena Melissa Aldana, llegó al Conservatori del Liceu para ofrecer pruebas del talento que le han hecho ingresar en ellas. Jazz de escuela en el 53 Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona.

Aiala. Foto © Victor Parreño

Aiala: Futuro estelar

Jara Aiala y Isaïes Albert, Aiala, presentaron su recién estrenado ‘Nothing less than Art’ en La Nau de Poblenou bajo el marco del Cruïlla de Tardor.

Concierto de Nico Roig en L'Auditori. © Víctor Parreño

Los mejores conciertos de 2020

Nico Roig en L’Auditori, Mala Rodríguez en Nits del Fòrum (Primavera Sound) y Novedades Carminha en el Camp Nou (Cruïlla XXS) encabezan la lista de mejores conciertos del año más extraño para la música en vivo.

Musicalment al dia amb Qualsevol Nit

¿Quieres recibir las novedades musicales de Barcelona? Apúntate a nuestra newsletter. Te enviaremos cada semana nuestros mejores contenidos de autor. En primicia. Mola, ¿eh?

Qualsevol Nit te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Victor Parreño Vidiella como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para enviarte nuestras publicaciones, promociones de productos y/o servicios y recursos exclusivos. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de MailChimp (proveedor de email marketing), a través de la empresa The Rocket Science Group LLC, ubicada en EEUU y acogida al EU-US Privacy Shield. Ver la política de privacidad de The Rocket Science Group LLC. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no podamos atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@qualsevolnit.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra política de privacidad.

Fes-te subscriptor/a

Emporta't un Welcome pack

i ajuda'ns a seguir compromesos amb el so de la nostra ciutat