Ya tenemos aquí el veranito y hay que ponerle música. Esos temazos, esos discos y esas portadas que nos acompañarán en nuestras mañanas tumbados en la playa bajo el sol, en nuestras tardes bañándonos en el río de la montaña, descubriendo los rincones de nuestra propia ciudad o, por qué no, haciendo teletrabajo desde la hamaca del jardín de nuestra segunda residencia. ¡Vaya planazos!
Os traemos las últimas novedades musicales del mes de junio para que empecéis vuestras vacaciones al día. Una lista 14 álbumes de todos los estilos posibles y artistas de todos los tiempos que se convertirán en la banda sonora de vuestros viajes en coche. ¿Estáis ready?
Recuperad las listas de enero, febrero, marzo, abril y mayo o de años anteriores. ¡Hit the play!

PHOEBE BRIDGERS – Punisher (Dead Oceans, 2020)
Buceando por los cielos de las ciudades
Intento esquivar la devoción a la hora de afrontar este breve texto, pero admito la complejidad de la tarea: Phoebe Bridgers ha lanzado Punisher, su segundo trabajo de estudio, y parece haberlo sacudido todo. En Stranger in the Alps descubrimos a una joven artista que guardaba una agitación entre las manos, que aseguraba vivir en una especie de niebla emocional, en un espesor indecible. Después vino Better Oblivion Community Center y, en un peripécico giro de dentro hacia fuera, descubrimos a otra Phoebe Bridgers; la joven que ya no guardaba la agitación, sino que la lanzaba al mundo, la joven que golpea y sacude, que convierte la música en algo ligado a la vida. Punisher expande todo esto, funde ambas identidades y las prolonga, planea sobre el mundo y sigue teniendo cosas ocultas entre las manos, es un disco invadido por el misterio y al mismo tiempo descubierto a plena luz. Es el despliegue de una artista ya integral en el panorama del indie internacional, de una estrella consagrada y reluciente.
Por Adrián Viéitez.

BOB DYLAN – Rough and Rowdy Ways (Columbia, 2020)
Suma y sigue
Justo cuando se cumplen seis décadas desde que arrancara su carrera, Bob Dylan nos entrega su 39º álbum de estudio. En este caso, el primero en 8 años formado íntegramente por canciones originales. En Rough and Rowdy Ways, el espíritu ‘crooner’ del Dylan más veterano se combina con los sonidos blues y country que el propio músico ya había explorado en trabajos recientes como Tempest (2012) y Together trough Life (2009). Bob Dylan se ha hecho mayor y no lo esconde. Al contrario, utiliza ese argumento sin complejos para, con la perspectiva que le otorga el tiempo vivido, reflexionar sobre la vida y su propia figura. Desde el autoexamen de conciencia en forma de homenaje a Walt Whitman que supuso el avance I contain multitudes, hasta la autoparodia y desmitificación de False Prophet, pasando por la cercanía de su muerte en Black Rider, su tormentosa relación con dios en Made up my mind to give myself to you o su más que posible futuro retiro en Key West (Philosopher Pirate). Todo, con un aire que fluctúa entre lo ceremonial y lo crepuscular, conformando así una especie de testamento vital y musical. Pese a que como reconoció en su última entrevista al New York Times, Bob Dylan está viviendo una época que no es la suya, el genio de la canción norteamericana nos regala con 79 años una nueva muestra de lo que mejor sabe hacer: simplemente componer canciones.
Por Pere Millán.

NEIL YOUNG – Homeground (Reprise, 2020)
Viajar en el tiempo, para desenterrar un nuevo tesoro
Difícil es que nos aburramos de Neil Young, tan complicado quizás como que el veterano maestro canadiense desista de su afán por seguir sacando discos. Va a publicación –si no son dos– por año, entre directos, inéditos y nuevo material, y esta es ya la cuadragésima (sí, sí: cuarenta discos). Tras los temas frescos de Colorado (Reprise, 2019), esta vez nos remontamos hasta algún punto entre junio del 74 y enero del 75, en plena ebullición creativa del joven Neil, para desempolvar un buen puñado de melodías íntimas y acogedoras. Un sincero “I wanna’ apologize” nos introduce al relato de una relación de pareja en horas bajas, inspiración principal de estas canciones en las que encontramos a Young tanto acompañado de banda, como a solas con piano o guitarra. Un pequeño tesoro desenterrado 45 años más tarde y que podemos disfrutar como si el tiempo no hubiese pasado.
Por Mikel Agirre.

