Los mejores conciertos del 2017

Los mejores conciertos de 2017

2017 ha sido un buen año para la música en vivo, especialmente en Barcelona, donde cada noche del año se programan conciertos espectaculares valga la redundancia. Tanta buena música sobre el escenario, tanto show y tantas caras felices bajo el escenario merecían un pequeño homenaje. Y no se nos ocurrió mejor manera que esta: Hemos seleccionado los que creemos son los mejores conciertos del año y os damos una explicación directa de por qué lo vemos así. Si te quedas con ganas de saber más, pincha en el link y encontrarás la crónica con las imágenes que han capturado la magia del momento. Llegados a este punto, solo nos queda brindar por un 2018 llenísimo de conciertos.

25.

 ASPENCAT, Razzmatazz 21.10.17 por Curtcircuit

Porque dijeron adiós a los shows con un fiestón [crónica]

 

© Mario Olmos

24.

 OLYMPIC FLAME, C.A.T. 12.11.17 por Cooncert

Porque las bandas emergentes también sorprenden gratamente [crónica]

 

© Marina Tomàs

23.

 NACHO VEGAS, Salamandra 17.03.17 por Let’s Festival

Porque la música también sirve para hacer reivindicación política [crónica]

 

© Víctor Parreño

22.

MUEVELOREINA – Razzmatazz 26.05.17 

Porque fue el primer concierto de este dúo revelación de la escena trap [crónica]

 

© Ana Cara

21.

ANGUS & JULIA STONE – Razzmatazz 24.10.17 por Doctor Music

Porque nos hicieron soñar [crónica]

 

© Víctor Parreño

20.

AMADOU ET MARIAM – Sala Barts 12.05.17 por Guitar BCN 

Porque África no es un país [crónica]

 

© Dani Alvarez

19.

ENRIC MONTEFUSCO – Parc del Fòrum 8.07.17 por Festival Cruïlla

Porque nos gustó vivirlo tan de cerca [crónica]

 

© Víctor Parreño

18.

LILA DOWNS – Palau de la Música 21.11.17 por 49 Voll-Damm Festival Int. de Jazz de Barcelona

Porque puso la guinda latina en el Festival de Jazz [crónica]

© Marina Tomàs

17.

ANTONIO OROZCO – Sant Jordi Club 20.12.17 por The Project

Porque llenar dos noches seguidas el Sant Jordi también tiene su mérito [crónica]

© Víctor Parreño

16.

THE GRAMOPHONE ALLSTARS – Sala Apolo 27.10.17  por Festival Connexions

Porque se marcaron un bolazo justo el día que se declaró la República Catalana [crónica]

© Víctor Parreño

15.

TEXAS – Razzmatazz 25.11.17 por Doctor Music

Porque los puretas también dan buenos conciertos [crónica]

Texas, Razzmatazz
© Mario Olmos

14.

BURNING – Sala Apolo 11.03.17 

Porque los viejos rockeros nunca mueren [crónica]

© Mario Olmos

13.

LA CASA AZUL – Moll de la Fusta 25.09.17 por BAM/RAC 105

Porque ha vuelto la revolución sexual [crónica]

© Víctor Parreño

12.

NOVEDADES CARMINHA – La Riviera 18.11.17 por SON Estrella Galicia

Porque son la party [crónica]

© NOS Estrella Galicia

11.

THE EXCITEMENTS – Sala Apolo 13.12.17 por 49 Voll-Damm Festival Int. de Jazz de Barcelona

Porque son puro soul y gravaron el que será su próximo album en directo [crónica]

The Excitements, Apolo
© Mario Olmos

10.

PRINCESS NOKIA – Razzmatazz 12.10.17

Porque fue un concierto representing este año feminista [crónica]

Princess Nokia, Razzmatazz
© Anna Álvarez

9.

ARA MALIKIAN – Auditori del Fòrum 26.12.17 por The Project

Porque nos regaló el último conciertazo del año [crónica]

Ara Malikian, Auditori Fórum
© Víctor Parreño

8.

SÍLVIA PÉREZ CRUZ – Teatre Tívoli 17.11.17  

Porque transmite emoción por los cuatro costados [crónica]

Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
© Dani Alvarez

7.

 BOMBA ESTÉREO – Razzmatazz 31.08.17 por Planet Events

Porque lo petan [crónica]

© Víctor Parreño

6.

LOS PUNSETES – Salamandra 8.04.17 por Let’s Festival

Porque se han pegado una gira de puta madre [crónica]

© Víctor Parreño

5.

LOQUILLO – Sant Jordi Club 13.05.17 por Guitar BCN

Porque en este concierto hizo el mejor repaso a su enorme trayectoria [crónica]

© Mario Olmos

4.

FERMIN MUGURUZA & MICAELA CHALMETA BIG BAND – Teatre Grec 15.07.17 por GREC Festival Bcn

Porque fue épico [crónica]

© Aitor Rodero

3.

RUBÉN BLADES – Poble Espanyol 19.07.17 por The Project

Porque este pionero y referente se despidió a lo grande de los escenarios [crónica]

© Dani Alvarez

2.

DIE ANTWOORD – Parc del Fòrum 7.07.17 por Festival Cruïlla 

Porque todavía nos duelen los huesos de tanto saltar [crónica]

© Víctor Parreño

1.

ROSALÍA – Luz de Gas 23.03.17 por Guitar BCN

Porque devolvió a las nuevas generaciones la fé en el flamenco [crónica]

© Víctor Parreño

Autores de este artículo

Los mejores discos de noviembre

Angel Olsen - Phases

Hay tantas opciones en Netflix que a veces casi pasas más tiempo decidiendo qué ver que en sí viendo algo. Por no hablar de Spotify. Tantas playlist, tantos moods, tantos géneros, tantos grupos… Quieres descubrir cosas nuevas pero al final acabas poniendo lo de siempre. ¿No te ha ocurrido?

Por eso hemos creado esta lista con los mejores discos del mes, porque queremos que dediques tu tiempo de ocio en disfrutar de buena música y no en buscarla, de eso nos encargamos nosotros. Así que, de nuevo, aquí te presentamos nuestra selección de las novedades discográficas más interesantes. Es el turno de noviembre, pero si necesitas más inspiración también puedes consultar las listas de octubreseptiembreagosto-juliojuniomayo, abrilmarzo y febrero.

BJÖRK – Utopia (One Little Indian Records, 2017)

La naturaleza como nuevo despertar

El último lanzamiento de Björk, Utopia (One Little Indian Records, 2017) ha sido algo inesperado y novedoso en su carrera. Tras la ruptura con su compañero sentimental y padre de su hija, Matthew Barney, con quien había compartido una relación de más de una década, la cantautora islandesa ha creado un álbum en el que ha plasmado sus emociones tras este hecho y ha querido expresar su propio renacer. Para ello ha utilizado sonidos de la naturaleza, lo más primario de todo lo que nos rodea, grabados por ella misma. Ya en el comienzo del primer tema del álbum, Arisen my senses, igual que en los otros 13 que lo componen, se puede escuchar la melodía de los pájaros. Un auténtico placer para el oído.

Por Alba María.

MORRISSEY – Low in high school (BMG, 2017)

El desgaste de la incorrección política

Morrisey es un símbolo. Fue el alma de una de las bandas más potentes a nivel conceptual de una década tan comercial como los 80. Su carrera con los Smiths fue corta, probablemente por culpa de sus excentricidades, pero arrolladora. Para el recuerdo quedó The Queen is dead, uno de los mejores álbumes de la historia del rock alternativo. Desde su ruptura con Johnny Marr y compañía, el desarraigado artista británico sumaba ya diez álbumes en solitario, con éxito dispar, desde la brillantez de Viva hate a la falta de inspiración de Kill uncle o Southpaw grammar. Low in high school (BMG, 2017), es su undécimo disco de estudio. En él vuelve a lo mismo de siempre: la queja, el alejamiento del status quo, la soledad de un personaje inclasificable. El disco fluye bien, con ese fantástico color de voz que caracteriza a Morrisey y un sonido siempre próximo al de su época en los Smiths. El problema es el contexto, y no solo eso, sino la forma lírica que el músico de Lancashire tiene de aproximarse ahora a su incomodidad, cada vez desde una perspectiva más arcaica, menos rebelde y más anticuada. A Morrisey, que ahora es una alargada sombra, siempre le quedará ser quien es.

Por Adrián Viéitez.

CHARLOTTE GAINSBOURG – Rest (Because Music / Atlantic Records, 2017)

Visceral

Charlotte Gainsbourg permanece en estado de vigilia. Su rostro está iluminado pero los objetos de su alrededor se esconden entre las sombras del pasado. Susurra pensamientos en inglés y francés para llenar los vacíos de la casa. Canta para reflexionar sobre los misterios de la vida. Así es como visualizo a la cantante y actriz anglo-francesa componiendo las letras de su último álbum Rest (Because Music / Atlantic Records, 2017). Once temas que oscilan entre el placer y el dolor causados por las consecuencias del pasado. Están la muerte de su hermana Kate y la de su padre, figura de la música y el cine francés de los 60, Serge Gainsbourg. El vídeo más reciente es Lying with you, en el que yuxtapone imágenes de una niña con la Charlotte actual en el interior de la casa de su padre. «Pretend we do. Playing a game of never after. Lying with you», son los últimos versos que recuerdan al polémico vídeo que grabaron conjuntamente en 1985: Lemon incest El álbum, producido por el DJ y músico francés SebastiAn, también homenajea a la escritora norteamericana Sylvia Plath a través de Sylvia says. Más temas a destacar: Songbird in a cage, que cuenta con Paul McCartney como compositor, pianista y bajista; o Ring-a-ring o’roses y Rest, que tienen la colaboración de Guy-Manuel de Daft Punk. En su conjunto, la visceralidad se canta con voz dulce y ritmos punks, electrónicos y de chanson francesa.

Por Irene Picallo.

NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS – Who built the moon? (Sour Mash Records, 2017)

El despertar de la psicodelia

El ex Oasis más controvertido lo ha vuelto a hacer. Su tercer álbum alejado de ese mod, de ese rock, así como de aquel grupo emblemático, vio la luz el pasado 24 de noviembre. Es Who built the moon (Sour Mash Records, 2017), lo nuevo de Noel Gallagher. Lejos de repetir la fórmula a la que nos tiene acostumbrados, el de Manchester rompe con las reglas ya en el primer tema: Fort knox. Inspirado en Kanye West, recuerda a esa alarma que te despierta cada mañana. Un aviso. Noel ha regresado y lo hace con un disco marcado por distintos referentes que hacen de él un trabajo global. Producido junto a David Holmes, el álbum es la culminación del egocentrismo del líder de High Flying Birds. Ambos lo definen como un “equilibrio entre lo experimental y una gramola de influencias atemporales”. Rasgueos, toques electrónicos, glam inglés y sonidos que nos evocan a Oasis y ese pop sesentero de Holy mountain. Keep on reaching y su ritmo funk desenfadado. La liberación de un sueño musicalizada de It’s a beatiful world o la psicodelia escondida tras las estelas de su pasado en The man who built the Moon. Himnos atemporales de un perro viejo en el mundo de la música que pasará por España en el BBK el próximo verano.

Por María del Río.

XOEL LÓPEZ – Sueños y pan (Alafonte / Esmerarte, 2017)

Sonidos de vuelta a casa

El cantante gallego Xoel López, figura icónica de la escena musical independiente de España y América Latina, acaba de presentar su tercer trabajo en solitario, Sueños y pan (Alafonte-Esmerarte, 2017). Un disco de diez temas que nacen como resultado de la mezcla y maduración de su potencia artística (sueños) con el trabajo (pan) que siempre conlleva la creación de un nuevo álbum. Todo ello aderezado con su evolución personal y profesional que comienza en Galicia de mano de Deluxe, lo pasea por las calles de Madrid, para terminar perdiéndolo y encontrándolo en Argentina. En este, su disco más maduro hasta el momento, se entremezclan temas en castellano y gallego con un sonido adulto y colorido, una celebración de su camino de vuelta a Madrid, -del que queda el estribillo Madrid de todas las suertes, pendiente para tatuar-, de la pureza de su hijo de dos años en el single Jaguar, su conexión con la infancia en Serpes, lo factible con la cadencia de Primavera que, a título personal, evoca la sonoridad de Patagonia tema de su anterior trabajo Paramales (Esmerarte, 2015) y mucho más. Como remate, me encantaría que, cuando lo escuchéis, os paréis a sonreír por la magia que esconde Balas y notéis vuestro corazón derritiéndose mientras suena la nana Durme.

En resumen: Xoel, gracias. No podía pedirte más.

Por Carlota Purple.

ANGEL OLSEN – Phases (Jagjaguwar, 2017)

Carrera interminable

Sin prisa, pero sin pausa. Como un río que fluye, como alguien que anda sin saber exactamente dónde ir. Este podría ser el disco de un paseo, a solas, durante el que pensar y con el que dejar la mente en blanco. Así, a la vez. Y eso es lo que es, al fin y al cabo, este recopilatorio de nombre tan acertado: Phases (Jagjaguwar, 2017). El diso es un paseo por lo que ha sido toda una carrera, que sigue fluyendo. Un retrato de lo que ha sido Angel Olsen, a pesar de los años y a través de ellos. Y también, la promesa de seguir fiel a una misma. Cortes sencillos, pero que rozan la perfección. Una producción cuidada, pero cruda como All right now o May as well, en el que uno puede sentir el desnudo cálido de las canciones que la cantautora, en algún momento, creyó oportuno que reposaran; dejándolas crecer, sin prisas y sin pausas.

Por Blanca Olivella.

Actualización: Angel Olsen presentará Phases en mayo de 2018 con una gira que pasará por Madrid (8, Teatro Calderón), Barcelona (9 en Barts, dentro del Guitar BCN) y San Sebastián (10, Teatro Principal).

VETUSTA MORLA – Mismo sitio, distinto lugar (Pequeño salto mortal, 2017)

Creación a 12 manos

El atípico matrimonio de seis, Vetusta Morla, celebra los diez años de su primer disco con un nuevo álbum, Mismo sitio, distinto lugar (Pequeño salto mortal, 2017), un título que es toda una declaración de intenciones sobre la renovación que atesora en su interior. El LP, pensado en su local de ensayo, pero realizado a caballo entre el Sterling Sound de Nueva York, el Tarbox Road Studios en Cassagada y los estudios Hansa en Berlín, ha contado con la colaboración especial del productor de MGMT, Dave Fridmann, que ha desempeñado el papel de guía y mezclador, en el viaje sonoro que los de Tres Cantos nos presentan en sus nuevos temas. Un trabajo que tuvo como máxima ‘obsesión’ la ‘no obsesión’ por el directo y pretende ser seña de la exploración, disfrute, crecimiento y libertad a la que llevan abrazados durante los veinte años de su carrera. Una reinterpretación de sí mismos que supone la reafirmación de su esencia cambiante, una oda al ‘pequeño salto mortal’ que dieron hace dos décadas. Verborrea y figuras literarias aparte, permitiros caer seducidos por las ondas psicodélicas de Deséame suerte, sonreíd con la apertura al estilo MundoToday de Palmeras en La Mancha y caed ante el único Discurso del Rey que queréis escuchar estas navidades. Bon appetit.

Por Carlota Purple.

ANNA TERNHEIM – All the way to Rio (Universal Music, 2017)

Refugio para la soledad

Huimos de nuestros amantes o de nuestros amigos porque nos traicionaron. Tuvimos que marcharnos lejos, muy lejos, a Río. La cantante sueca Anna Ternheim construye su nuevo disco All the way to Rio (Universal Music, 2017) como un refugio. Ocho canciones que cuentan historias diferentes, pero que tienen en común una cosa: la soledad. Una soledad que se antoja agridulce: por un lado, nos entristece con canciones como Keep me in the dark, un lamento, mientras que, por otro, es agradable cuando volvemos a casa caminando en la madrugada (4 in the morning) y necesaria porque nos fortalece (Holding on). Con cada tema Ternheim recrea un espacio íntimo a través de sonidos orgánicos, como la lluvia o los latidos del corazón, mezclándolos con acústicos y electrónicos. Su música tiene una profundidad especial y este es su sello. Tras escuchar el disco te planteas si Ternheim realmente desea estar sola o busca a alguien como Maya que la acompañe en su refugio. Una amiga a la que pueda consolar, aconsejar, que jamás la abandone, que se muestre tal y como es. “No more lies”, repite una y otra vez.

Por Celia Sales.

TULSA – Centauros (I*M Records, 2017)

Lírica sobrehumana

¿Somos animales o no somos animales? En ese limbo se balancea el enigmático universo lírico de Tulsa con su nuevo Centauros (I*M Records, 2017). Si alguna vez hubo, las dudas se han disipado: Miren Iza es una de las mujeres más interesantes de la escena musical española. La cantautora vasca sabe cómo captar la atención y acongojarnos tan sólo con su voz, guitarra y unos teclados, y con su nuevo álbum consolida el sonido electrónico que defendió impecablemente en aquel LP difícil de superar, La calma chica (Gran Derby Records, 2015). Las constantes vitales de Tulsa se repiten: las enmiendas y cicatrices del corazón siguen presentes en Canción con frases como “¿qué más quieres de mí, que me pulverice por ti?”; las necedades en Venda, vendita, venda; la nostalgia y el lamento sobre la pérdida en Amiga o las miserias personales, acompañadas de la voz de Abraham Boba, en Pequeñas embestidas. Mención especial a Bilbao con ese reproche a la ciudad maldita de la que se mudó. Los trabajos de Miren Iza suelen llegar sin hacer mucho ruido, pero no por ello deben pasar desapercibidos. Centauros o animales, basta con no ser humanos, que últimamente es tarea mucho más ardua. Larga vida al mundo interior –y la lírica– de Miren.

Por Inés Calero.

DILLON – Kind (PIAS, 2017)

Una propuesta arriesgada

El cuarto trabajo de Dillon, cantautora y pianista de origen brasileño residente en Alemania, presenta una clara evolución respecto los álbumes anteriores. Acostumbrados a una música electrónica cercana a los géneros pop y R&B, con Kind (PIAS, 2017) hablamos de algo mucho más alternativo y experimental. En un total de diez piezas hay mucha variedad. Este probar diferentes sonidos y opciones se puede apreciar en canciones como Stem & leaf, Kind o Lullaby. O en Te procuro, canción de minuto y medio que combina portugués e inglés. También en The present, donde la voz es la única protagonista, sin ningún otro sonido. Aquellos a los que les gusta la música algo menos alternativa o más comercial dentro del género, en Regular movements o Killing time encontrarán lo que buscan. La crítica no tiene una posición clara, y aunque hay reseñas que hablan de una propuesta que explora demasiado, poniendo en peligro la fidelidad de la audiencia, podría ser interesante si buscas música nueva, diferente. Si quieres explorar con sonoridades rompedoras.

Por Anna Martín.

SAM SMITH – The thrill of it all (Capitol Records, 2017)

Visita guiada al alma de un cantautor

Una vez más, Sam Smith lo hace. Está aquí, en mi habitación. Me canta. Me canta con esa voz tan suya que parece que te susurra al oído, con agudos que más se aproximan a sutiles y suaves gemidos que a entonaciones musicales. Se está desnudando con HIM, lo hace aquí, sin reparo alguno delante de mis propias narices y con la confianza de quien ama y se ama. Abre la puerta y sale, del todo. Se está confesando a viva voz. Dice que es Too good at goodbyes, título del tema estrella de su álbum The thrill of it all (Capitol Records, 2017), pero ojalá, Sam, no me (nos) digas adiós nunca. En su segundo trabajo de estudio regresa con sensualidad, esa misma que él sabe que tiene. Sus nuevas canciones, como One last song, invitan a coger a la persona que más ganas le tengas, desabrocharle la camisa o la blusa y tirarla sobre la cama. Y, claro, no dejar de hacerlo. De escuchar al londinense, vaya, y también de lo que estáis pensando. Son letras tristes, según se interpreten, mas emanan un erotismo en cierta medida prototípicamente romántico que incita a amar por unos segundos tanto como sabemos que él lo ha hecho y lo hace. Smith se ha lucido. Ha sabido gestionar su estrellato como una verdadera estrella: deslumbrando, en diferido, y no me cabe la menor duda de que en directo… Más.

Por Sara Pérez Seijo.

WHITNEY – Light upon the lake: demo recordings (Secretly Canadian, 2017)

Lo ‘nuevo’ de Whitney: ni reedición ni piezas especiales

Todo eran buenas expectativas después del éxito que tuvo Light upon the lake el año pasado, por lo que Whitney no ha hecho nada más que acabar de saciar a sus fans con una colección completa. Con Light upon the lake: demo recordings (Secretly Canadian, 2017) cerramos un capítulo que tiene una muy buena lectura. Su country emana paz, la conjunción de las voces supura armonía con algo de jazz y la honestidad de las letras traspasa los tímpanos para llegar al corazón. Corazón que se han dejado en You and me cuya letra escribieron entre 2014 y 2015. Romántica, vibrante y repleta de falsetes de Ehrlich y riffs de Kakacek. Sin embargo, es la única canción original y puede haber decepcionado a quienes esperasen novedades. Con el nuevo LP seguimos viajando en el tiempo con un sonido poco actual que encantará a los nostálgicos de los 60-70 pero que hubiera necesitado de un poco más de presente para sorprender. Un álbum cálido que destila aroma de largos días de verano.

Por Jessica Cobos.

INSTITUTO MEXICANO DEL SONIDO – Disco popular (El Volcán Música, 2017)

A la carga cuatro años después

Instituto Mexicano del Sonido ha publicado su quinto álbum, Disco popular (El Volcán Música, 2017). En él nos encontramos con la mezcla musical a la que Camilo Lara, líder de la formación mexicana, nos tiene acostumbrados. No hay ni un tema de los trece que componen este trabajo que no te incite a moverte. Si tuviese que escoger, me quedaría con Dame un besito. A pesar de esa mezcla entre hip-hop, reguetón y cumbia, el disco también cuenta con temas más lentos, como Delirando o Rebel, donde se puede ver de manera clara la influencia del reggae. Es difícil encontrar una propuesta musical tan diversa y variada y que no desentone en absoluto, sino que el resultado sea un gran trabajo.

Por Ana López.

BERRI TXARRAK – Infrasoinuak (Only in my dreams, 2017)

Soft Berri

Venien d’un triple EP amb ni més ni menys que 20 cançons: una per cada any que la banda tenia de vida. Això va ser el 2014, i aquest 2017 Berri Txarrak torna a la càrrega: el mític grup d’Euskal Herria presenta nou disc, Infrasoinuak (Only in my dreams, 2017). D’entrada, podria semblar que l’energia es va quedar en el recull del 2014, ja que la nova proposta és més soft, més melòdica i més pop que mai, tot i no perdre l’essència de rock alternatiu característica. Contràriament a això, el grup assegura als mitjans que els ha costat molt fer un disc “senzill de digerir i escoltar” sense que semblés un producte menor. I Infrasoinuak no és ni menor ni major, simplement és diferent.

Per Clàudia Rius.

CORIZONAS – Más allá (Subterfuge Records, 2017)

Les segones parts a vegades també són bones

Corizonas no són un grup normal. El seu nom, per començar, és la fusió de Los Coronas i Arizona Baby, les dues bandes que fa uns anys van decidir unir-se en una sola formació. Des del seu primer disc The news today (Subterfuge Records, 2011) han tingut el gran repte, no només de barrejar musical i compositivament els dos projectes, sinó de crear un so amb entitat pròpia a partir d’aquesta unió. Amb els seus següents dos treballs podem afirmar que ho han aconseguit. Aquest últim Más allá (Subterfuge Records, 2017) tampoc és un disc normal. Es tracta d’un mini-àlbum de set cançons que barreja el castellà, l’anglès i temes instrumentals. Si després de Nueva dimensión vital (Subterfuge Records, 2016) us vau quedar amb ganes de més Corizonas, aquest disc és la solució al vostre problema. Tot i que cada cançó té una personalitat molt marcada, l’essència del grup segueix present en cada una d’elles amb els riffs constants de guitarres, els ritmes ballables i l’atmosfera rockera que es crea. Un exemple d’aquest fet són cançons com Sun in your mind o la instrumental La burla del diablo.

Per Nil Boladeras.

WARHAUS – Warhaus (PIAS, 2017)

Elegancia belga

Con ese aire misterioso y galante al que acostumbra Marten Devoldere aka Warhaus presenta su segundo trabajo de estudio, Warhaus (PIAS, 2017). Un álbum que ya había ido desgranando con la publicación de cuatro sencillos a lo largo del año, es por eso que poco suena a sorprendente o a novedad. El belga apuesta por la misma elegancia pop con ecos de jazz en este LP que se enmarca en la misma línea que su debut We fucked a blame into being (PIAS, 2016), del que podría ser una prolongación, puesto que no hay ni un año de diferencia entre la publicación de ambos trabajos. La solemne canción Love’s a stranger recuerda a su época al frente de Balthazar, banda indie belga que se disolvió por la necesidad del mismo Devoldere de explorar su espacio creativo en un proyecto en solitario donde ha encontrado el equilibrio entre la sonoridad oscura y la profundidad de sus versos.

Por Inés Calero.

JAMES HOLDEN & THE ANIMAL SPIRITS – Animal Spirits (Border Community Recordings Ltd, 2017)

Caos natural

Este final de año nos trae una sorpresa interesante por parte del productor y DJ James Holden: Animal spirits (Border Community Recordings Ltd, 2017). En colaboración con el grupo que da nombre al álbum – The Animal Spirits –, Holden ha trascendido la idea básica del género dance para darnos algo completamente nuevo. Ritmos y sonidos caóticos, improvisaciones y temas fantásticos componen un álbum que, para hacer honor a su especial estilo, fue grabado en sesiones en directo y sin gran postproducción. Encontramos influencias árabes en canciones como Thunder moon gathering, y órganos repetitivos acompañados de un saxo encantador en Go gladly into the Earth. En general, una propuesta muy interesante de un músico que demuestra cada vez mejor su capacidad de invención y cambio.

Por Nadia Dubikin.

MUJERES – Un sentimiento importante (Sonido Muchacho, 2017)

Porque la amistad es un sentimiento importante, siempre eterno

Lo que me gusta del garage es lo mal que suena. Puedo imaginarme a mis amigos, con los que es imposible tener una conversación seria, alrededor de una mesa llena de cervezas vacías cantando a grito pelado los himnos de su adolescencia. O sentados en un parking mirando cómo uno de ellos hace el tonto. También bailando como descosidos, igual Pol Rodellar en el videoclip de Siempre eterno, el segundo tema de lo nuevo de Mujeres, Un sentimiento importante (Sonido Muchacho, 2017). Ese vídeo es la mejor descripción de este nuevo álbum y de la propia banda barcelonesa: Rodellar ‘bailando’ mientras Yago Alcover y Arnau Sanz miran; amistad, energía y autenticidad en estado puro. Mujeres ha vuelto después de dos años con un integrante menos en el grupo y un álbum garagero aunque con toques más pop que antaño, escrito íntegramente en castellano, idioma que les favorece más que el inglés. Porque el castellano suena más genuino, más de calle, y mucho peor. A ver cuándo se animan con el catalán.

Por Paula Margó.

OJETE CALOR – Pataky (Universal, 2017)

La alta cultura hecha pop

El dúo conformado por los señores Ojete Calor presenta su nuevo larga duración: Pataky (Universal, 2017). Una referencia manifiesta al cine de autor español que se reitera en Madrid-Bilabo-Bollo. La pareja de barítonos explora distintos estilos musicales. Desde los ritmos del continente americano que pesquisan en las raíces del precolombino imperio azteca en La niña de Suramérica hasta incursiones en el mundo de la electrónica con una versión de Freed from desire de la artista italiana Gala Rizzato. Incluso realizan una aproximación al mundo de la balada en Amiga en las estrellas: «Estoy triste de verdad, si no lloro es por el rimmel». Un retorno al Siglo de Oro, ¡que exaltación emocional! Los pelos como escarpias, de verdad. Pero no se limitan exclusivamente a explorar estilos si no que indagan en las entretelas de la lengua española hasta horizontes que la RAE aún no ha atisbado: Tonta gilipó o Viejoven como concepto. Y todo al tiempo que critican la bajeza moral y los abusos de los estamentos más altos de la sociedad en Gente mala. Al cierre, la obra de esta formación se autodefine: Que bien tan mal.

