Marwán . Foto © Òscar García
Marwán . Foto © Òscar García

Marwán: Elogio del equilibrista

Habitualmente, se suelen utilizar términos antitéticos a la hora de analizar la música. Algo es bueno o malo, complejo o fácil, elaborado o comercial. En el caso de Marwán, no es tan fácil utilizar categorías excluyentes.

PUBLICITAT

Las composiciones de Marwán suelen tener estructuras musicales que van evolucionando en espiral. Un motivo que se va repitiendo y va ampliando su calado a base de diferentes armonizaciones. Eso hace que sus temas sean fácilmente tarareables. Son canciones que pueden mostrar influencias del reggae o de la música africana, pero que son eminentemente pop. En cuanto a las letras, utiliza un costumbrismo que se situaría a medio camino entre Sabina, Joan Manuel Serrat y Fito y los Fitipaldis. Juegos de palabras e historias de amor y desamor con sustrato social que hacen que muchas personas puedan sentirse identificadas.

Así se demostró en su concierto en la Apolo, con la sala grande llena para asistir a un concierto que prometía emociones a flor de piel. Abrió la velada Lucas Álvarez de Toledo, conocido como Pez Mago, guitarrista de Marwán, y que ofreció, en solitario, acompañado por su electroacústica, un pequeño recital de canciones y lectura de poemas, lo que ya demuestra que la letra era también protagonista de la noche. En el breve espacio de tiempo en el que estuvo en el escenario, mostró estribillos resultones y una buena voz que daba lo mejor de ella cuando la forzaba a gritar.

Tras él, apareció Marwán en formación de quinteto junto a batería, bajo, guitarra y teclado. Desde el primer momento, la entrega del artista fue absoluta, sin un minuto de descanso, saltando de un lado a otro del escenario, interactuando con músicos y público. Entre canción y canción, locuaz, quiso compartir con nosotros la significación de algunas de las piezas y su alegría por volver a Barcelona, a la que dedicó algunas palabras en catalán, tras explicar que el conocimiento le venía de leer crónicas futbolísticas en ese idioma.

Volviendo a la propuesta, Marwán es un perfecto equilibrista. Ofrece un espectáculo de un elevado nivel de ejecución, con grandes músicos que muestran su pericia instrumental, siempre atentos a ofrecer aquello que la canción demanda, sin veleidades personales. Las canciones son más que dignos vehículos para la transmisión de información y emociones, que se mantienen, aparentemente sin esfuerzo, entre la línea difusa entre comercialidad y creación artística; o, si se prefiere, son arte preparado para llegar a las masas.

Como si fuera un Edward Hopper que, a pesar de tener un gran éxito popular, hace gala de un estilo propio, totalmente identificable y que emociona a un gran número de personas, Marwán ofrece una vuelta de tuerca a la canción de cantautor que lo sitúa como una propuesta propia, intransferible, exitosa y tremendamente popular. No es fácil lograr esa cuadratura del círculo. Marwán logra conjugar música popular y arte con esa aparente facilidad del equilibrista, que se juega la vida en cada movimiento, sin perder la sonrisa, como si ignorase la dificultad y el mérito de su propuesta.

Marwán . Foto © Òscar García
Marwán | © Óscar García
Marwán . Foto © Òscar García
Marwán | © Óscar García
Marwán . Foto © Òscar García
Marwán | © Óscar García
Marwán . Foto © Òscar García
Marwán | © Óscar García
Marwán . Foto © Òscar García
Marwán | © Óscar García

Autor de este artículo

Picture of Òscar García

Òscar García

Hablo con imágenes y textos. Sigo sorprendiéndome ante propuestas musicales novedosas y aplaudo a quien tiene la valentía de llevarlas a cabo. La música es mucho más que un recurso para tapar el silencio.

PUBLICITAT

Continguts relacionats

Beat en BARTS Festival. Foto © Òscar García

Beat: El triunfo de la aristocracia

Beat (Adrian Belew, Tony Levin, Steve Vai y Danny Carey) ofreció en el BARTS Festival un concierto de altísimo nivel técnico recuperando el repertorio de los King Crimson de los años 80.

Vicente Amigo. © Montse Melero Arjona

Vicente Amigo: Hermosa perfección

El virtuoso guitarrista Vicente Amigo mostró la destreza de sus dedos en el Palau de la Música Catalana. Vitalista regreso a las raíces dentro de la programación de De Cajón! (52 Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona). Otro aplazamiento activado.

Club de Nit

De la feina a casa i de casa a la feina… ha de haver-hi alguna cosa més. Ser del club et dona accés a:

Subscriu-te!

T’està agradant el que veus? Forma part de la comunitat musical de Barcelona