Masego agota entradas en Madrid y se prepara para Barcelona

Masego_Philipp-Raheem

El estadounidense Masego ha agotado las entradas del concierto que ofrecerá en Madrid el próximo 20 de septiembre en la sala Bogui Jazz, dentro del ciclo Momentos Alhambra.

Te recordamos que ahora mismo está en pleno tour con Leon Bridges y que su primera gira española consta de dos fechas más: la del 21 de septiembre en Valencia, formando parte del festival Un día Tranquilo (donde también actuarán The Monochrome Set y Findlay) y la del 22 en Barcelona (en la Plaça dels Àngels, incluida en la programación del BAM – Festes de la Mercè).

En estos tres conciertos Masego presentará las canciones de su primer LP, Lady lady, que se publicará el 7 de septiembre. Dos días antes, el 5, saldrá el single Queen tings. Además, hasta la fecha ha sacado dos EPs: Pink polo (2015) y Loose thoughts (2016).

Masego se ha autodescrito así, en palabras dichas a Billboard en una entrevista de 2015: “Quería liderar la ola del jazz futuro, así que creé una música que era trap-house-jazz. Yo tocaba el saxo y hacía scat en plan trap sobre los ritmos de Medasin: era la ignorancia encontrándose con la elegancia”.

Tres años después, y superado el período de formación y de eclosión, Masego, originario del estado de Virginia, está desmantelando los conceptos de los críticos que diferencian al high art (alta cultura, cultura de élite) del low art (cultura de masas, cultura popular), gracias a su innovadora mezcla.

Lo ha logrado fundiendo esos mundos, el del trap y el del jazz, a partir de poner en conexión las profundas raíces sureñas de ambos en la cultura afroamericana. De tal manera que ha encontrado una muy interesante manera de combinar su aprecio por los grandes del jazz, como Cab Calloway, con su amor por el rap de 2 Chainz y O.T. Genasis, teniendo como mentor a la leyenda del hip hop Jazzy Jeff.

Su fórmula ha cuajado y ha empezando a despegar en serio: 2,3 millones de oyentes mensuales en Spotify, varios vídeos con millones de visionados en YouTube…

Masego
Masego .

Imagen de portada © Philipp Raheem

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Willie & Winnie visitarán por primera vez Barcelona

Willie & Winnie Barcelona, foto de Miguel Vidal, Qualsevol Nit

Willie & Winnie es más que música. Se alimentan del cine, de la pintura, de la literatura, comenzando por el nombre, ya que Willie y Winnie son los personajes de Los días felices, obra de Samuel Beckett. Este nuevo nombre – antes eran Kozmic Blues – define mejor el carácter y la actitud de este dúo.

Elise Denise (voz) y Andy Bill (guitarra y voz) son de Ferrol, pero viven en Santiago de Compostela. Con dos discos bajo el brazo: Premonition (2015) y Dream for winter (2016), ambos autoeditados, el segundo gracias una exitosa campaña de crowdfunding, llevan a cabo una particular mezcla de varios estilos como el jazz, el rock, el folk norteamericano y el blues – aunque insisten en aclarar que no se encasillan en ninguno de esos estilos, sino que buscan un sonido propio, auténtico y puro -.

En la actualidad preparan el que será su tercer disco, y mientras, continúan con la gira de presentación de su último trabajo, con la que ya han puesto el pie en las salas más importantes de Galicia: la sala Mardi Gras y el Jazz Filloa (A Coruña), La Borriquita de Belém, A Reixa y Sónar (Santiago de Compostela), la Sala Super8 y el Teatro Jofre (Ferrol), la Sala Baranda (O Barco de Valdeorras), la Sala Son (Cangas), etc.

Pronto estarán en León, Gijón, Madrid y Lisboa, entre otras ciudades. Y, por supuesto, también llegará el turno de los festivales. Debutarán en el festival Setembro, el próximo 22 de septiembre en su ciudad natal. El festival que la pasada edición subía a su escenario a Nacho Vegas, abre sus puertas ahora para Willie & Winnie, que compartirán cartel con Los Punsetes, Morgan y Ezetaerre.

Willie & Winnie Barcelona, foto de Miguel Vidal, Qualsevol Nit
Willie & Winnie | © Miguel Vidal

De lo existencial o neurótico de Willie & Winnie

Amantes de la literatura, de Baudelaire, Rimbaud… cabía esperar unas letras elaboradas. En ellas abundan reflexiones que abarcan principalmente temas de carácter existencial, reflexionando sobre la vida, la muerte, el sin sentido y el amor, siempre tratado de una forma poco convencional. A pesar de ser temas recurrentes, casi obsesivos, de un modo u otro reconocen que nunca tienen claro sobre qué van a escribir, dan rienda suelta a su instinto y, a su subconsciente, creen firmemente que un proceso creativo es un setenta por cierto intuición, pero recalcan que no hay nada que hacer si uno se olvida del treinta por ciento que es trabajo duro y mucha constancia.

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Cruïlla Barcelona sabe de dónde viene y a dónde va

Decía un amigo que el festival perfecto sería uno con el cartel del Primavera Sound, la localización del Vida Festival, la personalidad del Sónar y el público del Cruïlla Barcelona. No le falta razón. Los asistentes al Cruïlla –en general– no miran por encima del hombro, no van pasadísimos –en general, ¿vale?–, no son cleptómanos; sino que sonríen amablemente, tienen personalidades y profesiones interesantes, se preocupan por los demás. Así, se crea un mood relajado y distendido. Y lleno de amigos: Siendo la mayoría locales*, es raro que no te encuentres a nadie conocido. Los organizadores del festival saben que su público tiene inquietudes especiales y saben, además, cómo cuidarlo: Tiendas locales de comercio justo, ONGs luchando contra #currosmierder o vasos biodegradables para aliviar sus inquietudes. Y correfocs dando vidilla, manicuras y masajes o estampas perfectas para Instagram (como las jirafas del White Summer o la decoración marinera de Lluís Danés en el escenario principal) para satisfacer todo tipo de gustos.

Se caracteriza precisamente por esto: Además de que enamora, podría decirse del Cruïlla que para gustos colores. Propuestas internacionales, nacionales y locales nutren un line up con géneros tan variados como el reggae, el rock, el hip hop, el folk, la electrónica, el pop, la rumba, el world music, la cumbia… A priori los grupos parecen no encajar entre sí, pero una vez estás en el Fòrum de Barcelona te das cuenta de que todo fluye con una naturalidad que a veces es difícil de encontrar en otros festivales.

*Una anécdota curiosa: Entre concierto y concierto, en las pantallas se proyectaban diferentes informaciones (salidas de emergencia, publicidad, etc). Uno de estos vídeos nos llamó especialmente la atención porque detallaba cómo es el público del festival. Decían que eran 41% mujeres, 40% hombres, 19% NS/NC; por ejemplo. También saben su procedencia, en general de Barcelona y alrededores, como Sabadell (más de 200 personas) o Mataró (más de 300 personas). E, y aquí viene lo curioso, incluso había un alma solitaria de un pequeño pueblo llamado Avinyonet de Puigventós (si por casualidad estás leyendo esto, por favor manifiéstate, queremos conocerte. Solo por las risas).

Viernes

 

Con Gilberto Gil se estaba como en familia. Al principio se escuchaba más la conversación que había entre el público que la música de esta leyenda brasileña, como si los jóvenes no quisieran escuchar a los mayores. Pero, como en cada reunión con tus consanguíneos, los momentos incómodos dejaban paso a la nostalgia (Gil rememoraba sus éxitos en esta reinterpretación de su mítico disco Rafavela para celebrar su 40 aniversario), por lo que ya todos participaban de la conversación. Algunas canciones –Babá alapalá, Sarará miolo o el efímero pero intenso viaje a Cabo Verde que vivimos gracias a Mayra Andrade– hicieron que la atención se dirigiera al escenario. La referencia familiar no es casualidad: Los que amenizaban la tarde del viernes no solo compartían escenario, también apellido.

Un poco más tarde el equipo blaugrana aka Phrophets of Rage, lograron que todos sacáramos nuestro lado más rockero y reivindicativo. Con solo mencionar que el guitarrista del grupo llevaba un mensaje contra el presidente Trump en su guitarra es suficiente para saber con qué fuerza pisaron el escenario. El grupo, que reúne a integrantes de Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy llegó para compartir su ira, su estilo y su opinión sobre Estados Unidos, sobre Catalunya y sobre la música; y lo hicieron a lo más epic mode. Testify>, Take the power back y Bullet in the head, entre otras, levantaron al público y no les dejó descansar hasta que artistas y asistentes hicieron catarsis. Dirección a Damien Marley escuchamos entre el público algo así como “bua pavo, Prophets ha sido una pedazo gozada que what the fuck men”. Y pegó una risotada. Todo dicho.

Quizá no es extraordinario, ya que en otros festivales a veces también pasa, pero sí lo suficientemente peculiar como para comentarlo. Y es que algunos artistas hacían referencias a otros artistas del cartel. Por ejemplo, Gilberto Gil realizó una fantástica cover de Three little birds el mismo día que actuaba uno de los hijos de Bob Marley, Damian ‘Jr. Gong’ Marley. Que, por cierto, tardó más de un cuarto de hora en salir a escena. Pero lo compensó con creces: Damian Marley interpretó exitazos de su padre como Could yo be love y, por supuesto, también temas de cosecha propia. La gente estaba extasiada. Otra mezcla interesante: N.E.R.D. hizo una cover de Seven nation army, uno de los máximos hits de The White Stripes –recordamos que el día anterior Jack White, exlíder de los Stripes, la había interpretado en ese mismo escenario–. No fue la única versión que hizo N.E.R.D., el grupo de Pharrell Williams y compañía: Get lucky (Daft Punk), Blurred lines (Robin Thicke), Hollaback girl (Gwen Stefani)… No faltó nuestra favorita: 1000.

¿El pero de la noche? Lo de Kygo era un poco extraño porque parecía que se había equivocado de recinto y en realidad pinchaba en el Barcelona Beach Festival. Demasiado naíf y poco consistente su propuesta desde nuestro punto de vista. Suerte que había otras opciones. Por la tarde noche pudimos disfrutar de los conciertos de Joana Serrat y Mi Capitán en la Carpa Movistar, por ejemplo. Y en el escenario Time Out con grupos de la talla de Lori Meyers, donde se escuchaban conversaciones un tanto hilarantes…

  • “Tía, este era mi grupazo del siglo. Me encantaban cuando nadie en Galicia gozaba el indie”, dice una chica vestida de rojo bajando las escaleras.

Y cantaron Emborracharse –su hit más comercial– sobre todo la que no había dicho la frase anterior, que iba de blanco.

  • “Yo no les tengo muy controlados, la verdad”, le respondió su amiga, la chica de la camiseta blanca.

Después del tute, qué mejor para terminar el día que brincar al ritmo de Fuego, Somos dos o To my love. Solo Bomba Estéreo sabe quitarle el cansancio a los pies de una multitud que lleva varias horas en pie. Simplemente ver a Li entrar vestida como un pollo (con un abrigo amarillo y peludo) te saca una sonrisa. El grupo encontró la fórmula del éxito mezclando los ritmos de la tradición musical colombiana con electrónica, rap, reggae y una pizca de fogosidad caribeña, y desde entonces lo petan donde quiera que vayan. En el Cruïllla lo hicieron explosivamente y cerraron el segundo día del festival con todo el entusiasmo que un público festivalero puede desear.

Sábado

 

“África”, decía Fatoumata Diawara. “¡África!”, le respondía apasionado el público. Acababan de entrar al recinto, pero los asistentes al tercer y último día del festival ya estaban animadísimos. Es una de las virtudes de la música: No importa tu cultura, el baile y las ganas de divertirse son universales. Un concierto inspirador y frenético el de Fatoumata. Más relajados estaban SOJA, con un reggae que invitaba a moverse despreocupadamente, o los We The Lion, que quizá se conviertan en grupo imprescindible de la escena folk de aquí a unos años. Pues esta banda originaria de Perú lleva algo menos de año y medio girando pero sabe jugar bien sus bazas –pasaron del cero total a que su primer single, Found love, se escuchara en todo el mundo–. En el escenario de Movistar hicieron dos homenajes a los grupos que admiran, por lo que durante su repertorio colaron el Hey ho (The Lumminers) y Little talks (Munford and Sons). Sin duda una pauta de a dónde quieren llegar.

El que no sabemos a dónde va pero sí de donde viene es Albert Hammond Jr. Su CV podría describir enteramente la evolución del rock alternativo de su generación. El guitarrista de The Strokes continúa en paralelo su carrera en solitario y conjuga su participación en el grupo con la gira de su propio álbum Francis trouble. Esta última entrega, según afirma en varias entrevistas, está inspirada en la historia de su hermano gemelo difunto y en cómo Albert se apropió de su uña y creó un alter ego de ello.

Y, atención, porque aquí llega lo mejorcito de todo el Cruïlla: David Byrne.

No era un concierto para bailar (a ver, que cada uno es libre, pero no sé) ni para cantar (aunque algunas canciones si se daban para ello, sobre todo cuando interpretaba las míticas de The Talking Heads). Lo de Byrne era más bien una experiencia inmersiva, una fumada de las buenas, una reafirmación de que ver a leyendas vivas de la música en concierto por A o por B te cunde.

De hecho, más que un concierto podría haber pasado por algún tipo de teatro musical. Escenario vacío, con unas cortinas recubriendo las paredes que cambiaban de color según el mood de la canción como única decoración. Atrezzo que hacía a la vez de aislante, creando la sensación de que en esa caja mágica todo podía ser posible. Estética tan sobria que por no haber no había ni baterías, ni micrófonos, ni cables. Los músicos que le acompañaban llevaban los instrumentos adjuntados a sus cuerpos, lo que les permitía moverse con coreografías elaboradas a la par que elocuentes. Un detalle importante: En la banda había por igual mujeres, hombres, varias tonalidades de piel… Bien, bien, nos gusta.

Lo de ‘está en plena forma’ es un cliché periodístico en toda regla. Casi tanto como decir ‘en toda regla’. Pero en esta ocasión le va al pelo porque –aunque si fuera un ser humano normal estaría ya jubilándose– Byrne presentó su último trabajo, American utopia, con una clara apuesta por mantenerse joven, sin caer por ello en superficialidades que le obligarían a cambiar su personalidad. Él, siempre elegante, tan pronto opina sobre política catalana –que animara a votar siempre que tengamos la oportunidad provocó un rugir popular– como defiende el feminismo. Y en materia musical tanto nos llevaba en una futurista odisea al espacio como a los 80 con temas como <Burning down the house, de su etapa como líder de los Talking Heads.

El festival, que comenzó el jueves a medio gas y subió el viernes al 75% de potencia, ascendió al 100% el sábado gracias al show de Byrne. Estábamos en una nube cuando comenzaron The Roots, que nos bajaron a la Tierra para que luego Ben Howard nos volviera a subir al cielo. Y para (casi) finalizar la edición de este año, en el stage principal se colocó una gran cruz luminosa que acompaña siempre al dúo francés Justice. Habituales en las últimas ediciones de algunos de los festivales más importantes del país –estuvieron en la pasada edición del Sónar y este año también se pasaban por el Mad Cool–, no defraudaron. Con quince años de carrera es difícil mantenerse en la cresta de la ola, pero sus canciones continúan sonando en cada fiesta que tenga la palabra electrónica en su semántica. La conclusión que nos llevamos de Albert Hammond, de Justice y del fin de fiesta con Orbital es que ya no hay edad para seguir rockeando. Nunca la hubo.

Y la que nos llevamos del Cruïlla, en general, es que es un festival con trayectoria y el equipo que está detrás de bambalinas saben bien lo que hacen. Y se nota porque no hubo ningún problema –no todos pueden decir lo mismo, ejem– ni apenas quejas en las redes –a excepción del tema de los baños, que estaban asquerosos si los comparas con ediciones anteriores–. En resumen. Que es un festival que tiene presente de dónde viene –comenzó humildemente en Mataró y fue creciendo con el paso de los años– y a dónde va –mejor escalón a escalón, lento pero seguro, que romperte los dientes por haber querido avanzar demasiado rápido–.

Posdata. Una sugerencia: ¡Que la fiesta no acabe tan pronto! Que queremos ver salir el sol en el Fòrum escuchando hits y no en la Diagonal después de dos horas buscando taxis.

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Cruïlla, jueves: Abrazando la diversidad

Puede que sea un jueves. Puede que mañana se trabaje. Puede que el desvele pese mañana, pero los asistentes del primer día del Cruïlla no parecen notarlo mientras se acomodan en el escenario y ven a Jack White salir. Sí, ese tío considerado por la Rolling Stone como uno de los mejores 100 guitarristas del mundo. Puro rock & roll my friends.

Y no es precisamente nuestro must del Cruïlla, pero no dejamos de flipar ‘over and over and over’ con su habilidad de mover los dedos a la velocidad luz. Tampoco deja de impactar algo ya habitual del festival: el rango de edad de sus asistentes. Aproximadamente entre 12 meses y 70 años. Y es que, mientras las cabezas se mueven al ritmo de los bajos, un bebé sube los dedos haciendo el gesto heavy con la derecha y sostiene el chupete con la izquierda. O, mientras la multitud brinca con el sonido de la batería, unos yayos miran preocupados a un tío al que se le pasaron los vasos. En definitiva, mientras aplauden los malabarismos de White, todos disfrutan del multiinstrumentista, compositor, productor y miembro de más de una banda simultáneamente.

Y es que el bueno de Jacky tiene tantos talentos como guitarras. Con algunas de ellas se vino de Detroit hasta Barcelona para tocar algunos clásicos del rock (Seven nation army, The hardest button to button…). No faltaron los éxitos de The White Stripes. Tampoco los temas de sus primeros álbumes en solitario (Blunderbuss, 2012; Lazaretto, 2014) o de su último trabajo (Boarding house reach, 2018), recién salido del horno; reluciente como un bizcocho.

Ese es el encanto de un festi como el Cruilla. Música oldie y nueva, bebés y yayos, todos ‘connected by love’ mientras Jack White casi inaugura la edición de este año. ‘Can I ask for some more?’, pregunta White. Decimos casi porque antes de él, el blues de Seasick Steve se abrazaba con el atardecer. Exceptuando la tranquila Walkin man, el setlist tenía una clara vocación festiva. Como queriendo decir ‘soy mayor pero aún tengo marcha para rato’. Claro que sí. Otro que también se caracteriza por dar unos espectáculos cuanto menos llamativos es Bunbury. Diferentes estilos –tanto te iba desde el art rock como a la música disco– y diferentes épocas –los fans se mostraron especialmente agradecidos cuando recuperó temas de Héroes del Silencio como Maldito duende–, pero siempre con su toque personal: la chulería.

“Amanece tan pronto, y yo estoy tan solo.

Y no me arrepiento de lo de ayer.”

 

¿Qué ver en el Festival Cruïlla?

 

Proponemos el siguiente recorrido:

Primera parada obligatoria del viernes: La barra, como tiene que ser. Birra en mano escuchamos un rato a Joana Serrat en la Carpa Movistar. La cantautora catalana hace un folk tan puro que te transportará a un porche de Missouri. Corremos a N.E.R.D. porque a Pharrell Williams hay que verlo. Presenta último disco, No one ever really dies, algo así como ‘no estaba muerto, estaba de parranda’. Así estarás tú si no bajas un poco a la tierra con Gilberto Gil y sus amigos. Leyenda de la música brasileña, considerado un maestro y un referente por multitud de artistas, creador del movimiento tropicália, innovador y renovador… En fin, que es otro must. Vuelve a subir con Prophets Of Rage (banda con miembros de míticos grupos como Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy).

Un ratito por Lori Meyers (pseudoindie español) o Damian Marley (reggae y dancehall), a escoger según tus preferencias. Y Kygo. Dicen los organizadores: “Kygo significa un fin de semana de verano, estar cerca del mar y no preocuparse de nada”. Pues eso. Fin de fiesta con Bomba Estéreo, que estarán de tres y media a cinco de la mañana dándolo todo. Imprescindible. Les hemos visto en Razzmatazz, sabemos de lo que hablamos.

Sábado delux. Se solapan muchos top, así que ha sido difícil elegir. Es muy necesario –y además logísticamente muy posible– ver el concierto de Fatoumata Diawara. Te faltan excusas y te sobran motivos (lee la crónica de su último concierto en Barcelona para comprobarlo). Cuando acabe su explosión de ritmos, colores y sabores africanos puedes elegir entre el reggae de SOJA y el folk de We The Lion. Obligatorio David Byrne. Porque al que fuera líder de Talking Heads hay que verlo. Justo al final empiezan The Roots. Soul, funk y hip hop old school: ellos son las tres cosas a la vez. Engancharse a la ola del folk gracias al intimismo de Ben Howard es indispensable para coger energías y así aguantar all night long. Porque luego viene Justice y Orbital. Qué decir. Llegados a ese punto solo queda dejarse llevar y que te posea el ritmo ragatanga de estos genios del techno.

También es cierto que hemos dejado de nombrar a varias propuestas interesantes. Si algún artista de los escenarios principales no te convence, no dejes de visitar Radio 3 o Carpa Movistar (además de la zona electrónica en el escenario Brugal). En estos dos oasis sonarán cosas tan interesantes como Albert Hammond Jr (un ex Strokes que suena más a The Strokes que ningún otro – porque, no nos engañemos, a Julian Casablancas se le ha ido bastante la pinza -). O imprescindibles locales como Núria Graham y The New Raemon. ¿Nuestros favoritos? Belako.

 

#CruillaÉsMés

 

Te hemos hecho una ruta que ni los mejores safaris. Pero el Cruïlla no se caracteriza por ser salvaje precisamente. Y no le hace falta: tiene otras virtudes. Una de ellas es su apuesta por el ecologismo. El festival es el primero en el estado y uno de los pocos del mundo en utilizar vasos 100% biodegradables. En apariencia son vasos completamente normales, pero en realidad están hechos con maíz. Además de la responsabilidad medioambiental, también es importante la social: Descuentos para personas en paro, colaboraciones con muchas ONGs, Zona Kids, adhesión al protocolo No Callem contra la violencia machista…

Y, por supuesto, propuestas para todos los gustos. Zona de masajes y tratamientos de belleza en el espacio de Treatwell, zona gamer, zona lifestyle protagonizada por marcas que se identifican con un estilo de vida muy concreto (el hippiepijismo como concepto), zona market (el comercio justo que no falte), etc. También diferentes artes escénicas, como danza o teatro, ofrecidas por el White Summer Festival. En resumen, el Festival Cruïlla es un cóctel tutti frutti de mil colores, tanto si nos fijamos en su line up como en las actividades satélites. Pero, ¿cuándo ha sido mala la diversidad?