Por Pepa Fontal.

SUFJAN STEVENS – The greatest gift (Asthmatic Kitty, 2017)

La vuelta a la electrónica de Sufjan Stevens, señor de lo acústico

Sufjan Stevens es un artista de tremenda versatilidad. Conocido por la versión acústica que mostró en Seven swans y Carrie & Lowell, lo cierto es que sus comienzos estuvieron marcados por la música electrónica, en álbumes como Enjoy your rabbit. Su álbum más ambicioso hasta la fecha a nivel de producción quizá sea Illinois, en el que mezcla todos esos ámbitos y les añade instrumentación sinfónica. The greatest gift (Asthmatic Kitty, 2017), su último trabajo, es una traslación a la electrónica de Carrie & Lowell, álbum de estudio publicado hace ya dos años. Se trata, pues, de una suerte de mixtape en la que se versionan algunos de los temas más reconocidos del disco, tales como Death with dignity o 4th of July. Además, también se añade material nuevo de gran calidad, como es el caso de Wallowa lake monster o la homónima The greatest gift. En definitiva, el álbum supone una especie de complemento al anterior, constituyendo, los dos juntos, una buena guía para comprender la identidad musical de Sufjan Stevens.

Por Adrián Viéitez.

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Sílvia Pérez Cruz: lluna plena i minvant

Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona

La Sílvia Pérez Cruz sovint no mira el públic quan canta. Mira el terra, mira el sostre, mira els músics embadalida, es mira els seus peus o tanca els ulls. Mans i braços segueixen la cadència, el ritme i la força de la seva veu en un vaivé constant, que s’atura de cop a l’alçada de barbeta.

Canta amb tot el cos.

Comença dempeus i sola. Una llum la il·lumina mentre, a cappella, xiuxiueja les notes de Cançó del lladre i Per tu ploro. Sense artificis, els dos clàssics de la cançó popular més nostrada imposen un silenci expectant entre els espectadors del teatre Tívoli. La sala s’omple dues nits consecutives d’incondicionals disposats a repetir els cops que faci falta per copsar la màgia d’un espectacle que, per ells, és irrepetible cada vegada.

El que fa únics els concerts de la vocalista, diuen els seus adeptes, és la seva emocionant i lliure imperfecció. Renunciant a un so i un format convencional, Pérez Cruz comparteix escenari amb un quintet de corda excepcionalment sòlid que trenca totes les barreres de la clàssica i toca de memòria, mentre la cantant marca els tempos amb la mà.

L’alt voltatge emocional de les primeres peces, la copla Cinco farolas, la cançó criolla peruana banyada en un mar de pizzicato, Mechita, i el cant veneçolà a la «luna llena menguante», Tonada de luna llena, deixen entreveure el que quedarà demostrat al llarg de dues hores de concert: Pérez Cruz, amb un potencial vocal impressionant, brilla amb més força quan l’abundància vocal i musical no tapa la intimitat de les lletres, és a dir, quan la lluna plena comença a minvar.

Els violins (Carlos Montfort i Elena Rey), el violoncel (Joan Antoni Pich), el contrabaix (Miquel Àngel Cordero) i la viola (Anna Aldomà) dibuixen amb harmonies contemporànies els sons tradicionals i exòtics de l’últim disc d’estudi Vestida de nit (Universal, 2017).

El conjunt improvisa, s’entén amb mirades i gestos còmplices conreats al llarg de tres anys de recórrer escenaris plegats i ressegueix amb pinzellades avantguardistes tot tipus de temes i estils: broden especialment el fado Estanha forma de vida, la mitja havanera Folegandros i les reminiscències mexicanes amb lletra de la poeta Ana María Moix, Mañana.

A l’altre extrem se situa Corrandes d’exili, l’himne a la dignitat i a l’enyorança del poeta Pere Quart, obligat a exiliar-se per salvar la pell i l’ànima del règim franquista. Evitant qualsevol referència a la política en el preàmbul que donés especial solemnitat a les paraules del poeta del Vallès, la lírica dels versos queda diluïda en l’exuberància de la interpretació de la cantant, a cops de peu i amb la mà alçada, només acompanyada del violoncel de Pich.

Ara bé, la senzillesa de-estar-por-casa que exhibeix entre cançó i cançó – ara es treu les sabates, ara busca el pinganillo per terra – serveix de descans d’un repertori intens que apel·la a l’amor, al desamor, a la dignitat i a la pèrdua amb la veu flamencament esfilagarsada de la cantant. Sense un gruix de temes propis que hagin arribat a l’alçada de mites de la cançó aposta per interpretar els grans de la música com Asa branca, de Luiz Gonzaga (encara que Sílvia va citar la versió d’Elis Regina amb Hermeto Pascoal); Hallellujah, de Leonard Cohen; o Estrella, d’Enrique Morente.

El seu fort és transmetre emocions. Ella mateixa ho admet quan explica que li van caldre tres anys per canalitzar la tragèdia dels desnonaments a No hay tanto pan, banda sonora de la pel·lícula Cerca de tu casa, cançó de la nit que accepta millor l’adjectiu de protesta i que la cantant va acabar amb un gran silenci, clavada a la cadira, mentre el públic aplaudia dempeus encara amb la lletra de la cançó ressonant per dins: «te roban y te gritan y lo que no tienes también te lo quitan».

“Als Goya, la vaig cantar davant del rei, dels ministres i dels empresaris. I, durant l’actuació, per un moment, vaig pensar que canviarien les coses, però no”, diu capcota la cantant. D’aquella gala en va treure un premi a la millor cançó per Ai ai ai, un tema que dóna un toc desenfadat al recital i que, reconeix, va compondre en una tarda perquè el pressupost del film no es podia permetre incloure una cançó de Shakira, tal com estava previst.

La nit culmina amb una oda a les arrels de cantant, filla de Palafrugell i d’ascendència gallega. Un conjunt de tradicionals gallegues obren pas a Vestida de nit, l’havanera escrita pels seus pares, els músics d’havaneres Càstor Pérez i la Glòria Cruz i gravada per primer cop aquest any.

Al cap de dues hores de recital, la remor de la corda, la veu dolça i trencada i el ritme suau de l’havanera, porta el Tívoli a Calella, un dia de mar tranquil·la i de lluna minvant, que brilla amb la llum genuïna d’una Sílvia Pérez Cruz que sap vestir la foscor.

Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
Sílvia Pérez Cruz | © Dani Alvarez
Sílvia Pérez Cruz, Teatre Tívoli, Barcelona
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Picture of Dani Alvarez

Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

Novedades Carminha: campeones del desenfreno y del baile

Novedades Carminha, La Rivera, Madrid

No sé quién tardará más en olvidar el cierre de la gira de Campeones del mundo (Ernie, 2016), si los componentes de Novedades Carminha o el público que acudió a la cita del sábado 18 de noviembre en la Riviera, Madrid. Con el cartel de sold out colgado poco antes de empezar el concierto, los de Santiago no daban crédito y tan atónitos como agradecidos salieron a darlo todo en la velada que les quedaba por delante.

Las palmeras de la Riviera fueron el atrezzo ideal para comenzar a tocar La fiesta tropical y caldear el ambiente. Carlangas y los suyos tenían ganas de quemar aquel escenario y no iban a parar hasta conseguirlo, para ello, Quiero verte bailar sonó creando revuelo.

Los gallegos, que han encontrado en el cuarteto la composición perfecta tanto para grabar como para los directos, tienen algo. No es que hayan reinventado el garage-punk, pero tienen vitalidad y ganas de armar jaleo. Vestidos con sus clásicos y elegantes monos de mecánico emitieron un directo energético y potente, no por ello falto de calidad. Fueron hilando tema tras tema sin dar un respiro, poniendo a prueba la resistencia de la pista de baile de la abarrotada sala.

Apenas transcurridos cinco minutos de concierto, ya sonaba Campeones del mundo, canción que da nombre a su último LP y con Tú antes molabas mantuvieron el frenesí y el high del público.

Ni siquiera a ritmo de cumbia con Cariñito o Lento hicieron que los pogos de las primeras filas cesaran; los más fanáticos sudaron, y mucho, a base de saltos, brincos, codazos y gritos. El directo de los gallegos era droga pura para un fin de gira que devenía espectacular.

Se encadenaban sin tregua la nueva El vivo al baile, la serenata Caprichito de Santiago, la gamberra Antigua pero moderna… El cuarteto llenaba la Riviera con todas sus proclamas hedonistas para noches de desenfreno.

Para los fans más fieles y nostálgicos, regalaron tres temas de Jódete y baila (Lixo Urbano, 2011): Amor rural, Pesetas y el homónimo Jódete y baila. El final del concierto, enmarcado dentro del ciclo SON Estrella Galicia, andaba cerca. No obstante, Novedades Carminha se había guardado para el bis parte de lo mejor.

Si las canciones de estos hedonistas y vividores hablan de una vida que apenas nos dejan ya vivir, al menos, que acabemos bailando. Te quiero igual, Dame veneno y Que Dios reparte fuerte, fueron la guinda de una noche en la que, si no Dios, los gallegos repartieron garage, desenfreno y baile. Muy fuertemente.

Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Carlangas, Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Xavi, Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Anxo, Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Jarri, Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia
Novedades Carminha, La Rivera, Madrid
Novedades Carminha. © SON Estrella Galicia

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Instituto Mexicano del Sonido: “Siempre me ha gustado la música que tiene peligro”

Camilo Lara nos recibe en una cervecería artesanal en el distrito de Justicia, tras haber dado un concierto recientemente en la Sala el Sol de Madrid, donde adelantó algunas de las nuevas canciones de su nuevo álbum Disco popular (El Volcán, 2017), que saldrá a la venta el próximo 10 de noviembre. Con su peculiar sombrero, look al que ya nos tiene más que acostumbrados, asegura haberse sentido muy cómodo durante la actuación y que fue una noche “relinda”.

Camilo Lara, único integrante de Instituto Mexicano del Sonido, bien podría ser el único director y profesor de semejante institución de experimentación. Una suerte de estudioso compulsivo obsesionado por innovar en los sonidos, con los oídos muy pendientes de lo que suena en la actualidad, pero con los pies en su México D.F.

Algunas de sus canciones han sonado en el FIFA 08 o el FIFA 10, así como A girl like you forma parte de la B.S.O de la serie Californication. Electrónica, cumbia, reggae, cha-cha-chá-, poemas de Juan Rulfo… Lara se atreve a experimentar con cualquier sonido que, según él, “tenga peligro”. Ahora, el ambicioso instituto se decide a explorar los sonidos del continente americano, desde Argentina hasta Canadá, para observar qué se cuece en sus calles.

Tras haber estado en julio en Madrid, dentro de la programación del festival Rio Babel, vuelve a Europa para anunciar la presentación de su quinto álbum de estudio, donde encontramos melodías tan diversas, con bullicio, caos y color como su Distrito Federal natal. Ello lo consigue gracias a las voces y la colaboración de Sly and Robbie, Toots & the Maytals, La Yegros, Adan Jodorowsky, Calexico y Lorna.

Es uno de los representantes de la nueva ola de música mexicana. Su experimentación sonora parece no tener fin y asegura estar pendiente de la música que tiene “peligro”. Si su vértigo no cesa, a este laboratorio de nuevos sonidos le queda todavía mucha electro-cumbia por producir.

Camilo Lara,  Instituto Mexicano del Sonido

Político, su trabajo anterior, es un álbum más comprometido, una especie de canto a la movilización y la justicia. ¿Qué va a encontrar el público en Disco popular?

Sí, la verdad es que ese disco en el nombre lleva el pecado. Entonces, obviamente ya no puede haber un disco más político en mi mundo. Pero este nuevo álbum (Disco popular), aunque va de otra cosa, tiene un lado político. De hecho, hay una canción (Margaret Tatcher) que explica cómo Margaret Tatcher fue el molde para los políticos que nos tocarían en un futuro hasta llegar a Trump. Habla de cómo, siendo una no-rebelde, logró que gracias a ella hubieran rebeldes en el mundo. Yo quería grabar esa canción en Jamaica y que la cantara Toots Hibbert. Pero él me contestó que no cantaba canciones negativas, que canta en positivo. Por eso hay dos canciones, Rebel y Not a rebel. Esas son las canciones más políticas, una más poética y la otra, que habla de Margaret Tatcher. El nuevo disco es un viaje a pie por calles de los barrios de América, habla de cómo es encontrar coincidencias a través de la música popular sobre quiénes somos. Es una pequeña carta de amor a América y a sus ritmos populares, que pueden ser cutres, elegantes, bonitos, lo que sea… pero al final son cosas que encuentras en las calles.

Aquí la cumbia es un género que difícilmente se escucha en los canales de reproducción comerciales. Tampoco es muy común es las escenas alternativas. ¿Cómo crees que recibe el público europeo este género? ¿Después de actuar dos veces en Madrid en poco tiempo, cuál es tu percepción?

La cumbia es el ritmo más fácil de bailar de todos los ritmos tropicales. No necesitas tener experiencia para bailar cumbia porque es muy sencilla. No es como la salsa o el reguetón, que tienes que tener más tablas para poder hacerlo bien y perrear. La cumbia es muy básica, casi el ritmo vital. Es tan sencillo que funciona en todos lados. Además, la cumbia viaja de maneras muy raras, siempre allá donde voy, Alemania, Francia o donde sea, siempre hay un Dj pinchando cumbia. Aquí pasa lo mismo, no está tal vez en la superficie, pero sí que hay mucha gente que conoce y pincha la cumbia. Pasa sobre todo en los bares, en los lugares pequeños, donde creo que la gente está más sensible a este sonido. Aquí se está cambiando la percepción de la cumbia, cada vez Europa está más abierta a Latinoamérica, cosa que hace años era imposible pensar. Esto ha sucedido con Internet y otras cosas, antes no interesaba y tampoco llegaban las noticias. Ahora, ves que la gente se interesa. Yo lo veo en Spotify. De repente ves que hay gente de ciertas ciudades que escucha tu música.

Camilo Lara,  Instituto Mexicano del Sonido

¿Dónde encuentras la inspiración a la hora de crear los sonidos y las letras? ¿Qué referentes tienes?

Para este disco busqué hacer un viaje, hacer mi música y luego contactar con terceros que pudieran ayudarme a llegar a otra conclusión o encontrar sonidos en Jamaica o en Los Ángeles. Buscar en estas cosas que aparecen en el panorama sonoro. Un poco eso. El disco lo compuse con mucho sampler, con pedazos de cosas que iban pasando y con mi ukelele, con el que iba haciendo las melodías y las canciones.

La música de Mexican Institute of Sound es de lo más interesante y experimental del panorama mexicano. Hace ya 11 años que existe, no obstante, ¿Cómo surgió la idea de este instituto?

Yo hacía remixes para amigos y nunca pensé en publicar música. Pero hice tantos remixes que me pidieron que hiciera música propia. Yo ya tenía ciertas ideas entonces terminé publicando un disco. Lo publiqué aquí con el sello Lovemonk. Ya con este disco, lo presenté en directo y estaba solo con mi ordenador y los sintetizadores y me pareció aburridísimo. Entonces pensé que era mejor empezar a tocar con una banda, con lo que saqué otro disco. Y fue así. Pero no pensé cómo estaría en diez años. Ahora mismo el grupo soy yo, pero este instituto te da la posibilidad de que seamos cien si queremos. Ahora estoy yo, pero en ocasiones toco con una banda muy grande o con menos gente… es muy flexible.

¿Cómo es el proceso creativo de MIS?

Es muy en soledad. Trabajo en mi estudio y voy construyendo con capas de sonido e ideas y va tomando forma. Luego, ir moldeando las cosas hasta que quedan como te gustan y probarlas fuera para ver si funcionan, si son simpáticas o no. Me gusta mucho ese ejercicio de ir moldeando la música.

¿Hacia dónde quieres llegar con tu experimentaciónn musical? ¿Cuál es tu fin?

No sé, fíjate. Cuando uno experimenta no creo que nadie sepa hacia donde va. No es un laboratorio en el que si mezclas A con B vas a tener una C. Como en toda disciplina artística cuando experimentas, mezclas A con B y te sale C más un canguro. Entonces, en realidad el proceso no es finito, porque luego ves que esto está bien y acabas sumándole el canguro y otras cosas. No creo que haya un límite. El límite tal vez sería que te repitieses o que te funcione mucho y seas muy exitoso y ya hagas eso toda tu vida y no te preocupes por innovar o ser diferente. Seguro que también le pasa a la gente, que deja de tener vértigo. A mí siempre me ha gustado la música que tiene peligro, que tiene ‘peligrómetro’, y que siempre está al borde de otras cosas y se va hacia otro lado en tu radar.

Camilo Lara,  Instituto Mexicano del Sonido

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Los mejores discos de octubre

Octubre es más que Halloween y Stranger Things, aunque a veces el despertador de más pánico que cualquier fantasma. Tanto si eres más de quitarte la bufanda al llegar a la disco como si eres de los que nunca se despegan de la manta del sofá, esta lista de novedades discográficas es para ti. Música de club, música tranquila, música conocida, música por conocer. Cada disco, un estilo. Cada redactor, una manera de ver el mundo. Ponte cómodo y disfruta de nuestra diversidad.

Te recordamos que también puedes ver las novedades de septiembreagosto-juliojuniomayoabrilmarzo y febrero.

NÚRIA GRAHAM – Does it ring a bell? (El Segell, 2017)

Veu madura en cos tendre

16 anys tenia Núria Graham quan va editar el primer disc, i 21 ara que publica Does it ring a bell? (El Segell, 2017). Els anys passen i ella segueix sent jove, tot i que si ens tapéssim els ulls no endevinaríem l’edat que amaga darrere. Això és degut al fet que la veu de Graham és solemne i profunda, i no sembla de postadolescent. Tot i això, encara li falta quelcom que fa que la música ens quedi un pèl lluny, que no arribi a emocionar-nos del tot. Potser és l’idioma, potser l’assossec que tan agrada a alguns. L’atmosfera que crea ja és bona, i el so de la veu i de la guitarra també, per tant és probable que el problema principal se solucioni quan arribi el dia en què la seva veu s’alineï amb la seva edat. És a dir, quan aconsegueixi que la seva música sigui madura en tots els sentits -per exemple, en les lletres o en l’afectació-. Fins aleshores, la campana sonarà afinada i agradarà al fan, però no arribarà a tot el poble.

Per Clàudia Rius.

ST. VINCENT – Masseduction (Loma Vista, 2017)

El esplendor de una artista en pleno florecimiento

St. Vincent, que así se hace llamar Annie Erin Clark, es una creadora de una originalidad aplastante. La multiinstrumentalista norteamericana, que alcanzó el definitivo éxito comercial con su álbum homónimo hace dos años, vuelve a la actividad con Masseduction (Loma Vista, 2017), un trabajo que la corona como una de las grandes renovadoras del pop en la última década. Masseduction es un disco limpio, pulcro, detallista y exhaustivamente melódico. Despojado de esa altanería que definía a su predecesor, el nuevo trabajo de St. Vincent es, al mismo tiempo, atrevido y sofisticado, una obra de redondez rotunda tanto en el apartado de la producción como en su concepción creativa. Se trata del reflejo de una artista pletórica, en constante florecimiento. Las seis canciones que abren el álbum, escuchadas de forma consecutiva, producen en el oyente una sensación pacífica de totalidad.

Por Adrián Viéitez.

THE UNFINISHED SYMPATHY – It’s a crush! (BCore, 2017)

Déjà vu adolescente

Na, nanananá, naná. Suena Goodbye/Hello. De pronto me veo con mis quince, mi flequillo recto y en la cama de mi novio que usábamos como sofá los domingos. Back to my teens con unas pistas que me recuerdan a Blink 182 antes del parón de mediados de la década pasada. ¿Qué os ha pasado The Unfinished Sympathy? It’s a crush! (BCore Disc, 2017), su recién estrenado álbum, no es para nada un flechazo. Todo lo contrario. Ritmos gastados por el paso del tiempo, letras vacías y un repertorio que parece ser una única canción interminable. Sus anteriores trabajos apuntaban maneras con un rock alternativo fresco, más esta vez me temo que no le han echado sal al plato. Quizás ustedes disfruten de este flashback, pero yo prefiero dejarlo en mi adolescencia, como a mi ex.

Por Sara P. Seijo.

LIAM GALLAGHER – As you were (Warner, 2017)

Mala hierba nunca muere

Empezaré con una propuesta. Como dicen en Chinatown, “forget about beginning”. Olvida a los Beady Eye y su The roller, sus extravagantes cortes de pelo, la psicodelia de las letras y videoclips. Olvida las fiestas donde el mundo empezaba y acababa en Wonderwall, de Oasis. Deja la mente en blanco para escuchar As you were (Warner, 2017), el nuevo álbum de Liam Gallagher en solitario. Canciones como Universal gleam o Bold evocan a ese sonido tan Cigarettes & Alcohol. Pero también hay hueco para la melancolía, como la que desprende When I’m in need. Y estelas de un pasado que evolucionan a Come back to me o a un potente Greedy soul. Ahora olvídate, si puedes, que al debut de su primer disco en solitario, le acompaña una gira con parada en Barcelona en Razzmatazz el 24 de febrero.

Por María del Río.

LA BIEN QUERIDA – Fuego (Elefant Records, 2017)

El caos ordenado

Fuego. Agua. El vaso medio lleno. El nuevo disco de Ana Fernández – La Bien Querida – viene cargado de optimismo. Después del magnífico y oscuro tríptico Premeditación, nocturnidad y alevosía (Elephant Records, 2015), Fuego (Elefant Records, 2017) llega con energía y llamas latinas. Con 7 días juntos acompañada de Joan Miquel Oliver (ex Antònia Font) se da a la cumbia del desamor pero los ritmos hacen que el nivel del agua suba. Sin perder el aire aflamencado que la ronda desde sus inicios, en Recompensarte se acompaña de Muchachito a las palmas y de Jota (Los Planetas) a la voz (¡y se le entiende!). Tampoco renuncia a su versión más disco-electrónica (Si me quieres a mi o El lado bueno) ni a los arreglos orquestales (Dinamita) ni a un toque new wave en La pieza que me falta con La Estrella de David. A La Bien Querida le gusta explorar los géneros y las emociones. Como los sombreros, muñecos, cucharas o instrumentos que aparecen en la portada, los ordena todos para conseguir un disco heterogéneo pero armonioso. Los objetos, sobre un fondo azul. Las canciones, con su sello personal.

Por Pepa Fontal.

BECK – Colors (Capitol / Virgin, 2017)

El disparatado rey de lo ecléctico

Beck es un artista que no deja indiferente a nadie. Desde su debut en 1993, con el álbum Golden feelings entre manos, el músico californiano ha experimentado con casi todo. Se dio a conocer como un compositor centrado en esa variación entre el pop y el country, con foco en esa corriente subversiva del antifolk. Brilló en ese campo con Sea changes y, especialmente, Odelay. Pero su hambre de novedad le hizo fracasar con Midnite vultures, un álbum semielectrónico y plagado de sintetizadores. Ya queda poco del artista que apostó, a mediados de los 90, por la baja fidelidad como método de grabación para mantener la pureza de los sonidos. En Colors (Capitol / Virgin EMI, 2017), Beck se reivindica como un músico ya mucho más inmerso en la música electrónica. Su trabajo, como no podía ser de otro modo, carece del arrollador carácter de los álbumes que lo encumbraron como uno de los enclaves musicales de final de siglo. Sin embargo, cortes como Dreams o I’m so free son perfectamente rescatables, además de fundamentales para entender su evolución a lo largo de los años.

Por Adrián Viéitez.

WEEZER – Pacific daydream (Atlantic Records, 2017)

¿Tienes algo de picar?

Yo soy de las que recuerdan a Weezer como un grupo divertido que publicaba la MTV cuando era un canal de música. Island in the sun, Buddy Holly y Beverly Hills son lo que me viene a la cabeza. Sí sí, los grupos están compuestos por personas que crecen, cambian, aprenden, etcétera, pero todos tenemos un sonido específico que nos recuerda a un grupo u a otro. Si eres de los míos, puede que Pacific daydream (Atlantic Records, 2017) rompa tus expectativas. En el álbum se han mezclado influencias de música sesentera californiana con una producción tocando el estilo plástico del pop, y el resultado es algo raro. Se salvan algunas canciones como Happy hour o QB blitz, pero en general, el resto suena a temas de radio de marca blanca. No tiene nada de malo, esa producción popera es impecable y la música no es aburrida, pero a mi me ha dejado con hambre.

Por Nadia Dubikin.

XARIM ARESTÉ – Polinèsies (Bankrobber, 2017)

Les mil illes de Xarim Aresté

El virtuosisme no sempre és fàcil de gestionar pels artistes i de vegades acaba anant en detriment de la creació. Aquest però, no és el cas de Xarim Aresté. La genialitat del músic de Flix es troba en saber escollir la sonoritat i la notes exactes per a cada cançó, si cal, fent-ho de la manera més senzilla possible. A Polinèsies (Bankrobber, 2017), hi trobem temes amb atmosferes i ambients molt variats, des d’una optimista i col·lectiva Anem tirant, fins a una calmada Descalç o el single del disc, Indomables, en que Xarim Aresté reivindica l’ofici dels músics i artistes, tantes vegades denigrat per la nostra societat. Tot i aquesta riquesa musical, els seguidors més puristes de l’ex cantant i guitarrista de Very Pomelo poden estar tranquils, ja que el blues continua present en les profunditats de la gran majoria de les cançons del disc.

Per Nil Boladeras.

ROBERT PLANT – Carry fire (Nonesuch / Warner, 2017)

La música en su madurez

Hay artistas que envejecen mal y así lo hace su música también. Sin embargo, no es el caso de Robert Plant, quien ha presentado este mes su 11º trabajo, Carry fire (Nonesuch / Warner, 2017). Han pasado muchos pero que muchos años desde que su carrera como músico comenzó, pero parece que tanto él como su música han madurado y crecido juntos. La calidad musical que nos presenta el inglés en este trabajo es digna de un hombre con un bagaje artístico y cultural tan grande como el suyo. También he de decir que son once temas en los que predominan la lentitud y los medios tiempos, por lo que, si te esperas un álbum de puro rock, no lo encontrarás aquí. De entre todas las composiciones, me gustaría destacar la que da nombre al disco, Carry fire, por esos sonidos arabescos que nos transportan a algún país lejano y exótico.

Por Ana López.

THE DARKNESS – Pinewood smile (Cooking Vinyl, 2017)

Guitarras sexys. Temas sexys

Tras lo que parecen dos siglos sin sacar LP, aunque realmente se trate tan solo de dos años, The Darkness, el gran grupo glam rock británico, vuelve a golpearnos con su nuevo trabajo: Pinewood smile (Cooking Vinyl, 2017). Un disco que no puede reproducirse sin generar polémica, ya que, aunque a nivel sonoro esté clarísimamente situado dentro de la zona de confort de los hermanos Hawkins, logra que lo escuchemos de principio a fin sin rechistar. Incluso es capaz de renovar la sensación de enamoramiento en la que nos sumergió Justin Hawkins, cuando lo escuchamos por primera vez en I believe in a thing called love, hit de su primer trabajo Permission to land (Atlantic, 2003). Así que te recomiendo que subas por la escalera sonora de Southern trains, te dejes despeinar por las guitarras de Japanese prisioner of love, disfrutes de los aires de Buccaneers of Hispaniola o te entierres en la magia efervescente de Why don’t the beautiful cry? O sencillamente, que lo escuches y encuentres tu propio camino para perderte en él. Sea como sea, disfrútalo.

Por Carlota Purple.

