El éxito de Duki es el éxito de una nueva hornada de la música argentina. Un grupo de jóvenes que ha abrazado la música urbana para expresar la realidad de toda una generación que se siente poco escuchada. El artista natural del barrio de Almagro, en la inmensa Buenos Aires, repasó durante casi dos horas más de una treintena de los éxitos de su corta, pero intensa carrera ante un Palau Sant Jordi lleno hasta la bandera. El bonaerense condujo a un público enfebrecido por un recorrido lleno de curvas, transitando con la complicidad de una potente banda entre multitud de estilos como el rap, el trap, el drill, el reggaeton, el funk e incluso el electro dance.
Tal era el ambiente en un Sant Jordi, que Duki empezó la noche con los agradecimientos: “Gracias a los que bancan en esta noche que va a ser histórica. Gracias Barcelona por acojerme como si estuviera en casa”. Y es que no era para menos, conseguir llenar dos ‘Palaus Sant Jordi’ consecutivos no está al alcance de cualquiera. La potente GIVENCHY abrió la velada, con un Duki recorriendo una vez tras otra el escenario acercándose e interpelando a las tribunas.
Acto seguido, varias descargas de pirotecnia y llamas dieron paso a Rockstar y Tumbando el Club, que desataron la locura entre un público plagado de banderas argentinas y camisetas de la selección albiceleste. La excitación general provocó que el concierto se interrumpiera en varias ocasiones para que los equipos de primeros auxilios pudieran atender a varios espectadores.
Duki, una carrera iniciada en las plazas
Mauro Ezequiel Lombardo, más conocido como Duki, abandera una nueva generación de artistas argentinos que triunfan en todo el mundo. Y lo hacen a través de la música urbana. Se trata de nombres como Bizarrap, Nicki Nicole, Wos, Trueno o incluso Nathy Peluso, que desde hace unos tiempos dominan las listas de las canciones más escuchadas en español a nivel global con su descarada mezcla de ritmos y estilos que incluyen el rap, el trap, el reggaetón o el hip hop. Una de las características más interesantes de este fenómeno es que no nace en los despachos de una empresa discográfica, sino que lo hace en las calles y plazas de Argentina.
De hecho, fue en el bonaerense parque de Rivadavia dónde el ‘Duko’ dio sus primeros pasos en la música. Lo hizo participando en pequeñas peleas de ‘freestyle’ entre jóvenes aficionados en busca de una oportunidad de expresar lo que sentían. En 2016, esa afición cristalizó en modo de vida tras imponerse en el mítico torneo de rimas ‘El Quinto Escalón’ (organizado por YSY A, otro joven rapero argentino), lo que le permitió acceder por primera vez a un estudio de grabación y, por consiguiente, le catapultó a la fama.
Y es que las cifras son incontestables. Más allá de contar con decenas de millones de reproducciones en las principales plataformas digitales, Duki ha reunido a más de 30.000 personas en dos fines de semana en España (sumando los dos dobles ‘sold out’ en Madrid y Barcelona), unas semanas después de arrasar en su ciudad natal llenando cuatro noches seguidas el estadio de Vélez Sarfield para un total de 180.000 espectadores.
Pese a que los artistas más representativos de la generación Z están acostumbrados a autogestionarse musicalmente a través de su ordenador, Duki se presentó ante el Sant Jordi acompañado de una banda. Andrés Vilanova (batería), Julián Montes (bajo) y Yesan (guitarra y producción) brillaron con luz propia, otorgando a la noche un toque electrizante. Sin ir más lejos, temas como Pintao u Otro Level por momentos recordaron más a un concierto de punk, que no al sonido urbano al que estamos acostumbrados. Para más inri, la banda hizo un guiño a los míticos Linkin Park antes de encarar Bottas, el curioso homenaje trap a uno de los actores secundarios de la Fórmula 1 en los últimos años. “De Buenos Aires a Barcelona y de Barcelona al más allá”, gritaba el magnético artista entre canciones.
La parte final fue para los éxitos. Primero fue su sesión con Bizarrap Vol. 50, para luego afrontar la frenética Hello Cotto. La patriótica Malbec y la oda al desamor She don’t give a fo cerraron una noche para el recuerdo. Después de su paso por Europa, el ‘Duko’ emprenderá por primera vez una gira por Estados Unidos, donde ya ha conseguido agotar entradas en varias de sus fechas. Quién nos iba a decir que Argentina, un país que elevó a los altares a estrellas de su rock nacional como Charly García, Fito Páez o Gustavo Cerati, capitanearía años después la revolución de la música urbana cantada en español.








Autores de este artículo

Pere Millan Roca

Víctor Parreño
Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.