Apenas son necesarios unos segundos para darse cuenta de cuando alguien tiene vocación por lo que hace y apenas unos minutos para descubrir si además tiene un talento innato. Para fortuna de Elise y Andy, ellos cumplen las dos características. Juntos forman Willie & Winnie, dúo gallego anteriormente conocido como Kozmic Blues – de hecho, bajo ese nombre editaron dos discos: Premonition (2015) y Dream for winter (2016) -. Venían a Barcelona por primera vez a presentar su último trabajo ante la audiencia de la Sala Continental, curiosa por descubrir cómo sonaban en directo.
Pared negra, gato negro, ropa negra. Elise Denise haciendo gala de su dominio de la voz y de sus conocimientos de teatro, pues se movía de tal forma que expresaba sentimientos concretos con su posición corporal y su mirada aparentemente perdida. Andy Bill demostrando su poderío con la guitarra a la vez que acompañaba con las voces. ¿Lo mejor? Tal vez Dry leaves y We fall down, tema nuevo que probablemente incluyan en el tercer álbum que están preparando. Cuando tocaban Dry leaves me di cuenta de que tienen algo diferente: Paren lo que cantan.
Pero no un parto bonito en un río rodeados de flores. Sino un parto oscuro, violento, con sudor y con lágrimas. Y, por supuesto, con una sangre más roja que las letras y las luces del Continental. Un parto que produce un caos apacible. Una reinterpretación del folk que te mueve algo por dentro.
Transmiten esa pasión casi agresiva en cada canción. Al verles sobre el escenario pensé que no podían no hacer esto. Que estaban justo donde deben estar. Porque pienso que aunque a veces no sepas por qué haces lo que haces, aunque a veces pueda parecer que tus esfuerzos no obtienen ningún resultado, aunque a veces te permitas fantasear con cambiar de trabajo… Al final, creo yo, el día ha merecido la pena si una sola persona te dice que es un poquito mejor gracias a lo que tú haces. Y lo de vivir de tu pasión ya tal. Mejor ese tema lo dejamos para otro día.
Volviendo al concierto, aparte de sus trabajos también interpretaron de manera brillante las siguientes obras: Dos canciones de uno de sus ídolos, Mark Lanegan, Bombed y Sunrise – obteniendo además en el primero de los casos un resultado mejor que el producto original -; también Carry home, una composición de Jeffrey Lee Pierce para The Gun Club; así como If I were a carpenter, tema de Tim Hardin – según Rockdelux, creador de un estilo único dentro del folk rock norteamericano -, y Autumn leaves, clásico del jazz que han interpretado multitud de artistas después de que Joseph Kosma la compusiera en 1945. Apenas 20 años y el dúo tiene un bagaje cultural que ya quisieran tener muchos puretas de 50.
Una curiosidad para ir finalizando: La primera y última vez hasta el pasado sábado que vine a esta sala fue hace unos dos o tres años para ver a otra banda gallega. Se hacían llamar Agoraphobia, pero bien se podrían haber llamado Pepito Grillo que por entonces a nadie le importaba. Ahora mismo no hay festival rockero que se precie que no las tenga en su cartel. Agoraphobia eran la promesa de Boiro y el tiempo lo ha confirmado. Ojalá les ocurra lo mismo a Willie & Winnie, la promesa de Ferrol.









Autores de este artículo

Paula Pérez Fraga

Víctor Parreño
Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.