THE SELECTER – Daylight (DMF Records, 2017)

A la segona va la vençuda per The Selecter

La segona vegada és la bona per The Selecter. El segon àlbum després de la tornada dels mítics vocalistes Pauline Black i Arthur Hendrickson de la banda britànica, Daylight (DMF Records, 2017), fa diana amb una mescla d’ska i reggae d’arrel amb to afrocaribeny . Deu cançons molt diferents a To much pressure, el hit més demanat als concerts dels ‘brits’, enèrgiques i amb una Black que embolcalla les melodies amb soul, delicadesa i força i Hendrickson, que, amb una veu més de cassalla, li fa de contrapart. Daylight destil·la consciència sociopolítica i qualitat musical a parts iguals. Fent-se seva la frase d’Emma Goldman “si no es pot ballar no és la meva revolució”, les lletres del conjunt denuncien el consumisme, la hipocresia de la classe política i el passotisme incentivat per les xarxes socials de la mà de ritmes vius, ballables i enganxosos.

Per Aina Martí.

COURTNEY BARNETT Y KURT VILE – Lotta sea lice (Matador, 2017)

El dúo dinámico versión stoner

Si algo define este disco es, sin duda, el amor. En primer lugar, el amor por la música y, en segundo, el amor por los músicos. Es casi palpable la admiración que se tienen Courtney Barnett y Kurt Vile en esta colaboración. Y como no, dónde hay amor hay melancolía, la que genera el sonido de Lotta sea lice (Matador, 2017). Un disco con nueve temas de rock alternativo, que suenan a oldies e incluyen instrumentales que recuerdan al stoner. Todo con ecos de apatía; de disfrutar lo que se está haciendo, sin ni siquiera intentarlo.

Per Miguel Souto.

AVISHAI COHEN – 1970 (Sony, 2017)

Ceci n’est pas du jazz

«Muchas personas me han preguntado: “¿cuándo llegará tu álbum vocal?” Bueno, pues ha llegado», dice el instrumentalista y compositor israelí. Famoso por haberse codeado con los peces gordos del jazz – trabajó y publicó su primer álbum junto a Chick Corea, y ha colaborado con Bobby McFerrin, Herbie Hancock y Nenna Freelon entre otros – Cohen publica ahora un proyecto pop encarado a un público más genérico, pero que sigue manteniendo la esencia de su estilo personal. La fusión de géneros es una constante del disco. En él se van ensamblando versiones de canciones tradicionales de Oriente Medio – como la yemení Se’i yona –, clásicos de la música afroamericana como Motherless child e incluso una versión del For no one de The Beatles. Cohen revisita de forma exquisita un conjunto de temas que podrían parecer inconexos pero que tras su revisión encajan a la perfección. Se suman a ellas sus propias composiciones, cuyas letras abordan temas como el compañerismo o el amor. Song of hope, por ejemplo, es un auténtico canto a la esperanza y a la unión para luchar contra los problemas del planeta. Emptiness, en cambio, es una canción de amor (o de desamor) en la que el chelo y el piano parecen fusionarse en un mismo instrumento y bailar sobre la base de la canción. El resultado final: 1970 (Sony, 2017) hará sonar a Avishai Cohen en las casas de aquellos que aún no lo escuchaban.

Por Marina Montaner.

CARLA BRUNI – French touch (Verve Records, 2017)

Delicias

Como un pañuelo de seda, la voz de Carla Bruni, la ex primera dama francesa, se desliza entre acordes y los buenos arrangements de David Fosters de las versiones que protagonizan su último disco French touch (Verve Records, 2017). La delicadeza es, quizás, la virtud más grande de este álbum que convierte clásicos de todos los géneros, como el reggae punk de The Clash en Jimmy jazz, como el pop de Abba en The winner takes it all o incluso el hard rock de AC/DC, en piezas de cristal, finas y frágiles. El buen gusto toma el trabajo y sienta como un guante a cualquier oído, haciendo las delicias de cualquier amante de la música en una especie de paseo, suave y sereno. Un elegante Moon river pone el cierre a uno de los discos de versiones más impecables con el que una podía dar.

Por Blanca Olivella.

JÚLIA – Pròxima B (Hidden / Malatesta, 2017)

Expansión sin límites

Que el universo se expande ya se sabe. Y que ocurre lo mismo con el electro-pop ensoñador de Júlia, también. Prueba de ello es que hace poco un grupo de astrónomos hallaron un exoplaneta rojo a cuatro años luz del Sistema Solar, bautizado como Pròxima B, que parece albergar las condiciones necesarias para que se geste la vida. El mismo nombre recibe el segundo disco de Júlia. En línea con el sorprendente pop de Nuvolàstic (Malatesta Records, 2015), su primer trabajo, las alcoyanas se han consolidado en fórmula de dúo en su segundo álbum. Ocho temas aparentemente inconexos que orbitan entre lo juguetón y sintético de Cap parat, lo luminoso y bailable con Índica y diumenges; compensado con la serenidad de No t’ho mereixes o Pròxima B, canción homónima al título del álbum, situada estratégicamente en el centro del LP. Sutil, delicado y elegante, sin ornamentación innecesaria, el universo onírico que proponen Estela Tormo y Lidia Vila en Pròxima B (Hidden / Malatesta, 2017) apunta a ser una las mejores propuestas melódicas del año.

Por Inés Calero.

LINDSTRØMIt’s alright between us as it is (Smalltown Supersound, 2017)

Los setenta en Marte

La primera vez que escuchas It’s alright between us as it is (Smalltown Supersound, 2017), lo nuevo de Hans-Peter Lindstrøm, confunde. Sobre todo si no estás al corriente de este subgénero electrónico, el space-disco, en el que el productor noruego es referente. Las melodías del álbum conseguidas con un sintetizador analógico, ese jazz disimulado, el tímido piano en alguna que otra canción como Under trees y otros ritmos, hacen del disco una ‘fresa salvaje’ a la que hace referencia el nombre. Odiseas electrónicas que te adentran de lleno en la música disco de los 70. Pistas de más de cinco y seis minutos, colaboraciones vocales de Grace Hall, Frida Sundemo y Jenny Hval. Además, el propio trabajo es una mezcla de sensaciones y contradicciones entre lo emocional y lo más puro eléctrico, un ‘uncategorized’ en toda regla. A pesar de confundir, te engancha en ese viaje espacial, en esa luz de Shinin frente lo siniestro en la voz de Hval. Un bucle de emociones recogidas en 9 temas, 9 viajes al espacio dance.

Por María del Río.

HANS ZIMMER Y BENJAMIN WALLFISCH – Blade Runner 2049 BSO (Denis Villeneuve, 2017)

A la sombra de Vangelis

El reto era muy difícil: por un lado, poner música a la continuación de una obra maestra como lo es Blade Runner (Ridley Scott, 1982); por otro, hacer una banda sonora a la altura de la que hizo Vangelis hace ya treinta y cinco años.

Respeto. Si hay una palabra que pueda definir la BSO de Blade Runner 2049 es esta. El gran compositor Hans Zimmer (Gladiator, Origen, Interstellar, Dunkerque) junto con el pianista Benjamin Wallfisch (Figuras ocultas, It, Annabelle: Creation) toman el relevo a Vangelis en esta secuela dirigida por Denis Villeneuve (La llegada). Pero antes el director prescindió de su compositor habitual, Jóhann Jóhannsson (La teoría del todo): “Es un gran artista pero la película necesitaba algo diferente y yo necesitaba algo más cercano a Vangelis”, explicaba Villeneuve. Comparar esta BSO con la del compositor griego es inevitable, sobre todo cuando aparece versionada la impecable Tears in rain. Muchos de los fans de la primera película esperaban oír alguna joya más de Vangelis, pero las composiciones originales de esta segunda no han defraudado. La música de Zimmer y Wallfisch es perfecta para recrear esa distopía futurista que ideó Ridley Scott: sonidos electrónicos con una profundidad sobrenatural. Incluso hay momentos en los que logran que el ambiente se torne desagradable. Precisamente lo que busca Villeneuve, como también busca –y lo consigue- romper la continuidad de la banda sonora con la incorporación de temas clásicos como Suspicious minds de Elvis Presley o Summer wind de Frank Sinatra.

¿Desafío superado? En mi opinión, más que eso. Eso sí, con las espectaculares imágenes de la película la música mejora.

Por Celia Sales Valdés.

KIASMOS – Blurred (Erased Tapes, 2017)

Luz otoñal

Mientras escuchas lo nuevo de Kiasmos, Blurred (Erased Tapes, 2017), se genera un chorro de luz a tu alrededor. Un aura sobria que oscila con los cuatro temas principales y los dos remixes producidos por el dúo ganador de un Bafta. Desde Reykjavik, Olafur Arnalds y Janus Rasmussen nos traen de nuevo su amor por lo experimental. Loops para despertar la consciencia, idiófonos que mueven hasta las partículas del aire, sintetizadores que nos acercan a los instrumentos clásicos. Nos encontramos con el minimalismo hasta en la ilustración de portada, creada por Torsten Posselt.

Por Irene Picallo.

C. TANGANA – Ídolo (Sony Music, 2017)

Un ídolo en modo repeat

El egotrip es la extensión de un rapero y así lo supura lo último de C. Tangana en Ídolo (Sony Music, 2017). Triste pero cierto es también que el casi único sencillo vitoreado en las últimas semanas ha sido Mala mujer, teniendo cero eco las otras canciones. Eso sí, en todas ellas la voz de Antón Álvarez se me parece irremediablemente a la de Coque de LQSA. Un susurro autotuneado gangoso, bajo, saturado. Un LP equiparable a un audio de 40 minutos en WhatsApp de tu mejor amiga, hablando sólo de su movida. Si bien es cierto que el madrileño ha impactado en la industria musical española con su peculiar trap, no lo ha hecho de la mejor de las formas. Lejos de estar pegao, o lo que es lo mismo, ser el número uno, Tangana se ha quedado en la cola en modo repeat.

Por Jessica Cobos.

MI CAPITÁN – Un tiro por la salud del imperio (Warner, 2017)

Quan rock s’escriu abans que pop

“Som els últims que quedem quan tanquen els bars” explica l’alma mater del grup, Gonçal Planas, en una entrevista al programa Els Experts d’iCat. Aquests amics que es troben per acabar la nit a Mi Capitán venen de tocar a festes com Love of Lesbian, Standstill, Sidonie, Sanpedro o Egon Soda. Després del seu debut amb Drenad el sena (Warner, 2015) presenten Un tiro por la salud del imperio (Warner, 2017), un àlbum sobri que aposta sense complexos pel rock com a nexe d’unió de les seves cançons. Aquesta essència rockera que podem trobar en aspectes com els riffs distorsionats, fragments instrumentals foscos i psicodèlics, sons de teclat hammond, solos o lletres desenfadades i crítiques, passa pel filtre inevitable del bagatge pop que tenen seus membres i com a resultat en surt un disc amb una gran personalitat musical. Un tiro por la salud del imperio consagra aquest projecte de músics consagrats i ens confirma que es tracta d’alguna cosa més que un divertimento entre amics.

Per Nil Boladeras.

THE HORRORS – V (Wolf Tone, 2017)

I, II, III, IV, V

V por ser el número de personas que conforman la banda, o por tratarse de su quinto álbum, o porque la formación del grupo data de 2005, o porque cinco lobitos tenía la loba, o por la letra. Escoge el motivo que quieras, pero V (Wolf Tone, 2017) ha sido el nombre elegido para bautizar al último trabajo de la formación de post punk británico The Horrors. El LP, con portada capaz de helar corazones del artista Erick Ferguson, es una oda a la evolución sonora de los de Southend, así lo ha reconocido Faris Badwan, vocalista y líder de la formación durante una entrevista: “Es el álbum más diverso que hemos hecho, muestra todo el espectro de la banda, diez años de historia”. Al escucharlo no puedes evitar sentirte en un sendero electrónico oscuro en el que quieres perderte y reencontrarte en los ecos que adornan Weighed down, la tranquilidad de Ghost o los acordes de It’s a good life. Una propuesta vanguardista que, sin duda, tiene mucho más para ofrecer que Machine, tema que se utilizó para presentar el disco en sociedad.

Por Carlota Purple.

ÁNGEL STANICH – Antigua y barbuda (Sony / Orgullosa María, 2017)

Once relatos musicales

Las letras de Ángel Stanich deberían ser objeto de un comentario de texto. Todas y cada una de las piezas que conforman su segundo álbum – el primero, Camino ácido, salió en 2014 – son relatos de entre tres y seis minutos en los que texto y música se aúnan para contar historias de lo más diversas con el peculiar estilo de su compositor. Entre ellas está Camaradas: una balada de reminiscencias muy setenteras que narra el encuentro amoroso de dos jóvenes de izquierdas durante la transición. También hay ritmos vigorizantes y roqueros que acompañan los pensamientos de un ciclista en Le tour ‘95. Hay relatos de días épicos y canciones de desamor. Hay sintetizadores que marcan ritmos enérgicos que te sacuden en la suicida Mátame camión. Hay símiles, metáforas, ironía, cinismo y surrealismo. Hay, en definitiva, melodías hechas para bailar casi de forma hipnótica, rabiosa, y otras para sentarse mientras se te encoge el corazón. Más que canciones un álbum cualquiera, las piezas de Antigua y barbuda (Sony / Orgullosa María, 2017) son como capítulos de un libro de relatos cortos de un buen escritor: por mucho que volvamos a ellas nunca dejarán de sorprendernos.

Por Marina Montaner.

DESTROYER – Ken (Merge Records / Dead Oceans, 2017)

Rebosa significado

Ken (Merge Records / Dead Oceans, 2017) es el último trabajo de Dan Bejar, el cantautor independiente que lidera desde hace casi dos décadas el grupo canadiense Destroyer y que también ha estado y está en otros proyectos como The New Pornographers. Lo que caracteriza la música de Bejar es el significado a menudo crítico de sus letras. Comenzando por el título de esta nueva apuesta producida por Joshua Wells, batería en Destroyer desde 2012 y miembro de Black Mountain.

Merge Records recoge las siguientes declaraciones del artista:

“En algún momento del año pasado, descubrí que el nombre original de The wild ones (canción de los británicos Suede) era Ken. Tuve una epifanía, estaba físicamente impactado por esa información. En un intento de aferrarme a este sentimiento, decidí utilizar el título original de esa canción para mis propios fines. (…) No estaba pensando en Suede al hacer este disco. Estaba pensando en los últimos años de la era Thatcher. Esos fueron los años en que la música llegó a mí como una enfermedad (…). Tal vez The wild ones habla de ese sentimiento, y probablemente eso explica por qué Suede no tenía sentido en Estados Unidos. Creo que Ken también significa ‘saber’”.

Las trece canciones del álbum se mueven entre el shoegazing y la electrónica en una propuesta retro, apacible y evocadora. Lo vemos en piezas como Sky’s grey, In the morning o A light travels down the catwalk. Esta última en especial. Sobre todo la versión acústica, recogida en la edición Deluxe del LP. Encoge, seduce su suavidad, vuelve a encoger. Y dota así de sentido aquello que carece de él.

Strike an empty pose
A pose is always empty
The girl sure loves her roses
The camera lens closes
On bullshit for the night

Por Anna Martín.

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La Orchestra Fireluche arriba al LEM

Per primera vegada després de molts anys d’anar-hi al darrera, el Festival LEM va aconseguir portar la Orchestra Fireluche a la seva programació.

La Orquestra Fireluche, són deu músics de la Cellera de Ter (Girona) que treballa amb eines convencionals, instruments clàssics o de diferents cultures del món, pianos de joguina i altres trastos ben curiosos. El grup, que ja té quinze anys de vida, va venir a presentar el seu darrer treball Colibrí en flames (auto editat), un disc essencialment instrumental, però on la veu, o millor dit les veus -els sons, no les paraules- hi tenen un pes important.

La  Fireluche es presenta davant l’espectador amb aquell esperit tan de Comelade (amb qui altres vegades han col·laborat) i amb un saber fer molt propi,  bastant més amable que naïf, però que funciona igualment.  Així, en un convent de Sant Agustí pleníssim, es van interpretar tots els temes del nou disc i d’altres d’anteriors. CaterinaArnau, Artur i El meu ning-nang no té tic-tac, són temes d’aparença infantil però d’estructures musicals complexes, o IngràvidBesalú o Telepatia hormonal, amnèsia temporal,  amb sons electrònics low-fi que els dota d’inèdita textura i profunditat. I per acabar, Nina de miraguano (preciosa lletra de David Sarsanedes) interpretada per Pau Riba, esplèndid recitant. Com sempre. I Dance me to the end of love de Leonard Cohen va tancar la nit.

Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
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Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
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Orchestra Fireluche | © Marina Tomàs
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Marina Tomàs

Tiene mucho de aventura la fotografía. Supongo que por eso me gusta. Y, aunque parezca un poco contradictorio, me proporciona un lugar en el mundo, un techo, un refugio. Y eso, para alguien de naturaleza más bien soñadora como yo, no está nada mal.

The Gramophone Allstars: República del Mambo. Dia 1

Somriures, abraçades, emocions a flor de pell i visques a la república. “S’acaba el procés, comença el mambo”, se sent entre el públic que espera a The Gramophone Allstars, en una nova sessió del festival Connexions a l’Apolo.

Fa sis hores que el Parlament de Catalunya ha proclamat la República catalana i el Senat ha aprovat l’article 155, cessant el govern de la Generalitat. Ha sigut un dia llarg, intens, per alguns, històric. Sabent-ho, la banda ideada pel saxofonista Genís Bou fa una entrada magistral i talla de soca arrel les converses carregades de política d’un públic que sembla haver arribat en massa de la celebració sobiranista a Plaça Sant Jaume.

La big band s’obre pas per la platea entre samarretes de l’Assamblea Nacional Catalana (ANC), ronyoneres, camises de quadres i pantalons estripats al ritme de Jamaica farewell, una clàssica del folk jamaicà que va donar a conèixer Harry Belafonte, el rei del calipso. La resposta entusiasta de la flor i nata del hipsterisme melòman barceloní que omple la sala no es fa esperar i els 18 músics que formen la banda, encerclats, fan via fins l’escenari entre aplaudiments.

Mantenint el centre de gravetat on es creuen el soul, el jazz i el funk i amb un punt d’ska, els Gramòfons, com s’autoanomenen en privat, no venen tan sols a presentar el seu nou treball d’estudi Maraca soul (Bankrobber, 2017) sinó a ser un amb el públic i ho deixen clar des del primer moment.

A la primera cançó la segueix Miracle de l’àlbum Jazzmaica (2014) i els ritmes afrocaribenys de Treat me good i I wish I knew how it would feel to be free de Billy Taylor i és que els arranjaments de la big band catalana s’adapten magistralment al boogaloo i al calipso, protagonistes de l’últim disc del conjunt.

Amb músics de la talla de la cantant Judit Neddermann i el saxofonista Lluc Cassares, The Gramophone domina una gran gamma d’estils, també els més pausats i broden, a continuació, la balada rock Can’t get enough, també de l’anterior disc.

A partir de la segona meitat del concert, encetada amb la revisió del clàssic d’Steve Wonder Don’t you worry ‘bout a thing, la comunió entre assistents i performers ja és total. Ebri d’alegria i completament entregat, el públic agraeix, aplaudeix els solos i, per damunt de tot, balla, balla i balla sense parar.

Una comunió que és també política: “Esteu a favor del mambo, oi?”, pregunta Bou, fent referència a la propaganda cupaire que equipara el mambo amb final del procés cap a la independència. Poc abans el percussionista Xoan Sánchez toca el ritme del càntic “Els carrers seran sempre nostres”, omnipresent a les mobilitzacions sobiranistes i l’Apolo respon: “Els Gramophone seran sempre nostres!”.

Amb la secció de vents capitanejant el conjunt i amb una Neddermans que cedeix completament el rol de frontman a Bou, les coristes, Kathy i Yolanda Sey, en tenen prou amb pocs minuts per mostrar el seu potencial soul. Amb deu anys de trajectòria a les espatlles, la banda ofereix un directe molt sòlid.

El tema The Soul Drummers, la col·laboració magistral del trompetista Pol Omedes i una versió de Coud you be loved de Bob Marley cantada a ple pulmó (“Don’t let them fool you!”) acaben de culminar la catarsi col·lectiva. Un I don’t know molt corejat fa tremolar literalment el terra de parquet. The Gramophone Allstars acaba de proclamar la República del Mambo a l’Apolo.

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Picture of Víctor Parreño

Víctor Parreño

Me levanto, bebo café, trabajo haciendo fotos (en eventos corporativos, de producto... depende del día), me echo una siesta, trabajo haciendo fotos (en conciertos, en festivales... depende de la noche), duermo. Repeat. Me gustan los loops.

El ‘indiespañol’ de Las Odio llega a Barcelona

Desde Madrid llegaron ayer Las Odio, acompañadas de las barcelonesas Aloha Bennets, para tocar en Razzmatazz 3. Bennets iban a ser las encargadas de animar un poco el ambiente antes de dar paso al cuarteto madrileño. Sin embargo, Las Odio ofrecieron su espectáculo pasadas las 9 de la noche, pues se tuvo que posponer el show de las teloneras.

Con un solo disco a sus espaldas, Futuras esposas (Autoeditado, 2017), el repertorio de Las Odio no da para más de una hora de concierto. Pero no necesitan más tiempo para ganarse al público. Ataviadas con unos disfraces de Halloween muy básicos, las cuatro chicas salieron al escenario para ganarse a las escasas cuarenta personas que había en la sala. ¡Cómo para no hacerlo! A simple vista, podría dar la sensación que se trata de unas personas dulces. De hecho, esa dulzura es la que hace que las letras de sus temas sean aún más punzantes, agudas y con carácter.

Pudimos comprobar que a Paula le gusta hablar e interactuar con el público. De hecho, entre canción y canción, a raíz de la poca gente que había, contó un “cotilleo”, como ella lo llamó. Resulta que El Corte Inglés se interesó en comprarles el tema Yo lo vi primero, a lo que ellas se negaron por lo poco que les pagaban. Sin embargo, la multimillonaria empresa no se dio por vencida, así que ‘crearon’ ellos un tema propio, pero con la voz de Paula.

El repertorio, obviamente, fue todo su LP y, además, presentaron un tema nuevo que, tal y como comentó Paula, “se estrenará cuando lo grabemos”. Por lo demás, sonaron Cuchillas, Indiespañol, A tu ritmo, o Un cuarto propio, este último track dedicado a la escritora Virginia Wolf. Nosotros, por nuestra parte, esperamos impacientes a que Las Odio presenten su próximo trabajo.

También Aloha Bennets salieron disfrazadas al escenario. Su concierto se hizo un tanto pesado. Quizás porque ya habíamos visto al plato fuerte de la noche. Sin embargo, las barcelonesas tocaron el repertorio que llevaban preparado para abrir la noche, aunque lo tuvieran que cambiar para un poco más tarde. Poco antes de las 11 de la noche ya había terminado todo y la sala se preparaba para su sesión de fiesta nocturna.

Las odio | © Aitor Rodero
Las odio | © Aitor Rodero
Las odio | © Aitor Rodero
Las odio | © Aitor Rodero
Las odio | © Aitor Rodero
Aloha Bennets | © Aitor Rodero
Aloha Bennets | © Aitor Rodero
Aloha Bennets | © Aitor Rodero
Aloha Bennets | © Aitor Rodero
Aloha Bennets | © Aitor Rodero

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Los mejores discos de septiembre

Septiembre es el mes del colegio, de la cuesta arriba después de las vacaciones, del cumpleaños de mi prima… y de los discos. En este mes se han hecho tantos lanzamientos interesantes que nos hemos mordido mucho las uñas eligiendo de qué hablar. Finalmente unimos en esta lista artistas emergentes y consolidados, nacionales e internacionales; cada uno con un estilo muy diferente del anterior. A ver qué te parecen.

Te recordamos que también puedes ver las novedades de agosto-juliojuniomayoabrilmarzo y febrero.

ANGUS & JULIA STONE – Snow (PIAS, 2017)

Chateau Marmont

Sunset Boulevard, Los Ángeles, California. Aparcamos el coche delante del exuberante hotel Chateau Marmont. Ese escenario vintage que encandiló a la gran Lana del Rey. Entre sus habitaciones se respira puro lujo. La piscina es su marca personal. Escuchamos un sonido familiar que nos transporta. Por fin. Se trata de la canción Chateau, del cuarto álbum del dúo australiano Angus & Julia Stone: Snow (PIAS, 2017). Parece que hemos quedado atrapados en otra época.

Tres años después de su último álbum, Angus & Julia Stone (American Recordings, 2014) nos obsequian con este nuevo trabajo. Mantienen su sonido: indie folk y pop en un registro acústico que recuerda a Iron & Wine. Aunque, esta vez, los hermanos juegan con una máquina de ritmos. Es la primera vez que Angus y Julia escriben un álbum entero solos y se nota. El disco se grabó en el estudio de Byron Bay (New South Wales, Australia) de Angus, en una cabaña rodeados de sus amigos y algún que otro desconocido. El repertorio es acogedor, como si nuestro hogar estuviese junto a ellos (My house, your house). Cada canción cuenta una historia. Con Cellar door, Angus visita su tierra natal para cantar en el funeral de su abuelo. Nothing else tiene ese algo especial que te hacer querer escucharla una y otra vez. Y, como siempre, sus voces, totalmente opuestas, resultan ser la combinación perfecta.

Por Celia Sales.

LCD SOUNDSYSTEM – American dream (Columbia / DFA Records, 2017)

¿Quién dijo que el post-punk ya no estaba de moda?

Nunca he sido especialmente fan de LCD Soundsystem, lo reconozco. Sin embargo, creo que, con este último disco, american dream (Columbia / DFA Records, 2017), he podido reconciliarme y acercarme un poco más a los neoyorquinos. Tras siete años de retirada, James Murphy vuelve a los estudios para presentarnos un trabajo que está a la altura de su última publicación: This is happening (DFA Records, 2010). En el nuevo álbum nos encontramos con su trabajo más pesado y oscuro, con composiciones que superan los 8 minutos de duración y con letras de todo tipo (desde una ruptura amorosa en oh baby, hasta temas más políticos en call the police). El post-punk está de vuelta señores, y viene por lo más alto.

Por Ana López.

FOO FIGHTERS – Concrete and gold (RCA Records, 2017)

Dos mil ocho

Foo Fighters se han puesto de nuevo esa camiseta, esa que les sienta tan bien. Con la que siempre aciertan. La que siempre está a mano en el armario. La que recuerda a tiempos pasados, a esos 2007 y 2008. La que uno ve casi intacta si no la mira demasiado de cerca. Concrete and gold (RCA Records, 2017) exprime riffs dignos de esa época dorada del rock alternativo americano – como en Make it right – y consigue llenar de cierta melancolía, pero enérgica, nuestros oídos. Grohl y los suyos se coronan, con su noveno disco, como, no solo una de las bandas más emblemáticas de los 2000, sino como una de las más vivas que quedan. Capaces de llenar estadios y manteniéndose fieles a sí mismos tras 23 años de trayectoria.

Por Blanca Olivella.

METZ – Strange peace (Sub Pop, 2017)

El volcán sigue activo, pero bajo control esta vez

Ahí. Ahí están. ¿Pueden sentirlo? Sin quererlo, involuntariamente, fluye. La cabeza les va de un lado a otro. Arriba, abajo, derecha, izquierda. El cuerpo les pide levantarse del sofá, poner los pies sobre la tarima flotante y saltar. Metz lo echa todo en Drained lake, tema que junto a Cellophone aspiran a consolidarse referencias de su último y tercer álbum, Strange peace (Sub Pop, 2017). Alex Edkins (guitarra y voz) se relaja en este disco. Junto a Hayden Menzies (batería) y Chris Slorach (bajo) muestra una madurez sonora. Dejan de lado la dureza y lo tosco de los álbumes previos para lanzarse al vacío con un garage – aunque igualmente a grito pelado – de explosiones más suaves y tranquilas. No son una banda de pop, jamás lo serán, pero han sabido reinventarse dentro de lo que mejor saben hacer: noise punk. Sus nuevas letras reflejan una incerteza, un no saber qué vendrá. Pero, ustedes, confío en que lo adivinarán. Han acertado, como ellos.