Festival Cruïlla Barcelona - Con los conciertos de Jack White, Bunbury y Seasick Steve comenzaba ayer el Cruïlla, el festival de Barcelona más heterogéneo y diverso | Fotografía de Víctor Parreño.
Festival Cruïlla | © Víctor Parreño
Festival Cruïlla Barcelona - Con los conciertos de Jack White, Bunbury y Seasick Steve comenzaba ayer el Cruïlla, el festival de Barcelona más heterogéneo y diverso | Fotografía de Víctor Parreño.
Seasick Steve | © Víctor Parreño
Festival Cruïlla Barcelona - Con los conciertos de Jack White, Bunbury y Seasick Steve comenzaba ayer el Cruïlla, el festival de Barcelona más heterogéneo y diverso | Fotografía de Víctor Parreño.
Jack White | © Víctor Parreño
Festival Cruïlla Barcelona - Con los conciertos de Jack White, Bunbury y Seasick Steve comenzaba ayer el Cruïlla, el festival de Barcelona más heterogéneo y diverso | Fotografía de Víctor Parreño.
Bunbury | © Víctor Parreño

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Snarky Puppy i els hooligans de la música

Snarky Puppy

En la llista de comportaments típics d’un frontman, i més d’una big band sense cantant, el solo a tall de prova que demostri perquè ell o ella és el líder del conjunt no falla mai. Podríem qualificar, doncs, com a mínim d’estrany que aquest arribi gairebé com una obligació per no decebre l’aclamació popular. Però quan tens 34 anys, 3 premis Grammy i els millors músics del món toquen la teva música aquest minut de glòria deu ser massa autocomplaent. O si més no, això sembla que rondi pel cap de Michael League, el leadman de Snarky Puppy.

I és que el concert del grup de jazz fusió (per dir alguna cosa) a la Barts, inclòs en la programació extraordinària del Festival Grec i el Voll Damm Festival Internacional de Jazz de Festival, va estar ben a prop d’acabar sense que el focus se centrés únicament i exclusiva en League i en el seu baix. Sense la generositat de l’home que ho vesteix tot (és compositor i productor) però després es queda en segon pla, no s’entén Snarky Puppy i el camí que han encetat amb un jazz fresc però emocionant, lluny de complexitats innecessàries però profund.

Són 25 músics en rotació: entren i surten del grup a plaer amb una flexibilitat laboral que mata els egos dins del grup i permet que els que tornen ho facin amb idees noves i les ganes de sempre. Un camí arriscat en els seus inicis però ara cultivat amb onze àlbums al sarró i el 12è cuinant-se i reconegut amb guardons i l’estima del públic jazzòfil del món.

Els de Brooklyn tocaven per primer cop en una sala de concerts barcelonina per presentar el seu últim disc Culcha vulcha (Universal, 2016), és a dir, ‘voltors de la cultura’. Però, als directes de Snarky Puppy, ben poc importa quina cançó de quin àlbum interpreten, perquè aquesta tan sols és la base sobre la qual els músics parteixen, i van pujant amunt i amunt al reialme de la improvisació i d’allà qui sap què en pot sortir.

Mans al cap constants i posats estupefactes omplien la platea d’una Barts pleníssima per veure una banda que no és el típic grup de jazz, ni de fusió, ni definitivament una banda-jam. A més d’una gran quantitat d’anglosaxons – amb els respectius d’’oh my God’ repetint-se com un mantra entre solo i solo – no és agosarat afirmar que el públic estava format en la seva majoria per persones que com a mínim havien tocat un instrument alguna vegada.

Cadascú tenia el seu preferit: la sortida, en preguntar qui havia agradat més dels músics, que si vents, que si orgue, que si percussió, gran part dels espectadors admetien que el seu gust estava marcat pel fet que tocaven l’instrument de l’intèrpret en qüestió.

I a l’escenari, nou músics atapeïts que unien la cultura musical blanca i negra americana, apostant per música d’arreu amb una base de jazz i funk. Vents, bateria, percussionista, guitarrista, baixista, organista, teclista al quadrat (l’últim a càrrec de sintetitzadors i vocoders) i 15 anys de passejar-se pels escenaris. Una experiència que es va fer palesa des de Flood, el tema que va obrir el recital i que forma part de l’últim disc, Grammy al millor àlbum instrumental del 2017.

Tan sols començar, League va demostrar un gran domini per expressar-se en llengua castellana, amb una confiança que no hauria d’impedir que en la seva propera visita ens saludés amb un ‘bona nit’. Ground folks, Thing of gold, Shofukan i els seus aires àrabs, i la cantada com si l’endemà no hagués de sortir el sol What about me són alguns dels clàssics que van estovar el nerviosisme inicial del públic i el van convertir en una massa que cantava melodies perfectament afinades i seguia amb les mans ritmes i modulacions complexes.

I si no que ho preguntin al teclista Shaun Martin que amb un vocoder va fer embogir la sala en els compassos finals del recital amb un solo que va acabar entonant les notes del clàssic Sweet dreams (Are made of this). Si algú hagués entrat a la Sala Barts abans dels bisos i del tema Lingus hauria tingut seriosos problemes per saber si ens trobàvem en mig de l’ala hooligan d’un camp de futbol amb ‘lolololo’ unànimes i eixordadors o en un concert de jazz.

Allunyant-se de performances exagerades d’artistes torturats i d’amants de la càmera però sense caure en la manca d’interacció amb el públic que a vegades afecta els més seriosos musicalment parlant del ram, costa trobar un defecte a les dues hores de concert de Snarky Puppy.

Després d’un mes de juny ple de macro-festivals i concerts de superestrelles, sembla que els melòmans de la Barts agraïssin que la humilitat i l’entusiasme d’uns músics per qui la pedanteria és proporcionalment inversa al talent. I és que la Barts semblava saber-ho, que el que veia era excepcional i únic. Bé, excepcional potser sí però únic no, perquè la banda va anunciar al final del concert que havien gravat l’espectacle i que estaria disponible perquè els hooligans de la música es gastessin els quartos ben aviat.

Snarky Puppy
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Picture of Sergi Moro

Sergi Moro

Desde que era un crío recuerdo tener una cámara siempre cerca. Hace unos años lo compagino con la música y no puedo evitar fotografiar todo lo que se mueve encima de un escenario. Así que allí me encontraréis, en las primeras filas.

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Coge tu sombrero y póntelo. Vamos a la playa, calienta el sol… Si tu canción del verano favorita sigue siendo María Isabel (Los Payos, 1969) necesitas urgentemente actualizarte. Y qué mejor que con 21 discos recién publicados. Sumérgete en esta selección de la mejor música nacional e internacional. Pop, jazz, soul, rock, rap, electrónica, cantautor… ¡Hay tantos estilos como reseñas!

Si quieres más música refrescante puedes dar un paseo por la lista de los mejores discos de 2017 o ir mes por mes: febreromarzoabrilmayojuniojulio – agostoseptiembreoctubrenoviembre y diciembre de 2017. Las más recientes son las listas de enerofebreromarzoabril y mayo de 2018.

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¿Y a ti, qué te ha dado esperanza en tus momentos bajos? La pregunta me viene sola a la cabeza, tras escuchar por tercera vez High as hope (Virgin, 2018). Hace apenas unos días que el LP se hizo público y, desde entonces, me he dejado envolver por la voz de Florence, que suena más desnuda que nunca, más sincera que lo que jamás ha sonado. Y es que su último trabajo parece una recopilación de confesiones íntimas. Cada canción es un relato sobre la esperanza. Sobre cómo mantenerla. Sobre cómo algunas formas de hacerlo, resultan ser inútiles, o bien destrozan a aquellos que nos quieren. Pero, por encima de todo, High as hope es un diálogo. Contándonos esta serie de experiencias – quién sabe hasta qué grado personales – Florence nos invita a reflexionar sobre las nuestras. Nos hace sentir que no estamos solos. ‘We all have a hunger’, nos dice. Todos tenemos nuestros fantasmas y hemos buscado las ganas de seguir viviendo en el sitio equivocado. Florence + The Machine no hace nada más que recordárnoslo.

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Nada nuevo, pero igual de bueno

El ex Fleet Foxes nos trae su cuarto álbum en solitario, God’s favorite customer (Sub Pop, 2018), una digna continuación de sus trabajos anteriores. Si quieres soñar despierto con frecuentar el típico bar de mala muerte al norte de Estados Unidos, Father John Misty es la banda sonora perfecta. Tillman mantiene su sofisticada forma de mezclar lo vintage de su sonido folk rock con lo actual de sus letras en temas como Hangout at the gallows (‘What’s your politics? What’s your religion?’), nos relaja con una canción de lo más intimista a voz y piano en The palace y nos deleita con un solo de Rhodes en God’s favorite costumer, que da nombre al disco. La verdad es que el álbum no sorprende por su innovación, pero si eres fan del músico dudo que te decepcione.

Por Nadia Dubikin.

A Father John Misty le hemos visto hace poco en Primavera Sound.

BEN HOWARD – Noonday dream discos nuevos junio

BEN HOWARD – Noonday dream (Island Records, 2018)

Cura el insomio

No hizo falta más. Le escuché cantar solo una vez y yo ya me había enamorado de Ben Howard. Él todavía no lo sabe, pero algún día viajaremos juntos a lugares remotos, compartiremos un piso bonito, tendremos un perro y con el tiempo formaremos una familia. Y me cantará al oído There’s your man, el noveno tema de su nuevo trabajo, que me tiene tan enganchada como me tiene él. Noonday dream (Island Records, 2018) es un dulce estado de ensoñamiento, una nana de diez canciones; y esta reseña toda una declaración de amor por mi parte. Este cantautor indie folk tiene la maravillosa y extraña habilidad de embelesar con su música etérea y experimental. Es desgarradora, pero curativa; arregla un mal día. Podría estar escuchándola para siempre, por eso me sorprende la gente que todavía no la conoce.

Por Sara Ferco.

Ben Howard visitará Barcelona dentro del Cruïlla Barcelona.

NACHO VEGAS – Violética discos nuevos junio

NACHO VEGAS – Violética (Marxophone, 2018)

Derecho a la infelicidad. Y a la lucha

‘Para ir inventando una nueva manera de resistir’ reza El árbol, segundo tema de Violética (Marxophone, 2018), el último disco de Nacho Vegas. Este doble álbum -triple en vinilo- suena a reafirmación y compromiso político: denuncia de los abusos en los CIEs en Crimenes cantados, críticas a la monarquía en Desborde… Las raíces del asturiano están firmes y asentadas en el cancionero y folclore local, reforzado por la colaboración del Coru Antifascista Al Altu La Lleva. Con él están también los músicos de Resituación (Marxophone, 2014), María Rodés, Cristina Martínez y Christina Rosenvinge junto a la que versiona Maldigo del alto cielo de Violeta Parra. En 90 minutos tiene tiempo para explorar géneros -de la cumbia al post punk-, para arremeter contra los poderes políticos, para llamar a la resistencia, para reivindicar el derecho a la infelicidad esperanzada porque al final del negrón siempre hay un atisbo de luz

Por Pepa Fontal. 

Hemos visto a Nacho Vegas en el Let’s Festival. Para nosotros, uno de los mejores conciertos de 2017.

MORCHEEBA – Blaze away discos nuevos junio

MORCHEEBA – Blaze away (Skye & Ross Ltd, 2018)

El álbum ecléctico que rememora sus orígenes

Descubrí a Morcheeba gracias a mi madre. Trabaja desde que recuerdo en una tienda de música, cine y libros, así que casi siempre sus regalos han salido de ahí. Lo sé, muy guay. Un día vino a casa con una camiseta color azul celeste que llevaba escrito un ‘Morcheeba’ en el centro del pecho con la misma tipografía que aparece en la portada de Dive deep (PLAS, 2008), el sexto álbum de la banda.

Lo que a mediados de los 90 comenzó como un trío, pasó (tras algunas idas y venidas) a convertirse en un dueto. Esta banda británica, pionera en trip hop, dejó huella en la escena londinense y regresa hoy, tras una ausencia de cinco años, con uno de sus álbumes más complejos. En Blaze away (Slye & Ross Ltd, 2018), Skye Edwards y Ross Godfrey no siguen una estructura y fusionan en sus 10 canciones reggae, rock, blues y música electrónica. El resultado ecléctico me convence: lo escucho mientras trabajo y no he encontrado aún ningún momento para procrastinar, la música me envuelve en una atmósfera de relajación y concentración. La camiseta aún sigue en mi armario. Que no me la vea Amancio, por favor.

Por Sara Ferco.

NICK MULVEY – Dancing For The Answers discos nuevos junio

NICK MULVEY – Dancing for the answers (Universal, 2018)

Soñando con Bowie

Hace unos años, al cantante y ex miembro del grupo Portico Quartet, Nick Mulvey, se le apareció David Bowie en un sueño. Bowie le explicó a Mulvey cómo tenía que colocar los dedos en su guitarra y, ¡tachán!, así nació su segundo álbum Wake up now (Universal, 2017). Tras el éxito del disco –que, por cierto, era muy bueno, sobre todo el tema Unconditional– al afortunado Mulvey, le visitó de nuevo Bowie. Esta vez le dio directrices para que pudiera cambiar su exitoso álbum y convertirlo en el experimental EP Dancing fot the answers (Universal, 2018). Cuatro masterpieces que algunos tachan de brillantes y épicas, pero que resultan largas –Dancing for the answers alcanza casi los nueve minutos–, monótonas y repetitivas –Punta Cometa es la versión corta de Dancing for the answers. Pero, bueno, si es cosa de Bowie supongo que nos tendrá que gustar.

PD: no te asustes con los primeros segundos de Give it to Kali, ese sonido no significa que se esté muriendo tu móvil/portátil.

Por Celia Sales.

PAUL SIMON – Graceland The Remixes discos nuevos junio

PAUL SIMON – Graceland: The remixes (Legacy / Sony Music, 2018)

Y el cóctel se desbordó

Servidor no podría jamás hablar de Paul Simon sin tender hacia la hagiografía más sonrojante. Algo lógico, entenderéis, si nos referimos a uno de los músicos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX, amén de uno de los escritores de canciones más brillantes de la historia del rock. En los confusos años 80, un Simon cuarentón deslumbró a medio planeta con Graceland (Warner, 1986), un álbum que reventó la concepción que el mundo tenía de él hasta la fecha. El niño del folk, ese ser cohibido que cantaba a las almas solitarias de Nueva York, parió de repente uno de los cócteles estilísticos más desorbitados que se habían visto jamás. Mezcló su raíz pop/rock con ritmos africanos y rompió su burbuja (él mismo se castigó en The boy in the bubble) para concebir un disco de un aperturismo salvaje. Más de tres décadas después, aparece un disco de remixes electrónicos de Graceland. ¿Existen límites para la experimentación? Eso debió preguntarse el Paul Simon que se planteó tamaño proyecto, en el que colabora con once reputadísimos djs del panorama internacional. Nosotros, desde luego, desconocemos la respuesta a tamaña pregunta. Pero sí sabemos que este disco suena a cosa rara, a bocadillo de nocilla con chorizo, a albóndigas con sandía.

Por Adrián Viéitez.

STEFANO BOLLANI – Que Bom discos nuevos junio

STEFANO BOLLANI – Que bom (Alobar, 2018)

Y a bailar

Si algo define al italiano Stefano Bollani es el buen gusto y la finura. Escuchar sus dedos deslizarse por el piano es un regalo para todos los sentidos, no solo el del oído. Bollani presenta con Que bom (Alobar, 2018) su versión más jazzera y bossa nova. Bailando nos lleva por Galápagos, acompañados de una sabrosa percusión para, a través del mar y con Certa giornate al mare, devolvernos a Nápoles y a su niebla, donde no solo el piano tiene protagonismo. Che buo es sereno, fresco y variante a cada corte, con guinda que suponen las colaboraciones de Hamilton de Holanda, Caetano Veloso o Jaques Morelenbaum.

Por Blanca Olivella.

Hemos visto a Stefano Bollani hace un año en Barcelona con Chano Domínguez dentro del Festival Internacional de Jazz de Barcelona.

KAMASI WASHINGTON – Heaven & Earth discos nuevos junio

KAMASI WASHINGTON – Heaven and Earth (Young Kurts, 2018)

Alergia a la sencillez

El acto posterior a The epic (Brainfeeder, 2015) podía haber apuntado a la llaneza o la brevedad, no ha sido así. Cual David Lean jazzístico, Kamasi Washington, sigue abonado al discurso dilatado y, en su caso, a una ampulosidad (contemplen sus nuevos videos) irremediable. Juega a ser omnipotente, con el riesgo de malograrse, pero las castálidas le protegen convirtiéndole en un gurú, mostrando caminos hasta ahora insondables. En su flamante producción Heaven and Earth (Young Kurts, 2018), el angelino afianza su ecléctico enfoque sonoro engrandeciéndolo a base de suntuosos coros, casi operísticos, coordinados con perfumes a lo Barry White, las nuevas tendencias afroamericanas y su pericia en el uso del saxo tenor Conn 6M (préstamo de su padre); sirva la excelsa Street fighter mas de muestra irrefutable. Como en toda obra que excede a las dos horas, se contraponen las genialidades: Fists of fury, Tiffankonkae, Testify, con los bajones: Show us the way o Will you sing, claros signos de agotamiento creador en el final de la grabación. Uno apuesta más por los sobrios trajes que por las pomposas túnicas, aunque a veces aparece el George Clinton de turno y te desmonta los esquemas. Kamasi Washington podría ser otro de esos extravagantes genios. ¿Revolucionario? ¿Desmedido? ¿Chamán? El tiempo dictará sentencia.

Por Barracuda.

Hemos visto a Kamasi Washington hace unos meses en Razzmatazz. Además, si quieres conocer mejor a este artista, puedes leer el perfil donde analizamos su trayectoria y propuesta.

JORJA SMITH - Lost & Found discos nuevos junio

JORJA SMITH – Lost & found (Famm, 2018)

El aroma inequívoco de una estrella absoluta

Tras la arrolladora salida a la luz de Lost & found (Famm, 2018), escucho ecos retumbando en las paredes que aseguran que estamos frente a la nueva Amy Winehouse. Se llama Jorja Smith, añaden, como si su nombre fuese tan solo un complemento del constructo categórico que han comenzado a construir en torno a ella. Y pienso: ¡qué cosa más triste! Pues escuchar a esta chica sin nombre resulta ser una de las experiencias más reveladoras de las últimas fechas. Su álbum debut es un ejercicio de estilo de un poso y un poder extraordinarios, del que se desprende esa cosa innombrable e invasiva que solo poseen las verdaderas estrellas de la música. Imaginamos que, dentro de algunos años –tampoco muchos–, los profetas de la industria estarán hablando de la nueva Jorja Smith. Habrá adquirido entonces un nombre, cuando le encuentren una sombra alargada. De momento tenemos su música: un torrente desatado de soul de deriva jazzística o, qué sé yo, un disparo al corazón. Algo extraordinario, en cualquier caso. No esperéis a que las voces la encumbren. Escuchadla ahora, que se encumbra a sí misma.

Por Adrián Viéitez.

THE CARTERS – Everything is love discos nuevos junio

THE CARTERS – Everything is love (Roc Nation, 2018)

Luna de miel en París

El famoseo de Estados Unidos va por clanes. Están las Kardashian y están los Carters, por ejemplo. Pero estos últimos no llegaron a esa posición por suerte. Cuando Beyoncé y Jay-Z, que además son pareja, unieron sus carreras sucedió algo mágico: Dos mundos distintos, el pop y el rap, que fructificaron en algo nuevo y diferente después de esta fusión igualitaria. El resultado es The Carters y su Everything is love (Roc Nation, 2018). Con Lemonade (Beyoncé, 2016) y 4:44 (Jay-Z, 2017), dos discos individuales que forman parte de la trilogía que se cierra con este álbum conjunto, sembraron los frutos que están recogiendo en su exitosa gira On the road II, – que por cierto les traerá a Barcelona el próximo 11 de julio –. Y con Apeshit, un videoclip grabado en el Louvre – qué goals –, le pusieron la guinda a una edulcorada luna de miel artística marcada por el lujo y la excentricidad.

Por María del Río.

KANYE WEST – Ye discos nuevos junio

KANYE WEST – Ye (Getting Out Our Dreams II / UMG Recordings, 2018)

El minimalismo de Kanye West

Y entonces nació el minimalismo, fin. Aquí debería acabar la reseña de Ye (Getting Out Our Dreams II / UMG Recordings, 2018), o casi estarías más tiempo leyendo la reseña que escuchando el álbum. En 23 minutos vemos que Kanye West, como quien salta a la comba, se marca un clásico en 2018. En 23 minutos le da tiempo a ser tajante, disonante. A ser pausado. Y así parafrasea a Dirty Elvis, “I hate beeing bipolar. It’s awesome!”, con sus bruscos cambios de tono. Su último LP nos trae a un Kanye West más optimista, honesto y emocional. Con siete temas muy bien producidos y con lo mejor de cada casa: sexy, delicado, un poco old school con No mistakes o guitarras a tope como en Ghost town. En definitiva, es un disco dónde ninguna pista parece innecesaria pero sí necesitaría de alguna con algo más de complejidad lírica.

Por Jessica Cobos.

BEBE REXHA – Expectations discos nuevos junio

BEBE REXHA – Expectations (Warner, 2018)

Un déjà vu de 43 minutos, lo nuevo de Bebe Rexha

Déjà vu. Esa es la sensación que tengo después de escuchar el cuarto y último álbum de Bebe Rexha: Expectations (Warner, 2018). Como si de repente volviese a 2015 y dejase de ser rubia, pero con pelazo. Y también como si volviese al concierto que tuvo en Barcelona hace unos meses y que me dejó adrenalínica perdida. Todo son potenciales directazos, por lo que sí sobra algo en el álbum es el autotune. Y con su bien merecido título, expectations, la primera canción, Ferrari, es de lo más diferente que encontramos. Lástima que se quede en eso, en una expectativa. También eran de esperar las colaboraciones a las que nos tiene acostumbrados, en este caso con Quavo o Florida Georgia Line. Por lo camaleónica que es cambiando voces y mezclándose en cualquier sonido, debería explotar más su propio género. Eso sí, pegadizo lo es un rato, o sino ya veréis con I’m a mess. Por si acaso, ¡os lo dije!