JOHN LEGEND – Bigger Love (Columbia, 2020)
El amor existe y tiene nombre de leyenda
Alegre, tierno, esperanzador, romántico y muy, pero que muy sexy. No, no hablo de mi crush, hablo del nuevo álbum de John Legend. Un disco cargado de amor, que llega en el momento perfecto. Y es que Bigger Love es una auténtica maravilla.
Compuesto por 16 temas de base soul y R&B, con destellos de otros estilos como el hip hop o el pop, que cuenta con grandes colaboraciones, tanto en la composición y la producción, donde destacan nombres como Anderson Paak, Tayla Parx o Raphael Saadiq, como en la interpretación de los temas, donde artistas como Koffe o Gary Clarck Jr., añaden todavía más magia a un disco lleno de sensualidad y sensibilidad. Y si no, prueba de escuchar Conversations in the dark o Never break sin que se te encoja, aunque sea un poquito, el alma. Hay leyendas que enamoran y sin duda, John Legend es una de ellas.
Por Mar Arans Sevilla.

RUN THE JEWELS – RTJ4 (BMG, 2020)
Episodio cuatro (el furioso regreso)
Con su homónima primera trilogía de discos el dúo Run The Jewels, formado por El-P y Killer Mike, consiguió dejar una huella indeleble en el panorama hip hop de la década pasada. Luego vinieron cuatro largos años de esperar un prometido regreso hasta que este mes, al fin, llegó el cuarto episodio de esta saga, RTJ4. Y el resultado final es todo lo que podíamos pedir de ellos. Siguen todavía siendo igual de directos, contundentes y únicos en su liga, dos gigantes que no han perdido un ápice de talento en este periodo de silencio. La labor de El-P en las instrumentales, dinámicas, densas y de perfecta producción, sigue siendo igual de sobresaliente y fresca que en sus más de 20 años de carrera, igual que la química que derrochan juntos al micrófono, pura agresión que no queda desperdiciada en un solo segundo de este disco.
Por Miguel Lomana.

KHRUANGBIN – Mordecha (Dead Oceans, 2020)
¿En primer plano o de fondo?
El trio de Houston no parece haberse conformado con publicar en febrero de este mismo año un EP junto a Leon Bridges, y ya traen nuevo material propio con una novedad importante: hay voces. Habiendo sido hasta la fecha casi 100% instrumentales, continúan fusionando ritmos y melodías del mundo bajo su paraguas de blues y funk psicodélico, pero incluyendo partes vocales en casi todos los cortes, incluso en primer plano. Buen movimiento, que añade una nueva capa y enriquece su música. Sin duda, Pelota –con ritmos latinos y cantada íntegramente en castellano– y So We Won’t Forget, las dos canciones con la letra más presente, son las grandes triunfadoras del álbum. Otros cortes, sin embargo, nos dejan más fríos al carecer de vocales o melodías que destaquen lo suficiente como para captar la atención del oyente, llegando a veces a resultar repetitivos. ¿Funcionará más este disco parar ponerlo de fondo o para escucharlo activamente? Dependerá del que escuche.
Por Mikel Agirre.

