Elizabeth Keenan, musicóloga neoyorkina, escribió Women make noise un libro que pone de manifiesto la –no sorprendente– escasez de bandas de los 50s y 60s formadas por chicas en el imaginario colectivo, frente a los grandes referentes. A las ‘boybands’. Y no, la falta de perspectiva de género en la industria no es nada nuevo. La desigualdad nos afecta en diferentes ámbitos y este es un clásico. Tanto si eres música como consumidora, se nos cuestiona constantemente. Cuántas de nosotras nos hemos visto en un examen sorpresa por llevar una camiseta de un grupo que te gusta. Como si fuésemos una especie de mediateca con piernas. Por no hablar de la seudoaprobación: “Ay, no me esperaba que te gustase (añadir aquí cualquier banda/género/X que alguien ha decidido que no es para mujeres), las chicas de hoy SOLO escuchan reggaetón (porque todos sabemos que no hacerlo te otorga una superioridad moral que flipas).” ¿Os imagináis una realidad paralela donde seamos nosotras las capacitistas, donde haya womansplaining? O mucho mejor, ¿un mundo sin simplificaciones y generalizaciones absurdas?
Por suerte para todes, las ‘girlbands’ van ganando espacio en la industria y en TODOS los géneros. (No os oigo gritar) El pasado 4 de marzo, calentando ya para el 8M, La [2] de Apolo acogía, en la mítica fiesta urbana de los miércoles aka Canibal, la primera edición del festival Fem(me) Futur. Bajo este marco, se presentaron tres proyectos de la emergente escena barcelonesa liderados por chicas jóvenes unidas por la reivindicación y el soul: Esmeralda Colette, La Reina y cerrando Aiala.
Esmeralda Colette: carta abierta a todos los señoros
Salía pasadas las 8 Esmeralda Colette al escenario con la lucha puesta, la ironía, el humor y su propuesta soul con pinceladas latinas. La que fue cantante de Pelogruesol –también te sonará de La Voz y de festivales como el Voll-Damm Jazz o el Blackcelona, de los más importantes de Cataluña en lo que a música negra se refiere–, presentó su primer EP homónimo ante un Apolo más que prendido. Una puesta en escena sencilla y sólida, y para qué más cuando tu voz y tu buen rollo se transmite solo. El Apolo perreaba con ella, bailaba y gritaba, de esos gritos que molestan y hieren a los “señoros con bigote”, mientras ella misma se ponía uno, que “parece que así te toman más en serio.” Terminó con Tierra Frágil, una reflexión sobre la vulnerabilidad de “la vida que nos da”.
La(s) Reina(s) del soul-funk y reggae
La Reina, proyecto colectivo liderado por Marta Cervera compositora y teclista, y Lia Kali al micro (también la pudimos ver en La Voz) debutaron con su proyecto entre soul-funk y reggae. Un discurso tras cada canción que Lia entonaba en inglés, castellano y catalán acompañada de un instrumental a la altura. Sobre masturbación femenina, sobre cómo la música te salva la vida y sobre la simplicidad de esa misma, aunque muchas veces la compliquemos. De libertad, descubrirse y reconstruirse. Porque cuando se trata de música, no hay límites. BTW, podremos disfrutar de un EP prontito. Una fiesta sobre el escenario.
Aiala: Ni dios, ni partido, ni amo ni marido
Cerraban Aiala, proyecto de Jara Aiala que ya conocimos el pasado año con la publicación de su primer álbum, Nothing less than art, nominado al mejor disco de música negra por Enlace Funk. R&B con reminiscencias electrónicas y riffs que calan. Me quedo con dos momentos: cómo de increíble suena en directo In trouble. Una puesta en escena, minimalista, casi místico, oscuro. Un trabajo casi en su totalidad en inglés, salvo un tema, EL TEMA: Quiero sentirme iluminada. El zenit de la reivindicación que nos unió aquella tarde en el Apolo. “Ni dios, ni partido, ni amo ni marido”. Manos arriba. Cantando, luchando. Pelos de punta.
Fem(me) Futur nos dejó con un sabor optimista. Queda mucho por hacer, mucho espacio que reclamar, pero mucho que celebrar juntas. Y por esto, entre otras muchísimas cosas, es tan importante salir a la calle. Y apoyar, apoyar y apoyar. Para hacer eso mismo: ruido. Porque la música es política y política es feminismo. Porque sororidad es que las abuelas bailen lo que a sus nietas les nace de (bien) dentro. Y apoyar a tus ‘girlbands’ favoritas locales e internacionales. Y a todas tus amigas, hermanas, vecinas, familiares, conocidas y desconocidas con sus proyectos artísticos. Sororidad, fue lo del pasado miércoles en La [2] de Apolo. Porque las mujeres también hacemos ruido.
Autores de este artículo
Maria del Río
Aitor Rodero
Antes era actor, me subía a un escenario, actuaba y, de vez en cuando, me hacían fotos. Un día decidí bajarme, coger una cámara, girar 180º y convertirme en la persona que fotografiaba a los que estaban encima del escenario.