Por Jessica Cobos.

LYKKE LI – So sad so sexy discos nuevos junio

LYKKE LI – So sad so sexy (RCA Records, 2018)

Para pasar el rato

El cuarto LP de la cantante sueca Lykke Li, So sad so sexy (RCA Records, 2018), ha generado reacciones dispares en la esfera musical. Este es un álbum de diez canciones con ritmo pausado pero marcado, donde hay menos de indie, de alternativo, y más piezas comerciales y simples en cuanto a mensaje, que podríamos encajar incluso en el género R&B, como Sexy money feelings die o Deep end. Algunos, como la revista Rolling Stone, consideran que la cantante ha perdido personalidad en este nuevo trabajo. Otros creen que el cambio forma parte de la evolución de cualquier artista. Recomiendo las menos comerciales Hard rain y Last piece, y a parte So sad so sexy, que trasladan más a la melancolía propia de las canciones de Lykke Li. Perceptible incluso en el temazo por el cual muchos la conocimos, el bailable I follow rivers.

Por Anna Martín.

Hemos visto a Lykke Li en Barcelona dentro del Primavera Sound.

The Flaming Lips - Greatest Hits discos nuevos junio

THE FLAMING LIPS – Greatest hits, vol. 1 (Warner, 2018)

Amor y metafísica

No, no es nada nuevo, solo remasterizado. Pero siempre me alegra el día pensar en The Flaming Lips, así que voy a hablar de Greatest hits, vol. 1 (Warner, 2018). Los americanos sacan este disco para recordarnos que (a) no están muertos, pero que (b) todos vamos a morir. Porque si hay algo que los define es la constante cuestión existencialista, siendo Do you realize? la joya de su corona y el tema que da comienzo al álbum recopilatorio. The yeah yeah yeah song, When you smile y She don’t use jelly son un buen comienzo para este primer volumen. Me faltan Are you a hypnotist? y It’s summertime, pero será que me puede mi favoritismo por Yoshimi battles the pink robots (Warner, 2002). La psicodelia, space opera y esa forma metafísica de tratar el amor son lo que hace a The Flaming Lips un grupo tan especial y único, y con este álbum nos lo recuerdan.

Por Nadia Dubikin.

GORILLAZ – The Now Now discos nuevos junio

GORILLAZ – The now now (Parlophone, 2018)

Otro disco de Gorillaz que lo peta

– ¿Has escuchado el disco nuevo de Gorillaz?

– ¿El del año pasado?

– No, el de ahora… ahora.

Con esta broma tan espantosa es como quiero empezar a hablar de lo nuevo de Gorillaz: The now now (Parlophone, 2018), un trabajo de once temas que cuenta con invitados estelares como Snoop Dogg o George Benson. Esta joyita se gestó durante la gira de presentación de su anterior trabajo Humanz (Parlophone, 2017) y puede que por eso suene tan distinto. Seguro que me dejo muchas cosas, pero a grosso modo tiene menos tintes ‘psicodélicos’ y la voz de Damon Albarn (a.k.a. 2-D) vuelve a tener un papel principal, que no protagonista. Además, ya sabéis que cada disco de Gorillaz viene con mucho storytelling así que he de informaros de que Murdoc está en el talego y Ace, ex-miembro del grupo y antagonista de Las Super Nenas, lo está substituyendo al bajo… a mí no me preguntes… movidas suyas… Sobre qué escuchar aquí dentro te diré que todo el disco es una fantasía auditiva, pero a mi ha enamorado Humility. Dale al play y dime que piensas.

Por Carlota Purple.

Para nosotros Humanz es uno de los mejores discos de 2017.

LILY ALLEN – No shame discos nuevos junio

LILY ALLEN – No shame (Parlophone, 2018)

Devolvednos a la Lily Allen de 2006

Tengo la sensación de que Lily Allen siempre ha estado ahí, creciendo conmigo y mirándome desde dentro de los cascos, vigilando que me lavase los dientes y me fuera a dormir a mi hora, pero no. Lily Allen no llegó a mi (nuestras) vida(s) hasta 2006, año en el que la londinense lo petó de todas las formas posibles con Smile, tema de su álbum debut Alright, still (Regal Recordings, 2006). Doce años después vuelve con su cuarto trabajo No shame (Parlophone, 2018) un disco mucho menos poppy y que, siendo sincera, me gusta mucho menos. Puede que lo que me tenga rayada es que Lily se haya puesto a rajar de Sheezus (Parlophone, 2014), su tercer trabajo, diciendo que si la discográfica había metido mano, que si esto, que si lo otro; y que los artistas no acepten su responsabilidad suele darme la bajona. Así que a pesar de que hay un par de temas interesantes – Your choice o Come on then – te propongo otra cosa: pasa de este disco y ponte Smile o Fuck you y vuelve a enamorarte de Lily una vez más. O al menos es lo que voy a hacer yo.

Por Carlota Purple.

KIEFER – Happysad discos nuevos junio

KIEFER – Happysad (Stones Throw Records, 2018)

Todavía queda esperanza

Es verano, es el mundial de fútbol y en todos lados suena esa canción que compusieron para este maravilloso evento de distracción para la población (Se vive mejor, ¿no?). Pero no pasa nada. En esta reseña te voy a enseñar que hay esperanza. Yo la acabo de encontrar en Kiefer, artista que no conocía hasta hace unos días – aunque eso no me impida declararme fan incondicional desde ya –. Happysad (Stones Throw Records, 2018), del californiano Kiefer Shackelford, hará que descubras un mundo nuevo. Se trata de un larga duración de trece temas, todos ellos instrumentales, donde el artista consigue alcanzar una armonía entre el jazz, la electrónica y los beats del hip hop. Suena raro, sí, lo sé, ¡pero es que es maravilloso! Todavía no sé muy bien cómo reaccionar, porque la primera impresión es de desconcierto, pero con la segunda escucha puedes apreciar la cantidad de matices que tienen los temas. Música de la buena, amigos.

Por Ana López.

NINE INCH NAILS – Bad Witch discos nuevos junio

NINE INCH NAILS – Bad witch (The null corporation, 2018)

Va de calidad, no de cantidad

Me gustan las cocinas relucientes, el vidrio en su container y la voz de Trent Reznor, así que… qué voy a decirte, estoy L.I.V.I.N.G. con Bad witch (The null corporation, 2018), último trabajo de la banda que lidera: Nine Inch Nails. Disco que contiene solo seis temazos, pero que suenan sucios, sexys y salvajes. Soy fan de NIN porque me robaron el corazón con Closer (The Downward Spiral, 1994), pero sobre todo porque en cada LP me hacen sentir que siguen siendo ellos a pesar de que evolucionen, y si piensas lo contrario te pego un chicle en el pelo ponte Play the goddammed part, uno de los dos temas íntegramente instrumentales del disco. Si tengo que escoger mis dos favoritos me quedo con God breaks down the door, single de presentación del disco, y Ahead of ourselves. Dale al play anda, que a menos que me leas desde Disneyland, te prometo que estás a punto de tener los mejores 30 minutos del día.

Por Carlota Purple.

RUFUS T. FIREFLY – Loto discos nuevos junio

RUFUS T. FIREFLY – Loto (Lago Naranja Records, 2018)

¿De qué color es la música?

La música de Rufus T. Firefly es una rareza dentro del panorama indie español. Lo es hasta tal punto que uno titubea a la hora de clasificarlos dentro de esa categoría. En Loto (Lago Naranja Records, 2018) esta pequeña banda de Aranjuez que ya no lo es tanto amplifica la tendencia de su álbum anterior, Magnolia (Lago Naranja Records, 2017), en el que apostaban al máximo por exhibir un trabajo de producción especialmente trabajado. Su sonido trasciende el sentido auditivo para aproximarse a lo visual, a esa paleta de colores que cubre la portada del disco. A través de su constante gárgara de referencias culturales, uno se deja imbuir por la hipnosis de su psicodelia, de su deriva ‘radioheadística’, ancestral dentro del artefacto plástico que construyen. ¿Quién dijo que no se puede hacer pop con un pincel y cientos de horas de encierro en una sala de cine? Fuese quien fuese, Rufus T. Firefly han llegado para rebatirlo.

Por Adrián Viéitez.

ROLLING BLACKOUTS COASTAL FEVER – Hope Downs discos nuevos junio

ROLLING BLACKOUTS COASTAL FEVER – Hope downs (Sub Pop, 2018)

Wow

Esto es bueno. Les ha llevado cinco años y dos EP’s – y ojo con algunas de sus primeras canciones – debutar por todo lo alto con el largo Hope downs (Sub Pop, 2018). Ahora, la banda australiana Rolling Blackouts Coastal Fever ha sacado diez canciones que encajan prácticamente a la perfección. El nuevo trabajo del quinteto de Melbourne es para los amantes del rock (y pop) indie una propuesta interesante, un conjunto de piezas con personalidad propia, pero con un mismo y definido estilo. An air conditioned man, Talking straight, Mainland, Bellarine o Capuccino City son algunas de las ‘mejores’ piezas. Mejores entre comillas porque deberías escucharlas todas, aunque sea solo por lo logradas que están y por cómo son capaces de conectar el presente con el pasado. Ya no digo más. Escucha Hope downs, si us plau.

Por Anna Martín.

Hemos visto a Rolling Blackouts CF hace poco en Primavera Sound.

FANTASTIC NEGRITO – Please Don’t Be Dead discos nuevos junio

FANTASTIC NEGRITO – Please don’t be dead (Cooking Vinyl, 2018)

Quan es troben autenticitat i talent

La vida de Xavier Dphrepaulezz de per si sola ja pot resultar prou fascinant com per voler descobrir la seva música. Un primer disc que va passar sense pena ni glòria, un atropellament que el va estar a punt de matar i el va deixar tres setmanes en coma, la decisió de deixar la música després de que l’accident li afectés greument una mà, i, finalment, al 2014 i gràcies al seu fill, l’inici d’aquest nou projecte que l’ha portat de tocar al carrer a ser una de les grans revelacions de la música negra actual. Black roots music. Així defineix Fantastic Negrito la seva música. Un estil que es mou entre el blues elèctric i l’R&B més cru, amb un registre vocal que creix amb cada disc i una capacitat extraordinaria de barrejar delicadesa i agressivitat a les cançons. A letter to fear n’és el millor exemple. Els riffs de guitarra com el de la cançó A boy named Andrew o The duffler tenen un pes destacat a Please don’t be dead (Cooking Vinyl, 2018), en el qual també hi trobem funk com a Bullshit anthem o un single apte per a tots els públics com Plastic hamburguers. Per mi provablement un dels discos de l’any.

Per Nil Boladeras.

Hemos visto a Fantastic Negrito hace apenas un par de meses en La [2] de Apolo.

YOUNG GUN SILVER FOX - AM Waves

YOUNG GUN SILVER FOX – Am waves (Légère Recordings, 2018)

Nostalgia bien entendida

Young Gun & Silver Fox son el alter ego de Andy Platts y Shawn Lee, pero bien podrían ser una mutación de Donald Fagen y Walter Becker (Steely Dan), claros inspiradores de este talentoso dueto. Su segundo trabajo Am waves (Légère Recordings, 2018), superior al predecesor West End Coast (Légère Recordings, 2015), entronca directamente con la obra del grupo neoyorquino, sin que esto signifique calco ni falta de ideas propias. Esa música les toca directamente, no la consideran nada banal, supone un reto conseguir acercarse a su calidad intrínseca. Posiblemente, este viaje ‘hacia una isla donde las melodías olean la costa’, no tiene la complejidad en los arreglos de los discos de Platts con Mamas Gun, no por ello se resiente la exquisitez, aquí gana la frescura. La elegancia mágica de Midnight in Richmond, la perfección pop de Take it, or leave it (canción surgida después de un sueño donde aparecía Lenny Kravitz) o el trote de Caroline embriagan al primer sorbo. Los metales resuenan contundentes en Underdog, Love guarantee y Kingston boggie. En el ecuador, Mojo rising, se erige reina de la fiesta. Casi cuarenta minutos dichosos. Am waves sonríe a la vida.  

Por Barracuda.

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Qué ver en el Cruïlla Barcelona 2018

Festival Cruïlla Barcelona

Vogue dirá que los must de este verano son los monos con colores rotundos y los destellos con inspiración disco, pero nosotros no lo tenemos tan claro. Igual depende de gustos, pero si entramos en materia musical, el must de verano 2018 es pasarte por el Cruïlla Barcelona para ver a todos los artistazos que nos vienen a visitar. ¡Luego no digas que no te avisamos!

 

N.E.R.D.

Pharrel Williams. El creador de la viralísima canción Happy, es también el líder de N.E.R.D., así que empezamos bien. Si sumamos que el último álbum de la banda tiene colaboradores como Rihanna, Drake y Ed Sheeran, sacamos una explosión de funk / hip hop del bueno y lleno de innovación.

Prophets of Rage

La mezcla de músicos de grupos de toda la vida como Rage Against the Machine, Public Enemy y Cypres Hill. ¿A qué crees que suena? Pues a cuando eras niño y los escuchabas, pero ahora los entiendes y los sientes con más fuerza, madurez, y, claro, rage. Eso es Prophets of Rage. Rock con hip-hop, toques noventeros y crítica social.

Gilberto Gil y amigos

Te sonará a viejo, pero en realidad es un clásico. Gilberto Gil, uno de los padres del movimiento tropicália, viene al Cruïlla Barcelona y no hay excusa válida para perdérselo. Porque no hay excusa para perderse a una leyenda, y menos si viene a tocarnos música popular brasileña, y mucho menos si es en verano.

Bomba Estéreo

Bomba Estéreo son, entre muchas otras cosas, los creadores de Soy yo. Esto ya es argumento suficiente para no perderte su actuación. Los representantes internacionales de la cumbia digital nos visitan desde Colombia para añadir incluso más sabor al Cruïlla Barcelona.

Nuria Graham

Nuria Graham es la encarnación actual del término cantautor de toda la vida. Desde que emprendió su carrera musical se ha encargado de ser su propia directora creativa, sin dejar que una discográfica malvada la lleve por el camino de diva del pop. Folk clásico con indie y psicodelia envuelto en una atmósfera intimista y sentimental.

Fatoumata Diawara

Fusión de soul, funk y música africana capitaneada por una figura que, quiera o no, es estandarte del feminismo. Fatoumata Diawara es una mujer de Mali que abandonó las pretensiones tradicionales que su familia había planeado para ella para dedicarse a algo que se le da muy bien: la música.

Mi Capitán

Veteranos con años de experiencia que decidieron juntarla para formar una de las bandas de pop rock actual más potentes del panorama nacional. Mi Capitán es una adición perfecta a la cultura española y también a la cartelera del Cruïlla Barcelona.

Ben Howard

Se nos ocurren pocas formas mejores de pasar un sábado de julio que escuchando en directo a un digno representante del folk. Ben Howard deleita paladares pintando escenas de utopías playeras en nuestras cabezas mientras nos acaricia con su voz aterciopelada.

The Roots

Una hip hop band con directos muy potentes, conocidos por su innovación en el estilo y las letras del género. The Roots no trabaja con samples, sino que crean la música con instrumentos en directo, de ahí el término hip hop band y de ahí todo el juego de géneros que pueden meter en sus temas.

Albert Hammond Jr.

Si no lo conoces, igual su guitarra te es familiar. Albert Hammond Jr. es el guitarrista de los mitiquísimos Strokes, y sus trabajos en solitario suelen recordar a los primeros álbumes de este grupo que lo llevó a la fama. Este neoyorkino juega con nuestras emociones remontándose a nuestros sonidos favoritos de la adolescencia y añade un estilo más pulido y personal.

SOJA

Viva el reggae. Y vive el reggae con este grupo de colegas que se juntó en su momento sólo para pasarlo bien. Estamos seguros de que SOJA será uno de los grupos que mejor nos harán sentir en todo el festival. Da igual que no te conozcas sus temas, un poco de reggae siempre viene bien.

Belako

Post punk vizcaíno con temas sobre todo en inglés, pero también algo de euskera. De nuevo, más talento nacional para poder fardar hasta en el espacio. Diversión, talento y algo de melancolía para disfrutar bien del sábado noche con Belako.

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The Crab Apples, por The Crab Apples

The Crab Apples

¡Hola! Somos The Crab Apples y, a grandes rasgos, somos cuatro amigos que nos juntamos para hacer música. Porque nos une, nos gusta, nos llena y nos hace felices. Que, a nuestro parecer, son las razones ideales para hacer cosas en esta vida.

Nuestro formato es el típico de banda pop rock: Carla a la voz, Laia Alsina a la guitarra eléctrica, Laia Martí al bajo y Mauro a la batería.

Nuestra historia empezó cuando las Laias y Carla (que somos del mismo pueblo y siempre habíamos ido a la misma escuela) nos juntamos en la escuela de música Da Capo y decidimos montar un combo. Así, como en las pelis americanas de adolescentes. Empezamos como todos, haciendo versiones de los grupos que más nos gustaban, y tuvimos la suerte de tener unos profesores que ya desde el principio (cuando no teníamos ni idea de lo que hacíamos) nos apoyaron y nos motivaron a seguir adelante. A tener sensibilidad, a ser agradecidos, constantes y apasionados.

Fue gracias a nuestro profesor que conocimos a Mauro y nos completamos como grupo. Poco más tarde, después de participar en distintos concursos, decidimos tomarnos las cosas más en serio.

Después de nuestro disco debut Right here (Discmedi, 2014) vino nuestro EP Hello stranger (Discmedi, 2016) que presentamos en Catalunya y en el resto de España, también abriendo conciertos para The Beach Boys, Nada Surf, Sidonie y L.A. entre otros.

Este año hemos sacado nuestro último disco, A drastic mistake (Hidden Track, 2018), que ya hemos tenido el placer de presentar oficialmente en Barcelona y Madrid y de subir al escenario del Primavera Sound. De alguna forma u otra, aparte de ser una oda a los errores y a las contradicciones, este disco es también el resultado de un proceso de apreciación del pasado, de todo lo que nos ha unido durante estos años, de los cambios que hemos sufrido como personas y como artistas, individuales y grupales y de la gente maravillosa que nos hemos ido encontrando por el camino, que esperamos que vaya a ser mucha más.

The Crab Apples
The Crab Apples

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Los mejores discos de mayo

Con el Primavera Sound comenzó oficialmente la temporada de festivales. Eso significa amigos, fiesta, agujetas… ¡y música! Muchos artistas y bandas presentarán sus nuevos discos en los festivales de este verano. Escúchalos ahora y así ya te sabrás las letras de memoria cuando llegue el momento.

Si quieres más música refrescante puedes dar un paseo por la lista de los mejores discos de 2017 o ir mes por mes: febreromarzoabrilmayojuniojulio – agostoseptiembreoctubrenoviembre y diciembre. Las más recientes son las listas de enerofebreromarzo y abril de 2018.

LEON BRIDGES – Good thing (Columbia, 2018)

La sofisticación de una estrella indiscutible

Muchos se sorprendieron con la irrupción de Leon Bridges hace tres años, cuando su Coming home (Columbia Records, 2015) reventó el star system del soul con canciones tan perfectamente empaquetadas como River, propietarias de un aroma añejo, casi de una ventana a otra época en la que su estilo arrasaba. Ahora, menos son los que se han quedado perplejos con el poderoso ascenso que supone Good thing (Columbia, 2018), su segundo álbum, en lo que promete ser una carrera fulgurante. A sus 28 años, Bridges ha concebido un disco de suma elegancia y sofisticación, con esa entrada sinuosa a través de dos canciones tan magnéticas como Bet ain’t worth the hand y Bad bad news, que pronto desembocan en un planeta mucho más cálido. Si Coming home era la apreciación abstracta de un diamante en bruto, Good thing es la justificación de un talento a reivindicar. Para los que no estén convencidos todavía, basta un par de escuchas a If it feels good (then it must be) para acabar de ser abducidos por completo por el mundo de Leon Bridges: una estrella del soul en tiempos de ausencia.

Por Adrián Viéitez

HERMAN DÜNE – Sweet thursday (Yaya Tova, 2018)

California dreaming

Imagina la típica película dominguera americana. Esa en la que cruzan Arizona en autocaravana. Sol, The Mamas & The Papas sonando de fondo, Ruta 66… Y paran en un bar. Y alguien sale a cantar – siempre hay algún médico/guitarrista/policía en la sala -. En este film, saldrían Herman Düne con Love cat blues, de Sweet Thursday (Yaya Tova, 2018), su nuevo álbum. Nueve temas con su folk rock característico, aunque más maduro. El propio trabajo es un camino: un trotamundos que encuentra su lugar. David Ivar, lo ha encontrado en California. Letras dulces y mucho blues, reflejados en Early morning Anderson blues. Joanna sería esa en la que se sumaría algún espontaneo. Y al final ya, antes de volver a la autocaravana, cantarían todos Oh sweet thursday para dar el paso al gran final con Dreamin’ is over, California.

Por María del Río.

DORIAN – Justicia universal (Intromúsica Records, 2018)

Las metáforas de lo nuevo de Dorian entran en la explicit zone

Digamos que estamos en el mejor mes para escuchar, cantar y vitorear Justicia universal(Intromúsica Records, 2018), lo nuevo de Dorian. Un mes muy político, pero a la vez surrealista y crudo. Como las metáforas, literariamente explícitas, que nos transportan a otro universo y también a la realidad en once temas muy necesarios. Se reparten guiños y uno se lo lleva The Smiths con Señales y otros, por ejemplo, Radio Futura con Noches blancas. Y también hay guiños a los inadaptados que, jugando con la electrónica más bailable y bien mezclada de Dorian, evoca a los que están arriba, que lo son aún más. Con nuevas incorporaciones se agrega también la exquisitez del piano y las armonías. Y, en contraste, temas algo más oscuros como las adicciones. En definitiva, un álbum políticamente incorrecto que pasa de su último álbum acústico a uno mucho más electrónico.