ROLLING BLACKOUTS COASTAL FEVER – Sideways to New Italy (Sub Pop, 2020)
Las guitarras son para el verano
Los Rolling Blackouts Coastal Fever son perfectamente conscientes de qué clase de grupo son, de cuál es su público y del tipo de música que hacen y no dudan en utilizar ese conocimiento a su favor. Estrenado como en su debut de nuevo a las puertas del verano y de nuevo en el legendario sello Sub Pop, Sideways to New Italy es un ejercicio de indie rock clásico que no va a pillar por sorpresa a nadie pero que, para qué engañarnos, es bastante bueno. Las diez canciones de este nuevo disco, con fuerte influencia del jangle pop y algunos coqueteos con el sonido new wave de los 80, están imbuidas de una sensación constante de movimiento que proporciona la química entre guitarras, bajo y batería, en un juego lleno de melodías intrincadas, ritmos frenéticos y solos que son pura diversión. Aunque por momentos se acerque peligrosamente al indie de hilo musical para tienda de ropa, Sideways to New Italy se mantiene como opción perfecta para ponerle banda sonora a los meses de verano.
Por Miguel Lomana.

HINDS – The Prettiest Curse (Lucky Number, 2020)
Los colores de pasarlo bien
Cada vez que el español se cuela en alguna canción de las Hinds, ese cuarteto madrileño de corazón puramente estadounidense, sucede como un pequeño milagrito: la voz de Carlota Cossials parece una voz diferente, uno comprende así cuál es la inmensa distancia lingüística entre una cosa y otra cosa. Quería empezar esta breve reseña anotando esto, apuntando que las Hinds no tienen una identidad tanto escindida como compartida a nivel de nacionalidad, como si su procedencia latiese por inercia eventualmente en medio de ese sonido pastel de marca indie americano; por otra parte, este sentido lúdico sigue siendo lo que define a la banda. Las diez canciones de The Prettiest Curse se organizan para celebrar la misma fiesta, para gritar de maneras similares y decir las mismas cosas al oído. El sonido del grupo se ha ido sofisticando respecto a aquello que sonaba en I don’t run, todo el plástico expresa ahora más sentido de voluntad, pero la esencia permanece intacta.
Por Adrián Viéitez.

TENCI – My Heart Is An Open Field (Keeled Scales, 2020)
Como los caballos por los campos
Los álbumes debut siempre gozan de cierto beneficio de la duda: a menudo no son valorados en sí mismos sino potencialmente, como reflejo de aquello que pueda disponerse por delante de ellos. En el caso de My Heart Is An Open Field, el primer trabajo de Tenci, banda liderada por la artista estadounidense Jess Shoman, las consideraciones potenciales se anulan rápidamente: el disco que tenemos delante se defiende sin necesidad de echar mano al futuro. La claridad discursiva –que conjuga la interacción con los elementos de la naturaleza con un progresivo desprendimiento de la intimidad– se ensarta con comodidad en esta suerte de folk decidido a no colocarse a sí mismo las propias barreras del género, sino a experimentar con el sonido, la instrumentación y los distintos dispositivos sonoros. Todo se resume en esa voz que, sin música, al final de Blue Spring y como parte de una antigua grabación familiar, explica: […] but I love you […]
Por Adrián Viéitez.

THE ARCHITECT – Une plage sur la lune (Face B, 2020)
Las formas de una playa nocturna
No es casualidad que el rapero y DJ francés Thomas Mongkut eligiese el sobrenombre The Architect para anticipar su trabajo musical. Une plage sur la lune, su último y ambiciosísimo trabajo, parte precisamente de esa premisa: la de construir, alrededor del beat y el sonido electrónico como pilares que lo sostienen todo, una compleja arquitectura sonora, un paisaje poblado de matices y de colaboraciones en el que se funden géneros, idiomas, métodos de producción, tiempos e intensidades. Desde la reverberación recitada del primer corte del disco, que es el que le da nombre, todo se agita inesperadamente para acabar regresando a los mismos cauces; la experimentación nunca cesa en el dibujo vibrante de esta playa nocturna invadida por siluetas oscuras, indescifrables y ocultas a nuestra mirada.
Por Adrián Viéitez.