Por Sara P. Seijo.

MICAH P. HINSON – Presents The holy strangers (Full Time Hobby, 2017)

Un disco del que enamorarse este otoño

El cantautor americano, Micah P. Hinson publica tras dos años su nuevo disco Presents The holy strangers (Full Time Hobby, 2017). Un LP de 14 temas que tal y como pudimos leer en la web del texano, pretende ser una “ópera folk moderna” que narra la historia de una familia en tiempos de guerra “desde el nacimiento al amor, del matrimonio a los niños, de la guerra a la traición y del asesinato al suicidio”. El disco escrito y grabado en Deninson, Texas tuvo una producción clásica que no pasó “a la era digital hasta el momento de pre-mezcla”. A nivel dirección de arte, debemos mencionar la ilustración del propio Micah en la portada rompiendo totalmente con la estética de sus anteriores discos -en los que aparecían partes de cuerpos descontextualizados-. A pesar de esta diferencia visual, la calidad sonora del disco está a la altura de sus predecesores. Nos golpean en el corazón Lover’s lane, tema con influencias de Johnny Cash reconocidas por el propio cantante, el cello que abre y marca a fuego The years tire on, la delicadez que descansa en The darling o el rollo tan country de The lady from Abilene. ¿Qué más os puedo a decir? Me encanta.

Por Carlota Purple.

THE GRAMOPHONE ALLSTARS BIG BAND – Maraca soul (Bankrobber, 2017)

De Kingston a Nueva Orleans

Los singles que lanzaron (Iko iko y Don’t you worry ‘bout a thing) ya vaticinaban lo que llegaría con el álbum: temas con distintas procedencias (de Stevie Wonder a Nina Simone, pasando por Slackers o Ray Barretto) interpretados con distintos registros, casi tantos como los componentes de esta gran banda (17 músicos, entre los que se encuentran la vocalista Judit Neddermann). Boogaloo, funk, jazz… The Gramophone Allstars Big Band defienden en Maraca soul (Bankrobber, 2017) lo universal que es la música. Ya lo demostraron en Jazzmaica (Bankrobber, 2014), disco que llegó incluso a Japón; y lo harán de nuevo en directo: la presentación de su nuevo álbum será en la Sala Apolo de Barcelona el 27 de octubre.

Por Paula Pérez.

DAVID RAMÍREZ – We’re not going anywhere (Sweetworld, 2017)

Lo nuevo de David Ramírez, un himno contra la actual edad de piedra

De esas personas con la capacidad de decir atrocidades al oído, de forma dulce. El octavo EP del doblenacionalidad David Ramírez, We’re not going anywhere (Sweetworld, 2017), no podría ser otra cosa que esta después del agujero negro que es Trump. Dulce con hilos electrónicos, rosa con un drama familiar detrás, las letras neones con las valientes madre y abuela de Ramírez. Una provocación desde el alma, su música, con su gran título We’re not going anywhere (‘No vamos a irnos a ningún sitio’) o una de las canciones Stone age (‘Edad de piedra). Una respuesta musical e íntima. Tonos decaídos, pacíficos. Susurros desgarrados pero arraigados con fuerza a la esperanza. Pausas como en Time, pincelada a halos o agudos reivindicando su sitio, como en la canción que bautiza el álbum, lo más parecido a un himno.

Por Jessica Cobos.

MARCEL CRANC – 7 (Runaway Records, 2017)

Potser hi ha una illa on podrem descansar

7 (Runaway Records, 2017) fuig d’un estiu mallorquí de grans platges, calor, turisme i excés, per refugiar-se en la tranquil·litat d’una cala deserta d’hivern. A més, el músic de Sencelles té el detall d’estirar una tovallola al seu costat per si volem seure-hi una estona. Marcel Cranc, igual que altres artistes com Sufjan Stevens, The Tallest Man On Earth o el barceloní Pau Vallvé, té la capacitat de crear una atmosfera que embolica les cançons i els hi dóna una entitat pròpia als seus discos. Amb unes lletres poètiques i delicades, troba l’equilibri entre la metàfora i la claredat del missatge per explicar-nos les històries i els seus sentiments més nostàlgics. A l’anterior disc La vertadera història (Cases de sucre), en què Marcel Cranc recopilava les seves millors cançons fins al moment, el cantautor tenia la difícil missió de fer un nou LP que estigués a l’altura. Després d’escoltar 7 i llegir-ne les seves lletres, es pot afirmar rotundament que ho ha aconseguit.

Por Nil Boladeras.

CUT COPY – Haiku from zero (UMG, 2017)

Encaja

Hay muchas tipologías de personas. Existen las que piden pizza con piña, o pizza con nachos o pizza de muerte por pizza. Y también aquellas que aborrecen las patatas (sí, existen). En la comida existen tantas clases de personas como personas hay en el mundo. En la música igual. Existe el tipo de persona que no sale del electrolatino. También los que de adolescentes idolatraban al pavo de The Rasmus aunque esas plumas siempre hayan dado mucha vergüenza ajena. En fin. Podría seguir todo el día con esto. Entre muchas clasificaciones se encuentra la mía. Como buena popera disfrazada de pseudo moderna gozo de Glass Animals, Mando Diao, Hot Chip y Tame Impala. Ojo. Que nadie se meta con Tame Imapala. Por eso me encaja perfectamente el nuevo disco de Cut Copy: Haiku from zero (UMG, 2017). Los australianos son mi rollo y serán también el tuyo si te encaja el dream pop para quitarte esta bajona que me traes. Todo muy kitsch, todo muy ochentas. Encaja.

Por Paula Pérez.

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART – The echo of pleasure (Painbow Music, 2017)

Synthpop al por mayor

The echo of pleasure (Painbow Records, 17), lo nuevo de The Pains of Being Pure at Heart, es como esa amiga de la infancia que vuelve. Y lo hace para evocarte a tiempos pasados con un toque synthpop de lo más ochentero, como en When I dance with you, pero recordándote a su vez, que los tiempos han cambiado, vosotros habéis evolucionado, y el indie, con él. Quedan las estelas del indie más clásico pero un punto de esperanza en cada canción del álbum formado por nueve temas. La portada ya es una sinopsis de lo que será, arte clásico, con referentes (The Cure, por ejemplo), distorsionado. Ese juego rítmico de pasado-presente, un álbum digno para Marty McFly y sus viajes en el tiempo. Y antes de que os deis cuenta, con quizá un recuerdo de más, cambiará vuestro mood como hace el propio disco, con canciones como Stay, ya anticipado con The cure for death. La banda pasará por la sala Bikini de Barcelona el próximo 20 de octubre.

Por María del Río.

KOMMODE – Analog dance music (Brilliance Records, 2017)

Champán en tiempos revueltos

Analog dance music (Brilliance Records, 2017) es un álbum que eleva el espíritu sin la necesidad de ponerse en movimiento. Doce temas que dan sentido al sinsentido de día que has tenido una vez que llegas a tu casa. Si ese día se trata del 1-O, los sonidos de los escandinavos te sonarán demasiado delicados. Si buscas minuciosidad, la encontrarás tanto en la producción como en la grabación. ‘Kommode’, cómoda o mesilla en noruego, está compuesto por los mismos integrantes que Skog, nombre tomado de A forest de The Cure. Eirik Glambek Boe capitanea esta nueva propuesta tras 19 años como ‘rey de la conveniencia’ junto a Erlend Øye en la banda Kings of Convenience.

Este refugio musical, que es como un baile interno, se compone de diferentes géneros que van desde el folk, pop, jazz, funk y groove. Presenta un inconfundible toque electrónico, “la representación matemática de un sonido”, según dicen en su web. Pero Analog dance music va de señales analógicas, ya se sea un “ritmo de batería o un riff de guitarra, cada elemento es una actuación”. Y, ¿cómo justificar el arte por el arte en tiempos en los que el odio y capas de hielo derretido aumentan? Lo hacen de la siguiente manera: “Como el champán que Winston Churchill bebía cuando estaba luchando contra la maquinaria militar de la Alemania nazi, canciones que nacen cuando uno se siente bien pueden servir de ayuda”.

Per Irene Picallo.

BRIGHTON 64 – El tren de la bruja (BCore, 2017)

Los hermanos Gil se revuelven con una obra mastodóntica

Albert y Ricky Gil llevan ya más de tres décadas, a intervalos, intentando insuflar su espíritu mod a la escena rockera barcelonesa. Todo en ellos es rebeldía, aun con el siglo XXI a cuestas. Después de regresar con Esta vez va en serio en 2012 y reivindicarse con Modernista hace apenas dos años, Brighton 64 nos brindan su tercer álbum en apenas cinco años, en lo que ya se puede definir oficialmente como su segunda juventud. El tren de la bruja (BCore, 2017) es un disco doble inspirado en un relato de Carlos Zanón, el cual planea tanto a nivel lírico como estilístico. Durante sus veinte cortes, los hermanos Gil, empujados por la vigorosa producción de Santi García, se permiten viajar desde la intimidad a la insurrección, de lo cotidiano a lo extraordinario. Si acaso, el álbum cae en ciertos tramos en una ligera reiteración sonora, pero se recupera con temas del poder de Duelo al sol. El tren de la bruja es, desde luego, una de las obras más ambiciosas y estruendosas de los hermanos que conforman Brighton 64. Un viaje por los raíles del día a día.

Por Adrián Viéitez.

LEE RANALDO – Electric trim (Mute, 2017)

Experimentar per trobar-se

Amb Electric trim (Mute, 2017) l’ex guitarrista de Sonic Youth firma el seu disc en solitari més madur i reivindica les bases del seu so. Aquestes bases són àmplies i van des del rock més èpic, a l’experimental, passant per pinzellades de folk fosc. Per continuar progressant en la recerca de noves sonoritats, aspecte clau de la seva carrera en solitari, Lee Ranaldo ha comptat amb el suport del barceloní Refree com a productor del disc. Aquesta col·laboració també ha aportat a les cançons un so més compacte i clar, que a l’hora, conviu amb la riquesa instrumental i la gran quantitat de detalls que podem trobar a les cançons. Tot i la presència del teclat, les percussions o subtils tocs electrònics, la protagonista indiscutible continua sent la guitarra i durant les nou cançons del disc podem confirmar una vegada més la genialitat de Ranaldo amb aquest instrument.

Per Nil Boladeras.

NOTHING BUT THIEVES – Broken machine (Sony Music, 2017)

Rock polifacético

Amsterdam fue un aperitivo de lo que sería el segundo LP de Nothing But Thieves: Broken machine (Sony, 2017). Un sencillo que no hizo sino aumentar las ganas de escucharlo entero. Y un disco que supone una notable evolución para la banda inglesa. El álbum está lleno de contrastes. Por un lado, encontramos pop en canciones como Particles y Sorry; y, por otro lado, tenemos lo mejor del rock alternativo: Los riffs, el teclado, los sonidos electrónicos, los patrones rítmicos, la voz potente de Conor Mason y un conseguido rapeo como en Number 13 y I’m not made by desing. Broken machine es una declaración de intenciones de los británicos que querrás escuchar una y otra vez.

Por María del Río.

VAN MORRISON – Roll with the punches (Caroline, 2017)

El soul norirlandés destinado a no morir nunca

El año que viene se cumplirá medio siglo desde que un jovencito de Belfast puso al mundo patas arriba publicando Astral weeks, un álbum que reventó al rock desde dentro, acercándolo al soul de un modo nunca antes visto ni escuchado. Van Morrison no necesita presentación de ningún tipo, ninguna más allá de su extraordinaria influencia en la música universal posterior, una influencia que podemos encontrar en voces tan reconocidas como la de Bruce Springsteen. Con Roll with the punches (Caroline, 2017), su trigésimo séptimo álbum de estudio -sí, trigésimo séptimo, habéis oído bien-, este norirlandés que ya no es ningún chaval -72 primaveras lo amparan- hace un poco más de lo mismo, y lo sigue haciendo a las mil maravillas. En colaboración con músicos de la talla de Jeff Beck, Morrison se lanza con cinco nuevos temas, encabezados por el fantástico corte que da nombre al álbum, entremezclados con versiones de clásicos del blues como Bring it on home to me, de Sam Cook. Una cita con la historia de la música, una cita para no perderse jamás.

Por Adrián Viéitez.

KAKKMADDAFAKKA – Hus (Bergen Mafia Records, 2017)

Buena idea para los amantes del indie

Hus (Bergen Mafia Records, 2017) es la nueva apuesta de los noruegos Kakkmaddafakka. El quinto álbum de esta banda con afición a los nombres raros – el título del disco significa ‘casa’ en noruego – presenta un total de diez canciones. Manteniéndose en el estilo indie rock, Kakkamaddafakka nos trae un poco de todo. Vamos de canciones animosas y alegres como All I want to hear o Blue eyes a piezas de tono más melancólico y nostálgico como Holding me back o Don Juan. Y luego están canciones como Neighbourhood, que fácilmente gustarán a todo aquel que la escuche. El resultado es un álbum light, que desprende energía, vitalidad y que, en algún momento, es capaz de transportarte.

Por Anna Martín.

MOGWAI – Every countrys sun (Rock Action, 2017)

Atmósferas sinestésicas

Con más de 20 años de carrera y once discos a sus espaldas, los escoceses Mogwai son uno de los buques insignia del post rock. El post rock en la era de la posverdad. Su último trabajo Every countrys sun (Rock Action, 2017) se descubre en su portada con un abismo y un eclipse. El vacío y la oscuridad. Las que en canciones como Aka 47 nos envuelven con distorsiones guitarreras y sintetizadores. En una era cargada de palabras -muchas vacías o falsas – Every countrys sun es un viaje introspectivo en el que solo escuchamos en la voz de Stuart Braithwaite en dos canciones: la popera Party in the dark y la pysh 1000 foot face. Melodías delicadas y crescendos épicos – remarcable el del tema homónimo que cierra el disco – crean atmósferas sinestésicas para perderse o encontrarse. Para salir a la luz del sol. Para reflexionar. Porque si no, pueden acabar cantando cara él.

Por Pepa Fontal.

DELAPORTE – [EP] One (Mad Moon Music / Gran Sol, 2017)

Pájaro salvaje

Delaporte es un pájaro salvaje. Esta, Pájaro salvaje, también es la mejor canción del EP One (Mad Moon Music / Gran Sol, 2017) junto con Juice, tema que no para de sonar en las radios y que Spotify ha incluido en una de sus listas de música electrónica (Spanish Beat). Pronto sus peculiares texturas no pararán de sonar en tu cabeza. Los madrileños comenzaron versionando grandes temas de grandes artistas y ahora Sandra Delaporte y Sergio Salvi se están convirtiendo en los grandes artistas que hacen grandes temas. ¿Y por qué son un pájaro salvaje? Porque tienen lo necesario para volar libremente.

Por Paula Pérez.

DAUGHTER- Music from Before the storm (4AD, 2017)

Escenarios sonoros

Tener dieciséis años no es fácil. Una fase en la que quedas estancado a medio camino de la madurez. Una fase que, por suerte, pasa rápido. Chloe Price se encuentra en este momento de su vida. Es una adolescente que se enfrenta al abandono de su padre y a los problemas típicos que conlleva su edad. Pero una persona puede cambiarlo todo (“One person can change everything”). Para Chloe esa persona es Rachel Amber. ¿Por qué explico todo esto? Porque para poder entender el nuevo disco de la banda británica de indie folk Daugther debemos comprender la historia que hay detrás. El disco Music from Before the storm (4AD, 2017) llega en forma de banda sonora para el videojuego Life is strange: Before the storm (Square Enix, 2017), la historia de Chloe y precuela de Life is strange. Simplemente emocionante. El grupo ha conseguido crear unos escenarios sonoros impecablemente ajustados a la vida de la adolescente. La voz angelical de la cantante Elena Tonra es perfecta para emular la historia y las mezclas electrónicas le dan un dinamismo sobrenatural. La banda nos brindó un adelanto del álbum con Burn it down y ahora, con todas las canciones a nuestro alcance, sería delito no escucharlas.

Por Celia Sales.

TONY ALLEN – The Source (Blue Note Records, 2017)

Una miscelánea explosiva

El baterista y compositor nigeriano Tonny Allen ha contado con la colaboración del saxofonista y director musical Yann Jankielewicz para su última creación, The Source (Blue Note Records, 2017). En este LP se produce el mix perfecto entre jazz y afrobeat, encontrando puntos medios de perfecta sinergia entre ambos géneros. Los once tracks que lo componen son una demostración de cómo se puede hacer que el sonido más complejo suene fluido y sin aparente dificultad, invocando así a otras leyendas del jazz en sus sonidos.

Por Alba María.

JOANA SERRAT – Dripping springs (Loose Music, 2017)

La cultura que elegimos

Los prejuicios los carga el diablo. Nos pueden hacer cuestionar, por ejemplo, el nivel de bondad con la que una persona que no se ha nutrido en el seno americano del folk puede recrear su sonido. Y la realidad es que muchos de los artistas no estadounidenses que han intentado reproducir el género lo han conseguido a medias, cayendo en simplicidad de composiciones y clichés más que creaciones únicas.

Pero esto no ocurre con Dripping springs (Loose Music, 2017), el nuevo disco de Joana Serrat. La artista hace brillar y dar gracias a una de las ventajas que facilita la nueva era de la comunicación: podemos elegir la cultura de la que aprendemos, en lugar de quedar adscritos a la localización en la que nos hemos criado. El álbum es una composición redonda y completa, onírica y ambiental de la interpretación personal de Joana de este rico género.

Puede que lo haya hecho tan bien porque no se ha adscrito a un folk puro. Se percibe influencias oscuras y alternativas que elevan las canciones a composiciones excelentes, como el momento final de Western cold wind. Aquí también es donde mejor se nota que su creación es un diálogo entre varios artistas más que la voz de uno solo con un objetivo específico. Estas influencias también han hecho que el folk deje de sonarme a relatos veraniegos naranjas y calmados para virar a un tono burdeos y un otoño frío y mojado. No, el álbum no podría haber salido en mejor época.

Por Nadia Dubikin.

Autores de este artículo

Los mejores discos de julio-agosto

Contra el bulo generalizado de que los meses de julio y agosto suelen ser bastante infértiles en novedades culturales, aquí os presentamos una lista de discos bendecidos por la diosa Venus. Sí, las vacaciones se acaban y eso apesta. Pero con esta selección seguro que te sientes más feliz. Como siempre, para todos los gustos. Veinte discos para que lo goces este mes. Comenzamos.

Te recordamos que también puedes ver las novedades de junio, mayo, abril, marzo y febrero.

ARCADE FIRE – Everything now (Sonovox / Columbia, 2017)

Baile de rabia

Mezcle en un bol un vaso de música electrónica, dos cucharaditas de funk, 500 gramos de postpunk y una cucharada de ABBA. Ponga sus altavoces a máxima potencia y baile al gusto. Ya está listo su menú de Everything now (Sonovox / Columbia, 2017). Arcade Fire vuelven con sus amigos de siempre (Owen Pallett o Geoff Barrow de Portishead) y algunos nuevos (Thomas Bongalter de Daft Punk) para hacernos bailar de rabia. A lo largo de 13 temas – si contamos los cuatro interludios – Win Butler y Régine Chassagne son la voz crítica (y chillona en la genial Creature comfort) con la sociedad posmoderna, el capitalismo y las relaciones. Un disco más inmediato y menos redondo que Funeral (Merge Records, 2004) pero ellos se han ganado el derecho a experimentar y a hacer lo que les de la gana.

Por Pepa Fontal.

TEN FÉ – Hit the light (PIAS / Some Kinda Love, 2017)

Un debut más que acertado con una apuesta variada

El duo británico compuesto por los cantautores Leo Duncan y Ben Moorhouse, acompañados por los músicos Rob Shipley, Johnny Drain y Alex Hammond, debuta con Hit the light (PIAS / Some Kinda Love, 2017), trabajo que tuvimos la suerte de escuchar en su paso por Barcelona hace unos meses. Las diferencias entre ambos artistas y el toque añadido por la producción de Ewan Pearson (productor también de grupos como M83) hacen de este primer resultado de Ten Fé una apuesta variada. Cada canción de las once que hay en total es diferente: a veces más rock, a veces más pop; pero siempre es aquella música que pese a ser contemporánea mantiene un vínculo con el pasado. Destacar alguna canción de este todo heterogéneo es complicado, aún así recomiendo Overflow, Turn, Don’t forget, Follow y Make me better.

Por Anna Martín.

BOMBA ESTÉREO – Ayo (Sony Music, 2017) 

Bomba Estéreo globalizan lo local

La contradicción que les acompaña es la raíz de su éxito. En este nuevo disco se alejan del mainstream que impregnaba su anterior lanzamiento para que los protagonistas sean, de nuevo, los ritmos más autóctonos. Parece que el grupo colombiano ha sabido recular a tiempo, y se ha reorientado hacia sus raíces: la esencia colombiana, los ritmos caribeños y el mix de culturas en sus instrumentales. No es un disco para quienes busquen pureza latina, tampoco para los amantes del reguetón o del pop mainstream. Es un disco para quienes, como el grupo se define en su tema Internacionales, se consideren “ciudadanos del mundo”. Es decir, todos aquellos que busquen un poco de todo, pero nada en concreto.

Por Miguel Souto.

GRIZZLY BEAR – Painted ruins (RCA, 2017)

Travesía onírica

Un fondo claro y, sobre él, colores oscuros y fragmentos de tela deshilachados. Como un reflejo de sus historias pesonales en los últimos cinco años, cuando lanzaron Shields (Warp, 2012). Grizzly Bear están de vuelta con Painted ruins (RCA, 2017), un disco complejo que mantiene la atmósfera onírica y la experimentación de sus anteriores trabajos. Las voces de Edward Droste y Daniel Rossen se entremezclan con la potencia de la batería de Christopher Bear, los sintetizadores y punteos de guitarra que obligan a una segunda – y tercera – escucha para percibir todos los matices de temas como Four cypresses o Systole o incluso de la popera Morning sound. Háganlo. Merece la pena.

Por Pepa Fontal.

THE WAR ON DRUGS – A deeper understanding (Atlantic / Warner, 2017)

Para observar tu interior

El rock americano es una fábrica de hacer hits. Así es que casi todas las canciones de A deeper understanding (Atlantic / Warner, 2017) tienen más fuerza si se escuchan por separado que en su conjunto. Una pena porque sería el álbum perfecto para pausar tus obligaciones, sentarte y reflexionar sobre tu existencia con The War On Drugs haciéndote compañía. Por suerte, el mastodóntico track Thinking of a place (11 minutos y 11 segundos) ya realiza esa función y, para mí, sin duda lo mejor del disco. En global, las letras continúan la estela ya iniciada con su brillante Lost in the dream (Secretly Canadian, 2014), puesto que hablan de momentos solitarios donde uno se siente tentado a dejar todo atrás. Sí, debajo de esa energía ochentera que recuerda a Springsteen se esconden sentimientos profundos. En concreto el sufrimiento de Adam Granduciel que, además de hacer de productor e ingeniero y tocar casi la mitad de los instrumentos, nos transmite su visión del mundo. Él es la imagen de este disco porque este disco es él.

Por Paula Pérez.

RIDE – Weather diaries (Wichita Recordings, 2017)

Regreso parcialmente potente

Se reagruparon en 2014. Han pasado 21 años desde Tarantula (Creation, 1996). Más de dos décadas para que un nuevo álbum de la banda británica Ride viera la luz. Weather diaries (Wichita / PIAS, 2017) es el último trabajo de Mark Gardener, Andy Bell, Steve Queralt y Lawrence Colbert, producido por Erol Alkan. Un total de once canciones se mueven entre el rock alternativo, el dream pop y el shoegazing. Pese a la aprobación general, se han criticado también aspectos sobre todo de la producción. Algunas piezas podrían haberse mejorado y no han superado las expectativas. Es cierto. Sin embargo, canciones como All I want, Lateral alice, Charm assault o Lannoy point sacuden, trasladan, penetran. Y están claramente a la altura de este grupo consagrado.

Por Anna Martín.

OH WONDER – Ultralife (Island, 2017)

Brillo estival

Debes escuchar Ultralife (Island, 2017) si eres fiel de los tonos pasteles, de los sintetizadores y de lo efímero. El dúo británico de alt-pop, que despegó internacionalmente en el 2015, se lanza en este nuevo álbum de una forma más tenaz, lírica y musicalmente. El segundo largo de Oh Wonder está compuesto por doce temas, cada uno de ellos con la suficiente fuerza para elevar los pies a unos pasos sobre el suelo. “I’m getting high, getting high. Getting high on humans” (High on humans) es la perfecta banda sonora de este verano. Pero Josephine y Anthony también tienen la mirada puesta en lo que tienen delante. Sus voces armonizan con la música que ellos mismos componen. Soñadores y meticulosos, mientras suspiran, colorean. Más que apto para los que buscan sensibilidad y, a la misma vez, ritmos pegadizos.

Por Irene Picallo.

CAGE THE ELEPHANT – Unpeeled (RCA, 2017)

Cage The Elephant al natural

La más que conocida y fresca banda de rock americana Cage The Elephant lleva la friolera de once años creando música, parte de la cual han decidido utilizar en su último álbum: Unpeeled (RCA, 2017). Como se puede percibir por su nombre, se trata de una recopilación de algunos temas grabados en vivo, a través de los cuales se puede ver el desenfado del grupo a la hora de ofrecer al público lo que pide. Esta iniciativa la han tomado tras dos años seguidos de tour, lo que les llevó a grabar sus acústicos en directo para crear algo nuevo con lo ya existente en este nuevo álbum. Pero lejos de ser una compilación de los temas más exitosos, se centra en mostrar algunas de sus canciones preferidas y que más transmiten, ya sea por sus ritmos o la armonía que se crea entre su música y la voz de Matt Shultz.

El álbum está formado por canciones de los cuatro discos anteriores: el homónimo Cage the elephant (2006), Thank you happy birthday (2011), Melophobia (2013) y Tell me I’m pretty (2015). Cuenta además con tres covers: la conocida Instant crush, de Daft Punk, el tema Whole wide world, de Wreckless Eric y Golden brown, originalmente interpretada por The Stranglers, siendo en total 21 las canciones que forman el disco. Una idea original que se dirige a un público concreto dentro de los seguidores del grupo: No es un disco para la gente que quiera escuchar algo nuevo o que esté perfectamente creado para el oído, sino para las personas que gusten de disfrutar de los directos y que, si ponen un poco de atención, podrán incluso percibir la transformación de toda su música en tan solo un álbum, lo cual puede dar una idea general de su trayectoria.

Por Alba María.

THE VAMPS – Night and day (Virgin, 2017)

Operación bikini

Tras un título bastante prostituido tanto en álbumes, como en canciones o en películas, The Vamps lanza su tercer álbum Night and day (Virgin, 2017) también en un género musical igual de manoseado: el dance pop, pero de discotecas light, claro. O, por qué no, ‘pop Disney’. Mucho mejor cuando pasamos el primer tramo del EP y llegamos a Same to you, el track con más personalidad, no sólo del disco, sino de sus anteriores trabajos. Night and day es un editado breve que no se alarga más allá de la media hora sólo porque le seguirán otras doce pistas más para Navidad. Lo mejor del disco es la producción y unas melodías simplemente agradables, seguramente para los ya fans de McFly o One Direction.

Por Jessica Cobos.