Per Jessica Cobos.

ARCTIC MONKEYS – Tranquility Base, Hotel & Casino (Domino Recording, 2018)

Arctic Turner & Alex Monkeys

La banda británica, Arctic Monkeys, blablabla blablabla (que a estos los conoces) vuelve tras cinco años sin sacar LP con Tranquility base, hotel & casino (Domino Recording, 2018). #Rolleteespacial, #soyelmásindiedelgarito y #AlexTurnerhastaenlasopa, son los tags con los que lo identificarás sin problema cuando te acerques a tu gasolinera de confianza a comprar este cassette. Sus once temas pretenden estar empapados con la sensación del astronauta que contempla la tierra desde la luna, el propio título es prueba de ello, ya que hace referencia a como Neil Armstrong y Buzz Aldrin hablaban del lugar en el que el Apolo 11 aterrizaría. He de reconocer que es un trabajo tan maduro como complejo, en el sentido de que pocos temas entran a la primera (como Golden trunks) y necesitas escucharlo varias veces, antes de encontrar a los Arctic que tanto te gustaban cuando las converse eran lo más. Para acabar con mi ración de bilis hablemos de Four out of five, en el que vemos a Alex muchas veces y haciendo muchas cosas. En su defensa diré que inicialmente este iba a ser su primer trabajo en solitario, pero que por A o por B acabó como un trabajo de Arctic. Tú di que sí Alex, que si no mola habrá sido culpa de todos.

Por Carlota Purple.

CHVRCHES – Love is dead (Glassnote Records, 2018)

Una aplicación demasiado extrema de los teoremas del pop comercial

Toma una de las vibrantes melodías de los sintetizadores de Iain Cook y Martin Doherty, súmale la voz angelical de Lauren Mayberry y tendrás la fórmula habitual del éxito de Chvrches. Digo habitual porque su salto al mainstream parece haberles fallado. Su nuevo álbum, el tercero en siete años de carrera musical, es un conjunto de trece canciones que aplican los teoremas del pop comercial a rajatabla. El resultado pasa bastante desapercibido al lado de temas como Recover The mother we share, de The bones of what you believe (Glassnote Records, 2013) o Clearest blue, del álbum Every open eye (Glassnote Records, 2015). Las canciones de Love is dead (Glassnote Records, 2018) son fáciles de asimilar: tienen estribillos memorizables, melodías sencillas e incluyen algún que otro tópico. Sin embargo, pierden aquel toque instintivamente atractivo para el oyente. Pueden percibirse sutilmente los impulsos creativos de la banda en Graffiti, un retrato de la desencantada generación millennial, o en su colaboración con el frontman de The National, Matt Berninger, titulada My enemy. Por el resto, es un disco calculado para gustar, pero no para marcar.

Por Marina Montaner.

COURTNEY BARNETT – Tell me how you really feel (Marathon Artists, 2018)

Deleite feminista

Medir el tiempo en canciones es mi TOC favorito. Me quedan 40 minutos de trayecto en metro, así que me pongo a escuchar lo nuevo de Courtney Barnett. Me coloco los cascos, me evado de todo; me imagino a la de Melbourne preguntándome al oído lo que plantea en el título de su álbum. Que cómo me siento, me dice. Cansada, le contesto. Y entonces, conforme avanzo en canciones y paradas, me doy cuenta de que ella también lo está. Tell me how you really feel (Marathon Artists, 2018) plasma el hartazgo que sentimos las mujeres en un mundo ‘moderno’, pantallístico y de un egocentrismo pseudomodesto; gobernado, claro, por hombres. Creo que me he inventado alguna palabra, pero es cierto lo que digo: la cantante alza la voz en defensa de los derechos de la mujer en estas diez canciones de argumento fuerte, escéptico y de estilo sencillo. Dejaremos de estar cansadas una vez consigamos empoderarnos, pero empoderarse cansa, como cansa conseguir que ellos se unan a la causa sin hipocresía lucrativa. Me dejo de trances: al final, bajo en mi parada, termino el álbum y me acuerdo de lo que me dijo ayer una buena amiga: “¡Que yo no quiero un match, lo que yo quiero es un gato!”. Y dejar de estar cansada, a ser posible.

Por Sara Ferco.

RY COODER – The prodigal son (Fantasy, 2018)

El crepuscular sonido de los tiempos pasados

La carrera de Ry Cooder es un abanico inmenso de experimentación estilística y en los formatos. Apareció en los años 70, de los que sigue siendo heredero, con una derivación folk que no ha terminado de perder nunca pese a sus devaneos por infinidad de estilos musicales. Sus raíces pegadas al country, con esa voz cavernosa que devuelve a uno a las entrañas de Johnny Cash, vivieron entonces su mayor esplendor. Y ha sido ahora, con el lanzamiento de The prodigal son (Fantasy, 2018), cuando Cooder ha dejado de lado la súbita autocomplacencia que riega a los artistas anacrónicos para bañarse de nuevo en los ecos de su identidad. El nuevo disco del artista californiano, ya septuagenario, construye un diagrama de túneles hacia las profundidades de una música que ya no existe más que en la memoria. Un disparo recto y eficaz hacia la añoranza del country folk que ha perdido su lugar.

Por Adrián Viéitez.

BALAGO  – El demà (Foehn Records, 2018)

Existeixo, ergo escolto Balago

Fa vint anys que David Crespo i Guim Serradesanferm tiren endavant Balago, grup referent de l’electrònica experimental catalana. El seu perfil a Bandcamp segueix dient que són “un exemple perfecte de com hauria de ser la música al segle XXI; una constant evolució sonora i una obertura de nous camins a través de l’experimentació”. A El demà (Foehn Records, 2018) excel·leixen en la pràctica d’aquests objectius: es tracta d’un disc de sons cinematogràfics que conviden a fer un viatge interior, gairebé místic, enfocat al futur de l’espècie. Els mateixos títols de les cançons recorden els passos d’un recorregut que no només té un final obert, sinó que és fosc i comporta patiment. Un recorregut que ens obliga a prendre consciència d’un sol fet: tot i la incertesa, existim.

Per Clàudia Rius.

DAMIEN JURADO – The horizon just laughed (Secretly Canadian, 2018)

La voz que mece a los hombres

Pocos artistas escriben música como lo hace Damien Jurado. El músico de Seattle, veinte años después de deslumbrar con el folk herido de Rehearsals for departure (Sub Pop, 1998), saca al mercado The horizon just laughed (Secretly Canadian, 2018), el primer álbum completamente producido por él mismo y en el que continúa expandiendo su universo personal. Desde la declaración de intenciones que es Allocate, Jurado propone al público un viaje delicado que cabalga entre la cultura popular (muchas de las canciones llevan el nombre de personajes que componen el imaginario del autor) y la introspección habitual en su música. Su sensibilidad abierta alcanza el clímax en Dear Thomas Wolfe y Lou-Jean, dos canciones que lo dirigen hacia su ancestral vocación de acariciar al mundo con su voz. En conclusión: The horizon just laughed es un disco ligero sin caer en la intrascendencia y lírico sin abandonarse a la autocomplacencia. La línea de continuidad de Damien Jurado, un artista que hace tiempo que ocupa un lugar privilegiado en el olimpo de los compositores.

Por Adrián Viéitez.

MAMAS GUN – Golden days (Monty Music, 2018)

Filigrana intemporal

No pocas bandas han quedado ancladas en un exitoso primer trabajo, sea por falta de inspiración posterior o la desidia que da poder vivir de rentas. Por suerte, Mamas Gun, el grupo liderado por Andy Platts, continúa avanzando hacia la ansiada perfección. Su cuarta entrega es una filigrana llamada a marcar época. Cierto que el aliento de Steely Dan está muy presente en la obertura de You make my life a better place y es imposible no acordarse de Mayer Hawthorne en la preciosa Diamond in the bell jar, pero los londinenses no son de los que usan el copiar y pegar para subsistir. Buena prueba de ello la encontramos en I need a win, canción aglutinadora de todo el talento compositivo y vocal de Platts, aquí no valen comparaciones. Golden days (Monty Music, 2018) es una obra bella, conmovedora, deudora del clasicismo instrumental (prodigiosos arreglos de John Pickup) y una oda al amor natural, aquel nacido de la verdad. ¿Se acuerdan de Gino Vannelli? Si el prodigioso y desdeñado cantor canadiense ha escuchado We se sentirá feliz: ‘Tengo unos alumnos estupendos’, pensará, y su techo aún les queda lejano.

Por Barracuda.

FRANK TURNER – Be more kind (Polydor Records, 2018)

La cara dormida de Turner

Frank Turner, uno de los cantautores folk más queridos por el público amante del punk rock, regresa con Be more kind (Polydor Records, 2018). El trabajo explora la faceta menos movida y revuelta, pero no menos crítica, del inglés. Se convierte así en una antología de las que podrían ser todas las baladas que hubiera podido haber sacado en algún momento durante su carrera. Un álbum con menos himnos, pero lleno de minutos deliciosos de los que disfrutar sin prisas.

Por Blanca Olivella

ANNA TERNHEIM – The winter tapes (live) (Universal, 2018)

Congelar el tiempo

En su nuevo disco, The winter tapes (live) (Universal, 2018), la cantante sueca Anna Ternheim se desnuda ante el público prescindiendo de los sonidos orgánicos que caracterizan su música y dejando solo su voz, el piano y la guitarra. La obsesión de la cantante en este último álbum pasa por congelar los momentos que vivió en el escenario junto con el pianista Martin Hederos el otoño pasado. Momentos que condensa en diez canciones que capturan la esencia del directo y con las que hace un recorrido por su trayectoria musical, en concreto, por tres de sus álbumes: Somebody outside (Universal, 2004), Leaving on a mayday (Universal, 2008) y All the way to rio (BMG, 2017). Aunque ya conozcamos esas canciones, el acústico las dota de una nueva personalidad mucho más emotiva. Pero la cantante también decide incluir entre su repertorio la preciosa versión sueca (Minns det som igar) del mítico himno escocés Aud lang syne (L’hora dels adeus en catalán).

Por Celia Sales Valdés.

PAUL KALBRENNER – Parts of life (Sony, 2018)

Paul Kalbrenner vuelve a los ochenta con su nuevo disco

Paul Kalkbrenner ha conquistado los corazones de los amantes de la electrónica. Puede que al otro lado del charco no sea demasiado conocido, pero en su tierra natal, Alemania, sí lo es. El dj alemán ha publicado este mes su octavo disco, Parts of life (Sony, 2018), que es un tanto más personal, pero en el que también ha querido explorar una etapa más antigua de este estilo, acercándose a la década de los ochenta, cuando las composiciones eran más simples. Sin embargo, en contraposición a esa idea de lo personal, los quince temas que componen el disco llevan por nombre números: Part elevenPart threePart five, etc. Además, debemos mencionar el diseño de la portada de este trabajo, dibujada por su tío, Paul Eisel. En ella se pueden apreciar elementos que forman parte de la vida más privada de Kalkbrenner.

Por Ana López.

EL CANIJO DE JEREZ – Manual de jaleo (El Volcán música, 2018)

Jaleo contra la vida moderna

Hi ha artistes que comencen carreres en solitari per desmarcar-se de la música que havien fet en projectes anteriors i descobrir nous estils i vies de creació. Aquest no és el cas de El Canijo de Jerez. El músic andalús continua caminant pel mateix camí que va començar amb Los Delinqüentes. Un camí mestís de ritmes flamencs, blues i rock, que canta a l’alegria i es fa amb una guitarra espanyola penjada a l’esquena. El cantant, que després de Los Delinqüentes també ha format part de grups com G5, La Pandilla Voladora o Estricnina, ens presenta el seu tercer disc en solutari, Manual de jaleo (El Volcán Música, 2018). I és que si ens hem de fiar d’algú perquè faci un manual així, aquest és El Canijo de Jerez. Cançons festives com Un extranjero en la capitalComo la yerba o el primer avançament Libera la fiera en són la prova. Com ja em passava quan escoltava Los Delinqüentes, entre l’alegria i la primavera, el Canijo també amaga la nostàlgia en temes com Escupe la flama Días dorados que no sonen a les ràdios però són els que donen sentit i una pausa necessaria al disc. Reinventar-se està sobrevalorat.

Per Nil Boladeras.

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Primavera Sound, sábado: La traca final​

A estas alturas del festival ya poco importaba que grupos habíamos visto o cuales nos habíamos quedado sin ver. Seguramente lo importante era que aún nos quedaban un montón de conciertos por delante. Y, sobre todo, nos quedaba el plato fuerte, la actuación más esperada, los cabeza de cartel de una de las ediciones más ambiciosas del Primavera: los Arctic Monkeys.

El regreso a los escenarios de la banda de Sheffield coincidía con la publicación de su ansiado sexto álbum Tranquility base hotel & casino, que llegaba cinco años después de su disco anterior AM (os contamos toda su trayectoria en nuestro perfil de Arctic Monkeys). Cinco años después. Quizá fuese por la falta de rodaje, por un setlist no del todo acertado o por las grandes expectativas que teníamos depositadas en ellos… pero el caso es que la banda de Alex Turner no causó el impacto que se esperaba. Aún así, su concierto fue el más visto y el que congregó un índice de público más alto de todo el festival.

Pero el sábado 2 de junio empezó con con un marcado sabor a Primavera. Y es que las actuaciones iniciales estuvieron a cargo de Núria Graham y de Christina Rosenvinge, dos artistas de El Segell. Propuestas folkies e intimistas que nos habían regalado sendos discazos hacía pocos meses (Does it ring a bell? y Un hombre rubio, respectivamente). Nos quedamos en el escenario Ray Ban un rato más para no perdernos el directo de Peter Perret, otro veterano que regresaba con fuerza tras un parón de varios años.

En la explanada de los escenarios principales llegaba el turno de Jane Birkin acompañada de la Orquestra Simfònica del Vallès y su homenaje a Serge Gainsbourg. Todos en silencio y con la piel de gallina mientras disfrutábamos de la preciosa puesta de sol y del que sería uno de los conciertos más emotivos de esta edición.

Bajando al escenario Adidas, justo en los muelles del puerto del Fòrum, nos dejamos llevar por las melodías y el ritmo de los australianos Rolling Blackouts CF. Le siguieron Ariel Pink, de nuevo en Ray Ban, y Likke Li, que era una de las propuestas con mejor acogida entre el público más joven. Otro de los mejores discos del año que se paseaban por el Parc del Fórum ese día, era sin duda el de Slowdive. Desde su aclamado retorno a los escenarios, Rachel Goswell, Neil Halstead y compañía no han parado de recoger buenas críticas y su paso por el Primavera también merecía una mención especial.

Y todavía quedaban algunos grandes nombres del cartel, tales como Lorde (quizá el mejor directo de todos), Grizzly Bear, Beach House o A$ap Rocky, antes de dar paso a la traca final del festival, y entregarnos a la fiesta electrónica con Jon Hopkins, John Talabot, Lindstrøm y, por supuesto, Dj Coco.

Y así cerraba otra edición, y ya van 18, del Primavera Sound. Una edición marcada por ampliar horizontes estilísticos y por romper brechas de género y de edad. Asimismo, se consolidaba el Primavera Pro como una apuesta por la defensa de los derechos y  la inspiración y creatividad en la industria musical. ¡El año que viene más y mejor!


Entre concierto y concierto entrevistamos a personas entre el público. Personalidades muy diferentes entre sí pero que suelen compartir el amor por la música y la afición por la fiesta. ¿Con cuál de estos festivaleros te identificas? A continuación nuestros protagonistas del sábado:

Primavera Sound © Víctor Parreño
Jane Lu, 31 años

 

Where are you from?

Australia.

First time in PS?

Yes.

Favorite artists of line up:

Tyler, The Creator.

Tell me about your job:

I run an online fashion company.

What do you do at your free time?

Travel and party!

What are you obsessed for?

Fashion.

Can you define your personality with a color?

Yellow like the sun!

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Work hard, play hard!

Primavera Sound © Víctor Parreño
Neema and Carre, 24 años

 

Where are you from?

London.

First time in PS?

Yes.

Favorite artists of line up:

Migos :(, Haim and Tyler, The Creator.

Tell me about your job:

Finance / PR and marketing.

What do you do at your free time?

Photography / Party and djs.

What are you obsessed for?

Food / Music.

Can you define your personality with a color?

Yellow / Me too.

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Life is to short to be miserable, love everyone and everything / Be the best you.

Primavera Sound 2018
Ignacio, Judit i Mar, 32 /42 / 2 anys

 

D’on sou?

Barcelona.

És la vostra primera vegada al PS?

Portem ja anys venint.

Artistes favorits del cartell:

Nick Cave, Belle and Sebastian, The War on Drugs, Charlotte Gainsbourg… moltíssims.

Quina és la vostra feina?

Màrketing digital / Psicòloga.

Qué us agrada fer quan no esteu treballant?

Anar de concerts, sports, quedar amb els amics…

La vostra obsessió:

La manca de temps / La contaminació.

Podrieu definir la vostra personalitat amb un color?

Blau / Groc.

Eslogan o què us agradaria dir-li al món:
No correu tant / Viu i deixa viure.

Primavera Sound © Víctor Parreño
Bianca and her friends, 28 años

Where are you from?

London.

First time in PS?

Yes, in Barcelona too.

Favorite artists of line up:

UMO.

Tell me about your job:

I work in charity, in Save the Children.

What do you do at your free time?

Yoga, see my friends, cycle and coming to festivals.

What are you obsessed for?

The smell of geranium.

Can you define your personality with a color?

Green.

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Feel free with a smile on your face

A continuación, la galería con las fotos de las actuaciones más destacadas:

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Primavera Sound, viernes: Del chill

Primavera Sound © Víctor Parreño

Todavía con el empacho del jueves, afrontábamos el viernes ‘amb il·lusió’. Para empezar a pillar el ritmo, una buena ración de indie, pop y rock nacionales (Último Vecino, La Bien Querida, Marion Harper y Doblecapa) y, una vez a tono de nuevo, otro tanto de garage, rock alternativo y r&b americano (Waxahatchee, The Breeders y Ryhe). Sin olvidarnos de las bandas emergentes que lo están petando (Yellow Days y Superorganism) que ya pudimos ver en directo en la pasada edición del Primavera Club.

Y, sin demasiado tiempo para saborear cada actuación, ya era el turno de los pesos pesados. La ronda estelar la abría Father John Misty, que aprovechaba el escenario y la proyección del Primavera Sound para lanzar en primícia mundial su nuevo disco God’s favourite costumer, que llega solo un año después del brillante Pure comedy. Le siguió The National con Sleep well beast como uno de los mejores discos de 2017 y con otro solapamiento mortal del festival: los escoceses Mogwai. Suerte que los vimos hace unos años en el efímero Tibidabo Live Festival. En esa misma franja horaria, una de las últimas confirmaciones del festival, los británicos Ride ofrecian su directo en el escenario Heineken celebrando así la reunificación de la banda y la publicación de su nuevo trabajo Weather diaries (21 años después del anterior).

De allí nos dirijimos al escenario SEAT dónde inesperadamente Los Planetas tomaban el relevo de Migos (ya que se canceló su actuación a última hora). Los granadinos ofrecieron todo un recital, empezando por Segundo premio y terminando con Un buen día, pasando por Islamabad cantada por J y Young Beef (lol) como artista invitado o No se como te atreves en compañía de La Bien Querida. Histórico.

Todavía nos quedaba mucha tela que cortar y muchos grupos por ver. Sin tregua ni descanso pusimos rumbo al escenario Primavera Apple Music para no perdernos la actuación de Charlotte Gainsbourg. Del indie pop pegadizo de las Haim nos plantamos con el dream pop de Cigarettes After Sex, otro discazo indiscutible de 2017. Con todo el chill, encaramos la recta final empezando por Tyler Gregory Okonma, aka Tyler, The Creator, y dejando que poco a poco la electónica y los sonidos enlatados se fueran abriendo paso en la noche barcelonesa. Nos referimos a las actuaciones de Panda Bear, Arca y sobretodo The Black Madonna, que cerraron otra gran jornada de fiesta y música para todos los gustos.


Entre concierto y concierto entrevistamos a personas entre el público. Personalidades muy diferentes entre sí pero que suelen compartir el amor por la música y la afición por la fiesta. ¿Con cuál de estos festivaleros te identificas? A continuación nuestros protagonistas del viernes:

 

Primavera Sound 2018
Carlota and Laura, 30 /32 años

 

Where are you from?

Italy.

First time in PS?

For me yes / For me too, I used to go to Sónar, but this year I choose Primavera Sound.

Favorite artists of line up:

Arctic Monkeys, Lorde, Migos, Björk…

Tell me about your job:

Journalist / Manager.

What do you do at your free time?

Festivals, concerts, movies and sports / Listen music, party, drink…

What are you obsessed for?

The perfect grammar / Wine.

Can you define your personality with a color?

Red / Me too.

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Always be yourself, even if you are the worst person in the world / I believe in the power of love.

Primavera Sound 2018
Marcio, 39 años

 

¿De dónde eres?

Soy portugués pero vivo en Estocolmo.

¿Primera vez en PS?

No, antes vivía en Barcelona y he venido muchas veces.

Artistas favoritos del cartel:

Fever Ray, Björk, John Maus, Jon Hopkins.

¿De qué curras?

Soy camarero en Hard Rock Cafe.

¿Qué te gusta hacer en la vida cuando no trabajas?

Soy DJ.

¿Qué te obsesiona?

Me gustan mucho los vinilos.

¿Qué color define tu personalidad?

Azul.

Eslogan o qué te gustaría decirle al mundo:

Carpe diem.

Primavera Sound 2018
Cat, 29 años

 

Where are you from?

UK.

First time in PS?

Is the third time.

Favorite artists of line up:

Vince Staples and Warpaint.

Tell me about your job:

I am a profesional feminist.

What do you do at your free time?

Crafting and making things, skateboarding, concerts…

What are you obsessed for?

Drugs, mostly weed.

Can you define your personality with a color?

I have strong feelings, so… green.

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Let’s slay today.

Primavera Sound © Víctor Parreño
Núria, Laura, i Rubén, 25 /29 / 27 anys

D’on sou?

D’Anglés, un poble de Girona.