TRICKFINGER – She Smiles Because She Presses The Button (Avenue 66, 2020)
La doble vida de Frusciante
La carrera en solitario de John Frusciante es quizás una de las más imprevisibles y casi incomprensibles que haya tenido un músico tan famoso y venerado como él. Entre sus idas y venidas como guitarrista de Red Hot Chili Peppers su discografía ha pasado por varias etapas que le han llevado al crudísimo Lo-Fi marcado por la drogadicción de sus primeros años, a publicar una saga de cinco discos en un solo año o a la belleza trascendente de álbumes como The Empyrean (Record Collection, 2009). Su último requiebro, en 2015, fue el de lanzarse de lleno a la electrónica instrumental bajo un nuevo alias, Trickfinger, con el que ha buscado emular el sonido Acid / IDM de clásicos de los 90 como Aphex Twin o μ-Ziq. El resultado en este nuevo EP, She Smiles Because She Presses The Button, es más que sorprendente, una muestra de la capacidad de Frusciante para mostrar su talento en el género que sea. El intento por replicar de manera tan precisa este tipo de música hace que acabe resultando algo falto de personalidad, pero sigue siendo un esfuerzo encomiable de un artista sin miedo a probarlo todo.
Por Miguel Lomana.

VALDIVIA – Cero (Autoeditado, 2020)
Un desliz entre las cuerdas
Irene Valdivia había anticipado que algo podía suceder: sus colaboraciones con C. Tangana y Sticky M.A. sembraron un interés inevitable en mitad del público, interés que se ha visto resuelto –aun con la sensación de que el pincel apenas ha hecho más que posarse sobre el lienzo– con Cero, el primer EP lanzado y autoeditado por esta artista cuya ubicación en el panorama indie-pop nacional –con una ascendencia folk difícilmente identificable en las bandas que brotan– sigue siendo una tarea realmente complicada. Escribe Valdivia en Lejos, una de las siete breves canciones que componen su primer trabajo en solitario: quiero pensar / quiero poder pensar, y un poco en esa tensión entre la voluntad y la incapacidad se mueve la esencia de un disco que se desliza entre susurros, con una producción austera sustentada en la profundidad de la voz de Irene y el sonido rasgado de una guitarra acústica –apenas unos ecos crean paredes– todo lo demás es deslizarse […]
Por Adrián Viéitez.

DELLAFUENTE – Descanso En Poder (Sony Music, 2020)
Clase desde Kamisama
Nunca miro el tráiler de las películas y sin embargo me encantan los LP/ EP/ X con introducción. Una licencia artística propia de la literatura, ¿y qué es si no eso mismo la música? Dellafuente lanza Descanso en poder (DEP), compuesto por diez temas, epígrafe incluido. Y en su particular Nirvana aka Palacio de Kamisama –presente en la portada–, bien rodeado: el álbum cuenta con colaboraciones del nivel de Rels B, Maka o Ñejo, artistas muy potentes de la escena urbana actual. Y, por supuesto, lleno de crítica social, de clase y su particular ayeo. Me quedo con Flores pa tu pelo, la paradójica Saturación a medio álbum y Yalo Yale, producido por El Guincho. Folklore atemporal, autotune y esencia, Dellafuente ha cambiado el rumbo de su sonido, un punto y aparte, sin perder su particular sello.
Por Maria del Río.

BLACK EYED PEAS – Translation (Epic, 2020)
Si empiezas ya no podrás parar
¿Te imaginas una fiesta de verano de temática latina, con invitados top y los Black Eyed Peas de anfitriones? Esto es Translation lo último de los BEP. Y es que, con este disco, los jefes del RITMO nos lo ponen más que fácil para hacernos sentir el beat, celebrar la vida e incitarnos a la acción, es decir, a bailar. Y aunque debo confesar que la primera vez que escuché el disco no me mató, ahora no puedo quitármelo de la cabeza.
Es una auténtica locura que ni siquiera J Balvin, Nicky Jam, Becky G, Piso 21 o Shakira (entre otros) se han querido perder. Casi una hora de temazos perfectos para animar cualquier cotarro, con solo una canción, News Today, para volver a la tierra y reflexionar sobre todo lo que hemos vivido estos últimos meses a nivel global. Como dato curioso, en este álbum debuta la cantante J. Rey Soul, como la nueva integrante del grupo, y la verdad es que lo peta.
Por Mar Arans Sevilla.
Autores de este artículo