NO USE FOR A NAME – Rarities Vol1: The covers (FAT, 2017)

Camaleón

Suena la voz de Tony como si nunca se hubiera apagado hace ya más de cinco años. Suenan las guitarras, el bajo y la batería como si nunca hubieran dejado de tocar. No se hace extraño del todo, quizás porque el grupo, y sobre todo el recuerdo de Tony Sly, siempre se ha mantenido vivo de una forma u otra. Se suceden versiones de The Vapors abriendo el disco con Turning japanese, de The Misfits con su clásico Hybrid moments; también se disfrazan de Sublime o de Dag Nasty, y se camuflan bajo un disfraz de The Pogues e incluso de Kiss. Rarities Vol1: The covers (FAT, 2017) podría llamarse Versatility y es que pocos camaleones hay como Tony Sly y su voz. Una forma de mantener viva una llama, de llamar a la melancolía y de hacer tributo a uno de los más añorados músicos del punk-rock.

Per Blanca Olivella.

ÉL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO – La síntesis O’Konor (Limbo Starr, 2017)

Me gusta que estéis de nuevo acá

La portada del nuevo trabajo de El Mató a un Policía Motorizado, La Síntesis O’Konor (Limbo Starr, 2017), hace que te preguntes si estás ante un disco o ante un libro de temática fantasiosa-medieval. Los títulos de los temas parecen confirmar lo segundo, pero el disco del interior es prueba de lo contrario. El quinteto argentino vuelve con un nuevo álbum sorprendente por su limpieza. Un sonido alejado de sus primeros temas (¿Dónde quedó la suciedad de Doctora Muerte?), pero que mantiene la esencia de El Mató. Al presionar play nos reciben las ondas de mar naranja de El tesoro y Santiago Motorizado comienza a cantar. Merece toda nuestra atención el elegante piano del tema homónimo al disco, la guitarra con el corazón roto de Excalibur o la ilusión insomne que vive en Fuego. Un disco que pese a lo que pueda parecer no supone una ruptura con sus anteriores sino una evolución de lo más épica.

Por Carlota Purple.

P.A.W.N. GANG – Ralikias (Autoeditat, 2017)

Trap i consciència de grup

P.A.W.N. Gang té tot el que vol. Des de la seva creació el 2011, el grup de trap català s’ha popularitzat exponencialment, sobretot per l’ús i transformació d’un llenguatge que ha arrelat entre els joves. Un noi és un nai, una colla és una clica, i així amb moltes paraules més. A Ralikias (autoeditat, 2017), el grup de Barcelona segueix exactament la mateixa línia musical que el caracteritza, però reivindicant a les lletres la intenció d’agradar només a la seva gent. Ara que gaudeixen d’una mínima fama, publiquen un disc fet des de la consciència de grup i només amb l’objectiu d’acontentar al mateix grup. Aconsegueixen donar al públic el que vol, però no perquè ho vulgui el públic, sinó perquè ho vol la clica. Com diuen a la cançó A altes hores, una de les 24 que incorpora el disc: “Jo sóc la veu del trap català, però et dono el podi que a mi m’és igual”. Ralikias demostra que P.A.W.N Gang no necessita el nostre reconeixement, perquè ja té tot el que necessita. I tot el que necessita són amics… i diners.

Per Clàudia Rius.

LANA DEL REY – Lust for life (Interscope, 2017)

Del Rey sorprende al mezclar lo onírico con las últimas voces del hip hop

“It’s never too late…”. No, nunca lo es para caer rendidos ante los pies de la reina del indie. Lana del Rey comienza así Summer bummer, uno de los temas principales de su último y quinto álbum Lust for life (Interscope, 2017). Musicalmente conserva su estilo, su seña de identidad pura, pero rompe con los cánones al sorprender a sus seguidores con colaboraciones del panorama hiphopero. Una apuesta arriesgada pero que ha logrado calar entre su público más férreo. En esta ocasión el imaginario venusiano, el romanticismo visual y la utopía color pastel, ítems claves del universo Del Rey, se fusionan con voces como las de los músicos The Weekend o A$AP Rocky, entre otros. Y es así como Lust for life no es solo un disco inspirado en su generación, sino que es todo un tributo a la misma.

Por Sara Pérez.

EVERYTHING EVERYTHING – A fever dream (Sony, 2017)

Un sabor peculiar

El nuevo disco de Everything Everything es el roce antes del sexo. Es deseo, tal y como reza el hit del álbum: Desire. Es ese gran qué que se mueve en tu interior. A grandes rasgos, los británicos son esa heladería cuyo sabor del día es aceite de oliva. Y rompes tus prejuicios y lo pruebas y te puto encanta, pero al final te acabas decantando por esa seguridad que te proporciona la vainilla o la fresa. La vainilla es Foals y la fresa es Wild Beasts. Aunque diferentes, todos son helados al fin y al cabo. Estos tres grupos (y unos cuantos más) también difieren entre sí, pero todos llevan el rollo dream pop inglés en la sangre. Al sabor aceite le añaden además un toque de canela, pues Everything Everything destacan con sus sonidos electrónicos en este gran disco. Prueba de ello es que las influencias de A fever dream (Sony, 2017) van desde Plaid hasta Aphex Twin.

Por Paula Pérez.

BEBE REXHA – All your fault: Pt.2 (Warner, 2017)

Saliendo de cuentas

Habiendo superado ya la mitad de su gestación, la placenta de Bebe Rexha surfea en una ola entre pop y rap. La segunda parte de la trilogía (All your fault: Pt. 2Warner, 2017) entra fuerte, ya se notan las patadas en la barriga con That’s it (feat Gucci Mane & 2 Chainz). Pegadiza, embrujada y de las que te hacen poner cara de bulldog mientras la bailas. Antimorbo, sí, pero con actitud. Actitud que tiene este EP de principio a fin. Cambios hormonales en un disco que empieza muy eléctrico, se vuelve provocativo (con una polémica The way I are en controversia por su presunto sample con una pieza de Whitney Houston) y también fiestero caribeño. Lo que está claro es que queda poco para que Bebe Rexha salga de cuentas con su tercer y último disco del año, dando luz a lo que se supone que será la cúspide de algo que, sin duda, no ha tenido periodo de náuseas ni vómitos, sino buen ánimo.

Por Jessica Cobos.

PASSENGER – The boy who cried wolf  (Black Crow, 2017)

Melancolía otoñal

Quien no haya soltado alguna lagrimita con Let her go (All the little lights, 2014), que tire la primera piedra. El otoño es una época llena de melancolía, recuerdos de aquel amor de verano, de ese atardecer… A él, se le adelanta lo último de Michael David Roseberg con The boy who cried wolf (Black Crow, 2017). El álbum de Passenger cuenta con diez temas y, repitiendo la fórmula, el inglés evoca con su folk lo agridulce que puede ser el amor en temas como And I love her o Setting suns, para en ocasiones romper con el mood y llenar de esperanza a los desenamorados con Simple Song o Someday. Una montaña rusa de sentimientos, como las etapas cuando se acaba una relación. Lo que sí está claro es que no ‘dejaremos ir’ este disco durante mucho tiempo. Porque como dice en In the end: “Yesterday is gone, and tomorrow is not here”, así que únicamente nos queda disfrutar del álbum.

Per María Del Río.

EDAMAME – Bask (Gravitas, 2017)

Songs to make you float

Bask (Gravitas, 2017) es el nuevo trabajo del DJ de Chicago, Ed Harris, más conocido como EDAMAME. Bask es un excelente ejemplar de chillout electronic cargado de sintetizadores, ecos, botellas que parecen abrirse y susurros que vienen de ninguna parte entremezclados en 14 temas con sonidos de palos, pájaros que pían (Keys view morning) y pistolas que parecen cargarse (Kishi kaisei). En palabras del propio Ed, su creación es “música para ayudarte a flotar” en un entorno orgánico. Temas como Mango pulp o Landsdelar son especialmente sorprendentes si tenemos en cuenta el pasado de Ed como vocalista de diferentes grupos de death metal. 48 minutos de lo más relajantes, pero capaces de provocar tensión. Vaya, que te recomiendo que lo escuches.

Por Carlota Purple.

NINE INCH NAILS – Add violence (The Null Corporation, 2017)

Trent Reznor y la soledad industrial

Los chicos de Trent Reznor, que venían de publicar su último trabajo – otro EP, el Not the actual events cuya canción She’s gone away se lanzó recientemente al gran público a través de la serie Twin Peaks – el pasado mes de diciembre de 2016, vuelven a la carga con Add Violence (The Null Corporation, 2017). A través de este pequeño trabajo, consistente en cinco cortes, Reznor continúa explorando el poder onírico de su sonido, manteniendo su nivel de detallismo en los arreglos y la producción, y generando una atmósfera mucho más compacta que la de su anterior disco, algo más desdibujado y entregado al poder individual de cada canción.

El EP arranca con fuerza, con la distorsión ilusoria de Less than, para después adentrarse de lleno en el poder conceptual del álbum en sus dos temas centrales: The lovers y This isn’t the place. Not anymore, casi un grito de auxilio industrial, funciona como puente hacia el tema más largo del EP, un The background world que dota al trabajo de una poderosa fuerza contextual, y que sirve para vertebrar toda la información previa. Decía Trent Reznor que Nine Inch Nails volverían en 2016. Lo hicieron, y en 2017 demuestran que han llegado para quedarse.

Por Adrián Viéitez.

THE ISLEY BROTHERS & SANTANA – Power of peace (Legacy, 2017) 

Santana, esto no funciona

Santana siempre ha sido una de mis debilidades musicales. Todo lo que hace me parece mágico. Mi impresión con las primeras canciones de este Power of peace (Legacy, 2017) era buena. Sin embargo, fue evolucionando a medida que iban sonando los temas. Algo no iba bien. No, no me estaba convenciendo. Si bien es cierto que una colaboración entre The Isley Brothers y Santana era algo que tenía sentido, ya que ambos son artistas reputados, no ha terminado de funcionar en la práctica. Ese toque de música ‘negra’ junto a las guitarras del mexicano podrían haber dado mucho más de sí. Las canciones, por cierto, son todas versiones.

Por Ana López.

SENIOR I EL COR BRUTAL – Valenciana, Vol. 1 (Malatesta, 2017)

Rock anglosaxó amb filtre València

He apagat el meu cap somiatruites el dia del meu aniversari,
deu anys després no em sento sol:
Sóc el Senior i sóc El Cor Brutal (no m’ho trenquis!),
però avui arribem tots a Memphis.
Sanjosex, Núria Graham, Mazoni, David Caraben, Maria Arnal, Jordi Lanuza… TOTS.
Passat i futur de la ma, tothom singing la valenciana.
Jo tenia un so al cap,
per ser feliç quan plou, hauria de ser més Paddy McAloon i menys Neil Young.
I casi oblidar així a la reina d’Anglaterra.
Diguem casi perquè en mi hi és el rock anglès.
Després del Valenciana, Vol. 1 (Malatesta, 2017), la aventura no se’n va…
això no s’acaba aquí, València no s’acaba mai.

Per Paula Pérez.

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Todos los Blades el ‘Bleids’

Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol

Rubén Blades lleva un barrio dentro. Es el compositor que revolucionó el mundo de la salsa y el chaval que llevaba los paquetes en Fania Records para ayudar con el escaso sueldito en casa; es el actor que sale en la serie de zombies y miembro de la excelsa estirpe –junto a Gilberto Gil y Susana Baca– de exministros cantantes. Es el músico al que Quincy Jones le levantó un arreglo y el estudiante de leyes cuyo decano le prohibió dedicarse a la música por ser una ocupación poco seria para un futuro abogado. Youtuber y presidenciable; jubilado e hiperactivo. Todos los Blades el “Bleids”.

Tal vez por eso, porque el “Bleids” –que es como le llaman sus colega gringos– lleva un barrio dentro, la plaza del Poble Espanyol nos parece un emplazamiento estupendo y lleno de posibilidades –pese a ser postiza– para acoger su gira Caminando, adiós y gracias. Despedida, ojo, solo de su género favorito, porque el artista panameño, heterónimo de sí mismo, asegura que no se retira al sofá de su apartamento del Upper West Side para jugar a la brisca con sus amigotes famosos, sino que le esperan trillones de discos nuevos y multitud de aventuras, como si no le bastara una vida sola para acoger su arrollador caudal creativo.

Pasan unos minutos de las nueve de la noche cuando la banda de Roberto Delgado sale al escenario. Catorce instrumentistas talentosos blanden sus trompetas, teclados, congas y trombones; parecen dispuestos a liarla parda. El público, que por su parte forma también una mezcla heterodoxa, al tiempo bolivariana y cosmopolita, deja de remolonear, apura sus mojitos y se guarda el móvil para acercase al escenario sabiendo que acude a una celebración mayúscula. Preparados para atender al concierto final de la Fiesta Mayor del Mundo. Cae la tarde de julio sobre las réplicas de edificios y una ligera brisa atraviesa el collage arquitectónico de cartón piedra y mueve los vestidos de las asistentes cuando comparece el artista. Rubén Blades viste de riguroso traje negro, gafas de sol de malandro y sombrerito adhoc. Tal que un Walter White sabrosón y carismático toma las maracas, como el bastón de mando, para entonar las primeras estrofas de Pablo Pueblo: primer himno de los muchos que se sucederán durante la velada. El concierto empieza y sigue así, arriba del todo, como si no hubiera mañana, porque tal vez no lo haya, y las banderas multicolores ondean a las vivas panamericanas y todo es un bailar y pensar –esa dupla de infinitivos tan rubeniana– mientras la noche acaba por inundarlo todo.

Tras sus buenas dos horas de jarana –han sonado ya, entre muchas otras Decisiones, El Cantante, Las calles, Buscando guayaba y Todos vuelven– el cantante sigue sin mostrar signo de cansancio o flaqueza. Entre canción y canción, mientras sus instrumentistas recuperan el resuello después de la paliza y el público se descalza para descansar los pies, nos cuenta retazos de su autobiografía realmaravillosa como si su compay García Márquez se la chivara al oído. Pero todavía, bien que lo sabemos, falta lo mejor.

Finalmente Rubén Blades nos cuenta la verdadera historia del plagio de Quincy Jones. Y sí, oiga, el inicio de esta canción es clavadito al inicio de Thriller. Pero en realidad no importa. Qué más dará. Porque el tema en cuestión, la infinita y ubérrima Pedro Navaja, el Cien años de soledad de nuestro cancionero, El Quijote de la salsa, sigue siendo un clásico absoluto. Al contacto de la canción con el aire, la noche se descoyunta para reunirse en mil pedazos instantes después, en nuevo orden más simétrico y jugoso; los camareros dejan de servir sus cervezas y bailan con las sonrientes seguratas; los fractales de tiempo se descuajeringan a la cadencia de los acordes y las parejas se agarran más fuerte, buscándose la piel, cantándose al oído. A lo largo de esa canción infinita, Blades va metiendo retazos de otras canciones, diríamos que en Pedro Navaja habitan todas las canciones de nuestra vida, I want to live in America, La vida es una tómbola, tom, tom, tómbola, tú me acostumbraste a todas esas cosas, como algunas novelas de Roberto Bolaño contienen América latina.

Otros cronistas dirán que hubo un par de fantásticas canciones más, pero la verdad es que Pedro Navaja se quedó allí en el aire, expandiéndose en una coda infinita que sigue viajando por el espacio exterior a través de sistemas solares, galaxias y universos. Si alguna vez los extraterrestres logran sintonizarnos, espero que den con ésta. Y la bailen.

Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez
Concierto de Rubén Blades en el Poble Espanyol
Rubén Blades | © Dani Alvarez

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Picture of Dani Alvarez

Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

El Festival Cruïlla enamora otro año más

Festival Cruïlla 2017

El segundo día del Cruïlla 2017 amanecía con los ojos de muchos observando atentamente al cielo, planteándose si sería verdad la terrible previsión meteorológica y si habría que sumar al kit de festival un chubasquero de plástico con el que resguardarse de la lluvia. Afortunadamente, el único líquido que se derramó en el festival fueron litros de cerveza. Comenzaba la jornada con -M-, el pseudónimo del artista francés Matthieu Chedid, en el Cruïlla Enamora. Presentaba su nuevo álbum Lamomali (Wagram, 2017) acompañado de los malienses Toumani Diabaté y Sidiki Diabaté interpretando la kora, así como la perfecta voz de Fatoumata Diawara. Precioso. Al piano, el londinense Benjamin Clementine también emocionaba a un público entregado. Estábamos en el escenario Time Out y, aunque eran mayoría los de la pista, instó a que el resto bajase de las gradas antes de que comenzara su show. Pero para espectáculo el que dio la mano derecha de Bruce Springsteen, Steven Van Zandt, líder de Little Steven & The Disciples of Soul, que salió al escenario Estrella Damm vestido con sus clásicas galas de pirata de la música. Lo acompañaban tres increíbles coristas de arcoíris con voces poderosísimas que lograron eclipsar en algún momento al propio Steven. Aun así la simpatía del de Boston, que confesó al público en un castellano con un acento forzado que “es genial volver a mi ciudad favorita”, sedujo a los asistentes a ritmo de sus clásicos como Love in the wrong side of town o Blues is my business.

Montefusco protagonizó el concierto más íntimo del festival. Comenzó con una invocación de lo más melancólica y una confesión en la que se disculpaba con el público por no haber tenido tiempo para hacer prueba de sonido por su recién estrenada paternidad. Quitando alguna que otra distorsión de sonido en los temas iniciales, el chico de la meridiana catalana defendió su último disco (Meridiana, 2016) cumpliendo más que de sobra con las expectativas de los asistentes. Las míticas de Standstill (Adelante Bonaparte y ¿Por qué me llamas a estas horas?) sonaron poco antes de que el concierto finalizase con el gran clásico de la banda: bajarse del escenario y mezclarse entre el público sin micrófonos para cantar siendo todos una sola voz. Y corriendo hacia otro escenario porque Ryan Adams regresaba a Barcelona después de diez años – aprovechando su visita al MadCool Festival para hacer un dos por uno en la península – con un rollo más rockero de lo habitual. El cumplimiento de la petición del artista de Carolina del Norte de evitar las fotografías con flash hizo que se sintiera generoso y regalara grandes clásicos como When the stars go blue, New York New York, Come pick me up o Gimme something good. A la vez, comenzaban los Otros principios fundamentales (Subterfuge, 2017) de Viva Suecia en el escenario Movistar +, que previamente ya había acogido a los mexicanos Deco Pilot y a Tremenda Trementina y su Sangre pop.

Los Pet Shop Boys aparecieron ya caída la noche con aspecto retrofuturista y una puesta en escena a la altura de los más de 30 años de trayectoria del grupo británico. Su electrónica elegante y la voz clara e inmutable de Neil Francis Tennant dominaron el concierto desde comienzo al término de este. The pop kids, Domino dancing y Go west sonaron mientras láseres de luz verde, se cruzaban en la oscuridad de la noche y el dúo londinense brillaba sobre el escenario. Un concierto inolvidable con bises incluidos, que dejó al público en el mood perfecto para caer en la magia que esperaba en el palco TimeOut. Ahí los esperaba el electro swing del Dj austriaco, Marcus Füreder, más conocido como Parov Stelar acompañado por su banda y de la increíble cantante Cleo Panther. Marcus consiguió que aquellos que se pensaban a punto de escuchar una sesión Dj se vieran en medio de una vorágine sonora con instrumentos de viento incluidos. El ritmo y la energía que desprendía la banda hizo bailar no solo a los que se encontraban frente al escenario sino a gran parte de las gradas. No es sorpresa que, según los comentarios en las redes, para muchos fuera el mejor concierto de todo el festival. Seguro que más de uno de estos incrédulos reconvertidos ha escuchado a lo largo de esta semana el último disco del Dj, The burning spider (Blanco y Negro Music S.A. / Etage Noir, 2017) o se ha sorprendido canturreando la mitiquísima Booty swing.

Con la energía todavía flotando en el aire, The Prodigy arrancó a matar con grandes temas como Breathe o Firestarter ubicando así a los pocos que se podían sentir perdidos ante su nombre en el cartel. El grupo de rave electrónica británica paseó un sin fin de hits por el escenario entre los que no faltaron Voodoo people o Take me to the hospital. Un set no demasiado rompedor, pero que ha confirmado algo que ya sabíamos: los buenos temas no pasan de moda. El concierto de cierre del segundo día fue dado por la mano del Dj sueco AronChupa en el Cruïlla Enamora. A pesar del repertorio facilón y compuesto por temas extremadamente conocidos y un tanto trillados, las ganas de acabar el festival por todo lo alto hicieron que la fiesta que se había desatado con los Pet Shop Boys no decayera ni un instante. Desde el palco se lanzaron pelotas gigantes con leds en su interior que botaban de mano en mano mientras el Barbra Streisand de Duck Sauce sonaba a todo trapo. Los asistentes empezaban a hacerse a la idea de que tocaba despedirse un año más del festival.

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Los mejores discos de junio

Discos junio

¿Qué hay más musical que el verano? Con la temporada ya comenzada toca ponerle sabor a la vida. Altavoces o cascos, es igual. Lo importante es disfrutar con esta selección que os traemos de los que consideramos mejores discos nacionales e internacionales editados este mes de junio. Agárrate porque empezamos con Pet Shop Boys y su Standard disco holiday, le sigue Tornar a ser u, de La Iaia, y Ti amo, de Phoenix. No son para menos Lorde (Melodrama), Iseo & Dodosound (Roots in the air), o Goldie (The journey man). En nuestra sección rockera están Anathema (The optimist) y Rancid (Trouble Maker Deluxe). También hablamos de los hits de Portugal. The man y su nuevo disco Woodstock, lo mismo para The Drums y Abysmal thoughts, Imagine Dragons (Evolve) o para Radiohead y su imprescindible Ok Computer OKNOTOK 1997-2017. Cody Chesnut y su My love devine degree, Jeff Tweedy (Together at last) y Moby and the Void Pacific Chois (More fast songs about Apocalypse) obvio que también están en esta lista. Para ya ir terminando, una apuesta nacional, Artur Martí (Diario de viaje), y una internacional, Rag’n’Bone Man (Human Deluxe). Por último dos rarezas: el B-Sides and rarities de Beach House y el Que mala memoria de The New Raemon como mención especial. ¡Sacad las caipiriñas que está fiesta ya empieza!

Las reseñas están escritas por Celia Sales, Clàudia Rius, Irene Picallo, Jessica Cobos, Miguel Souto, Nadia Dubikin, Ana López, Blanca Olivella, Adrián Viéitez, Anna Martín, María del Río y Carlota Purple.

PET SHOP BOYS – Standard disco holiday (Almighty Records, Parlophone, Atlantic Records, 2017)

El pecado original

Jamás ningún grupo de música se había atrevido a tratar el concepto de pecado en la modernidad. No fue así hasta que a finales de los 80 la banda británica Pet Shop Boys dio a luz al mítico tema It’s a sin de su álbum Actually (EMI, 1987). Fijémonos en la letra de la canción: básicamente dice que todo lo que hacemos y haremos es pecado. Totalmente revelador. Ahora, treinta años después de esta canción, el grupo de synthpop compuesto por el dúo de Neil Tennant (voz, sintetizadores y guitarra) y Chris Lowe (sintetizadores) nos obsequia con un disco recopilatorio: Standard disco holiday (Almighty Records, Parlophone, Atlantic Records, 2017). Treinta exitazos encabezados por Love Pains, un clásico escrito en 1979 por Michael Price, Dan Walsh y Steve Barri con la voz de Yvonne Elliman. En los 90, el dúo Tennant-Lowe produjo una versión que encontramos en su nuevo disco cantada por una joven Liza Minnelli. Y es que los Pet Shop Boys son famosos por sus versiones, como la que hicieron de Always in my mind de Elvis Presley, otra de las pistas clave de este disco. También forman parte de Standard disco holiday canciones como What have I done to deserve this? o Go west.

Por Celia Sales.

LA IAIA – Tornar a ser u (Autoeditat, 2017)

Aquesta no és la meva iaia

El problema d’haver fet un bon disc és que es convertirà per sempre en el punt de referència dels teus fans, i això és el que els passa a La iaia. Aquest mes de juny han publicat Tornar a ser u, àlbum autoeditat que no compleix les expectatives dels amants de Les ratlles del banyador (Música Global, 2011). Certes crítiques ho neguen però és inevitable dir-ho: ens trobem davant d’un disc d’autoajuda. Perquè una cosa és ser senzill i l’altre és ser simple, i Tornar a ser u és simple. El millor de La iaia era fer universal allò particular (com ara les nostres iaies o les ratlles d’un banyador), però en l’últim disc només tracten de forma tòpica uns quants temes globals. A això s’hi sumen unes barreges sonores electròniques que no acaben de funcionar -escolteu, per exemple, Dissabtes bons-. La iaia ha trigat 3 anys a treure nou disc, i podrien haver-ne esperat 4: potser així se l’haurien treballat una mica més. Paraula de fan.

Per Clàudia Rius.

PHOENIX – Ti amo (Glassnote, Loyauté, 2017) 

Dream pop a Coppola

Como de perdidos al río, Phoenix publica su último trabajo bajo el título de Ti amo (Glassnote, Loyauté, 2017) en estos tiempos que corren. Sobre una desgastada pared, una desgastada expresión en italiano puede que surta mayor efecto que en francés o en inglés. O puede que los franceses más internacionales dediquen el disco a la mujer del vocalista, la directora de cine Sofia Coppola. Los ritmos y melodías de Ti amo nos recuerdan al pop y dance italiano y francés de los años 70-80. Como por ejemplo en el mejor tema, Goodbye soleil : De quelle façon, pour quelle raison, dis-moi pourquoi comment je t’aime. Y en la retro-rock Telefono, donde parece más evidente que Thomas Mars le canta a Coppola: Come va a Hollywood? Oh, you’re staying a little longer? Well, but I though you’d be done by September. El sexto LP del grupo es estacional, de clima veraniego. Catorce nuevos temas que nos provoca un estado ‘dreamy’. Sus letras nos evocan los odiados y amados temas universales en el amor como el compromiso y la distancia.

Por Irene Picallo.

LORDE – Melodrama (Lava Records, 2017)

Melodrama: Luces y sombras

Lorde vuelve cuatro años más tarde de su debut con Melodrama (Lava Records, 2017), un álbum mucho más estilizado que el primero y, también, más personal. En armonía con una portada de luces y sombras, la neozelandesa se sincera íntimamente con una etapa adolescente complicada también para ella. Canciones enérgicas en un LP está dividido en once viñetas dibujadas con una voz ligeramente irritada que permanece afinada incluso en los susurros. Registro más amplio con baladas a piano (Weiter in the dark), sonidos más sintetizados, adornos ochenteros o himnos a la juventud (Green lights). Excitaciones y caídas inesperadas, así suena lo nuevo de Lorde.

Por Jessica Cobos.

ISEO & DODOSOUND – Roots in the air (Mundo Zurdo, 2017)

Iseo y Dodo echan raíces (a volar)

El dúo navarro sacude el panorama nacional del reggae con Roots in the air (Mundo Zurdo, 2017) dos años después de su debut. Una vez más, su trabajo va de mezclar, de fusionar. Y es que Iseo & Dodosound son la combinación perfecta: cogiendo ritmos de reggae, otros más cercanos al roots y algunos toques de dancehall; y fusionándolos con la electrónica de Dodosound, la hipnótica voz de Iseo y acompañados por los vientos de los Mouse Hunters, lanzan las raíces a volar. Con este disco cargado de emoción, letras que atrapan y un sonido místico; se preparan para seguir girando por España repartiendo reggae y buen rollo allá donde van.

Por Miguel Souto.

GOLDIE – The journey man (Metalheadz Music, 2017)

Un cuento de ritmos e inspiración

Goldie ha vuelto a las andadas como compositor para entregarnos un conjunto de dieciséis variopintas canciones en su nuevo álbum, The journey man (Metalheadz Music, 2017). El artista ha sido capaz de ordenarlas según ritmo e influencias, de tal forma que realmente se asemeja a un viaje en la mente del músico. En la primera mitad, desde Horizons hasta I think of you, es donde encontramos la electrónica inglesa más pura, entre ritmos que recuerdan a Aphex Twin en Prism y voces dignas de un Massive Attack dosmilero en Mountains. Estas influencias se desvanecen, aunque no del todo, para dar paso a los sonidos más suaves y jazzeros de la segunda mitad, en la que aparece una reedición de Are you going with me? de Pat Metheny, con título traducido al francés (Tu viens avec moi?), ritmo aterciopelado y el piano como uno de los instrumentos principales. Con este amplio y variado álbum, el multidisciplinar artista no sólo ha sido capaz de demostrar que sigue siendo una figura muy importante en la electrónica de su país, sino que nos enseña, con esta mezcla de influencias de géneros musicales sus habilidades magistrales para la composición y producción.