És la vostra primera vegada al PS?

Si.

Artistes favorits del cartell:

Chvurches, Lorde, Cigarettes After Sex, Arctic Monkeys, Marion Harper…

Quina és la vostra feina?

Estudiant de filologia anglesa, biòloga i treballador social.

Qué us agrada fer quan no esteu treballant?

Sortir de festa jajaja

La vostra obsessió:

Les olors / Viatjar / Moda i gent.

Podrieu definir la vostra personalitat amb un color?

Groc, vermell i negre.

Eslogan o què us agradaria dir-li al món:

No t’agafis la vida tan seriosament / Sigues més obert / Go vegan.

A continuación, la galería con las fotos de las actuaciones más destacadas:

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Primavera Sound, jueves: Una noche de leyendas

Primavera Sound 2018

Jueves de paella. Así se presentaba el segundo día de festival. Un plato contundente, variado y nutritivo, con ingredientes para todos los gustos: mar y montaña. Y el preferido de lxs guiris…

Cuando tienes un cartel tan amplio y con tantos solapamientos, tratamos de establecer un plan para no perdernos a los artistas imprescindibles. En este caso, no podíamos fallar a los conciertos de The War on Drugs, UMO, Björk, Fever Ray, Nick Cave & The Bad Seeds y Chvrches. ¿Sería eso posible?

Obviamente, no. Pero vayamos por partes. De nuestro paseo matutino por el PRO, destacamos la actuación del austríaco Wandl. Y ya en la zona Fòrum, Nat Simons, alias artístico de Natalia García Pozo, nos sorprendió gratamente en el escenario Ray-Ban con su propuesta pop folk. Antes de las Hinds y su nuevo I don’t run, actuaron en el escenario Pitchfork The Zephyr Bones, cuarteto barcelonés de origen chileno que pese a su juventud, ya son unos clásicos en los festivales underground de la capital catalana (Cara·B, BAM o, más recientemente, Psych Fest). Lee Fields & The Expressions siempre son garantía de éxito. Quien no los haya vivido en directo, sabe que tiene una deuda con la música. Algo parecido pasa con Kelela que, aún siendo una joven artista, su pop con reminiscencias r&b, va de camino a convertirse en el nuevo standard.

Así que al fin llegaban los peces gordos. Qué decir de The War on Drugs… pues que Deeper understanding fue para nosotros el mejor álbum del 2017. Ni más ni menos. Björk y Nick Cave son un capitulo aparte y darían para tres artículos cada uno, así que no le vamos a descubrir a nadie que estamos hablando de dos leyendas que son historia viva de la música. Sus conciertos fueron de lo más esperado en la noche del jueves y los que más expectación atrajeron. Unkown Mortal Orchestra y Fever Ray llegaban con nuevo disco bajo el brazo, tras sus aclamados trabajos anteriores (Multi-love y Fever ray respectivamente), y no defraudaron.

Chvurches y Warpaint pusieron la nota femenina de la jornada, con permiso de Bad Gyal y la sorpresa de la noche: la actuación (ya no tan secreta) de Amaia ‘de España’ acompañada de los Free Fall Band en el escenario Heineken. Con todo, aún nos quedaron ganas de escuchar la electrónica experimental de James Holden & The Animal Spirits, el trap gamberrete de C. Tangana, el directo de Four Tet o el pop hipnótico de los Oso Leone.


Entre concierto y concierto entrevistamos al personas entre el público. Personalidades muy diferentes entre sí pero que suelen compartir el amor por la música y la afición por la fiesta. ¿Con cuál de estos festivaleros te identificas? A continuación nuestros protagonistas del jueves:

Primavera Sound 2018
Dafne, 24 años

 

¿De dónde eres?

Soy de Toronto, Canada

.¿Primera vez en PS?

Vine el año pasado con unos amigos y me enamoré del festival. Pero esta vez vine sola.

Artistas favoritos del cartel:

Björk, Arca, Arctic Monkeys.

¿De qué curras?

En un bar.

¿Qué te gusta hacer en la vida cuando no trabajas?

Hago pinturas a óleo de retratos.

¿Qué te obsesiona?

Cosas que sean cute.

¿Qué color define tu personalidad?

Azul pastel o rosado pastel. Cualquier color pastel en realidad.

Eslogan o qué te gustaría decirle al mundo:

Don’t worry, just be cute.

Primavera Sound 2018
Minna and Niklas, 27 / 28 años

 

Where are you from?

Finland and living in Germany.

First time in PS?

Yes.

Favorite artists of line up:

Slowdive / Arctic Monkeys.

Tell me about your job:

Bikes and food in Berlin (both).

What do you do at your free time?

I play music, also listen some music / Drink wine, go to concerts…

What are you obsessed for?

Music / Rupaul’s drag race (a TV show)

Can you define your personality with a color?

Blue / Black

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Don’t think too much / Get involved.

Primavera Sound 2018
Marta, 21 años

 

¿De dónde eres?

Masnou, Barcelona.

¿Primera vez en PS?

No, es mi tercer año currando.

Artistas favoritos del cartel:

Migos y Tyler, The Creator.

¿De qué curras?

Estoy estudiando Turismo y Dirección Hotelera. Ahora no curro de nada porque acabo de venir de EEUU.

¿Qué te gusta hacer en la vida cuando no trabajas?

Viajar (si tengo dinero), estar con mis amigos, playa, etc.

¿Qué te obsesiona?

No sé qué decirte.

¿Qué color define tu personalidad?

Amarillo.

Eslogan o qué te gustaría decirle al mundo:

Disfrutad cada momento.

Primavera Sound 2018
Chad Shealy, 19 años

Where are you from?

South Carolina, U.S.A.

First time in PS?

Yes, and first time in Spain too.

Favorite artists of line up:

Björk.

Tell me about your job:

I’m a student (audio production) and musician. I come to see Arca, who has produced my demo. In fact, this trip is almost a school excursion.

What do you do at your free time?

Making music (live dance like Animal Collective).

What are you obsessed for?

Synthesizers.

Can you define your personality with a color?

Purple.

Any slogan or somthing what do you want to say to the world?

Seek pleasure: find things you like

A continuación, la galería con las fotos de las actuaciones más destacadas:

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Primavera Sound, miércoles: Todo un regalazo

Primavera Sound 2018

El Festival Primavera Sound es sin lugar a dudas el encuentro musical de referencia en Catalunya y uno de los más importantes a nivel estatal de los últimos tiempos. Sus cifras lo han demostrado año tras año, con un incremento progresivo que ha llegado en su pasada edición hasta los 204.400 espectadores, situándolo en la tercera posición del ranking de festivales con mayor asistencia, según la Asociación de Promotores Musicales (APM).

La cobertura de un festival de esta magnitud no es tarea fácil. Pero nos hemos puesto a currar para explicarte de manera resumida lo que ha ido aconteciendo día a día.


La primera jornada del Primavera Sound era el aperitivo de los días más potentes, pero no por ello sus propuestas eran de menor calidad. Tal vez incluso, todo lo contrario. Catorce actuaciones (sin contar con las otras tantas del Primavera a la ciutat y Day PRO), algunas gratuitas y otras para abonados, donde destacaban los Belle and Sebastian, por su enorme trayectoria y su grandísima estima entre la audiencia más fiel del festival. Los escoceses ofrecieron un concierto cargado de hits, “alguns temes nous i d’altres més antics” como nos anunciaba su líder y vocalista Stuart Murdoch. En uno de los setlist más acertados de sus últimas visitas a la ciudad, no faltaron Another sunny day, I’m a cuckoo, Like Dylan in the movies o The party line.

Pero también hubo propuestas menos conocidas como Starcrawler, que ya nos habían dejado boquiabiertos en el Primavera Club, o locales como Maria Arnal i Marcel Bagés, cuyo concierto ponía la guinda a este año tan inolvidable para ellos, ya que su debut 45 cerebros y 1 corazón ha llegado a encumbrarse en lo más alto del panorama independiente nacional. Esta actuación en el Auditori Rockdelux nos hizo estremecer por momentos (La gent, Canción total)  y a su vez emocionarnos (Jo no canto per la veu, Tu que vienes a rondarme).

Y de corazón a corazón, el que nos tiene robado la chilena Javiera Mena, que presentaba su nuevo trabajo Espejo. Su irresistible electropop te arrastra y no te suelta hasta que te rindes y te pones a bailar. Después de los primeros bailoteos llegó el turno de Spiritualized. ¡Oh, sí! Para los más noctámbulos e interépidos, la fiesta siguió en Apolo con las actuaciones destacadas de Mavi Phoenix y Mount Kimbie Dj set.

Primavera Sound 2018
Javiera Mena. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Javiera Mena. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Starcrawler. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Young Beef. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Young Beef. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Wolf Parade. © Dani Cantó
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Wolf Parade. © Dani Cantó
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Belle and Sebastian. © Dani Cantó
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Belle and Sebastian. © Dani Cantó
Primavera Sound 2018
Spiritualized with Orchestra and Choir. © Pablo Luna Chao

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Fatoumata Diawara: L’Àfrica i la lluita contra l’oblit

Quan Fatoumata Diawara (a.k.a Fatou) diu Àfrica alça el puny, treu la llengua, posa els ulls en blanc i riu amb crits aguts impossibles de reproduir pels ‘germans del Nord’ que omplen el club de la Sala Barts. Però, què és Àfrica?. Inocular aquesta pregunta i omplir de matisos un relat uniforme que, sovint, relega Àfrica a continent fallit és l’objectiu de la cantant i guitarrista que arriba a Barcelona per passejar les primeres cançons del nou àlbum: Fenfo (Shanachie, 2018).

Àfrica, sobre l’escenari de Diawara, no és l’indret on conflicte, pobresa i salvatgisme troben un caldo de cultiu immillorable per proliferar, sinó que és la lluita d’una generació per purgar l’herència de colonialismes i salvaguardar el patrimoni cultural dels seus avantpassats. I el petit escenari de la Barts Club, permet a la maliana de transmetre dosis de compromís i alegria de forma efectiva.

La calma intensa dels primers compassos del recital en què mostra complicitat amb el teclista català Arecio Smith i l’àmplia tessitura d’unes cordes vocals que dominen aguts suaus i greus aspres, dóna pas a la nova proposta. ‘Fenfo’ una expressió que significa ‘tinc moltes coses a dir’, ha pres forma durant els llargs set anys en què la cantant ha fet la volta al món al costat de genis de la talla del pianista cubà Roberto Fonseca, el virtuós bateria nigerià Tony Allen, la llegenda del jazz Herbie Hancock i l’estrella del rock francès Matthieu Chedid “M”.

No és casual que Kokoro, que és un cant que plasma un diàleg entre la maliana i els seus compatriotes, sigui la cançó triada per obrir el meló del nou àlbum. “Necessitem una conversa entre la nostra generació. Com podem fer del nostre un continent millor? La guerra embogeix, hem de lluitar per les nostres arrels, com podem estimar Àfrica si els nens no poden viure en pau a casa seva?”, pregunta a la petita sala atapeïda.

Tot i que la manca de fluïdesa en anglès pugui reduir a estètiques i ambigües les seves paraules, Fatoumata Diawara és una artista que ha hagut de lluitar molt per alçar la veu i que, per tant, té un discurs molt pensat. De pares malians, neix a Costa d’Ivori el 1982 i conrea una infància i adolescència insubmisa. A causa del seu rebuig a anar a l’escola, els seus pares l’envien amb dotze anys a Bamako, capital de Mali. En lloc de disciplina, la jove Fatou coneix el món de la interpretació i de la intransigència amb les dones no casades: amb 19 anys, la seva família l’obliga a televisar en directe la renúncia a la seva prometedora carrera d’actriu.

Busca refugi artístic a França on aprèn a tocar la guitarra i comença a compondre. La seva inspiració creativa, la música de regió d’origen de la seva família Wassoulou, al sud-oest de Mali, denominat pels musicòlegs com un dels ancestres precolonials del blues. El seu far artístic, la diva wassoulou Oumou Sangaré.

El blues hipnòtic i les lletres lúcides tant del debut musical, Fatou (World Circuit, 2011) com del nou àlbum, encarnen l’esperit d’una generació que reivindica a través de la cultura el seu dret a constituir-se en llibertat, sense tuteles externes i contra estereotips. Un corrent artístic que es fa fort a l’Àfrica Occidental: a Ghana, a Nigèria, a Angola, a Burkina Faso i a Mali; que no vindrà de nou al visitant que acudís a l’exposició Making Africa, que va acollir el CCCB.

La veu mesuradament sensual de Diawara desfila per un conjunt de temes del primer disc mentre, entre cançó i cançó, alliçona el públic que, de ben segur, està perdut a l’hora d’entendre la llengua wassoulou en què canta. Així, explica que si Oyane es posa a la pell dels nens que “esmorzen, dinen i sopen bombes” al nord de Mali, on molts no van a l’escola des de 2010 per la presència de Boko Haram; Kanoudan és la història de dos enamorats separats per ser d’ètnies rivals.

El funk de Negue Negue, de marcat ritme afrobeat, ajuda a l’audiència a entendre que, per la maliana, la funció de l’art és la preservació de la memòria col·lectiva. Segons l’artista, “l’afrobeat és una herència africana. Tocant aquest ritme que ja no es troba entre nosaltres estic fent la meva feina. És cosa de la meva generació recuperar-lo”. L’afrobeat es torna poderós en mans dels músics, però especialment amb el solo del baixista Sékou Bah, que la Barts aplaudeix especialment.

L’atmosfera de la sala canvia amb la introducció, a cops de maluc i moviments de marioneta, d’una apoteòsica versió de Sinnerman de Nina Simone. La fixació pel ball l’allunyava de l’escola però l’acosta al públic. I no és un parlar per parlar: les hores que la petita Fatou dedicava als balls populars en detriment dels estudis és una de les raons que van provocar la seva migració forçada a Mali.

I és que mentre acompanya la naturalitat d’uns moviments divertits amb una cua de pèl i d’una espècie de ceptre de fusta trencat, no costa gens imaginar-la movent-se a la llum d’una foguera. Quan el turbant de la cantant es desfà triga poc més d’un segon a remenar les rastes en cercles i a deixar el públic bocabadat amb una artista a qui la guitarra obliga a ser estàtica, però la sang la fa moure com una serp enrabiada.

Com si la roba que li lligava els cabells també refrenés l’animaló inquiet que porta dins, a partir d’aquest moment, totes les cançons enèrgiques són pista de ball i les calmades, un oasi que deixa respirar el públic. La contrapartida a Nina Simone és, doncs, el groove hipnòtic de N’terini, tema del nou àlbum que narra una “història de migració positiva”.

Tot seguit, el solo del bateria Jean-Baptiste Ekoué Gbadoé marca un ritme entusiasta que porta a la Barts a intentar, amb poc èxit, moure els braços com les ales d’un ocell al so de la suau Takamba, nom del ritme pare del blues a Mali i títol d’una cançó de Fenfo que denuncia la violència masclista.

Si ja havíem començat a veure la cantant donant tombs al voltant del foc, l’última cançó abans dels bisos ens regala una imatge màgica: es cobreix la cara i el tors amb una peça de tela blanca i dedica un minut de saltimbanquisme que fa pensar que devia brodar el paper de fetillera malvada al musical Kiriku i la bruixa Karaba. Així, Sowa, l’última cançó pròpiament dita del concert, ens mena a un final embogit amb una classe de ball col·lectiva en què el guitarrista Yacouba Koné regala un parell dels solos més memorables de la nit.

Fent gala d’allò que deia Emma Goldman: “Si no puc ballar, no és la meva revolució”. Les consciències es poden regirar de moltes maneres i Fatou tria abordar els problemes dels seus compatriotes amb esperit positiu perquè els caps europeus que no només ballin, també pensin com malians tota la nit. El Festival Cruïlla donarà una segona oportunitat al públic de la capital catalana per gaudir en directe d’una artista que torna el continent a la seva mida real (literal i figurada). I és que en les cançons de Fatoumata Diawara l’única paraula a més d’Àfrica que mereix el puny alçat és revolució.

Fatoumata Diawara
Fatoumata Diawara
Sékou Bah, Fatoumata Diawara
Fatoumata Diawara
Arecio Smith, Fatoumata Diawara
Fatoumata Diawara
Fatoumata Diawara

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Picture of Dani Alvarez

Dani Alvarez

Bolerista y fotógrafo. Como fotógrafo, especializado en fotografía de espectáculos. Dentro de la fotografía de espectáculos, especializado en jazz. Dentro del jazz, especializado en músicos que piensan. Trabajo poco, la verdad.

Los mejores discos de abril

TOUNDRA - Vortex

¿Te ha pasado alguna vez esto de agobiarte al pensar que tienes muchísima música por escuchar? ¿Y luego ponerte con algo de tiempo delante de Spotify y acabar dándole a la misma playlist de siempre? Hazte un favor. Guarda este link y ven a él cuando estés en esa tesitura. Lee las reseñas que han escrito con tanto amor les redactores para saber si los discos tienen números de que te vayan a gustar o no y dale al play cuando alguno te haga tilín. Ganarás paz.

Si quieres más música refrescante puedes dar un paseo por la lista de los mejores discos de 2017 o ir mes por mes febreromarzoabrilmayojunio, julio – agostoseptiembreoctubrenoviembre y diciembre). Las más recientes son las listas de enerofebrero y marzo de 2018.

EELS - The Deconstruction

EELS – The deconstruction (E Works, 2018)

Suena feliz, suena a Eels

Abril es el mes más bonito, la primavera de marzo florece y el mundo es un lugar más amable cuando está cubierto de pétalos. En este ambiente tan idóneo para los alérgicos al polen The deconstruction (E Works, 2018), el decimoséptimo álbum de estudio de el gran Mark Oliver Everett líder de la banda de rock Eels, ha visto la luz. Obviando temas como que suena increíble, que los arreglos que guarda dentro son una fantasía y que a pesar de ser quince temas saben a poco, está el hecho de que es un trabajo de luz y belleza. Puede que si no sabes quién es E, la luz sea un básico que te esperas, pero has de saber que cuando te plantas ante uno de sus discos, algo puede ir mal. Sus frecuentes depresiones y sus vivencias personales presentes y pasadas – que recapituló en el libro Cosas que los nietos deberían saber (Blackie Books, 2008) – suelen quedar retratadas en sus canciones. Por eso y por el momento político americano actual, era de esperar que este trabajo fuera más lúgubre, pero no: solo claridad, esperanza y reconstrucción.

Por Carlota Purple

JAVIERA MENA - Espejo

JAVIERA MENA – Espejo (Sony Music, 2018)

Igual, pero introspectiva

Le doy al play. Cierro los ojos y, sin previo aviso, me veo en un chiringuito a pie de playa. Javiera Mena me teletransporta. Y lo hace con su álbum más introspectivo: Espejo (Sony Music, 2018), nombre que recibe por la canción homónima que incluye. La chilena sigue experimentando con el pop electrónico que tanto la caracteriza, pero esta vez con aires mucho más íntimos. Al fin y al cabo, Mena nos presenta este trabajo como una ventana, un espejo a su yo interior. Es su primer álbum con sello internacional, pero no ha abandonado sus raíces independientes. Sus ritmos y sonidos siguen siendo igual de rompedores, o más. Y entre canción y canción, ¡sorpresa!, Intuición: un dueto de tintes reguetoneros con la mismísima vocalista de Bomba Stereo, Li Saumet. Es un tema que invita a levantar el culo de la silla y menearlo. Bueno, este y los otros nueve.

Por Sara P. Seijo.

QUIMI PORTET - Festa major d’hivern

QUIMI PORTET – Festa major d’hivern (Fina Estempa, 2018)

L’ofici de fer cançons

Parlar de Quimi Portet és parlar de tota una institució en la música popular del nostre país. El vigatà té llicència per fer tot el que vulgui i li plagui sense haver de patir massa pel que diran. Però lluny d’acomodar-se en un la mateixa fórmula o viure dels èxits passats, Portet continua arriscant-se i evolucionant amb cada nou treball. Amb un segell inconfundible que té la seva màxima expressió en lletres com Carta a ningú Ai, nineta!, a Festa major d’hivern (Fina Estampa, 2018) el rock més cru i primitiu abanderat pels riffs de guitarra pren el control. L’avançament Central de biomassa n’és un bon exemple. Per fer aquest nou treball el músic català ha gravat gairebé tots els instruments que sonen i s’ha acompanyat de David Tickle en la producció. Un disc d’homenatge als romàntics que malgrat tot continuen intentant ser feliços i posant bona cara a les festes majors d’hivern de la vida.

Per Nil Boladeras.

SHIRLEY DAVIS - Wishes and wants

SHIRLEY DAVIS & THE SILVERBACKS – Wishes & wants (Tucxone Records, 2018)

Empoderamiento y pasión

Tras un Black rose (Tucxone Records, 2016) difícil de superar, la cantante inglesa Shirley Davis, acompañada por los madrileños The SilverBacks, nos obsequian con su nuevo disco Wishes & wants (Tucxone Records, 2018). Nueve canciones arropadas por el más puro soul. Si tuviéramos que definir en dos palabras el disco de Davis esas serían empoderamiento y pasión. Empoderamiento porque hace un canto a la libertad (Nightlife), a dejarnos llevar por nuestros deseos (Wishes & wants), a vencer los obstáculos para convertirnos en personas más fuertes (Troubles & trials) que no se dejen pisotear (Treat me better), así como a la dignidad de madres, hijas y hermanas (Woman dignity). Y pasión porque nada le hace sentir mejor que conseguir hacer felices a los demás (Smile) a través de su música (All about music). Con este nuevo trabajo, Davis se corona definitivamente como la “diva del soul europeo” que auguró su madrina Sharon James.

Por Celia Sales Valdés.

JOEL SARAKULA - Love Club

JOEL SARAKULA – Love Club (Légère Recordings, 2018)

Loable soft music

Ya iba siendo hora. Muchos artistas denostados en la década de los setenta, como Todd Rundgren o Hall & Oates, empiezan a salir de aquella injusta postergación. Su estilo ligero renace, apareciendo alumnos por doquier. Uno de los más aventajados nació en Australia (reside en Reino Unido) y responde al nombre de Joel Sarakula. Nuestro amigo, que empezó a tocar un organillo a los cuatro años, mira más atrás confesándose admirador de Colin Blunstone (The Zombies). Ya estamos situados: suave pop-funk, con toques psicodélicos. Añádanle pinceladas electrónicas, algo más de azúcar y refinada producción, la personalidad queda bien definida. El nombre de su tercer álbum, Love Club (Légère Recordings, 2018), invita a pertenecer a una asociación de románticos empedernidos. Sarakula no posee una voz con excesivos matices, pero sabe conducir sutilmente la suntuosa Understanding, se calienta con Dead heat, arrebatándose en Cinnamon surprise y Winter elegy, un cierre con clase. El Club del amor te acaba atrapando por su buen gusto y ofrece agradable compañía. Sentimentalismo y languidez, no deberían estar casados siempre de por vida. Coldharbour man, Parisian woman y la bellísima Baltic jam (honores a Rundgren), ganan las medallas. ¿Cuáles son sus favoritas?

Por Barracuda.

THE SPECTORS – Ooh Aah Aah

THE SPECTORS – Ooh aah aah (Noisesome Recordings, 2018)

Que alguien me devuelva mis 36 minutos

En Londres no suele hacer mucho sol, esto es un hecho, así que hay que buscar actividades de interior con las que pasar el rato. A unos les da por montar estanterías modulares EKET de IKEA y a otros por montar un grupo. Y claro… o bien se te va la olla y montas estanterías por encima de tus posibilidades o desconectas del panorama musical y haces un disco como el último trabajo de The SpectorsOoh aah aah (Noisesome Recordings, 2018). Once temas que suenan como el resultado de agitar la feminidad vocal – pero no la potencia – de The Cranberries y el sonido britpop de Pulp. Personalmente lo siento como 36 minutos de escasa emoción, de los que aún así destacan temas como Clyde & Bonnie o Be my baby. Aún así, hay pocos discos en los que puedas cortar un tema a medias, reproducir el siguiente y sentir que sigues en la misma pieza. Supongo que si ese era el objetivo del cuarteto, lo han clavado.

Por Carlota Purple.

THE WEEKND - My Dear Melancholy

THE WEEKND – My dear melancholy (XO/Republic Records, 2018)

Lo que hizo a The Weeknd fácil de recordar

No hay nada que me guste más que las primeras veces, seguido de lo breve pero intenso. Y llega The Weeknd y lo hace con My dear melancholy (XO/Republic Records, 2018), su primer EP que no dura más de veinte minutos. Con este título, o con sus ojos alicaídos en la portada, no nos hace falta escuchar el álbum para conocer las tonalidades que encontraremos: Nostálgicas, rotas y angustiosas, como las relaciones. Con alguna excepción, claro. Es un reflejo de lo que fue y lo que es, de sus mixtapes y de lo ultimísimo. Por eso Tesfaye nos adentra en un abismo donde juega con nuestra mente, como por ejemplo con Call out my name, lo que parece otra dimensión de su Earned it (50 shades of Grey, 2015), hundiéndose, una vez más, en el r&b que hizo de The Weeknd un nombre fácil de recordar.

Por Jessica Cobos.

THIRTY SECONDS TO MARS – America

THRITY SECONDS TO MARS – America (Interscope Records, 2018)

Nuevas máscaras

Lejos quedan los 30 Seconds to Mars que solían llevar los ojos pintados. Y porque quizás ya no estamos en 2005, ellos también han evolucionado. El nuevo disco ya no huele a estadios llenos de gente coreando canciones como pasaba en A beautiful lie (Virgin Records, 2005) o This is war (Virgin Records, 2009). Ahora huele a colonia. Los temas de America (Interscope Records, 2018) encajarían más bien en un anuncio de perfume. Pero la grandiosidad, más que desaparecer, se ha transformado. Como Jared y sus mil y un personajes. Y es, quizá eso, lo que los hace eclécticos y adictivos como ese perfume que uno no puede dejar de oler.

Por Blanca Olivella.

JOAN DAUSÀ – Ara som gegants

JOAN DAUSÀ – Ara som gegants (Promo Arts Music, 2018)

Como el licor de almendras

Tras tres años de silencio discográfico, Joan Dausà vuelve con un nuevo trabajo – Ara som gegants (Promo Arts Music, 2018) – que muchos han definido como su disco más exigente. Sin embargo, lo más destacable es, sin duda, la visión melancólica que desprenden sus canciones. Y es que el disco deja un sabor de boca similar al que dejaría el licor de almendras en el paladar: una amargura a la vez suave y dulce que, en vez de ser desagradable, se hace placentera. El cantautor catalán aborda en su trabajo temas de una gran diversidad. Habla, por ejemplo, de la pérdida de los recuerdos en Obriu-me el cap. En Ara som gegants, en cambio, parece evocar la catarsis colectiva de todos aquellos que fueron víctimas de abusos. También aborda recuerdos de la infancia en su colaboración con Santi Balmes, el vocalista de Love of Lesbian. Y habla, como no, del amor. Un disco principalmente compuesto de baladas, que permite descubrir un Dausà diferente, al que quizás no estamos acostumbrados.

Por Marina Montaner.

KYLIE MINOGUE – Golden

KYLIE MINOGUE – Golden (BMG, 2018)

La decimocuarta reinvención de Kylie Minogue

Una de las pocas cantantes modernas cuya habilidad de reinvención se hace inmortal. Con su decimocuarto álbum, Golden (BMG, 2018) Kylie Minogue nos traslada a su cuna natal: Nashville. Sin embargo, no me convencen del todo las palmaditas, los meneos al banjo o alguna acústica como para poder decir que es un buen LP country. 16 temas entretenidos con los que tal vez la cantante haya querido reflejar cómo vivió ella este género musical y lo que le emanaba, sin pretender ser un emblema como tal. El mejor tema sea seguramente la apertura del disco, Golden, pero el más barato es One last kiss, un sencillo de postureo que le queda pequeño hasta a Taylor Swift. Pero como ella misma dice, ‘cuando salgo, quiero salir a bailar’, así que hagamos eso sin pensar en nada más.

Por Jessica Cobos.

CARDI B - Invasion of Privacy

CARDI B – Invasion of privacy (Atlantic Records, 2018)

Cardi B, el món als seus peus

Convertida en pretty woman sense necessitar la cartera de Richard Gere, l’ascens a la fama de Cardi B ha revolucionat la cultura pop. Només dos anys després de deixar la feina de stripper, és l’estrella femenina més fulgurant del hip hop actual i firma disc de debut: Invasion of privacy (Atlantic Records, 2018). A base d’arrogància i humiltat, de repartir llenya i rebre a parts iguals, Cardi B narra la seva vida en tretze tongades fresques. El primer vers: ‘They gave a bitch two options: stripper or looser’. Amb moltes reminiscències al hip hop dels anys 90 i principis del 2000 i ple a vessar de col·laboracions (J Balvin, Bad Bunny i Migos, les més notòries), mescla les fuetades sonores de rap de carrer amb pinzellades vellutades de R&B per curar el mal de cor. Tot és exuberant i excessiu sense caure en la banalitat, mentre ens recorda amb sentit de l’humor i bilis que ella no és una casualitat. ‘My little 15 minutes lasted long, huh?’.

Per Aina Martí.

NATHY PELUSO - La Sandunguera

NATHY PELUSO – La sandunguera (Everlasting Records, 2018)

Gimme some Nathy

Así de primeras, fuera de contexto, es difícil imaginar un álbum que mezcla hip hop, salsa y soul entre otros géneros. Para estas cosas tienen que llegar artistas como Nathy Peluso con La sandunguera (Everlasting Records, 2018), y dejárnoslo claro. La argentina ha cambiado el registro sonoro que le conocíamos hasta ahora para traernos un álbum ecléctico y refrescante de seis temas, cada uno de su madre y de su padre. Desde los gritos de lamento de Estoy triste, pasando por un remember del hip hop noventero con Hot butter, la fusión salsero-jazzera de Ma time y terminando con la minimalista La passione, el disco es una experiencia muy recomendable para ver qué andan haciendo las generaciones nuevas en la buena música. Mención especial a la rara y casi incomprensible La sandunguera como lo que desearía que fuera el hit de este verano.

Por Nadia Dubikin.

HINDS - I don’t run

HINDS – I don’t run (Mom+Pop Music, 2018)

Mujeres, sí; músicas, también

(Auto)examen sorpresa: tres bandas de música no pop, donde sólo ‘militen’ mujeres. Complicado, ¿eh? Hinds rompe esos esquemas. El grupo madrileño presenta su segundo álbum I don’t run (Mom+Pop Music, 2018). En la línea, con su toque vintage -presente ya en la portada-, destellos que recuerdan a The Strokes o Phoenix y la buscada apariencia en su música, que parece no haber pasado por boxes. Compuesto por 8 temas, el trabajo muestra una evolución del grupo. Así como una experimentación de nuevos sonidos más ambiciosos. Mi top 3 sería: los riffs en The club; la balada Linda, que rompe con el mood desenfadado; y el acústico Ma nuit. Quizá el renacer de la movida madrileña de nuestro siglo pase por el lo-fi y como no, el garage rock. De ser así, Hinds ya tiene terreno nacional e internacional ganado.

Por María del Río.

UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA – Sex & Food

UNKNOWN MORTAL ORCHESTRA – Sex & food (Jagjaguwar, 2018)

El clímax más allá de la ira

Con el nombre Sex & food (Jagjaguwar, 2018) la banda de Ruban Nelson ha querido jugar al despiste. Detrás de un título tan simple y nimio, se esconde su trabajo más sutil, toda una crítica a la desastrosa realidad de los sentimientos que fluctúan hoy en día. La crítica sentimental que fluctúa en American guilty marca el discurso del álbum. Las melodías tranquilas lo-fi no distan de sus tres trabajos anteriores, no obstante, Sex & food tiene más fundamento y se envuelve en una atmósfera tan retorcida y compleja como el mundo en que vivimos. Si la ira es una respuesta tan directa como humana, Nielson prefiere canalizar la furia a través de la reflexión, como hace en Internet of love (that way). Hunnybee recuerda (y mucho) a Multi-love (Jagjaguwar, 2015). No obstante, en Sex & food las sensibilidades emocionales no quedan tan claras. Así, aunque la vidacidad descarada y sus ritmos, incesantes y pegadizos marquen la identidad y la clase de rock del universo personal de Unknown Mortal Orchestra, los de Nueva Zelanda suenan mejor cuando se indignan tiernamente y desde una sensibilidad inigualable. Ahí, reside su clímax.

Por Inés Calero

MANIC STREET PREACHERS - Resistance is futile

MANIC STREET PREACHERS – Resistance is futile (Sony Music, 2018)

Madurez y continuidad

Resistance is futile (Sony Music, 2018) es el decimotercer álbum de estudio de los galeses Manic Street Preachers y se mantiene en la línea de lo que el trío suele hacer. Plasma su personalidad madura y llena de experiencia, y rememora años pasados haciendo pequeños guiños a trabajos de referencia de la banda, como This is my truth tell me yours (Virgin, 1998); para mi gusto, uno de sus mejores álbumes. Solo el título conmueve. Este último trabajo deja un poco atrás la melancolía que siempre ha caracterizado a la banda, y le da protagonismo a una energía inspiradora de espíritu reivindicativo. Eso sí, no impresiona, todas y cada una de las canciones que incorpora el álbum son un poco más de lo mismo. No es malo, simplemente nos recuerda que la continuidad es una de las señas de identidad de la banda, y no les ha funcionado mal teniendo en cuenta que son más de tres décadas en el escenario.

Por Sara Ferco.

THE ACES – When heart felt volcanic

THE ACES – When heart felt volcanic (Red Bull Record, 2018)

Enganxada a una llista de tretze cançons que es van repetint

La banda femenina The (Blue) Aces treu el seu primer LP, When heart felt volcanic (Red Bull Record, 2018). No és un debut al cent per cent: les americanes Cristal Ramírez, veu principal i guitarrista, la seva germana Alisa Ramírez, bateria, McKenna Petty, baixista, i Katie Henderson amb la guitarra ja s’havien estrenat amb un primer EP llançat l’any passat per la mateixa discogràfica (I do not like being honest). D’aquest primer treball només recuperen una cançó. El seu primer single. És Stuck (2016), i la veritat és que segueix sent una de les millors peces d’aquest àlbum. Però també estan Volcanic loveStrong enough, Holiday, Just like that Put it on the line. Pop i indie, a vegades dream de fons… fresc i dolç. Em trobo enganxada a una llista de tretze cançons que es van repetint.

Per Anna Martín.

SR. CHINARRO - Asunción

SR. CHINARRO – Asunción (Mushroom Pillow, 2018)

La única salida es continuar

Sr. Chinarro o SEÑOR. Con todas las letras y en mayúsculas. Se lo ha ganado. Con 17 álbumes y más de 20 años de carrera a sus espaldas, Antonio Luque vuelve con Asunción (Mushroom Pillow, 2018) acompañado, como en El progreso (El Segell del Primavers, 2016), por los granadinos Pájaro Jack. Diez temas, crípticos, de esos que necesitan una segunda -o tercera- escucha para meterse de lleno en su visión -y crítica- de política, sociedad y como no, del amor. ¿Que sería del pop sin amor? Y Asunción trae más pop que anteriores trabajos, dejando a un lado los acentos flamencos y colaboraciones y retomando la influencia británica del postpunk, los punteos de guitarra y los sintetizadores. Sr. Chinarro juega con la forma y el mensaje. Ritmos y melodías luminosas se mezclan con un pesimismo calmado, de asunción de una realidad inmutable. ¿Qué más se puede hacer? Como reza Las pruebas, la única salida es continuar.

Por Pepa Fontal.

TOUNDRA - Vortex

TOUNDRA – Vortex (InsideOut Music, 2018)

Toundra no logra superar sus anteriores trabajos

Recién salido del horno nos llega el quinto álbum de Toundra, titulado… a ver si lo adivinas. Pues no, no se titula V, sino Vortex (InsideOut Music, 2018). Era difícil superar el nivel de sus antecesores bautizados con números romanos, así como Exquirla, la colaboración de los madrileños con El Niño de Elche. Sin embargo, el cuarteto ha conseguido, sino superarlos, alcanzarlos y mantener un equilibrio con estos ocho temas que componen Vortex. A pesar de que hay algún tema que no termina de encajar a la perfección en el disco, como Cartavio, debemos reconocer que hay otros que son magistrales, como Mojave, que supera los once minutos de duración. Otras canciones, como Touareg, experimentan con el lado más post metalero de la agrupación. Lo que nos queda claro es que Toundra, tras más de diez años en la carretera, han conseguido hacerse un sitio en el panorama musical internacional gracias a su esfuerzo y dedicación a la música.

Por Ana López.

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Estrenamos en exclusiva el nuevo videoclip de Bonnie Li: ‘Décroche’

Bonnie Li

Estrenamos en exclusiva el videoclip que le pone imágenes al nuevo single de Bonnie Li, dirigido por Yoann Vellaud y realizado por Jonathan Rados y Calypso Adamo. Dicho sencillo es Décroche, canción que aborda la adicción y la forma en la que afecta tanto a uno mismo como a las personas de tu alrededor. La propia banda explica que “Décroche es un verbo francés que significa levantar el teléfono. Pero también derribar lo que estaba enganchado, dar inicio a un hábito, desconectarse”. De ahí que la canción explore “los altibajos de una adicción y su efecto en el adicto”. A medio camino entre Berlín, París y Hong Kong, el dúo también añade que compusieron la letra utilizando tres idiomas diferentes: francés, chino mandarín e inglés.

Con una producción limpia, samples de trip hop y voces hipnóticas, la canción es apuntalada por una línea de bajo palpitante que crea temores intensos. Li puntúa la tensión con un grito penetrante que parece venir del propio Blixa Bargeld. Puedes escuchar este y otros temas en su Spotify.

Sobre la historia de la formación añadir que mientras crecía en Hong Kong, la música llevó a Li a Montreal y San Francisco. Sus viajes la han visto colaborar con artistas como Al’Tarba y Mobb Deep. En Berlín, combinó fuerzas con Elia M, fundador del sello de techno Sycomor. Los antecedentes de Elia en sonidos oscuros e industriales resultaron ser el maridaje perfecto para la voz de Bonnie.

A continuación te mostramos lo nuevo de Bonnie Li:

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Pavvla, primer acte: el misteri resolt

Pavvla - Apolo 2

A l’inici de cada concert, Pavvla avisa: “M’escric diferent”. Es refereix a l’ortografia del seu nom artístic (que es pronuncia com Paula). Però, després de posar el punt final a la gira de debut amb cites internacionals incloses i de desmentir que l’èxit artístic ‘under 25’ només té lloc pel reggaeton i el trap, no costa gaire de fer que sí amb el cap i estar-hi d’acord. Hi ha diferéncies en molts més sentits que en les gramaticals.

Amb poc més de vint anys, Paula Jornet (1996) és coneguda pel seu paper a la telenovel·la de sobretaula de TV3 La riera, pel seu pop-folk electrònic, per la seva veu suau i per les seves lletres innocents en un anglès impecable. I també per qualificar tota cosa adjectivable de ‘guai’. Això podria servir en safata de plata arguments als entesos i haters de la música enllaunada que miren amb aires de superioritat el grup de mil·lennials enfervorits que han omplert els 96 concerts de la gira, i que li envien missatges per Twitter dient: “Pavvla és adorable nivel dios [sic]”.

Que els il·lustrats desarrufin les celles. L’embolcall de fenomen Instagram és només un afegit per una artista que, en directe, aconsegueix un equilibri entre timidesa i sensualitat, interpretació i autenticitat, que és molt difícil d’impostar. Unes lletres íntimes adolescents i un fons musical indie i fantasmagòric adquireixen una altra dimensió quan les modela la veu càlida i potent de la cantautora. I és que la veu mereix una menció a part. I la desimboltura d’un cos avesat a l’escenari, també.

Precisament aquesta fluïdesa escènica contrasta amb els estables -tot i que imaginatius- teloners, Cor Blanc. Separats per una taula i emmarcats per una pluja de pètals i dibuixos animats, el duet barceloní format per la Mireia Bernat i el Sergi Serra, defensa el seu dream pop introspectiu per primer cop a La [2] d’Apolo mentre els nombrosos fans de Pavvla omplen la sala a poc a poc.

I és que, enmig d’un joc de llums i d’una paret quadriculada que s’il·lumina a trossos al ritme de la percussió, la cantant arriba com a projecte d’ídol d’una generació venerada per creativa i tolerant, apedregada per narcisista i bombardejada per la cultura anglosaxona. I és que Creatures (Luup Records, 2016) té una mica de tot això.

Comença el recital amb Young, un cant a la incertesa juvenil en format de balada folk, publicada en obert a Youtube abans d’emigrar a Brighton a estudiar composició. Guitarra elèctrica en mà, fa gala de la dolçor misteriosa d’un tema que va enamorar la discogràfica, mentre, a contrallum, s’entreveu la seva indumentària negra: crop top, pantaló de cintura alta acabat en pota d’elefant, cua de cavall i arracades gegants en forma d’anella. Casella de look mil·lenial, marcada.

Acompanyada a la bateria elèctrica pel seu productor, Aleix Iglesias, i del teclista Pau Calero, el pop-folk electrònic de Should have known better, Tired i Planets and Stars deixa content al respectable i demostra que Creatures i la seva mare arriben ben rodades a la sala. En un any i mig de gira que l’ha duta a festivals com el Primavera Sound o el SXSW de Texas, Pavvla no ha parat de crear i, en l’adéu a les seves criatures, ensenya una peça amb un acabat més dur i propera al rock que inclourà al nou disc: Burn to ashes. No només d’agraïments viuen els comiats.

S’infiltren a la setlist Artic Monkeys i Rihanna, dos referents compartits pel públic que no supera la trentena, majoritàriament. Un corejat Umbrella té més bona rebuda que un malaguanyat Do I wanna know que més d’un hauria preferit sentir sense la col·laboració, simpàtica, això sí, de Marion Harper, artista del mateix segell que va convalidar com a assaig “una nota de WhatsApp a les dues de la matinada”.

La cançó del repertori que més traspassa la línia vermella del nyonyisme i que la mateixa cantautora espera no haver de tocar més en gires posteriors, For a long time, contrasta amb la tendresa onírica de This is not a movie. Un moment de calma vestit amb una veu a l’estil Russian Red i que serveix de preludi per un canvi de posada en escena.

Els músics es retiren i Pavvla queda sola, dempeus i només amb la guitarra es transporta “on va començar tot”. Als bars i pubs amb micro obert de Brighton, concretament. Una veu de ben segur molt més sòlida que la d’aleshores, s’encarrega de la juganera Holding on, del folk per a cors trencats de Flowers i una varietat de ‘sense títol’ que, amb l’acústica, recullen l’esperit del casset Homemade stuff (Luup Records, 2017), gravat d’una tirada i sense edició posterior.

La petita paradoxa de la nit i de la carrera de la cantant arriba amb Winter, un tema petit ideat com un mer interludi però que els serveis de reproducció online han coronat com el més escoltat del seu repertori i que a La [2], fidel a la tendència marcada pel totpoderós internet, canta especialment.

Amb un recull de vídeos de l’any i mig de gira de fons, l’harmònica i pausada Skin i l’enèrgica Gun mostren dues facetes diferents que domina amb sorprenent facilitat. I mentre es deixa anar cantant la tornada de la darrera –death is just a silly thing, it won’t happen to us-, és inevitable tornar a pensar que Pavvla ho tenia tot per a ser un bluf. Però no. I equivocar-se de tant en tant no mata ningú.

Cor Blanc - Apolo 2
Cor Blanc
Cor Blanc - Apolo 2
Cor Blanc
Cor Blanc - Apolo 2
Cor Blanc
Pavvla - Apolo 2
Pavvla
Pavvla - Apolo 2
Pavvla
Pavvla - Apolo 2
Pavvla
Pavvla - Apolo 2
Pavvla
Pavvla - Apolo 2
Pavvla

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Picture of Aitor Rodero

Aitor Rodero

Antes era actor, me subía a un escenario, actuaba y, de vez en cuando, me hacían fotos. Un día decidí bajarme, coger una cámara, girar 180º y convertirme en la persona que fotografiaba a los que estaban encima del escenario.