Por Nadia Dubikin.

ANATHEMA – The optimist (Kscope, 2017)

Bienvenidos al gran viaje con Anathema

Escuchar Anathema siempre es una apuesta segura. Son buenos, muy buenos. Por algo llevan más de veinte años en esto. Con The optimist (Kscope, 2017), su decimotercer álbum, los ingleses han conseguido teletransportarme. Ha sido tumbarme, poner su disco, cerrar los ojos e irme automáticamente a otro mundo. Sí, a otro mundo. No sé a cuál, pero a otro mucho mejor que el nuestro, donde se respira paz y tranquilidad. Esto, sin embargo, no quiere decir que todo el disco sea monótono y lento, para nada. Pero es lo que a mí me ha transmitido. De los once cortes que componen el trabajo, destacaría Endless ways, Springfield y Wildfires: tres joyas.

Por Ana López.

RANCID – Trouble maker (Autoeditado, 2017)

Inmortales

Bebiendo del elixir de la vida, Rancid han vuelto. Frescos y más vivos que nunca, como su nuevo álbum y sus dos decenas de temas en él. Veintiséis años de banda son suficientes para demostrar que no son los años los que te hacen cambiar, que lo bueno nunca muere y que se puede seguir siendo fiel a uno mismo. Los temas bandera del disco, como Ghost of a chance no tienen nada que envidiar a canciones tan poderosas como An intimate close up of a street punk trouble maker, Make it out alive o Where I’m going, uno de los cortes más fiesteros con un corazón ska que se derretirían bajo cualquier sol. Trouble maker (autoeditado, 2017) se convierte en un disco ecléctico, pero de esencia pura, convirtiéndose en una antología de todo aquello que Rancid han sabido tocar impecablemente a lo largo de los años. El blues, el rock y el ska se entremezclan entre ellos a medida que Tim y los suyos echan un chorrito de todo aquello que Rancid significa y ha significado. Alma, pasión y punk-rock. Quedando claro que se puede seguir tocando rápido y sacar un disco de más de 19 cortes en el que poder decir, orgullosamente, que siguen siendo los mismos de siempre.

Por Blanca Olivella.

PORTUGAL. THE MAN – Woodstock (Atlantic Records, 2017)

La forma supera al concepto

Los chicos de la banda de Alaska, que llamaron la atención de público y crítica con su álbum American ghetto, publicado en 2010, sacan a la luz el que es su tercer disco con Atlantic, en el que mantienen la tendencia establecida en Evil friends, explorando nuevas posibilidades dentro de la música indie e introduciendo cada vez más novedades en cuestiones de producción. Pese a tener destellos de calidad como el sencillo Feel it still o Number one, que da comienzo al disco, a Woodstock (Atlantic Records, 2017) acaba por faltarle algo de lucidez conceptual, estableciendo un diálogo algo difuso con el oyente. Con la experimentación ya más trabajada y limpia, a Portugal. The Man les toca trabajar en esa dirección.

Por Adrián Viéitez.

THE DRUMS – Abysmal thoughts (ANTI Records, 2017)

Un projecte més personal: Dolçor i amargor

The Drums ha llançat el seu quart àlbum, Abysmal thoughts (ANTI Records), un treball que podria no haver vist la llum. El grup – actiu des de 2008 – havia tingut problemes els darrers anys fins arribar al moment més crític: Jacob Graham, cofundador junt amb Jonny Pierce, deixava oficialment la banda a principis d’any. El membre restant ha escrit totes les lletres del nou treball i ha estat també qui l’ha produït, tocant com sempre la guitarra, el sintetitzador, la bateria i fent reverberació. Ha comptat amb l’ajuda de l’enginyer musical Jonathan Schenke. Tanmateix, construir aquest nou treball no ha estat fàcil, sobretot després de que Pierce acabés una relació de llarga durada que el va fer allunyar-se un temps de la seva carrera musical, deixant estancat el projecte. Abysmal thoughts és un projecte personal que recorre les vivències de Pierce. Experiències dolces i fresques, però també d’altres més amargues, tristes. Els contrastos es poden apreciar comparant cançons com Blood under my belt (el primer single) amb If all we share (means nothing). Recomanem també Mirror i Shoot the sun down. Malgrat la vitalitat d’algunes de les peces, pròpia de l’estil indie pop, el to melancòlic hi és sempre present.

Per Anna Martín.

CODY CHESNUTT – My love devine degree (One Little Indian Records, 2017)

El alma más pura

Cinco años han pasado desde que el artista de R&B y neo soul Cody ChesnuTT nos deleitó con su mágico álbum Landing on a hundred (One Little Indian Records, 2012). Cinco años que Chesnutt ha dedicado a su familia. Cinco años que, pese a estar desaparecido de la escena, ha consagrado a su música. Cinco años de los que ha entregado dieciocho duros meses de trabajo. ¿El resultado? My love devine degree (One Little Indian Records, 2017). Trece increíbles canciones que mezclan el beat soul de ChesnuTT con el synth-funk del coproductor de Chicago Anthony “Twilite Tone” Kahn. ¿Su protagonista? El amor. Las piezas giran en torno a un ‘love divine’ que el cantante señala como el camino a seguir para acabar con los problemas que azotan incesantemente al mundo. Semeja una oración. Cada composición es única: pasamos de los coros de canciones como Africa the future y So sad to see a It’s in the love, un himno al amor cuyos ritmos nos recuerdan ligeramente a The Jackson Five. La honestidad siempre ha sido la esencia de la música de ChesnuTT, pero a este nuevo álbum le añade un sentido de la responsabilidad para con su familia y el mundo.

Por Celia Sales.

JEFF TWEEDY – Together at last (Anti Records, 2017)

Encuentro acústico con el pasado de Wilco

El frontman de Wilco se estrena en solitario con el primero de una serie de álbumes que recogerán, en sesiones acústicas, algunos de los mayores éxitos de la banda de Chicago. En Together at last (Anti Records, 2017), Tweedy lleva a un territorio más íntimo clásicos de Wilco como el I am trying to break your heart, que abría el Yankee hotel foxtrot (Nonesuch Records, 2002), junto a varios temas de discos como Summerteeth (Reprise Records, 1999), A ghost is born (Nonesuch Records, 2005) o Sky blue sky (Nonesuch Records, 2007).

Por Adrián Viéitez.

RADIOHEAD – OK computer OKNOTOK 1997-2017 (XL Recordings, 2017)

La reedición sibarita de Radiohead 

OK computer OKNOTOK 1997-2017 (XL Recordings, 2017) es una de las reediciones más esperadas, la culminación de veinte años de magia para los oídos de los que se dejaron hipnotizar por la ópera prima OK computer (XL Recordings, 1997) de Radiohead. Veintitrés temas remasterizados con el gran vacío de Creep pero con toque sibarita eligiendo Karma police o Paranoid Android, entre otras. Un álbum que bien podría haberse publicado directamente en el año 2030 porque seguiría adelantándose a su tiempo. Piezas siempre futuristas que rompieron el tiempo y el tempo a la vez, rompió a música y músicos al compás.

Por Jessica Cobos.

MOBY & THE VOID PACIFIC CHOIR – More fast songs about the apocalypse (Little Idiot, 2017)

La revolución de los músicos

La segunda mitad de junio nos ha traído una sorpresa interesante: el nuevo disco de Moby & The Void Pacific Choir. Y ha dado que hablar. More fast songs about the apocalypse (Little Idiot, 2017) el follow-up del debut de esta unión artística suena rápido e inquietante. Parece que han querido remontarse años atrás para encontrar influencias post punk, que notamos en temas como A softer war o If only a correction of all we’ve been. No se oyen voces en solitario, coros y guitarras fuertes y constantes parecen gritos de lucha ahogados en una muchedumbre. Todos los temas mantienen ritmos potentes marcados por golpes de batería y sonidos eléctricos. Su construcción general parece buscar que nuestro pulso se acelere y mandar a nuestro corazón a un viaje de empoderamiento, lucha y puede que incluso ansiedad. Porque, aunque el álbum, con su título, letras y ambiente, critica a una sociedad consumista y egoísta en general (el hecho de que saliera en la web oficial del grupo de forma gratuita alimenta esta idea), también es una respuesta directa a la subida al poder de Trump. Su publicación fue acompañada de la nota de prensa de un tal John Miller, el mismo nombre que usó Trump como pseudónimo para actuar como su propio publicista. Su página (http://johnmillerpr.info) está plagada de faltas de ortografía y críticas estúpidas hacia la salida de este nuevo disco. Teniendo este compuesto en consideración, todo lo que envuelve al álbum nos lleva a la génesis de la música como expresión artística: la pasión.

Por Nadia Dubikin.

ARTUR MARTÍ – Diario de un viaje (Autoeditat, 2017)

Folk des de Sabadell

Després del single Cafè exprés, Artur Martí torna amb un disc: Diario de un viaje (autoeditat, 2017), compost per 11 temes que ballen entre folk, pop i flamenc. Imaginem que el viatge, dedicat a la seva àvia i a la lluna, és com una metàfora de la seva pròpia vida: Lletres i acords que parlen de records sabor a mel, o de lliçons de supervivència contra l’amor (Lección de supervivencia), o Tu, yo y el mar, sobre deixar-ho tot i escapar-se a la mar. Bases musicals rockeres i declaracions a cada lletra en fan de l’àlbum un imprescindible per aquest estiu.

Per María Del Río.

IMAGINE DRAGONS – ƎVOLVE (Interscope Records, 2017)

Catarsis a cada golpe de tambor

Que Imagine Dragons tiene algo especial lo hemos visto ya hace cinco años con Night visions, su álbum debut. Este mes volvieron con ƎVOLVE (Interscope Records, 2017) para deleite de sus seguidores, y no decepcionan. Siguen en su línea: ese sample que engancha, esa voz potente y agresiva de Dan Reynolds que indaga dentro de ti y esos golpes de tambor para entrar en catarsis al escucharlos. Imprescindibles temas como Thunder o Believer, así como los contrastes entre la electrónica de Wathever it takes o el folk de Yesterday. Canciones que rompen, que enganchan, que no dejarás de escuchar durante todo el verano. Ahora solo esperemos por una puesta en escena que prometa tanto como su LP.

Por María Del Río.

RAG’N’BONE MAN – Human Deluxe Edition (Columbia Records, 2017)

Clásico y moderno

Llega la versión Deluxe del primer LP Human (Columbia Records, 2017) de Rory Graham. Conocíamos a Rag’n’Bone Man en 2016, a partir de la publicación del single Human, que lo lanzó definitivamente al panorama musical internacional. Este último trabajo está compuesto por un total de 19 canciones. Además del single más conocido, también están incluidos Healed y Skin, el último de single 2017, así como canciones de EP’s anteriores (Wolves, Bitter end o Lay my body down) y nuevas piezas como Innocent man. La poderosa voz del cantante cubre varios estilos, con temas más alternativos con puntos de rock hasta canciones de soul y blues. Moviéndose entre lo clásico y lo moderno.

Por Anna Martín.

BEACH HOUSE – B-sides and rarities (Sub Pop, 2017) 

Los maravillosos bichos raros

Un disco de caras-B puede provocar un poco de repelús e incluso oler a desesperación por vender, pero ese no es el caso de lo último de Beach HouseB-sides and rarities (Sub Pop, 2017) es una asociación de 14 canciones, de esos bichos raros que no encajaron en sus seis discos anteriores. No porque fueran peores, sino porque eran diferentes y rompían la coherencia de los álbumes. Alex Scally y Victoria Legrand han recuperado estas pequeñas joyas olvidadas entre las que se encuentra una cover del tema Play the game de Queen y dos versiones del álbum Teen dream (Bella Union, 2010): Used to be y Norway. Han encontrado su sitio.

Por Pepa Fontal.

THE NEW RAEMON – Quema la memoria (BCore, 2017)

Per molts anys (si us plau)

El número diez está dotado de un simbolismo potente. Se asocia a la totalidad, al retorno a la unidad tras haber pasado por los otros nueve. Diez es un gran número, por eso un décimo aniversario debe ser motivo de celebración. The New Raemon, el grupo de Ramón Rodríguez, ha decidido festejarlo con un disco: Quema la memoria (BCore, 2017). Este LP está formado por cinco piezas nuevas y material jamás publicado en vinilo, un total de 26 temas repartidos en dos discos. Una ventanita desde la que observar la historia y evolución del grupo desde sus comienzos con Ricky Lavado y Ricky Falkner, hasta el presente con Pablo Garrido y Marc Prats. Como puntos de interés turístico: Por tradición, tema en el que la acompaña la cantautora Zahara, la propia portada del recopilatorio creado por la ilustradora Paula Bonet o Naturaleza, el único tema compuesto a propósito para este álbum y que suena como el eco de un abrazo. Igual de cautivadores son la versión experimental de La cafetera que cierra el segundo disco, las melodías que viven dentro de Tan valent y cómo no, el poder mirar al desamor de frente una vez más en Tú, Garfunkel. Si todavía no sabes de qué te estoy hablando, tómate un segundo para entender qué pasa cuando pides comida china en el Oso Panda y dale a play.

Por Carlota Purple.

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Joe Hisaishi: Un concierto, tres miradas

A sus 66 años, el japonés Joe Hisaishi es un compositor incombustible. No sólo es el responsable de más de 100 bandas sonoras, incluyendo buena parte de las producciones del Studio Ghibli (El viaje de Chihiro, El castillo ambulante, Mi vecino Totoro, etc.) y las últimas producciones de Yôji Yamada (Una familia de Tokio y Maravillosa familia de Tokio), sino que es además un showman excepcional, un director de orquesta pasional, enérgico y entregado. Así lo demostró el 9 de junio de este mismo año en el Palacio de Congresos de París, un evento que agotó las entradas en cuestión de horas el pasado mes de noviembre y al que, finalmente, asistieron más de 3.700 personas. Con el formato del célebre concierto en Budokan, Hisaishi llenó la sala de los clásicos animados de Hayao Miyazaki, proyecciones y sorpresas incluidas, y dejó con la emoción inflamada a tres jóvenes redactoras que no dudaron en trasladarse a la capital francesa para ser partícipes del momento… y escribir sobre él.

Este conjunto de crónicas hablan de aquello inenarrable: el amor incondicional por un cine (y su música) que es pura sobriedad, naturalismo y vitalidad. Ese cine que se queda cuando todo lo demás se desvanece.

Recuerdos del ayer

Cuando la pantalla principal del Palacio de Congresos de París proyectó imágenes de Nicky, la aprendiz de bruja, me dio la sensación de que las veía por primera vez. No era así – el fanatismo por el Studio Ghibli no deja prisioneros – y, sin embargo, sí lo era. Me explico: la última vez que la vi fue cuando aún era una niña pre-adolescente con granos en la cara y pájaros en la cabeza. Cuando para mí sólo suponía una aventura entretenida que me cautivaba por ser adorable, fantástica y diferente.

Fotograma de Nicky, aprendiz de bruja (1989) | Fuente: YouTube

Hoy, en mis veinte, vuelvo a escuchar las notas de piano de Kiki (su nombre original en japonés) y pienso en lo mucho que he cambiado. De repente, esa niña testaruda e insistente que quiere convertirse en bruja como sea es, para mí, una persona que lucha por sus sueños sin importar lo que piensen los demás, sin importar lo difícil que sea el camino, en contra de su edad, su género y su clase social. Si algo me ha hecho ser una admiradora de Hayao Miyazaki a lo largo de estos años es la capacidad de sus películas para reinventarse por sí solas con el tiempo, aunque no son ellas las que cambian: somos los espectadores, que con ojos más experimentados vemos las grandezas adultas de un cine complejo y poliédrico.

En este sentido, la música de Joe Hisaishi puede definirse exactamente así: de melodías sencillas, pero emoción desbordada. En Kiki es alegre y lúdica, de pizzicatos traviesos, pero asombrosamente profunda cuando se expone su amarga soledad en el solo de violín. Hisaishi compone música para soñadoras como la aprendiz de bruja, como yo, como los miles de personas que compartieron aquel momento mágico en París.  Cuando llegue a mis treinta, espero volver a ver cosas nuevas en esa película. Y volver a escuchar su música, que, más que un complemento, es una historia en sí misma.

Por Mireia Mullor

Cúmulo de emociones

Sabía que no había películas de animación que me hubieran fascinado tanto en toda mi vida como las del Studio Ghibli. Pero no esperaba el impacto real que supuso para mí asistir a ese concierto. Al principio, incluso quedé en estado de shock. No lloraba. Tampoco me movía. Era incapaz de articular palabra. Sólo algunos escalofríos esporádicos me hacían reaccionar, estimulada por lo que estaba escuchando y viendo. Tres canciones, destaco tres canciones que no esperaba destacar, tres momentos que llegaron después. Alegría, nostalgia y vida.

La primera, Doves and the boy de El castillo en el cielo, la segunda película que me regalaron del Studio Ghibli. Decenas de músicos descendieron entonces por las gradas del enorme auditorio entonando las trompetas que, en la película, el joven Pazu toca de buena mañana desde lo alto de una torreta cuando las palomas blancas alzan el vuelo. Sonreía como una niña, ilusionada.

Fotograma de El castillo ambulante (2004) | Fuente: YouTube

La canción que consiguió que me saltaran las lágrimas fue Cave of mind de El castillo ambulante, película que he visto cientos de veces. De nuevo, los instrumentos de viento fueron líderes principales, pero esta vez entonaban la melodía nostálgica que acompaña a Sophie a descubrir lo que pasó en la infancia del brujo del que se ha enamorado.

Y el último bis. Ashitaka and San, el tema final de La princesa Mononoke. Un llamamiento a la vida. Al perdón, a la reconstrucción. A la paz. Al amor, pero no al amor romántico. Al amor entre seres humanos y al amor por la naturaleza, como un todo que convive. En ese momento, lo comprendí. La inocencia en Mi vecino Totoro o en Ponyo en el acantilado. La mitología japonesa a menudo presente, vinculada a la naturaleza y a su vitalidad. La mujer como heroína en todas las creaciones de Miyazaki, ya sea una princesa que defiende a su pueblo o a un bosque, o una joven que trabaja en una sombrerería de una pequeña ciudad manchada por el humo negro de una locomotora de vapor. Son obras especiales, singulares y me atrevería a decir que únicas. Acompañadas de una banda sonora preciosa.

Por Anna Martín

Melodías contra el olvido

Tenía tres años cuando vi por primera vez La princesa Mononoke en el cine. No recuerdo casi nada de aquella proyección, sólo que había mucha sangre. La sangre que corría a borbotones por el cuerpo de Ashitaka (el protagonista) mientras intentaba abrir un portón de madera con todas sus fuerzas. Mi madre me contaba que, poco a poco, me fui poniendo tensa y, al final de la escena, completamente aterrada, les pedí que nos fuéramos a casa. A lo largo de mi infancia seguí viendo películas de Hayao Miyazaki como El castillo en el cielo, El viaje de Chihiro, El castillo ambulante… Pero hasta hace apenas unos cinco años no fui capaz de volver a ver La princesa Mononoke. Y qué puedo decir: la segunda vez me encantó.

Fotograma de La princesa Mononoke (1998) | Fuente: IMDb

Los contrabajos empezaron a tocar. Sólo hicieron falta los primeros acordes de la canción The legend of Ashitaka para transportarme al momento preciso. De repente me volví a convertir en aquella niña pequeña, pero en esa ocasión ya no tenía miedo, estaba totalmente fascinada por ese mundo. Otro de los grandes momentos que viví aquella tarde llegó acompañado del maravilloso vals de El castillo ambulante. En ese instante acabé en mi habitación junto con mi hermano pequeño mientras ambos movíamos nuestras diminutas cabezas al son del compás: y un, dos, tres, un, dos, tres… Con One summer’s day de El viaje de Chihiro me rompí. Pensaba que esta pieza, como en el concierto que hizo Joe Hisaishi en Budokan, llegaría de la voz de una maravillosa cantante, pero no fue así. Para mi sorpresa, el maestro la interpretó haciendo un solo de piano. No existen palabras para describir lo que sentí. Entre esas notas encontré a mis padres, a mi hermano, a mis abuelos, a mis amigos… Me vi a mí misma diecisiete años después de ver la película. Supongo que los fans de Joe Hisaishi y Hayao Miyazaki saben a qué me refiero.

Cada una de las películas de Studio Ghibli, especialmente las que cuentan con el dúo explosivo Miyazaki-Hisaishi tienen un hueco especial reservado en mi memoria. Se han convertido en una parte muy importante de mi vida. No se trata sólo de entretenimiento, te enseñan a pensar y a soñar. Gracias a este concierto he revivido la etapa más feliz de mi vida.

Por Celia Sales

Imagen de portada © Maina Leiva

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Los mejores discos de mayo

Nada mejor que más música para pasar la resaca infernal del Primavera Sound. Os proponemos una lista de 16 discos editados en mayo y así solventar el bajón. Hablaremos de novedades como Neva left (Snoop Dogg), Altar (The Gift), Young detectives (Satellite Stories) o nuestra apuesta del mes: The witch (Pumarosa). También de grupos que pasaron por el festival, como son Mishima (Ara i res), Mac Demarco (This old dog) y los fantásticos !!! (chk chk chk) y su Shake the sudder. En esta lista hay espacio para los emergentes (Las RobertasWaves of the new y HoopsRoutines) y para los más consolidados (KasabianFor crying and love; Black LipsSatan’s graffiti or God’s art?; Mando DiaoGood timesBlink-182California (Deluxe Version). Y, por supuesto, sin olvidarnos de los míticos: Paul WellerA kind revolution (Deluxe)BlondiePollinatorGrateful DeadCorner 5/8/77.

Las reseñas están escritas por Anna Martín, Celia Sales, Blanca Olivella, Adrián Viéitez, Pepa Fontal, Nieves Rodeiro, Paula Pérez, Irene Picallo, Carlota Purple, María del Río y Jessica Cobos.

BLACK LIPS – Satan’s graffiti or God’s art (Vice Records, 2017)

Rock celestial

La banda estadounidense The Black Lips ha vuelto este mes de mayo con su octavo álbum. Dando guerra desde 1999, Satan’s graffiti or God’s art (Vice Records, 2017) mantiene el estilo habitual del grupo, con ese garage rock tan característico que nos hace retroceder en el tiempo, así como con piezas más indie y psicodélicas, pero sin abandonar nunca el toque rockero e incluso punk. El nuevo trabajo, producido por Sean Lennon, cuenta con la colaboración de Yoko Ono, así como con Saul Adamczewski de Fat White Family. Jack Hines, ex guitarrista del grupo, ha vuelto con esta nueva apuesta. El juego de palabras del título del álbum, la paradoja que sugiere, el contraste, quedan plasmados entre canciones como Interlude: Got me all alone y Wayne. Recomendamos, además, Can’t hold on, Crystal night, Squatting in heaven y The last cul de sac.

Por Anna Martín.

LAS ROBERTAS – Waves of the new (Buen Día Records, 2017)

Edición limitada

Cómo molan. Estas son las palabras que pasaron por mi cabeza al oír la primera canción del disco Waves of the new (Buen Día Records, 2017) del grupo costarricense Las Robertas. Consiguen atraparte en un bucle del que no quieres salir. Es como una droga: cuando te dan a probar su sonido te vuelves adicto a él. No sé bien cómo definirlo, se trata de un algo único que mezcla el noise pop con la psicodelia y que entraña tonos que nos recuerdan a la música de los 70. La canción Not enough se te mete dentro de la cabeza y no puedes evitar escucharla una y otra vez. Este trío de la escena independiente lo forman Meche Oller (guitarra y voz), Sonya Carmona (bajo y voz) y Fabrizio Durán (batería). El rollo hippie es la marca de la casa y consigue engancharnos aún más a Las Robertas. El LP está dedicado a John Greene (Dum Dum Girls, Crocodiles, Best Coast), el productor del grupo, que falleció a finales de 2016. Ahora sólo 300, entre europeos y estadounidenses, serán los afortunados de poder conseguir una de las copias de este limitado e increíble disco.

Por Celia Sales.

!!! – Shake the shudder (Warp Records,  2017)

Cocktail funky

El último trago de esa copa ralentiza tu cabeza. Todo se vuelve más alcanzable, también la pista de baile. Tu cuerpo se acelera, en cierta manera. Shake the shudder (Warp Records, 2017) el último disco de !!! (chk, chk, chk), es ese último trago, el que augura una noche discotequera y épica. Los estadounidenses echan mano a sus mejores elixires para servir, en una elegante copa, un cocktail que roza la perfección a base de beats y sintetizadores funkies. Un combinado cuyos ingredientes secretos se sintetizan en el pop, que emerge como burbujas en cortes como Dancing is the best revenge y Throw yourself in the river, o el rock en Imaginary interviews. Este último lanzamiento, sin embargo, no supone nada nuevo, pero sí un acierto seguro.

Por Blanca Olivella.

SNOOP DOGG – Neva left (Doggystyle Records/EMPIRE, 2017)

Regreso a un viejo estilo sin nexo con el presente

El decimoquinto álbum estudio de uno de los referentes del rap de la West Coast aterriza con la intención de recuperar la esencia de los orígenes musicales de Snoop Dogg, buscando constantemente resultar metareferencial ofreciendo una retrospectiva hacia Doggystyle (Death Row Records, 1993), su arrollador álbum debut publicado hace ya casi 25 años. Pese a la magnitud de su figura, Neva left (Doggystyle Records/EMPIRE, 2017) no puede evitar encontrarse a la sombra del triunfal Damn (Interscope Records, 2017) último álbum de un Kendrick Lamar que se ha convertido en la nueva referencia absoluta del rap californiano. A Snoop Dogg le pasa factura el tiempo, reubicando arreglos de producción de otro tiempo en un presente en el que ya no encuentran el mismo acomodo que hallaron en los orígenes del rap en Compton.

Por Adrián Viéitez.

THE GIFT – Altar (La Folie Records, 2017)

Para ponerlo en él

Altar (La Folie Records, 2017) el nuevo disco de The Gift, viene con regalo*. El sexto álbum de los portugueses ha contado con la presencia de Brian Eno tanto en las letras como en la producción. 10 canciones que recogen su historia vital y numerosas referencias que abarcan desde David Bowie a Portishead. Un disco ecléctico en el que la voz de Sónia Tavares te envuelve en temas como Vitral o What if… o te lanza a la pista en Big fish. Tras más de 20 años de carrera The Gift siguen jugando con los géneros. O quizás es que ya han creado el suyo propio.

*Disculpen el juego de palabras. No he podido resistirme.

Por Pepa Fontal.

MISHIMA – Ara i res (Warner Music Spain, 2017)

Delicadeza en forma de poesía

Tres años después de su último disco, L’ansia que cura (Warner Music Spain, 2014), Mishima vuelve con Ara i res (Warner Music Spain, 2017). El álbum es el octavo para el quinteto barcelonés y llega directo desde Francia, grabado con Peter Deimel en el Black Box Studio de Angers. En total, once creaciones que logran un estilo cuidado y una sonoridad que endulza los oídos. Desprenden romanticismo y emergen sentimientos dentro de una atmósfera con tintes pop-rock tan propios del grupo. El conjunto es un canto literario. Y dos de las canciones son, de facto, poesía. Tot son preguntes pone melodía al poema del autor catalán Joan Vinyoli. Y Qui més estima es la adaptación de The more loving one del poeta británico W. H. Auden. Pero más allá de lo estrictamente poético, no sería raro pensar que tras la letra de las otras nueve canciones se esconde una pequeña obra literaria.

Por Nieves Rodeiro.