Los mejores discos de marzo

JIMI HENDRIX – Both Sides Of The Sky

Justo se han cumplido dos meses desde que finalizó Operación triunfo. El vacío que nos dejó lo fuimos supliendo con Fariña y con los informativos, que por días superaban la ficción. Entre mucho trabajo y mucho entretenimiento para olvidarnos por un momento de que tenemos mucho trabajo fue pasando este frío mes de marzo. Con tanto jaleo imaginamos que no has tenido tiempo para descubrir nueva e impresionante música. ¡No te preocupes! Ya está hecho: Aquí la lista de los mejores discos editados en marzo de 2018 para que tú lo goces.

Si te quedas con ganas de más puedes dar un paseo por las listas de novedades de 2017 (febreromarzoabrilmayojuniojulio – agosto, septiembre, octubre, noviembre diciembre), la de los mejores discos de 2017, y las más recientes: enero y febrero de 2018.

JACK WHITE - Boarding house reach - discos nuevos

JACK WHITE – Boarding house reach (Columbia/Sony Music/Third House Records, 2018)

El sonido está para jugar con él

Jack White es un artesano del sonido. Viene dejándolo claro casi dos décadas, en las que su música -y la que ha producido para otros- ha evolucionado enormemente. Boarding house reach (Columbia/Sony/Third House Records, 2018) es su tercer álbum en solitario, tras Blunderbuss y Lazaretto, y el primer trabajo que saca en cuatro años. En su propósito de convertir el sonido en una cuestión maleable, White ha producido un disco que, pese a pecar de ser quizá demasiado cerebral, se expande como producto y resitúa los límites. Sin ir más lejos, arranca con los sintetizadores de la fantástica Connected by love para terminar con los ritmos country de What’s done is done y la melódica Humoresque, que recuerda a los Beatles de Blackbird. El viaje está perfectamente diseñado, de tal modo que aquel que se acerque al disco podrá comprender qué caminos ha querido seguir White, y descubrirá la brillantez con la que el músico estadounidense es capaz de dar coherencia a la conjunción de estilos tan dispares.

Por Adrián Viéitez.

DAVID BYRNE – American Utopia - discos nuevos

DAVID BYRNE – American utopia (Nonesuch Records, 2018)

David Byrne vuelve catorce años después

David Byrne no necesita carta de presentación. Con una larga trayectoria a sus espaldas, el ex Talking Heads nos presenta este nuevo American utopia (Nonesuch Records, 2018). Con este título, quizás podíamos esperarnos un disco con temática un tanto más profunda. Sin embargo, Byrne se centra en los pequeños detalles de la vida, de Norteamérica, presentándolos en un pop a veces mezclado con toques electrónicos. Además, en este álbum ha contado con la colaboración de Brian Eno. Nosotros, destacaríamos, sin dudarlo, Doing the right thing, porque en directo va a ser de lo mejorcito. En cuanto al resto de temas, podría decirse que sobran algunos de ellos, como It’s not dark up here o Everybody’s coming to my house. Habrá que ver cómo defiende las composiciones una vez en el escenario. Tendremos ocasión de verlo este verano en el BBK y en el festival Cruïlla.

Por Ana López.

ROGER MAS - Parnás - discos nuevos

ROGER MAS – Parnàs (Satélite K, 2018)

Cap gest sobrer al Parnàs de Roger Mas

Buscava satisfer el seu públic i Roger Mas ha acabat fent un disc d’aquells que marquen època. Endinsant-se en el seu Parnàs (Satélite K, 2018) particular, el cantautor empelta una estructura musical íntima però sòlida a les lletres dels poetes de la seva pàtria de les muses. La veu de baríton de Mas bascula per la paraula de Maragall i Martí Pol, la desconeguda Sor Eulàlia Anzizu Vila i els contemporanis Toni Gol i Roca i Amadeu Vidal i Bonafont, i camina acompanyada de Núria Graham, Bikimel i de les textures fondes de flauta, dilruba i viola medieval. ‘Cap gest sobrer, i el lent fluir dels mots que no transmuta en pols aquest silenci’, al jardí dels poetes del solsoní. Si com deia Gabriel Celaya, “la poesía es una arma cargada de futuro”, musicar poemes és un acte d’amor vers la llengua impregnat de compromís polític. I el primer escenari que va trepitjar el Parnàs va ser a Brussel·les, en presència dels membres del govern legítim.

Per Aina Martí.

HARRISON FORD FIESTA - La fete - discos nuevos

HARRISON FORD FIESTA – La fête (Foehn Records, 2018)

Parquedad envolvente

Nunca dirías que Harrison Ford Fiesta hace la música que hace. Su nombre transporta a un festival de verano, Joe Crepúsculo, las Bistecs y música divertida que no va más allá. Sin embargo, lo primero que llama la atención de La fête (Foehn Records, 2018) es la profundidad de sus sonidos. Lo segundo, lo grave y oscuro de la voz solista de Romain, que canta en francés. Lo tercero, que instrumentos y voces parecen tratados con la misma importancia, de modo que cada sonido se integra perfectamente en una atmósfera que envuelve la habitación y penetra en los conductos auditivos. Cabe destacar, por ejemplo, los alborotos instrumentales casi disonantes que se forman en Walou. Con un estilo influenciado por el neo folk, la nouvelle chanson francesa y toques psicodélicos, como recomendación personal incluyo, por descontado, escuchar este disco y, como plus, escucharlo con unos buenos bafles y a todo volumen.

Por Paula Margó.

Superorganism - Superorganism - discos nuevos

SUPERORGANISM – Superorganism (Domino Recording, 2018)

Cuidado con fangirlear, puedes acabar montando una banda

Imagina que navegando por youtube encuentras un grupo de otro continente que te gusta muchísimo. Imagina que vienen a tu ciudad a tocar y os hacéis amigos. Imagina que cuando se vuelven a su país, habláis por skype, descubrís que puedes cantar y montáis una banda. Todo esto que has imaginado le pasó a Orono, una joven japonesa residente en EEUU, con la banda neozelandesa The Eversons y Superorganism es el resultado. Su tema de presentación Something for your M.I.N.D. sonaba tan pegadizo como enigmático a principios de 2017 y a pesar de nuestras ganas de más, nos han hecho esperar hasta este año para poder escuchar al completo su primer trabajo Superorganism (Domino Recording, 2018). Diez temas y 33 minutacos de ritmos pegadizos, sintes y muchísima frescura. ¿Que qué ver en este disco? Para empezar, deja que los flashes de Everybody wants to be famous te deslumbren, sonríe con la buena vibra de Nobody cares, ponte el magnífico videoclip de Something for your M.I.N.D y quédate toda la noche en vela mientras navegas por internet con Night time.

Por Carlota Purple.

THE VOIDZ - Virtue - discos nuevos

THE VOIDZ – Virtue (Cult Records/RCA, 2018)

La música en la mente de Julian Casablancas

Con The Strokes en el dique seco desde la agria recepción de Comedown machine (RCA Records, 2013) -con la excepción del EP Future present past (Cult Records, 2016)-, parece que Julian Casablancas se ha centrado en su trabajo con The Voidz, esa banda que recientemente ha eliminado el personalismo de su nombre -antes era conocida como Julian Casablancas & The Voidz-. El hecho de que Casablancas no campee a sus anchas en el nombre de su nueva banda, sin embargo, no significa que la identidad de la misma haya escapado de su control, el cual ya manifestó en el primer álbum del grupo, Tyranny (Cult Records, 2014). En Virtue (Cult Records/RCA, 2018), Casablancas se escapa finalmente del yugo del garaje y el rock clásico de The Strokes, el cual sí ha mantenido Albert Hammond Jr. en su carrera individual. En su proyecto personal, Julian Casablancas se entrega a las manos de la distorsión y construye un álbum que es casi como un alarido de independencia, plagado de sintetizadores, modificaciones electrónicas de la voz y malabarismos sonoros que no acaban de funcionar con solidez.

Por Adrián Viéitez.

EGON SODA - El rojo y el negro - discos nuevos

EGON SODA – El rojo y el negro (Hearth of Gold, 2018)

Prendre partit amb elegància

El rojo y el negro (Hearth of Gold, 2018) és una classe magistral. La maduresa i seguretat d’aquest grup barceloní és tal que poden arriscar-se amb cada nou disc i no morir en l’intent. En aquest quart treball, Egon Soda citen Karl Marx a El corazón de un mundo sin corazón, canten sobre l’atemptat de Les Rambles i el tractament que en van fer els mitjans amb ritmes llatins de fons a Matanza o comencen el disc amb dos títols com Lucha de clases i Espíritu de la transisión. Les lletres de Ferran Pontón aconsegueixen el que avui dia sembla impossible: barrejar política i poesia. Musicalment, com els seus membres han explicat en diverses entrevistes, Egon Soda no assaja. Això que seria una condemna per a molts grups, es converteix en la seva millor arma quan la qualitat tècnica dels sis músics es troba amb la frescor i la potència de les primeres vegades que toques una cançó.

Per Nil Boladeras Andreu.

IZAL - Autoteráopia - discos nuevos

IZAL – Autoterapia (Hook Ediciones, 2018)

Izal y su nueva autoterapia: ¿Qué seríamos sin nuestra parte más oscura?

Lo nuevo de Izal rompe la trilogía con su parte más oscura, sus miedos y sus defectos, siendo este LP su propia Autoterapia (Hook Ediciones, 2018). Once temas entre los cuales, pese que para gustos los colores, ha destacado como single El Pozo existiendo temazos más a la sombra como la propia Autoterapia, que sorprende con la estelar aparición de Ara Malikian haciendo magia con el violín. También han cuidado mucho el tema de los videoclips con un excelente artwork. Los inicios de los temas e incluso algunos fragmentos recuerdan a Led Zeppelin o The Mars Volta, siempre con la personalidad de la banda madrileña. Seguro que su última gira en febrero de 2017 ante 17.000 personas en el WiZink Center de Madrid se superará con creces a lo largo de este año. Y es que Izal ya sabe lo que es ganar un Premio Fest al mejor directo.

Por Jessica Cobos.

LA HABITACIÓN ROJA - Memoria - discos nuevos

LA HABITACIÓN ROJA – Memoria (Mushroom Pillow, 2018)

Festival indie en San Junípero

Todos nos hemos preguntado ‘a dónde irán los aviones’ –Líneas en el cielo-. Algunos, incluso, los saludamos al pasar. El nuevo disco de La Habitación Roja, Memoria (Mushroom Pillow, 2018) va un poco de eso. De ser siempre uno mismo, de leerse las heridas, de conectar o de cómo la tecnología nos sobrepasa en Algo de verdad. Podría ser un capítulo de Black Mirror sentimental. Himnos y estelas de más de dos décadas de carrera condensadas en su undécimo LP. Doce temas que, cuánto más escuchas, más descubres. Chispas melódicas sintetizadas, teclados, guitarras… Nuevos románticos y las nuevas formas de querer, el riff bajo en la oda Madrid. De la capital a Berlín sobre reencontrarse y terminar con la autorreflexión en ¿Quién eres tú? Un día de la marmota en San Junípero.

Por María del Río.

Young fathers - Cocoa sugar - discos nuevos

YOUNG FATHERS – Cocoa sugar (Ninja tune, 2018)

It’s the closest thing to heaven (maybe)

El trío escocés Young Fathers comenzaba a hacerse notar en 2014 con su tercer disco Dead (Anticon, 2014) y lo hacía diciendo ‘eh, estamos aquí para quedarnos’. White men are black men too (Big Data, 2015) salía al año siguiente impregnando de la misma declaración y el reciente Cocoa sugar (Ninja Tune, 2018) es, por si acaso alguien tenía dudas sobre ellos, el golpe definitivo. Doce temas de ritmos híbridos que entremezclan R&B, rap, industrial y pop, agitados y servidos en su disco más accesible. ‘Sonar más normal’ fue el reto que la banda se propuso para este álbum, de hecho, Kayus Bankole confesó en una entrevista: “No sabía que lo de ‘querer ser más normal’ iba a darnos tanto trabajo”. Sonidos ordinarios o no, estás ante un discazo que merece tu atención, te recomiendo que empieces con el videoclip de In my view (que tiene una dirección de arte sublime), te enamores de Picking you, dejes que Wow te haga sentir que todo es ‘soooo amaaaazing’, saltes sobre la punta de tus pies con Toy, vibres al son de Tremolo… vaya, que te lo escuches enterito.

Por Carlota Purple.

JEREMY MESSERSMITH – Late stage capitalism - discos nuevos

JEREMY MESSERSMITH – Late stage capitalism (Liberator Music/Glassnote Records, 2018)

Los mil colores de Jeremy

Late stage capitalism (Liberator Music/Glassnote Records, 2018), del estadounidense Jeremy Smith, es levantarse con el pie derecho, quizás convenciéndonos de que a esa naranja aún le queda jugo. Que, al final, los lunes no son tan malos, como reza el segundo corte de este trabajo. El eclecticismo toma las riendas de su sexto álbum, transformándolo en una antología de géneros. Desde los toques de bossanova de Postmondern girl a un sutil rockabilly, llevado a su terreno, en Jim Bakker. Un trabajo lleno de energía, colorido y que muestra una de las facetas más completas del cantautor.

Por Blanca Olivella.

MORGAN - Air - discos nuevos

MORGAN – Air (North Records, 2018)

On the road

No matter where you go,
doesn’t matter where you get it,
be part of the road

Con el estribillo de Another road, la banda madrileña Morgan deja claro el espíritu errante de su segundo álbum: Air (North Records, 2018). Un disco forjado en las carreteras durante la gira de su primer álbum North (North Records, 2016) y que nos lleva de viaje a través de diferentes estilos de música, desde el rock americano hasta el soul y el funk. Nuestra guía: la voz rota y perfectamente afinada de Carolina ‘Nina’ de Juan. Cada canción muestra una pequeña historia: pasamos de la grandiosidad de la Tierra con Planet Earth a un desgarrado Sargento de hierro, el único tema compuesto en castellano –como hicieron con Volver en North –, que busca ‘salvarlos a ellos’. El cierre lo marca Marry you, una balada de rechazo al matrimonio.

Por Celia Sales Valdés.

MOBY – Everything Was Beautiful, And Nothing Hurt - discos nuevos

MOBY – Everything was beautiful, and nothing hurt (Mute, 2018)

Fantasmas electrónicos

Dieciséis álbumes son los que acumula a sus espaldas Moby, uno de los artistas de música electrónica más importantes de la historia. Se ganó a la crítica con su debut, el homónimo Moby (Little Idiot, 1992) y acabó metiéndose al público en el bolsillo con su sexto disco, el inolvidable Play (Mute, 1999) Ahora, casi veinte años más tarde y superada la cincuentena, el músico neoyorquino saca a la luz Everything was beautiful, and nothing hurt (Mute, 2018) un álbum en el que se eleva sobre los escombros para transmitir una belleza fantasmagórica, perfectamente reflejada en el corte que abre el disco, Mere anarchy, en el que deja claras sus intenciones: deambular sin dirección en la penumbra, intentando arrojar algo de luz con sus complejas producciones, ya alejadas de la etapa en la que más conectó con el público de masas. De este modo, quizá exceptuando la rítmica Like a motherless child, lo que Moby crea aquí es una atmósfera introspectiva, neblinosa, donde perderse en el delirio de su sonido y no encontrarse jamás.

Por Adrián Viéitez.

S.CAREY – Hundred Acres - discos nuevos

S.CAREY – Hundred acres (Jagjaguwar, 2018)

Bellas instantáneas en forma de acordes

Escucho Hundred acres (Jagjaguwar, 2018) y pienso en la posibilidad de que Sufjan Stevens esté detrás de los arreglos del que es ya el tercer álbum en solitario del baterista y complemento vocal de Justin Vernon en Bon Iver. S. Carey vuelve con un trabajo que explora la cotidianeidad y las experiencias más transcendentales a través de bellas instantáneas en forma de acordes. Diez canciones emotivas y certeras envueltas en un ambiente instrumental, íntimo y sobrecogedor de desconexión dónde el de Winsconsin nos transporta lejos de la ciudad y nos demuestra pura sensibilidad a través de un folk pop sofisticado, en el que sus letras nos hablan sobre las decisiones que tomamos, la melancolía, el amor, la naturaleza y la importancia de vivir el presente. Escucho mucha música en streaming, pero soy bastante sentimental, por eso sigo comprando libros y discos, los que consiguen atraparme. Sean Carey lo ha conseguido con este álbum que ya tengo en mi poder y que además he añadido a mi playlist Canciones para escuchar en bucle.

Por Sara Ferco.

TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO - El gatopardo - discos nuevos

TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO – Gatopardo (Mushroom Pillow, 2018)

En buen momento

Conocí a este grupo gallego hace más o menos dos años en un momento romántico de mi vida con su anterior álbum Salve discordia (Mushroom Pillow, 2016). Volviendo a escucharles estos días, Triángulo de Amor Bizarro me han reconectado con las sensaciones que me producían las canciones más cañeras del disco. Su nuevo EP Gatopardo (Mushroom Pillow, 2018) consta de tan solo cuatro temas grabados en vinilo de edición limitada a quinientas copias. Pero lo mejor de este EP, al margen de sus sonidos, son sus letras, ya que ha sido publicado en un momento socio-político bastante revuelto, y justo antes de Semana Santa, cosa que no parece casual si escuchamos con atención el tono irónico de Les llevaré en mi cruz. Y como este, los otros tres temas, que constan también de un mensaje crítico, que se agradece ante las circunstancias. ¡Pon el oído y lo entenderás!

Por Alba María.

YO LA TENGO – There’s A Riot Going On - discos nuevos

YO LA TENGO – There’s a riot going on (Matador Records, 2018)

Ambiente

Hay temas que sirven para marcar un mood, una atmósfera, más que para apreciar consecuciones brillantes de notas. Y seamos sinceros: eso es lo que crea Yo La Tengo. Vuelven, después de años de ausencia, con There’s a riot going on (Matador Records, 2018). Ya avisaron de que el disco suena a banda sonora. Nada se aleja de lo que hemos oído anteriormente de ellos, excepto la temática: una reacción a la situación política estadounidense. Ellos se han montado su propia película, igual que un niño se monta una vida imaginaria para evitar una realidad desagradable. El sonido general podría servir para retratar una utopía falsa, como lo que parecía desde fuera la vida de Las vírgenes suicidas. Destacan Esportes casual, For you too y What chance have I got. Póntelo para ir de casa al trabajo, pasear por la calle o hacer la colada. Nunca tendrás mejor música ambiental.

Por Nadia Dubikin.

THE DECEMBERISTS - I’ll be your girl - discos nuevos

THE DECEMBERISTS – I’ll be your girl (Capitol Records, 2018)

Aires de renovación

Los Decemberists han querido salir de la zona de confort para ofrecernos sabia nueva en su último trabajo de estudio. I’ll be your girl (Capitol Records, 2018) mezcla el más puro estilo ‘Decemberist’, con nuevos tintes algo más coloridos, pero sobre todo eclécticos. El resultado es bueno pese a no ser 100% la esencia de la banda indie rock de Portland. No podría ser de otra manera teniendo en cuenta la literatura de las letras creadas por su líder, Colin Meloy, que casi nunca defraudan. Sin embargo, pese haberlo escuchado unas dos o tres veces creo que no me convence. El álbum tiene ese enfoque de folk rock artesanal, pero resulta extraño y confuso al escuchar ciertas canciones. Por ejemplo, We all die young y su coro infantil crea un estilo un tanto surrealista. Me gustan muchísimo más en What a terrible world, What a beautiful world (Capitol Records, 2014), sin embargo, en su defensa diré que está bien arriesgar y llevar a cabo de vez en cuando pequeños cambios si la meta es evolucionar.

Por Sara Ferco.

OMINIRA - Mama - discos nuevos

OMINIRA – Mama (The Yellow Gate Records, 2018)

Una jungla musical

Todo comienza con el canto de las aves y con el persistente ritmo de un djembe. De repente, se escucha el vuelo de un pájaro, muy cercano. Un animal de pone a ulular, y una guitarra se une al tambor, acelerando nuestro pulso. Estamos a punto de entrar en la jungla musical de Ominira. Mama (The Yellow Gate Records, 2018) es el disco debut de Alexis Rossell, Adrià Martí y Eric Segura, ganadores del Brot 2017. Tres melómanos que se inspiran en sus infinitas influencias musicales y en su sensibilidad por la naturaleza para crear un universo imaginario único. En él, las bases electrónicas se convierten en suelo fértil para la creación de un ecosistema musical con una gran biodiversidad. Hay hits pegadizos, como Listener o Mama, que no podrás sacarte de la cabeza. Hay temas en los que la trompeta canta melodías vibrantes propias del soul, como Sharks. Los hay, también, en los cuáles germinan y se despliegan influencias tan diversas como el rap, el reggae, el dub o el punk. En definitiva: un disco que seduce por su versatilidad y su frescura. Merece más de una escucha.

Por Marina Montaner.

JIMI HENDRIX – Both Sides Of The Sky - discos nuevos

JIMI HENDRIX – Both sides of the sky (Experience Hendrix Legacy Recordings/Sony, 2018)

Vivo en cada una de sus canciones

Nuevo álbum póstumo del icono del rock Jimi Hendrix. El decimotercero después de su muerte en el año 1970. Y uno de los que ha lanzado Sony en los últimos años, con una de sus divisiones, Experience Hendrix Legacy Recordings. Both sides of the sky está formado por un total de trece piezas escritas por el mismo Jimi Hendrix con excepción de cuatro de ellas, en las que tomaron parte referencias como Muddy Waters y Stephen Stills. Ellos escribieron Mannish boy y $20 fine, respectivamente. Both sides of the sky recupera ese rock de los 60’ y 70’ que añoramos. Sweet angel, Lover man, Stepping stone, Georgia blues… vuelven y nos hacen recordar. Este álbum, del mismo modo que esos doce álbumes anteriores, se convierte en una manera de mantener vivo a Jimi Hendrix. En cada una de sus canciones.

Por Anna Martín.