HOOPS – Routines (Fat Possum Records, 2017)

Psicodelia con chándal y zapatillas

Me esperaba otra cosa del primer largo de Hoops. Basándome en sus EPs, me esperaba una psicodelia feliz pero de andar por casa. Y es. Pero quizá han depurado demasiado su sonido y han perdido un poco la esencia de la que disfruté en el Primavera Club (aunque también es posible que estuviera bajo los efectos del entusiasmo por haber perdido de vista a Whitney y su mierderpop). Quizá es que tenía las expectativas muy altas. En cualquier caso, Routines (Fat Possum Records, 2017) el debut de los norteamericanos en el maravilloso mundo de los LPs hace justicia a la personalidad del grupo y me deja esperando por más creaciones.

Por Paula Pérez.

KASABIAN – For crying out loud (Columbia Records, 2017)

In love with these psychos

For crying out loud (Columbia Records, 2017), que significa literalmente ‘por decirlo en voz alta’, Kasabian se planta por primera vez con una intensidad más baja a la que nos tenían acostumbradas. Un viejo llorando es la imagen con la que los británicos nos presentan su sexto trabajo. Y nos avecinamos lo que parece ser un inevitable destino para una banda que lleva 15 años sobre el escenario: la resignación por el paso del tiempo. Pero, sorprendentemente, Kasabian se resiste a envejecer mal. Menos electrónicos y épicos que en sus anteriores trabajos, pero más melódicos y líricos. Eso es lo que consiguen demostrar con sus 12 temas, que oscilan entre el indie, rock y la neopsicodelia.

Frente a su carácter Velociraptor (RCA Records , 2011), el paso del tiempo se manifiesta en temas como The party never ends o Wasted, una balada que recuerda a la mítica Sunny. “I’d rather just sit in this bar and drink all day“, se lamenta Tom Meighan, acompañado de guitarras, por haber derrochado tiempo sin estar al lado de su amada. En la misma línea de todas ellas, está la onírica All through the night.  Menos melancólicos se muestran con Comeback kid, un viaje al pasado infantil, y Are you looking for some action?, su tema más dance. Por otra parte, recordando a Oasis como en otras ocasiones, nos hacen vibrar con Sixteen Blocks, Put Your Life on ItGood fight. El ritmo se intensifica con la rockera Bless this acid house. No obstante, sus temas más intensos son II Ray (The king) y Twentyfourseven, donde brillan sonidos presentes en anteriores álbumes, que son, en definitiva, más destacables que este último. Pero como reza uno de los dos temas del álbum que tiene videoclip, tú estás “In love with a psycho and there’s nothing you can do about it“.

Por Irene Picallo.

MAC DEMARCO – This old dog (Captured Tracks, 2017)

Más maduro y más melancólico

A medida que pasa el tiempo, Mac Demarco va necesitando una introducción mucho menor a su persona. Este músico canadiense, que irrumpió hace siete años con su Rock and roll night club (Captured Tracks, 2012), alcanza en This old dog (Captured Tracks, 2017) la cifra de seis álbumes de estudio en el mercado y escala un peldaño más en su madurez musical, que, sin embargo, no pierde ni un ápice de la rebeldía que lo caracteriza, siempre entre lo lascivo y el romanticismo más carnal. Demarco explota en este disco su fortaleza como multiinstrumentalista para crear una atmósfera suave y limpia y adquiere mayor perspectiva a nivel lírico, con temas de la profundidad de My old man, One more love song o el fantástico cierre del álbum, Watching him fade away.

Por Adrián Viéitez.

MANDO DIAO – Good times (Geshgore AB, 2017)

No, no es Dance with somebody 2

El nuevo disco de Mando Diao abre con Break us, canción escrita por el nuevo guitarrista de la formación, Jens Siverstedt, ya que Gustaf Norén (voz, composiciones, guitarra) dejó el proyecto hace un par de años. Es un track de resolución difícil y no apto para karaokes, pues en cualquier momento puedes hacer un Manel Navarro. Aún así, Björn Dixgård, líder de la banda y voz principal, asume el reto y se hace suyo el tema. La canción que comparte nombre con el álbum, Good times, me suena a anuncio de televisión, de coches concretamente, de estos donde la gente baila y enfocan a sus pies para que después aparezca el coche en plan moverse a pie es guay pero no hacerlo es todavía más guay. Puede que el tema haya salido en un spot realmente, pero Google no quiere desvelármelo. Agradeceré cualquier aportación al respecto.

Los suecos continúan con Shake, que es mi favorita indiscutible. Será porque la ha escrito Björn, porque es la más disco y me recuerda a Dance with somebody (Give me fire, 2009) o porque no hay mucho donde escoger. El punto freak atractivo – existen de esos, ¿vale? – lo pone Money y su divertido funk. Y, siguiendo el recorrido, en la segunda mitad el nivel cae estrepitosamente y no vuelve a reconducirse, así que a partir del acústico Hit me with a bottle puedes dejar de escuchar el álbum o querrás que alguien te haga exactamente eso: golpearte con una botella. Las dos que me han quedado por mencionar de esta primera parte, porque la segunda no existe de la misma manera que no existe la cuarta entrega de Piratas del Caribe, son All the things y Watch me now, ambas destilando un rock alternativo que no aporta demasiado. Total. Que Good times (Geshgore AB, 2017) no es un disco redondo pero al menos nos da un par de singles (Shake, Good times) para escuchar y bailar en bucle.

Per Paula Pérez.

PAUL WELLER – A kind revolution (Parlophone, 2017)

El 13 puede ser un número mágico

Paul Weller, el Modfather, vuelve -si es que de alguien que nunca se ha ido se puede decir que vuelve- con una genuina propuesta: A kind revolution (Parlophone, 2017) su decimotercer álbum en solitario. Un disco que, sorprendentemente, es una ruptura sonora no solo con sus míticas formaciones, The Jam y The Style Council, sino con su anterior disco Saturns Pattern (Parlophone, 2015). A pesar de la brecha, es fácil encontrarse con sus pinceladas características: hammond, sintetizador y voz de sexydad. Un mezclum de rockandroll, soul y jazz agitado en una coctelera de los años 80, que sirve 10 temas redonditos. Destacar el paisaje futurista que nos regala One tear y en el que podemos casi sentir como el agua ondea a nuestro alrededor, la brillante New York, el guitarreo sexy y salvaje de Woo sé Mama, el sentimiento que desborda Long long road o el vuelo delicado de unas grullas que vuelven The cranes are back. Un disco al que quizás le falte una pequeña pizca de locura desenfadada para ser, en mi humilde opinión, perfecto, pero que sin duda escucharé en bucle. Quizás tenía razón cuando dijo que “a los jóvenes de ahora nos falta paciencia”, porque se que en dos reproducciones más sentiré que es insuperable.

Por Carlota Purple.

GRATEFUL DEAD – Cornell 5/8/77 (Rhino, 2017)

Viaje a un pasado mejor

Los chicos de Jerry García, que prácticamente inventaron el concepto de álbum rock en directo en los años 60 y suman ya casi tres décadas sin publicar nuevo material de estudio, continúan editando álbumes de enorme éxito rescatando algunos de sus conciertos más memorables. Su último escarceo con el pasado viaja hasta 1977, cuando los Grateful Dead tocaron en Barton Hall, en la universidad neoyorquina de Cornell. Este concierto tuvo lugar en un momento álgido del grupo en cuanto a ventas y éxito comercial, después de haber arrasado con sus directos y de haber solidificado su imagen con álbumes del calibre de American beauty o Workingman’s dead, y resulta ser uno de sus directos más mediáticos y bien valorados. El grupo lo ha editado en un formato de triple CD o de LP de cinco caras llamado Cornell 5/8/77 (Rhino, 2017).

Por Adrián Viéitez.

SATELLITE STORIES – Young detectives (Universal Music, 2017)

Desde arriba (del continente)

Cuatro adelantos, como cuatro pistas de un acertijo, fueron suficientes para cautivar a su público. Satellite Stories, el grupo indie escandinavo más famoso fuera de sus fronteras, vuelve con su cuarto álbum Young detectives (Universal Music, 2017). Fieles a sus ritmos pegadizos indie-pop con bases electrónicas que te invitan a saltar y bailar, los finlandeses vuelven con más fuerza que nunca: Preparados para una gira que ya dejó huella en España el pasado mes de marzo y que vibrará de nuevo este verano tanto en el Low Festival de Benidorm (30 de julio) como en las playas de Burriana durante el Arenal Sound (5 de agosto). Canciones como Radiant, Emergency o Miracle, que habla de desamor desde una perspectiva de superación, o Waiting for –el último sencillo antes de la publicación del trabajo, la cuarta pista de el acertijo-  conseguirán que se pegue cada acorde de guitarra y cada estribillo. Su motivación y sonidos harán que bailes y que te sumes a esa búsqueda con estos jóvenes detectives.

Por María Del Río.

BLONDIE – Pollinator (BMG, 2017)

Blondie vuelve a su periodo fértil

Undécimo álbum, once canciones y hasta casi once colaboraciones muy top es lo ultimísimo de Blondie. Al escuchar su nuevo disco, Pollinator (BMG, 2017) es inevitable vivir un flashback a sus primeras piezas de finales de los 70, ese pop brillante de bola discotequera. Muchos riffs, al estilo funk, que desbancan las melodías electrónicas que habían ido añadiendo recientemente. Sorprende desde un dueto con la mítica Joan Jett (Doom or destinity), hasta colaboración con la hace poco conocida Charlie XCX (Gravity). De las once, no todas las canciones son de la melancolía del pasado y Debbie Harry demuestra su versatilidad desde riffs funkys a otros de puntiagudos, o de voz fina y aguda a más petulante (y algo procesada). Fun, Long time o Already naked son los temas que más te da por repetir una vez escuchado el álbum entero. Y, casualmente, son justo las nostálgicas de Blondie. Pop de los 80, reggae híbrido o incluso una balada polinizan la épica banda de rock neoyorkina en un pop caótico.

Por Jessica Cobos.

BLINK-182 – California Deluxe Edition (BMG, 2017)

Nostalgia que no decepciona

Hacía cinco años que Blink-182 no sacaban álbum. I miss you es una de sus canciones más conocidas. Y los fans vivíamos lo mismo: echábamos de menos su sonido, y mucho. La banda estadounidense acompañó y acompaña a los adolescentes con canciones como All the small things. El año pasado el disco California apaciguó las ansias de sus fieles. Este mes lo volvieron a hacer con la versión limitada del álbum: California Deluxe Edition (BMG Rights Management, 2017). La nueva edición incluye temas inéditos, como una cover en acústico de Bored to death o Good all days. Aunque los más escépticos creían que su tiempo había acabado, con este LP demuestran que pueden seguir sumando. La prueba es la nominación a Mejor álbum de rock en los últimos Grammy. Siempre son buenas noticias cuando se trata de Blink-182.

Por María Del Río.

PUMAROSA – The Witch (Fiction Records, 2017)

Debut de Pumarosa: pop-rock alternatiu i feminisme

Sona la cançó The witch de Pumarosa. Rols imposats en un sistema amb esquemes aparentment inflexibles, existents de manera natural. M’encenc un piti mentre miro el cel nocturn des del porxo de davant de casa. I reflexiono.

El grup britànic s’ha acabat de consolidar debutant oficialment amb The witch (Fiction Records, 2017) després d’haver fet projectes anteriorment i de que la seva cantant, autora de les lletres i guitarrista, Isabel Munoz-Newsome, passés una etapa de creació musical en solitari. A més a més de la cantant, Pumarosa compta amb el baixista Henry Brown, Tomoya Suzuki al teclat i amb el saxofon, Nicholas Owen com a bateria i James Neville a la guitarra. El pop-rock alternatiu marca l’estil del grup, un estil amb segell propi gràcies a la singular veu de la cantant, que t’atrapa en cadascuna de les peces, i a les lletres. En la línia del que molts grups estan fent, el contingut de les cançons escrites per Munoz-Newsome va més enllà. Ho veiem, per exemple, amb Lions’ den, peça dirigida amb un missatge de protesta a la Primera Ministra britànica Theresa May. Però, sobretot, The witch esdevé una reivindicació del feminisme, una denúncia dels rols encara marcats, de la manca de presència femenina en la indústria musical. És una denúncia al sistema. “Es necessita molta confiança perquè el patriarcat no t’afecti a nivell creatiu”, és una de les declaracions que James feia, junt amb la cantant, en una entrevista a The Independent el 26 de maig. La rebuda per part dels mitjans de comunicació, per cert, ha estat molt positiva.

A part de The witch i Priestess, dues de les cançons que estan tenint més ressò, recomanem escoltar My gruesome loving friend, Sinking heart, Honey i Dragonfly. Ja sigui per conduir una llarga carretera amb les finestres baixades, per conversar sobre el sistema actual en el que vivim o per reflexionar sota el porxo de casa.

Per Anna Martín.

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Les Sueques: “És una mica pesat que sempre aparegui el tema de ser dones”

Formada per tres noies (Tuixén Benet, Blanca Lamar i Raquel Tomàs) i un noi (Pau Albà), Les Sueques, amb la recent estrena del seu tercer treball Moviment (El genio equivocado, 2017), s’han convertit en un dels grups referents de l’indie a Catalunya. Però, tal i com explicant elles, de l’indie de veritat. Les podreu veure en directe al Primavera Sound de Barcelona.

Què us ha portat a fer aquest tipus de música?

Blanca Lamar: No sé, suposo que és la música que escoltàvem i suposo que aquest gènere s’ajusta allò que volem dir, a com som.

Tuixén Benet: No pretenem fer cap gènere en concret.

B: Suposo que hi té a veure que escoltem uns grups i diem: Ah, mira, això ens fa gràcia. Jo he dir que, al principi, no volia fer aquesta música, potser volia fer més cap a un altre cantó, però tocar vol dir adaptar-te al que fa l’altra gent també: les guitarres que fa ella (Tuixén), com toca el bateria, etc., tot això és el que al final fa que sonem com ho fem. El Pau (bateria), per exemple, és molt sixties en la manera de tocar i la Tuixén fa guitarres fosques que, aparentment, no són súper virgueres, però tenen un punt punk, que és el que li surt de la guitarra.

És difícil mantenir un grup tot composat per dones en el món de la música? Algun cop us han posat cap impediment per aquest fet?

B: Bueno, som dones però també hi ha un home al grup.

T: De vegades és una mica pesat haver d’estar-ho explicant tota l’estona, que sempre aparegui, d’alguna manera, això. També que la música que fas tingui l’adjectiu ‘femení’, però ens agrada molt ser dones.

B: La veritat és que, lo més pesat de ser dona és que sempre hagis de ser dona, que no puguis ser, simplement, cantant, músic o artista, per dir-ho d’alguna manera.

T: Es nota un canvi també. Ara vam estar a Londres, a un festival, i la majoria del cartell eren dones i no es va dir en cap moment que allò era un festival de dones.

B: Mai no surt de forma natural que la majoria de gent que toqui sigui dona, això no passa. Passa poc. En relació a la teva pregunta, ens ha passat que ens costa estar a llocs que sigui normal que hi hagi dones com nosaltres.

T: També, a vegades, rebem una certa condescendència, una mica de paternalisme, pel fet de ser dones i pel fet de fer el que fem. Potser és una cosa que és menys, tradicionalment, femenina. Però res que ens hagi fet una cicatriu eterna.

B: Potser si la nostra música fos com més lírica, amb “gorgoritos” perfectes, això potser estranyaria menys. Però, al ser nosaltres com les front girls

T: Ara no ens ho diuen tant, però, al principi, molts tècnics de so ens deien: “Ostres, sí que feu soroll, no m’ho esperava”.

Blanca i Tuixén, Les Sueques © Paula Pérez

Creieu que en un futur hi haurà més grups formats per dones que per homes?

B: Jo crec que el panorama està canviant al món, encara que a Espanya sempre va amb mica amb retràs. Però, igualment, crec que, de fa uns anys fins ara, amb aquest tema la gent està prenent consciència.

T: I, cada vegada, tens més referents. Hi ha més grups de noies que estan dedicant-se a fer música de debò, no només a ser les cantants pop que ja hi havia. Hi ha més dones que estan fent música i el fet de poder-ho veure et facilita poder-ho ser. Nosaltres ens hi vam posar tard perquè no havíem tingut referents. No penses que pots ser això si no ho has pogut veure.

B: Si no tens referents…

T: És més difícil saber que tu pots ser-ho, perquè no saps com ho has de ser.

B: Nosaltres, de vegades, tenim nenes als concerts. Pensar que una nena ho ha vist com una cosa natural,  que una dona toqui el baix o la guitarra i cridi insolències o ironies, que sui i li sigui igual i sigui guai, això fa canviar.

Què us ha posat en ‘moviment’ per crear aquest nou disc?

B: Havíem de fer un tercer disc, perquè ja feia bastant que no en fèiem cap, havíem tocat molt i ens estàvem apalancant una mica d’això. Llavors, va ser com un “va, posem-nos les piles”. Ja teníem algunes coses en ment també. Vam anar a Londres i això va fer que coneguéssim una productora que va dir que estava interessada en nosaltres i que ens volia produir. Vam decidir fer un EP i ens vam anar animant i animant fent cançons i, al final, vam fer un disc.

Com va ser tocar a Londres en un idioma que no és el del lloc? Com va ser l’acollida?

B: Súper normal. Ningú ho troba com una cosa estranya allà; jo crec que ho troben un punt exòtic, però penso que no es fixen gaire en les lletres. Són molt de la vibració que transmet el grup, és el més important per ells.

I, a la resta de l’estat?

T: Sí, bé. També som un grup que les lletres són una frase molt concreta que a vegades es repeteix, molt com un lema. És molt fàcil entendre-les de seguida i de traduir-les.

B: Com, per exemple, Faldilles i Soroll, que és com un crit tota l’estona. Es fa de bon fer.

T: I les cançons tenen molta actitud,  transmeten el que la lletra vol dir. Transmetem encara que no s’entengui el que s’està dient.

Tuixén i Blanca, Les Sueques © Paula Pérez

Com heu viscut l’experiència de gravar aquest tercer disc? Us sentiu més seriosos d’alguna manera com a grup?

B: Més que serioses, més segures.

T: Sí, sí. També tenim més la sensació de saber què fem, de saber el que volem fer i el que no, de dir més que no a coses i intentar obrir portes a altres. I, pel que fa a l’experiència, ha estat interessant perquè hem anat fora a gravar. Sempre havíem gravat amb el Cristian, que és molt amic nostre, i, aquest cop va ser com un repte. Però també veure que algú de fora té ganes de treballar amb tu et dóna molta confiança. Hem conegut més grups i gent allà.

B: Ens ha obligat molt a fer una feina prèvia aquí, perquè estàvem acostumades a fer-ho d’una manera, i ens vam adonar que havíem de fer-ho d’una altra. Va ser molt xulo, realment.

Qui és l’heroïna de Montserrat?

B: No ens posem d’acord.

T: No, tenim una imatge diferent. A veure, l’heroïna de Montserrat és ella, sóc jo i tu si vols.

B: Heroïna és una dona molt forta que és a Montserrat i que salva la gent. És com la més forçuda. Ella està allà i és com una súper heroïna.

T: Ella se l’imagina així, jo me l’imagino com sense sabates i com una mica animal.

B: Ella se l’imagina més Hulk.

Viviu del grup?

B: No.

T: Però tampoc ho hem intentat. No passem vuit hores al dia fent música, ni sabem si es podria.

B: Jo tinc la sensació que és difícil. D’altra banda, també crec que no hem volgut renunciar a la nostra vida, que també és creativa.

T: Mai ha estat un plantejament. Sempre ha estat una cosa que fèiem apart.

B: Sacrifiquem molt, és molt de sacrifici.

T: Però és un sacrifici que fas per voluntat.

B: No sé si ho podríem fer amb el que fem. Jo crec que amb el gènere que hem triat, amb l’idioma, etc., doncs no ho sé.

T: També viure de la música és difícil. De vegades vius desprès d’haver treballat a feines que s’hi assemblen. Mai ho hem intentat.

B: Hem triat fer coses que tenen un punt desagradable, i això també ens agrada, que les coses siguin una mica com la vida. També necessites unes plataformes, que nosaltres no tenim, perquè estem a un segell independent, del de veritat.

Què creieu que us espera en el futur com a banda?

T: Nosaltres som persones de present. Quan vam començar a tocar, mai haguéssim pensat que tindríem tres discos. Al principi volíem fer un EP, després un disc, i tot això ho fèiem per tocar.

B: El nostre propòsit era zero gravar. Només volíem gravar per poder tocar. Fèiem els discos perquè si no nos ens cridaven per tocar. I, ara, doncs mira, anem a Londres, allà vam conèixer a no sé qui. És a dir, mai vam planejar gairebé res. Potser l’últim disc sí que vam tenir alguna cosa més en ment.

T: Era el moment.

B: Nosaltres som d’improvisar.

Tuixén i Blanca, Les Sueques © Paula Pérez

Adriana Varela: Alta literatura

Que las letras de la música popular son literatura es tan obvio que hasta la academia sueca ha tenido que rendirse a la evidencia y ha concedido el último Nobel a un cantautor folk. Yo me di cuenta en el 99, cuando José María Micó, en una clase de poesía hispanoamericana, le dio al play y Gardel nos soltó los ácidos versos de Santos Discépolo: alta literatura.

Así, quiso el azar o la necesidad que la presencia de Adriana Varela en la sala BARTS, dentro del Festival Guitar Bcn, coincidiera con la Setmana de la Poesia de Barcelona. Tras dedicar el recital al poeta barcelonés Vázquez Montalbán, artífice de su primera visita a la ciudad en el 98, la Gata nos ofreció no tanto un concierto como una antología poética por la que desfilaron los grandes poetas del tango: Cadícamo, Lepera, el Cacho Castaña, Santos Discépolo, Sanguinetti y –palabras mayores- los dos Homeros, Manzi y Expósito, así como invitados de honor como el uruguayo Jaime Roos y Joan Manuel Serrat, de quien Varela escogió una canción de juventud, De cartón piedra.

Arropada por su hijo Rafael a la guitarra, Walter Castro al bandoneón y el maestro Marcelo Macri al piano, Varela dio una lección de cómo se debe interpretar el tango: honrando la palabra, jugando con el ritmo, el fraseo y los silencios, susurrando cuando hay que susurrar, siendo bronca cuando hace falta y dejando claro en todo momento que importa menos una bonita voz que qué se dice y cómo se dice; no en vano Varela fue apadrinada por el más grande intérprete de la historia del tango, ese cronopio con bigote que fue el Polaco Goyeneche, al que rindió homenaje con Garganta con arena, el emotivo tango que el Cacho Castaña dedicó al Polaco.

Divertida y relajada, Varela alternó los saludos a los amigos que tenía entre el público y los recuerdos de pasos anteriores por Barcelona con reflexiones musicales y literarias (“Homero Manzi es el principal peso poético del tango, mientras que Cadícamo es el número uno a nivel gramatical, de dominio del lenguaje”) y no quiso irse sin sentar cátedra a través de los versos que Castaña le dedicó en La gata Varela: “Los que cantan a los gritos / seguirán siendo aprendices, / porque el tango no se canta, / porque al tango se lo dice / con la pausa y el silencio / al que aluden los poetas / despacito, poco a poco, / para que entiendan la letra.”

Adriana Varela | © Dani Alvarez
Adriana Varela | © Dani Alvarez
Adriana Varela | © Dani Alvarez
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Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

Amadou et Mariam: De Barcelona a Bamako

Amadou & Mariam en concerts a BARTS

Somos de los primeros en la sala. En un caminar progresivo, van llegando los de esta noche. Poco a poco llenan la platea de Barts -hoy sin butacas- en una velada más del Guitar BCN. A mis espaldas ya siento la presión de la gente que se aglutina una cerca de otra. Como queriendo contacto humano. Basta con echar una mirada a nuestro alrededor para comprobar que los de hoy son tipos y tipas desenfadados. Variopintos.

La percusión comienza con su papel y el ritmo soul nos penetra ya antes de que Amadou y Mariam aparezcan en el escenario con sus túnicas tradicionales. Rojo intenso. Y una ovación del público brutal. No nos ven, pero nos sienten.

La pareja se conoció en una escuela para ciegos de Mali, a finales de los 70. Para los 80 ya estaban casados y a finales de los 90, tras mudarse a París, salía a la luz Se Te djon ye (Sonodisc, 1999). En ese mismo año sacaban su segundo trabajo: Sou ni tilé (EmArcy Records, 1999). Desde entonces no han parado de exportar su música por todo el mundo. Ritmos tradicionales, de sus orígenes malienses, que tienen mucho de blues y de innovación. Es la personificación de la renovación continental. Batoma (Welcome to Mali, 2008) da fe de ello. La guitarra tiene un rol protagonista en esta y otras muchas de sus canciones. De hecho, el guitarrista es junto a la corista dos de los que más destacan en el escenario. Aunque Amadou nos demuestra más de una vez que a él con las cuerdas es difícil hacerle competencia. Junto con Mariam, permanece inmóvil en el centro del escenario. Es a sus dos costados donde se crea el movimiento. Desde ahí llegan durante todo el concierto las palmas, los saltos de un lado a otro. Y la corista no para de mostrarnos como se baila realmente la música de Bamako. A momentos se convierte en el centro de nuestras miradas.

La voz del dúo hace vibrar. No sabemos si detrás de sus lentes son conscientes de lo que se está montando aquí abajo. Pero suena Wily Kataso (Folila, 2012), de su penúltimo disco, y para entonces el suelo ya vibra. Los de esta noche bailan sin códigos establecidos. Lo único que saben es de fluir con el ritmo. Algunos tararean las canciones. Y un trío de mujeres forman en primera fila, sin quererlo, una coreografía grupal. Por un momento quiero unirme a ellas. Mariam sale del escenario. Amadou se queda interpretando Massiteladi (Welcome to Mali, 2008). Y mientras pienso si formar el cuarteto con las tres de la primera fila, alguien me quita el puesto. Una mujer negra me arrolla con su energía y viene a poner presencia africana a pie de escenario. Grita algo a Amadou y Mariam en francés. Parece que está viviendo el concierto de su vida. Y nosotras, mientras, estamos de camino a Mali. La música acompaña y hoy se puede ver entre el público más presencia afro de la habitual. Dogon (Sou ni tilé, 1999) es otra para la que Mariam no está. Aunque pronto reaparece con un vestido verde con mucho zigzag al son de Yiki Yassa (Les années maliennes, 2006). El público los acompaña. Y ellos no paran de preguntarnos: “Are you feel okay? Ça va?”. A nosotros la pregunta nos parece absurda. Desde que aparecieron, su música y su buen rollo se han convertido en un caramelo de felicidad que se derrite sobre nuestra lengua.

Y entonces llega Bofou Safou (La confusión, 2017), la canción más esperada de la noche. Se trata del single estrella del nuevo álbum que estrenarán este otoño. La letra habla sobre levantarse del sofá y ponerse a trabajar. Es pegadiza y nos adelanta el ritmo que traerán para este año.

A la pareja siempre le ha gustado hablar sobre La realité (Dimanche à Bamako, 2004). Cantar sobre ella. El álbum Dimanche à Bamako, producido junto al artista Manu Chao, sirve de buen ejemplo. Y ese mismo nombre lleva la canción que los catapultó directamente a la fama mundial: Dimanche a Bamako. Habla de un domingo en su ciudad, los días de boda. Con La Paix (Dimanche à Bamako, 2004) siguen dándonos más de ese álbum emblemático. Y del carácter crítico y reivindicativo que también han construido como dúo. Para acabar, nos cantan una donde la voz de Mariam suena a nostalgia: Sabali (Welcome to Mali, 2008). Y cierran con Africa (Welcome to Mali, 2008).

Por nuestra parte, nos quedamos con el sabor a caramelo incluso después de salir de Barts. A estas alturas, quizás a alguno le haya resultado imposible no imaginarse contemplando ese domingo en Bamako, esperando escuchar a su lado la voz cálida de alguien al decirle un “Bienvenido a Mali”.

Certains ont du travail tandis que d'autres chôment Il faut alors, que tandis que certains dorment D'autres veillent C'est la triste réalité Mais... dansons ensemble

A la pareja siempre le ha gustado hablar sobre La realité (Dimanche à Bamako, 2004). Cantar sobre ella. El álbum Dimanche à Bamako, producido junto al artista Manu Chao, sirve de buen ejemplo. Y ese mismo nombre lleva la canción que los catapultó directamente a la fama mundial: Dimanche a Bamako. Habla de un domingo en su ciudad, los días de boda. Con La Paix (Dimanche à Bamako, 2004) siguen dándonos más de ese álbum emblemático. Y del carácter crítico y reivindicativo que también han construido como dúo. Para acabar, nos cantan una donde la voz de Mariam suena a nostalgia: Sabali (Welcome to Mali, 2008). Y cierran con Africa (Welcome to Mali, 2008).

Por nuestra parte, nos quedamos con el sabor a caramelo incluso después de salir de Barts. A estas alturas, quizás a alguno le haya resultado imposible no imaginarse contemplando ese domingo en Bamako, esperando escuchar a su lado la voz cálida de alguien al decirle un “Bienvenido a Mali”.

Amadou & Mariam en concerts a BARTS
Amadou & Mariam
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Amadou & Mariam
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Nieves Rodeiro

Crecí en una aldea de diez casas en Galicia. Quería escaparme y conocer. Ahora soy periodista, centrada en lo social y especializándome en África. Viajo sola. Me gusta acercarme a nuevas culturas y, en esto, la música siempre me ha ayudado mucho.

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Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

Sílvia Pérez Cruz i l’origen de l’emoció

Quan una es deixa portar per la improvisació, cada moment és únic. És una fotografia: no es pot modificar tot i que hi hagin errors, però en la imperfecció està la bellesa. De fet, la perfecció mai serà la via per arribar a l’excel·lència. Sembla contradictori. Potser ho és. El cineasta Werner Herzog acostuma a afirmar que l’única manera d’arribar a la veritable essència de qualsevol tema és mitjançant la ficció, modificant el que trobes i aportant la teva visió subjectiva. Fem caure un mite: l’objectivitat no existeix. L’essència de les coses és impenetrable sense la llibertat, el coneixement i la interpretació.

Això és d’alguna manera el que li passa a Sílvia Pérez Cruz amb el seu últim treball. L’àlbum Vestida de nit (Universal Music, 2017) és una foto d’un moment concret, en el que es van enregistrar una sèrie de cançons amb un quintet de corda i la veu de la catalana. Però només és un moment, perquè la música que aquest grup porta vora de tres anys interpretant no té propietat ni definició. És lliure i imperfecta. Precisament per aquesta raó, la cantant és capaç d’arribar a allò que busca Herzog, i que busquen els bons artistes: l’essència. L’origen de l’emoció.

Des de cançons com el vals peruà Mechita fins a la reconeguda Vestida de nit, que tot i ser un clàssic del seu repertori s’enregistra per primera vegada en aquest disc al que dona nom, la cantant busca trepitjar terreny conegut per tal de centrar-se en el pla sonor. És a dir, en el desenvolupament orgànic de la música, objectiu irrenunciable per a ella. “Durant la creació d’aquest espectacle vam tocar de memòria, i vam treballar les dinàmiques entre nosaltres a partir de la improvisació”, assegura Pérez Cruz, que des del començament va voler trencar la imatge que tenim dels instruments de corda que l’acompanyen. “A més, a la música clàssica és habitual tocar amb partitura, i volíem fer el pas a tocar de memòria, perquè el faristol no deixa de ser una barrera física en la que t’amagues”, explica. “Quan et treus això, et trobes amb tu mateix i amb les teves emocions… i fa por”, afegeix.

D’aquesta manera, Sílvia Pérez Cruz exerceix de directora d’orquestra amb un quintet de corda format per dos violins (Carlos Montfort i Elena Rey), un violoncel (Joan Antoni Pich), un contrabaix (Miquel Àngel Cordero) i una viola (Anna Aldomà). La seva mà esdevé una sort de batuta, que controla amb intel·ligència les energies sobre l’escenari. S’entenen amb mirades i somriures. No calen papers ni pautes marcades: només la confiança i l’experiència d’un grup que porta temps compartint passions. Meta final? Superar les barreres que sovint s’(auto)imposen a la música. “Vull trencar els estils, que és el que he fet tota la vida, i buscar l’emoció”, explica. “Vull provocar una revolució emocional, que de vegades sembla que estem tots morts”, afirma contundent l’artista catalana.

Li brillen els ulls. Serà aquesta emoció que brota incontrolable del seu interior, o potser només els focus que l’il·luminen des de les altures. En tot cas, Sílvia Pérez Cruz signa amb aquest últim treball -que s’estrena avui mateix i es presentarà el proper 17 de maig al Liceu barcelonès- el que ella considera “el més valent” de tots els que ha fet. No és estrany: desconstruir el seu propi repertori no ha de ser fàcil. Però els diamants purs que pots trobar entre les peces… No tenen preu.

Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño
Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño
Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño
Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño
Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño
Sílvia Pérez Cruz amb quintet de corda | © Víctor Parreño

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Los mejores discos de abril

Pagas el alquiler, facturas variadas, quizá deudas. Pagas, pagas, pagas. ¿Y qué recibes con la llegada de un nuevo mes? Bueno, con suerte un sueldo. Pero para todos los insatisfechos, tenemos un regalito. Y es que este mes de abril hablamos de discazos impresionantes: el Humanz de GorillazThe far field de los Future Islands. También increíbles los que siguen: JamiroquaiAutomaton; The New Pornographers y Whiteout conditions; así como el 2016 atomized de Raveonettes, o el Monte vista de The Delta Saints… Sin olvidar el homónimo de Fujiya and Miyagi. Y los nacionales, que no tienen nada que envidiar al resto: Explosiva, Itaca BandCarn, os i tot inclòs, MazoniTorres blancas, Wild HoneyYoung is the new old, Ramirez Exposure.

Las reseñas están escritas por Nieves Rodeiro, Blanca Olivella, Celia Sales, María del Río, Anna Martín, Jessica Cobos, Carlota Purple y Paula Pérez.

JAMIROQUAI – Automatón (Virgin Records, 2017)

Bienvenidos a la disco del futuro

Cierras los ojos y casi sin quererlo te transportas al medio de la pista dándolo todo. Suena en primer plano Shake it on (Automatón, 2017), el temazo que da comienzo a una nueva revolución del funk. Lo tiene todo. Automatón (Virgin Records, 2017) es el resurgimiento del grupo londinense Jamiroquai, tras siete años en silencio. Doce temas se aúnan para llevarnos a la disco de los 90. Pero a la vez con sonidos electrónicos que logran convertirnos en entes futuristas. Hot property o Superfresh son el claro reflejo. El grupo ya dominara el movimiento acid jazz, sin ningún miedo a innovar. Y el nuevo álbum es el reflejo de que siguen atreviéndose con la fusión de géneros. Techno, electrónica, funk, disco… Y melodías que nos obligan a improvisar infinitas pistas de baile a nuestro paso. No importa el dónde.

Por Nieves Rodeiro.

MAZONI – Carn, os i tot inclòs (Bankrobber, 2017)

Treure’s la pell

Més de deu anys de carrera han portat a Jaume Pla (Mazoni) a descobrir la fórmula perfecta de la fusió entre la senzillesa del rasgueig de les seves guitarres i de les melodies de sempre. Amb Carn, os i tot inclòs, Mazoni es despulla, es treu la pell i deixa veure la seva versió més neta i transparent. Riffs simples, però eficaços, acompanyats de melodies que no es fan estranyes, que recorden i fan recordar. El folk i el pop es tornen un, transformant aquest onzé treball en una obra màgica i sincera. Tornen les col·laboracions de Judit Neddermann a les veus, com a Part d’un tot i La collita en la primera meitat del disc, i tancant-lo amb Mel, mel, i mil i una nits. Un duet que aporta dolçor i volum. Mazoni mostra, i demostra, com de bé poden fusionar-se la poesia, els records i el dia a dia, amb el rasgueig d’una guitarra acústica. Això és Carn, os i tot inclòs, música amb l’essència de l’americana i el folk, en català. Senzill i hipnotitzant.

Per Blanca Olivella.

THE RAVEONETTES – 2016 atomized (The Raveonettes, 2017)

No apto para fotosensibles

“Todos los meses a lo largo de 2016 vamos a dejar caer una pista recién grabada. Estamos creando un ‘anti-álbum’ que te llevará a una expedición de 12 meses, potencialmente esquizofrénica y desarticulada, potencialmente cohesiva y relacionada”. Así anunciaba el dúo danés de indie-rock The Raveonettes la publicación de su octavo álbum 2016 atomized (The Raveonettes, 2017) a finales de 2015. Un proyecto diferente a los demás también conocido como el ‘anti-album’ y que tenía como objetivo publicar una canción al mes durante 2016. Sune Rose Wagner y Sharin Foo promocionaron el reto bajo el nombre de Rave-Sound-of-the-Month. Ahora llegamos a abril de 2017 con el desafío superado: 12 canciones listas para fusionarse en un único disco. Entre sus composiciones encontramos This world is empty (without you), cuya melodía recuerda levemente a la mítica Tainted love de Marilyn Manson. Tampoco olvidan a sus referentes: dedican una canción a Junko Ozawa, una de las grandes compositoras de música para videojuegos (el más conocido, Pac-Man). Los sonidos electrónicos -rozando lo fantasmagórico- que caracterizan su música hacen que el viaje que nos proponen se convierta en una montaña rusa de emociones. El toque final lo aporta la canción Pendejo con unos doce minutos de instrumental, el réquiem perfecto para despedir el 2016.

Atención: las imágenes de los vídeos pueden provocar ataques epilépticos.

Por Celia Sales Valdés.

FUTURE ISLANDS – The far field (4AD, 2017)

Synthpop desde el otro lado del charco

Corriendo, por ese campo lejano, desenfocados, como el filtro retro o sepia que pones en las fotos del festival del verano pasado… vuelve Future Islands con su nuevo LP The far field (4AD, 2017). Al trío de Baltimore se le suma un componente nuevo, el batería Michael Lowry, un motivo más por el que debes escuchar su trabajo entre rock, electro-pop y dance de los años 80. Con su single Ran dejan el listón muy alto. Pero el resto de temas del álbum mantienen el nivel y consiguen atraparte, como si fuesen películas románticas, canciones desesperadas, sobre enamorarse o, todo lo contrario, haciendo que escapes… del amor, de los problemas, de ‘esa canción sin ti’. Otros como Black rose, Far o Cave en la línea, como una película, un mini tráiler, trabajado, pensado al milímetro empezando y cerrando la historia que se esconde detrás de las letras. La próxima ocasión para vernos en directo será el próximo 6 de mayo en la sala Razzmatazz de Barcelona. Con esa voz grave tan característica de Samuel T. Herring y la puesta en escena del conjunto, si el disco nos ha gustado, el directo nos dejará sin palabras.

Por María Del Río.

THE NEW PORNOGRAPHERS – Whiteout conditions (Concord Records, 2017)

Un nivell tan alt com sempre

Dues dècades des que The New Pornographers naixia a Vancouver com un col·lectiu de cantautors i músics que venien d’altres projectes. Tres anys després arribava el seu primer treball, Mass romantic (LP Mint, 2000), que seria situat el 2007 per la revista Blender com al 24è millor àlbum d’indie de tots els temps. Aquest 7 d’abril s’ha estrenat el seu setè àlbum: Whiteout conditions (Concord Records, LP 2017). Les noves cançons no abandonen l’estil que caracteritza el grup però, dins el gènere, són més pop i power pop que rock en comparació amb treballs anteriors. Una proposta formada per 11 cançons fresques, que transmeten vitalitat, una vitalitat aconseguida no només per les possibilitats que dona el propi estil musical, sinó per la varietat de veus, un dels trets característics del grup. Aquesta vegada són les del líder Carl Newman, també Neko Case, Kathryn Calder i Joe Seiders, acompanyades dels músics John Collins, Blaine Thurier i Todd Fancey. És el primer àlbum que no compta, després de molt de temps, amb el bateria Kurt Dahle o el cantautor Dan Bejar. El grup aconsegueix que cada peça tingui un toc singular, evitant així un tot homogeni que soni exactament igual. Destaquen cançons com el primer single High ticket attractions i Whiteout conditions, però també d’altres com Colosseums o Avalanche alley. ­El nou àlbum de la banda, que inclou temes relacionats amb la política i la societat i es una extensió del darrer treball quant a estil, Brill bruisers (LP Matador, 2014), ha estat situat en el ranking estatunidenc Billboard 200 en la posició 35, per sota del que va ser situada la proposta anterior. N’hi ha que denuncien que no ha obtingut el reconeixement merescut.

Per Anna Martín.

WILD HONEY – Torres Blancas (Lovemonk, 2017)

Canciones susurradas

Un día de playa. Las sombras de las palmeras quedan reflejadas en mi piel bajo el radiante sol mientras la brisa mece mi tumbona. El tercer LP del madrileño Wild Honey logra transportar a cualquiera a un espacio tan bucólico y ucrónico como ése. Desconectar es la palabra. El cantante Guillermo Farré nos susurra unas melodías melancólicas con las que logra que nos evadamos de todo cuanto nos preocupa. Sintetizadores, coros, batería, pianos, guitarras eléctricas y acústicas…: con esta mezcla instrumental emula la esencia de grupos como The Carpenters. Tras su EP Medalla de plata (Lazy Recordings, 2015) nos obsequia ahora con una joya llamada Torres blancas (Lovemonk, 2017). Esta vez Farré ha contado con la colaboración de Sean O’Hagan (The High Llamas, Stereolab) para los arreglos de cuerdas y con Frank Maston para los efectos y parte de la producción. Las canciones realizan una introspección en la vida del artista. Mapas de zonas desiertas trata sobre la generación de sus padres, sobre su evolución espiritual (de la represión del franquismo al hippismo). Horóscopo habla de la aceptación, mientras que con Acantilado nos hace desaparecer en la nada.

Por Celia Sales Valdés.

ITACA BAND – Explosiva (Halley Records, 2017)

Màgia darrere dels elements

Boom. Torna Itaca Band dos anys després de Temerario, i ho fa amb Explosiva (Halley Records, 2017) el seu quart disc. Renéixer, evolucionar… els de Montcada i Reixac de nou, amb un treball que es vol desmarcar dels anteriors: lletres més madures, treballades, nous ritmes llatins, de reggae, pop-rock i una aposta per sons més electrònics fan del disc un abans i un després. El single Ahora y aquí, gravat a l’última gira on van passar per Tokio, t’impulsa, t’eleva, t’anima a perseguir els teus somnis per la ciutat asiàtica, aprofitar el moment i buscar la teva Itaca particular. L’àlbum té guardats molts secrets, cançons en català i altres en castellà, com Un nou element, La indomable o Vivirlo, amaguen peces que, juntes, acaben per descobrir aquest element i la seva màgia.

Per María Del Río.

 

FUJIYA & MIYAGI – Fujiya & Miyagi (Fujiya & Miyagi, 2017)

Un recopilatorio one size

El nuevo álbum de la banda de Brighton, Fujiya & Miyagi  (autoeditado, 2017) tiene un rumbo más oscuro, con más profundidad en las letras que se vierte en una melodía de suspense. Contiene tres canciones inéditas mientras que las otras nueve son recopiladas de sus anteriores trabajos, pero guardan una extraña coherencia entre todas ellas. Su electropop destaca con tonos minimalistas, pero con cambios de acordes in media res, como en Solitaire. Escuchar a Fujiya & Miyagi sigue siendo un trance epiléptico, de relajación y, a la vez, espitoso.

Por Jessica Cobos.

GORILLAZ – Humanz (Parlophone, 2017)

Beautiful and revealing

Lo que me vuelve absurdamente loca de Gorillaz es el concepto que vive detrás de su propuesta artística, la historia construida en torno a la banda virtual y que ha logrado traspasar formatos. La dirección creativa de Albarn y las ilustraciones de Hewllet convergen para mostrarnos su visión del mundo actual, un mundo postapocalíptico dirigido por un presidente a la altura del más vil de los villanos de Batman. Murdoc, Russe, Noodle y 2-D han vuelto a la vida en Humanz (Parlophone, 2017) y han contado con artistas invitados como D.R.A.M, Noel Gallagher o Grace Jones, para la creación de 18 de los 26 temas que componen la edición deluxe de su quinto álbum.

Gospel, rap, electrónica y mucha -muchísima- experimentación hacen que no puedas quedarte con un solo tema, sino que tengas que escuchar el disco una y otra vez, como un playlist cargado de temazos capaces de capturarte. Aún así, existen temas que merecen una mención especial, como Saturnz barz -obviando su excelente calidad musical- que ofrece un videoclip interactivo 360º que nos permite vivirlo desde la perspectiva que queramos, la voz grave y dulce que nos seduce en Hallejuah money, la inyección de energía de We got the power o el rollazo de The apprendice. Vaya, que esperar estos siete años ha merecido la pena.

Por Carlota Purple.

RAMIREZ EXPOSURE – Young is the new old (Víctor Ramírez, 2017)

Serotonina veraniega

Como siempre escuchar a Ramírez, ahora también Exposure, es ponerle buena cara al mal tiempo. Young is the new old (Víctor Ramírez, 2017) no es una excepción. El álbum es un aura aparte, con su propio micromundo y su propio microclima de sol permanente. Si le añades que cuenta también con estrellas como Lloyd o Stringfellow ya está todo dicho. Un pop que no deja de ser muy buenrollero pero con pinceladas musicales de los 50 y los 60. Pipe dream es tal vez el tema que define mejor la banda sonora a la que te remite el álbum, al de una película melódica y ensoñadora. Y hablando de películas, en este último trabajo se homenajea a la película del 72, El rompecorazones, con uno de los singles: The heartbreak kid. Si quieres homenajear tu propia película, ponte los cascos y esta es la tuya.

Por Jessica Cobos.

THE DELTA SAINTS – Monte vista (The Delta Saints, 2017)

Blues para santos

El nuevo álbum del quinteto de Nashville The Delta Saints, Monte vista (autoeditado, 2017) comienza muy fuerte. California es el pistoletazo de salida, y nunca una expresión se acercó tanto a la realidad porque este tema suena a ese momento donde todo comienza después de ese microsegundo de silencio absoluto. Me seguís, ¿no? Estás a punto de empezar un maratón. Te posicionas. El que marca el comienzo también. Alza la mano. Cámara lenta. Se escucha tu último aliento antes de la batalla contra ti mismo. Me refiero a ese instante. Bien. Pues ese microsegundo ha sido tu vida hasta ahora. Todo lo demás es lo que viene después de escuchar Monte vista. Lo que sigue es una travesía con momentos más de trote (Roses) o más de spring (Burning wheels) hasta llegar a In your head, cuando casi terminando piensas ‘puedo hacerlo. Está todo en mi cabeza. Sé que puedo conseguirlo’. Y, finalmente, con tu último aliento, tocas de manera agridulce la meta. Aplausos. Serán pocos los que han presenciado tu carrera. Pero sabes que tu superación constante quedará grabada durante mucho tiempo en sus recuerdos.

Por Paula Pérez.

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PAVVLA: “Escribir es casi como una terapia para mi”

PAVVLA, el pseudónimo escénico de Paula Jornet, comienza a tocar la guitarra y el piano hace relativamente poco, pues durante 7 años fue actriz en La Riera. Y la cronología no le da para más porque la sancugatenca acaba de entrar en la veintena. Ahora, tras la producción de su primer disco Creatures (Luup Records, 2016) ya se ha convertido en una de las jóvenes promesas de su propio estilo, a medio camino entre el pop, el folk, el soul y la electrónica. La industria musical le ha dado la bienvenida y espera ansiosa su aparición en el Primavera Sound 2017 (domingo 4 de junio, Primavera als Clubs).

Paula Jornet, PAVVLA | © Víctor Parreño

Siempre has dicho que crees que si no te hubieras ido a Reino Unido, no hubieras podido desarrollar tu carera musical. ¿Crees que Creatures se aleja mucho del panorama musical español?

Se aleja bastante del panorama español pop, el más mainstream. Aún así, aquí también que se hace música de este estilo. Hay todo un mercado muy potente que no para de crecer, sobretodo en Barcelona y Madrid.

Winter tiene tres veces más reproducciones en Spotify que por ejemplo Young. ¿No esperabas que singles como Skin o Young fueran las que más triunfaran?

Sí, exactamente. Fue una sorpresa. Winter ha destacado y no me lo esperaba. De hecho hay 10 temas en el álbum y yo quería que el del medio, el quinto pasara un poco desapercibido, que fuera un tema superminimal y corto, y al final es el que tiene más reproducciones. Esto es debido a las playlist de Spotify. Hay canciones que entran en alguna playlist que tienen 4 millones de listeners. Winter entró en bastantes y muy potentes. Y las otras canciones del disco también. De hecho hemos tenido mucha suerte en Spotify, que nos ha añadido a muchas playlist buenas.

¿Esperabas una acogida tan buena de Creatures, como para que este te llevara al Primavera Sound?

No, ni parecido. Desde el Primavera Club, el Monkey Week o el South by Southwest… todos los festivales tan grandes no me los esperaba para nada. Todos eran cosas con las que obviamente sueñas o que dices ‘wow, ¿te imaginas?’. De hecho bromeábamos con el productor cuando hacíamos el álbum: cuando me lleves al primavera o al SXSW… Y todos ellos van pasando y aun no me lo creo.

PAVVLA | © Víctor Parreño

¿Has pensado o te gustaría hacer alguna colaboración con algunos de los artistas con los que compartes cartel en el Primavera?

Jajaja, me encantaría. Soy hiper fan de Frank Ocean y Kate Tempest… En general vienen un montón de grupos que me encantan y con los que me fliparía colaborar, pero sin duda me quedo con Frank Ocean.

¿Has vivido alguna experiencia como oyente en festivales como el Primavera? ¿Cómo ha sido?

He ido al Sonar un día, pero no he ido a ningún Primavera a pesar de que llevo cuatro años intentándolo. Me compro la entrada y finalmente no puedo ir. Hubo dos años que acabé regalándole la entrada a unos amigos, otros que tenia rodajes de cosas u otros trabajos y no podía. Todos los años me limitaba a seguirlo por redes sociales, y que la primera vez que vaya sea tocando… es una pasada.

En muchas ocasiones se te ha comparado con Russian Red. ¿Consideras que esta comparación es acertada? ¿En qué canciones de Creatures crees que esta comparación tiene más sentido?

Yo creo que la comparación viene de la voz, esa voz indie e íntima. Para mi es un super piropo ya que me encanta Russian Red y me considero fan. Dentro de Creatures, donde más nos parecemos quizás sea en This is not a movie, que es un poco más como ella.

PAVVLA | © Víctor Parreño

Creo que Guns es la única canción del disco que tiene un aliento más positivo, ¿a qué se debe tanto invierno, propiamente dicho, en tus letras?

No lo sé, me salió así. Lo escribí en el invierno, cuando vivía en Inglaterra y es cierto que allí hay menos sol que aquí y quizás también eso tenga algo que ver. Soy muy positiva en mi vida y en mi día a día aunque no lo parezca, porque cuando me pongo a escribir soy muy depre. Yo escribo casi como una terapia para mi, me desahogo y me lloro allí y después queda un álbum que es muy triste. Aunque la verdad es que ya he aprendido y para el álbum dos o para otros temas ya estoy intentando forzarme un poco y decir: ‘¡Oye, no todo es tan malo!’.

Cifras muy positivas de oyentes en distintas plataformas, sold out en conciertos, actuaciones en festivales… ¿Cuáles son tus próximas metas a medio y largo plazo?

Me encantaría poder hacer tour por América. Fuimos a tocar a Texas al SXSW y fue genial, una pasada. Ahí si que conseguimos un poco de contactos de salas, pero lo complicado ahora es que te paguen y encontrar sitios que te den, aunque sea, lo suficiente como para ir y te faciliten el visado. Es como muy imposible pero un tour por América es la meta que tengo ahora mismo en la cabeza.

Pavvla nos deja conocerla más personalmente y nos confiesa que si tuviera que elegir una película sería Noises off, con la que se siente identificada plenamente; que su canción favorita es Grace de Jeff Buckley; que no cambiaría su Barcelona natal por ninguna otra ciudad del mundo y que entre páginas disfruta con One day, de David Nicholls.

Paula Jornet, PAVVLA | © Víctor Parreño

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Especial backstage Novedades Carminha

Se palpaban los nervios en el backstage del Playa Club. El reloj apuntaba las doce menos algo de la noche cuando la banda gallega llegó al local. Yo me convertí en una ninja entre los escasos metros cuadrados de la zona remodelada que ahora cumple la función de cuarto donde dejar todos los trastos antes de salir a tocar.

Sobre una mesa alta la fruta intentaba compensar el valor saludable de los donetes. Dame zumo quiero vitamina, o mejor una Estrella Galicia, que para eso estamos en A Coruña. Tengo esperanza de que las vistas al mar desde la sala acallen la resaca del día siguiente.

La sala se empezaba a llenar de gente que quería sudar esa noche con Novedades Carminha, quizá recordando el videoclip de Ritmo en la sangre, con Amarna Miller. Venga, últimos repasos del setlist. Y los nervios, como estudiantes previamente a un examen. O más bien un equipo antes de salir a jugar, ya que estos rockeros son los Campeones del mundo (Ernie Records, 2016).

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Tomasito: Ai mare!

Tomasito en concert a La [2]

És fàcil que escoltant a Tomasito et vingui al cap aquella vella anècdota que expliquen de Camarón. El de la Isla s’allotjava en un gran hotel de Nova York i, molt de luxe, molt de luxe, però allà no tenien el potaje gitano que ell necessitava. També es pot trobar a Tomasito en la tradició de les músiques de la nevera buida que reivindicava Paco de Lucia. I en la internacional de les músiques compassives, fent servir l’expressió escrita pel savi músic Charlie Musselwhite quan va acostar blues i música cubana amb Elíades Ochoa. Sents la veu pacifista i llibertària de Tomasito i et fa la sensació que et canta amb el cor a la mà. No vol pistoles ni fussells, sinó una cassola plena de patates. Amb això en té prou per córrer pel món en salvatgia. A les seves cançons hi ha moltes cassoles, moltes mames i molt d’amor. Una escudella barrejada i elèctrica de flamenc, blues, funk, rock and roll…

Les seves lletres són per sucar-hi pa. Estan plenes d’intuïcions poètiques arreplegades per les cantonades de Jerez sense Fronteres. La caligrafia de les guitarres elèctriques, incrustades amb el compàs dels tangos des de la forja del gipsy rock de las Grecas fins ara, sonen amb la naturalitat del que ja és una tradició crescuda des de baix. El batec de la rumba, com un martell contra la paret o els tacons contra el terra, es converteix en un vehicle rítmic per a la filosofia de carrer i per a una mentalitat igualitària que té molt a veure amb la gitaneria menys tòpica i més profunda. Allunyat dels despatxos on es presumeix d’acumular riqueses i d’especular, Tomasito canta i balla, defensa el despreniment i la generositat. “Nos llaman bichos raros…”. Rar com la llimona d’un arbre assecat fa molt de temps, però capaç encara de perfumar l’entorn de llibertat i ràbia. Això et ve al cap escoltant a Tomasito. Observar la seva gràcia felina a l’escenari també és una experiència… però d’això ja en parlen les fotografies de Dani Álvarez. Ai mare, com ens agrada Tomasito!

Tomasito en concert a La [2]
Tomasito | © Dani Alvarez
Tomasito en concert a La [2]
Tomasito | © Dani Alvarez
Tomasito en concert a La [2]
Tomasito | © Dani Alvarez
Tomasito en concert a La [2]
Tomasito | © Dani Alvarez

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Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

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