LA PLATA - Desorden - discos nuevos

LA PLATA – Desorden (Sonido Muchacho, 2018)

Actitud punk, nervio y miedo

El ímpetu de Un atasco, la canción que los lanzó por salas y algún festival cuando ni siquiera habían sacado un EP, se ha extendido también a Desorden (Sonido Muchacho, 2018). La Plata es el resultado de un producto coherente y fresco que bebe del new wave y el sonido de los 80. Miedo abre el álbum con incertidumbre y pavor en cada verso, para continuar con nueve temas impregnados de negación, tristeza acelerada y vértigo. su primer largo contribuye a afianzar ese hype del que el quinteto valenciano lleva gozando desde hace más de un año. ¿Su éxito? Se explica gracias a la combinación de una buena producción musical y audiovisual, de una inteligente promoción en las redes y de estar abanderado por la crítica especializada. Desorden está dispuesto a revolucionar el underground, por lo que ese miedo al futuro que cantan parece fácil de disipar si siguen fieles a esta primeriza actitud punk.

Por Inés Calero.

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Ferran Palau, El Petit de Cal Eril i el pop metafísic

Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.

Ferran Palau i El Petit de Cal Eril són molt amics i ara estan en un punt dolç de les seves carreres. Dijous passat a la sala Apolo i dins del marc del Curtcircuit van presentar els seus respectius nous discos en un doble concert en que es va penjar el cartell d’entrades esgotades i on tots dos van barrejar i desplegar els poders del seu anomenat pop metafísic, des del no-res fins l’infinit –per contradictori que soni–, o alguna cosa així.

El que, en el primer disc personal de Ferran Palau, L’aigua del Rierol (Amniòtic Records, 2012), s’acostava al territori d’un folk oníric s’ha anat transformant, primer a Santa Ferida (Halley Records, 2015) i ara a Blanc (Halley Records, 2018) en una mena de cançó pop, molt serena i refinada, que es passeja sense complexes per realitats paral·leles que evoquen al subconscient.

Ferran Palau és molt hàbil retratant els instants imprecisos d’aquest espai de la ment. Les seves peces reclamen silenci i una ciència rítmica suau. És molt hàbil creant i projectant imatges. Amb A dins, la cançó que obre el nou disc i que va obrir el concert la nit de dijous, semblava que tots emergíssim a la llum com petits fantasmes en pijama, pàl·lids i fràgils, amb els ulls plens de son després de la febre. Sovint les coses van tan de pressa que de vegades ni tan sols acaben succeint i és necessari refer-se.

Hi ha una complicitat evident entre Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, fins el punt que no només comparteixen estil -pop metafísic, sí, d’acord-, sinó també alguns del músics. Tres dels cinc membres de la banda d’El Petit, amb el propi Joan Pons a la bateria, formen el grup de Palau. Així doncs, van reaparèixer dalt l’escenari Dani Comas, al baix, Jordi Matas, canviant la guitarra per la bateria, i el mateix Joan Pons, passant de la bateria a la veu i guitarra.

Amb Artur Tort als teclats i l’Ildefons Alonso com a segona bateria, el quintet segueix aprofitant el bon moment i la originalitat de l’aclaparador so que va exhibir durant la gira de La Força (Bankrobber, 2016), per presentar el nou i impronunciable “Δ” (Bankrobber, 2018). Davant d’un immens i lluminós triangle van desplegar tot els seu psicotròpic mon líric descrit com si es tractés d’una realitat absoluta. Amb melodies aparentment innocents, començant per Cau la Clau i enlairant-se amb Tot el que has estat i Com puc saber el que penses, i que denoten una actitud davant la vida -juganera a Som transparents i emotiva a Les lletres no fan les paraules-, amb imprescindibles rescats al final, de peces com Amb tot, Partícules de Déu i Cendres, molt, molt, molt celebrats.

Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
Ferran Palau | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
Ferran Palau | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
Ferran Palau | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
Ferran Palau | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
Ferran Palau | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
El Petit de Cal Eril | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
El Petit de Cal Eril | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
El Petit de Cal Eril | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
El Petit de Cal Eril | © Víctor Parreño
Ferran Palau i El Petit de Cal Eril, Apolo.
El Petit de Cal Eril | © Víctor Parreño

Autores de este artículo

Los mejores discos de febrero

FERRAN-PALAU-Blanc

Hace justo un año comenzamos con esto de las reseñas. Hicimos esa primera lista de discos nuevos simplemente porque coincidió que ese mes nos habían llegado muchos discos promocionales y algo teníamos que hacer con ellos. Sin más. Pero ya que estábamos investigamos un poco y nos dimos cuenta de la cantidad de novedades increíbles que había ese mes. Enviamos WhatsApps y mails para que nos ayudaran con los textos. Después de publicar la primera lista de reseñas nos dimos cuenta de que los redactores, los lectores, los músicos… todos estaban tan felices, que decidimos hacer otra lista el mes siguiente. Ahora ya llevamos unas cuantas. Y en este tiempo hemos conseguido entre todos que esta sea la entrada más leída mes a mes, una publicación que miles de personas ya esperan porque saben que encontrarán lo mejor de todos los estilos a nivel nacional e internacional. No podemos sentir otra cosa que una enorme felicidad al hablar con todas las personas que hacen esto posible y una infinita gratitud ante el hecho de que una marca tan prestigiosa como es Freixenet nos acompañe en este brindis que mes a mes hace chin chin por la música, el arte y el amor. Brindemos, por lo que tú quieras. Pero, por favor, siempre celebra la vida.

MGMT - Little dark age

MGMT – Little dark age (Columbia, 2018)

Limbo

Entraron fuerte. Kids, Time to pretend… Eran jóvenes cantando temas agrios de forma distendida. El argumento importaba poco si sabía a fiesta y se podía bailar. Con su segundo disco, Congratulations (Sony, 2010), se dieron cuenta de esto. Ocho años después, pasando por un álbum homónimo en 2013, MGMT vuelve a la carga.

Little dark age (Columbia Records, 2018) habla con menos sarcasmo, pero la misma aspereza: depresión, discográficas malvadas, abuso tecnológico y política podrida. Y lo que vuelve a cambiar, como cada vez que sacan algo nuevo, es el estilo. No vengas aquí si buscas un tema con el que recargar pilas entre el trabajo y las copas, pues Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser han traído a sus amigos y juntos se han metido en el synth pop ochentero con tintes psicodélicos. Ayudan a pintar lo que te vas a encontrar mencionar las colaboraciones: Ariel Pink, Sébastien Tellier y Dave Fridmann entre otros. En una marabunda homogénea de tono y sonidos, destacan canciones como When you die, recuperando un pop ya no tan popular pero simple y apetecible, o TSLAMP – mi canción favorita del álbum -, una especie de homenaje al ritmo de la electrónica de los ochenta.

Sea como sea, ellos siguen experimentando con un sonido nuevo cada vez que salen. Y es que desde ese segundo álbum da la impresión de que MGMT ha caído en un limbo entre lo que la gente que los conocía esperaba de ellos y lo que ellos quieren ser como músicos. Si con lo que triunfaste es un hit internacional que le gustó a todo el mundo, es difícil apelar a una audiencia diferente, ya que siempre se quedarán con ese primer hit. Le sigue pasando hasta a superestrellas del rock alternativo como Radiohead con Creep. No sé si Little dark age (Columbia, 2018) será lo que les abra finalmente las puertas a otro tipo de fama, pero puede que se estén acercando.

Por Nadia Dubikin.

EZRA FURMAN – Transangelic Exodus (Bella Union, 2018)

La fantasía queer de un artista consagrado

Ezra Furman es un creador. Tiene un discurso muy marcado y, a partir de ahí, compone. Escribe con su música la historia que quiere contar; la suya propia. En Transangelic Exodus (Bella Union, 2018) lleva esta circunstancia a su máxima expresión para crear un álbum delirante, onírico hasta los huesos, en el que paraboliza sobre la incomprensión del universo queer. El disco arranca como un cañón con Suck the blood from my wound, una canción iniciática que subleva el contenido de lo que Furman canta, que coloca el disco automáticamente en un escalafón superior. A partir de ahí comienza un viaje en el que nos habla de un joven enamorado de un ángel en un universo en el que los ángeles están prohibidos, puesto que las alas les crecen después de someterse a una cirugía de cambio de sexo (de ahí Transangelic). God lifts up the lowly entra directamente en materia, y Compulsive liar da una nueva dimensión a un álbum lleno de recovecos, de matices, de cosas por descubrir.

Por Adrián Viéitez.

EL PETIT DE CAL ERIL - △

EL PETIT DE CAL ERIL – (Bankrobber, 2018)

Dolça obsessió triangular

Tres singles que completen el triangle d’El Petit. Tres singles amb tres triangles de tres colors. Formats per tres cançons cadascú, enregistrats en tres contextos diferents. El seu sisè àlbum, (Bankrobber, 2018), de nom enigmàtic i impronunciable, més que parlar d’amor, engloba un moment vital de benestar des de la humilitat i la senzillesa, com bé canta en Som transparents tota una oda vital de qui es troba en pau amb si mateix i amb allò que fa. En aquesta obsessió triangular, El Petit de Cal Eril s’adreça a un ‘tu’ de manera molt oberta, que canvia en funció de la cançó; un ‘tu’ que segons ell explica, es correspon amb qui ho escolti. Si el triangle és símbol de perfecció, en Joan Pons s’apropa a ella amb , un d’aquests treballs que justifiquen que la bellesa es troba en l’interior.

Per Inés Calero.

LOST GECKO - Lost Gecko

LOST GECKO – Lost gecko (Autoeditado, 2018)

No podrás resistirte al poder del groove

Tras su atractiva y colorida portada de reminiscencias ochenteras, se esconden diez temas de influencias blues, funk y rock. Los tres géneros se entremezclan sin cesar en este LP, creando temas que te transportan a su época de gloria sin por eso dejar de parecer innovadores. El álbum debut de Lost Gecko es uno de esos trabajos que te hacen bailar aunque tengas el culo pegado a la silla de la oficina. Una carta de presentación de la banda de Barcelona con canciones llenas de groove, esa sensación de expansión rítmica creada por las vivaces melodías del órgano en canciones como Fall behind o los vibrantes ritmos de guitarra de temas como A good thing is worth waiting for. Si bien en el principio las influencias del blues parecen notarse más, hay un punto en el que el funk se apodera del disco. La pegadiza Freaking out! te propulsará fuera del despacho con sus ritmos desenfadados y bailadizos. Los dos temas que la siguen tan sólo acrecentan tus ganas de bailar. Sin duda, Lost gecko (Autoeditado, 2018) es un álbum debut que desprende la meticulosa obsesión de sus creadores por articular canciones que sorprendan, emocionen, e inciten a sus oyentes a disfrutar del hipnótico poder del funk.

Por Marina Montaner.

THE WOMBATS – Beautiful People Will Ruin Your Life

THE WOMBATS – Beautiful people will ruin your life (Kobalt Label Services, 2018)

Serpientes, guepardos y cuchillos

Los de Liverpool vuelven con una advertencia a primeros de año a través del título de su cuarto trabajo: Beautiful people will ruin your life (Kobalt Label Services, 2018). La espera ha tenido que ser larga para los más devotos del trío, y no sé si les habrá merecido la pena al encontrarse con un álbum plano de once temas dispares, tanto musicalmente como a nivel de letra. Los temas que  han dejado ver sobre el resto han sido Lemon to a knife fight, Cheetah tongue y Turn. Quizás el sello que hayan dejado sea al buzzing de guitarras, la armonía de las tres voces y la percusión, pero también quizás The Wombats pequen de parecerse demasiado a algunos temas anteriores en este sentido. En lo que no se parecen es en la falta de intensidad e innovación de sonidos y ritmos, razón por la cual este álbum parece ser una justificación de su propio título.

Por Irene Picallo.

FRANZ FERDINAND – Always Ascending

FRANZ FERDINAND – Always ascending (Domino, 2018)

Rock del espacio

Si pudiese utilizar una ouija para hacer llegar al Archiduque Francisco de Austria el último trabajo de la banda escocesa Franz Ferdinand –llamada así en su honor– lo haría, porque ni la rigidez de llevar más de 100 años enterrado le impediría aplaudir hasta volver a morir. Han tenido que pasar cinco largos años para que Always ascending (Domino, 2018) quinto álbum de los de Glasgow, viera la luz. El disco, grabado a caballo entre Londres y Paris, y que ha tenido como productor a Philippe Zdar –miembro de Cassius–, consta de diez temas que son la prueba definitiva de que el quinteto no necesita repetir fórmulas de trabajos anteriores para triunfar. Vaya, que no suena ni un poquito a take me out. Los sintetizadores y el piano tocado por aliens de Lazy boy, son una parada indispensable en el viaje galáctico que iniciamos tras los primeros acordes de Always ascending. Sobre el tema de nombre homónimo al disco os diré que, no sé si es por la parte en la que dice “it’s just the way that gravity works here” [así es como funciona la gravedad aquí] o por todo lo que nos han bombardeado este febrero con la imagen del descapotable de Tesla en el espacio, no puedo evitar sentir los mismos escalofríos de gravedad cero que me causa el Startman de Bowie. Además el poderoso despliegue sonoro de Feel the love go, Lois Lane; oda a la reportera de ficción y el estribillo de Finally, os están esperando con ganas de salir a dar una vuelta por la galaxia. Os aconsejo llevar paraguas, que ahí fuera suelen llover estrellas.

Por Carlota Purple.

SON LUX – Brighter Wounds

SON LUX – Brighter wounds (City Slang, 2018)

Sofisticación

Suelo quejarme, no sé si en exceso, por la vorágine de mediocridad que asola el panorama musical general. Siempre fui de oído y morro fino y cuesta que me sorprendan, esa es la realidad. Sin embargo, a veces llega gente joven con música que me rompe los esquemas, y es entonces cuando vuelvo a creer en la humanidad. Eso es lo que me ha pasado después de escuchar el nuevo trabajo del trío Son Lux. Brighter wounds (City Slang, 2018) es un álbum tremendamente sensacional en el que Ryan Lott, cantante y compositor de la banda, ha sabido darle sentido a través de la preocupación, el desorden y la pérdida. Cuando Lott comenzó a crear el álbum sentía gran preocupación por un mundo cada vez más agitado y confundido, quizá influido por su reciente paternidad y la pérdida de un amigo cercano enfermo de cáncer. Es por ello que este LP es una mezcla de tristeza, ansiedad, inquietud, tensión, tonos de dolor, esperanza, realismo y belleza supina. La variedad sonora que incluye es fantástica, combina lo clásico con lo electrónico, y pasa por el jazz, el rock, lo sinfónico e instrumental y por unos silencios escogidos a un tempo y con una duración inteligente. Diez canciones que emergen desde lo más profundo del ser, con letras y ritmos de una expresividad y creatividad fuera de serie. Una banda de talento innato. La sofisticación musical es conseguir que las heridas dejen de supurar para hacerlas brillar.

Por Sara Ferco.

CHRISTINA ROSENVINGE - Un hombre rubio

CHRISTINA ROSENVINGE – Un hombre rubio (El Segell del Primavera, 2018)

Un disco sobre la soledad

“Ser animado racional, varón o mujer”, esta es una de las acepciones que ofrece la RAE sobre la palabra ‘hombre’, y es uno de los puntos de partida de lo nuevo de Christina Rosenvinge: Un hombre rubio (El Segell del Primavera, 2018). Una conciliación de la artista con la figura de su padre y una reflexión sobre la soledad del ser humano, sin sexo ni género. Se trata de un álbum feminista que explora la otra cara de la moneda, el corsé que aprieta a los hombres dentro de la sociedad patriarcal. Así pues, se pregunta si al escribir desde este punto de vista no está en el fondo expresando lo que ella misma siente ya no como hombre o mujer, sino como ser humano. Romance de la plata es la semilla de las nueve canciones que vendrían después. La compuso, sin ser consciente de ello, 26 años después de la muerte de su padre, que murió cuando ella tenía 26 años. La cantautora reconoció ahí la señal de que había llegado el momento de abrir el cajón de la causa masculina de su existencia, lo que desembocó en una preciosa canción con métrica romancera sobre un hombre danés que arranca sus raíces para mudarse al país al que siente que pertenece su corazón. Su padre, apasionado del cante jondo, la poesía de Lorca y la cultura gitana al que su hija canta “nadie vino de esa tierra fría a llorar tu funeral / más un gitano en traje oscuro, padre, te veló en el hospital”. Es este un disco con mucho contenido escrito por una mujer de cincuenta y tantos que se siente marcada por el apellido heredado de su padre, que la ha llevado a buscar la belleza (rosen: rosa) y la libertad (vinge: alas) con tanta exigencia que ha desembocado en un estado permanente de soledad. Quizás es por eso que, finalmente, se reconcilia con el hombre rubio cuando escribe “cómo no voy a entenderte, padre, si es mi misma soledad”.

Por Paula Margó.

U.S. GIRLS - In a poem unlimited

U.S GIRLS – In a poem unlimited (4D, 2018)

La banda sonora d’una revolució

Titllat eternament de banal, a l’Amèrica de Donald Trump, el pop s’enfada. U.S Girls escriu un poema rabiós i venjatiu que beu de la frustració de tota una generació de nord-americans que ha esclatat en el moviment #MeToo o en l’elecció del magnat. In a poem unlimited (2018, 4D) podria ser la banda sonora d’una revolució a l’era de les relacions líquides, amb una proposta musical que combina harmonies pop, funk i disco ballables, amb la profunditat de sons electrònics, jazzístics i el toc extravagant de la psicodèlica. Amb una veu aguda a l’estil de Blondie, Meg Remy, cantant i fundadora de la banda, s’endinsa en la violència de gènere (Velvet 4 sale i Incidental boogie), la precarietat laboral (Rage of plastics), l’abús de poder (Rosebud), i l’intervencionisme militar (I am mad as hell). “I won’t forget, why should I forgive”, avisa. The times they are a-changin’?

Per Aina Martí.

ELEFANTES - La primera luz del día

ELEFANTES – La primera luz del día (Warner, 2018)

Sencillez e introspección, lo que nos ayuda a tomar decisiones

Lo nuevo de Elefantes podría considerarse como el mejor trabajo que la banda catalana ha hecho en las más de dos décadas de trayectoria. La primera luz del día (Warner, 2018) es su octavo disco, un LP de una belleza sencilla y sobresaliente que recuerda que esta banda, formada por Shuarma (voz y guitarra), Julio Cascán (bajo), Jordi Ramiro (batería) y Hugo Toscano (guitarra), nunca pierden su esencia por mucho que pase el tiempo. Su nuevo trabajo recibe la influencia de un pop español de los años 60 y 70 que se fusiona con rock, flamenco y canción melódica. Esta pócima es la que nos transporta a un huracán de sensaciones y emociones que nos pueden resultar familiares, pues esta bonita oda a la vida está inspirada precisamente su cara más costumbrista, en las decisiones que tomamos cada día, así como en una primera y una última luz del día. Es cierto: menos es más.

Por Sara Ferco.

CUELLO - Regalo Doble

CUELLO – Regalo doble (BCore, 2018)

Cuello continúa sorprendiendo en cada trabajo

Regalo doble (BCore, 2018) es el cuarto disco de estudio de los valencianos Cuello. Si en un primer momento creímos que, tras haber contado con Paco Loco para la producción del mismo, habría cambios en cuanto al sonido, tras la primera escucha de este nuevo trabajo, pudimos confirmar que Cuello ha conseguido algo que mucho anhelan: un sonido propio. No es fácil, pero ellos lo han logrado. Con unas temáticas un tanto surrealistas, en su línea de siempre, el grupo ha creado un trabajo con tintes más poperos que los anteriores, pero sin salirse nunca de ese punk rock que los caracteriza. Destacan temas como Saltando el muro del silencio y La frase. También hay espacio para alguno más lento, como Su calma sin sangre.

Por Ana López.

BELAKO - Render me numb, trivial violence

BELAKO – Render me numb, trivial violence (El Segell del Primavera, 2018)

La madurez se consigue con los años

Aquel grupo que nació como la gran esperanza del post punk y new wave en 2011, sorprende con Render me numb, trivial violence (El Segell del Primavera, 2018). Este disco más directo y enfurecido evidencia que el cuarteto de Mungia ha adquirido con los años mayor conocimiento de las herramientas y del proceso musical. Las catorce canciones proponen melodías más oscuras, más lentas y elegantes con un lado electrónico, todo ello con la coherencia a la que nos tenían acostumbrados. No obstante, tampoco han huido de la experimentación en distintos ámbitos: desde explorar otros ritmos en Stumble II o Strangers in a box hasta grabar temas con el móvil o reinterpretar temas del disco anterior. Sorprenden porque su tercer trabajo, lejos de desinflarse después de aparecer como la promesa de la escena, sigue teniendo el mismo peso que sus anteriores lanzamientos. Así, Belako consolidan su identidad sonora, tornándose identificables sin repetir fórmulas en exceso.

Por Inés Calero.

DWARVES – Take Back The Night

DWARVES – Take back the night (Greedy Media, 2018)

Explosió sonora i ràpida

Dwarves torna amb Take back the night (Greedy Media, 2018). Una aposta variada de l’estil que identifica el grup: el punk. Agitada, caòtica, salvatge. Una explosió sonora. I ràpida, molt ràpida. Amb peces que no arriben al minut, formant un conjunt que amb prou feines supera els vint. Malgrat cançons potents com Forget me not, Devil’s level, Here’s looking at you o Everything and more, revistes especialitzades en el gènere com Punk rock theory consideren que l’àlbum dels estatunidencs, que porten des dels anys vuitanta donant guerra, es va desinflant fins arribar a temes que manquen de sentit.

Per Anna Martín.

VARRY BRAVA - Furor

VARRY BRAVA – Furor (Hook, 2018)

La esencia del buen rollo

Apenas un año después de su Safari emocional (Hook, 2016), la banda oriolana regresa con su cuarto trabajo de estudio. Furor (Hook, 2018) es lo nuevo de los Varry Brava, y un álbum que sigue en la línea de lo que la banda acostumbra a hacer: diversión, naturalidad y buen rollo. Recuerdo haberlos visto junto con Chucho y los Supersubmarina hace ya unos cuantos años en las fiestas de mi pueblo, y pese a no ser el estilo de música que me define y representa, de no ser porque aquello estaba lleno de súperteens que no entendían nada, aquello habría sido una verdadera fiesta de purpurina y fantasía donde los problemas desaparecían con o sin cerveza. Es evidente que el trío formado por Óscar Ferrer (vocalista), Aarön Sáez (teclados) y Vicente Illescas (guitarra) no tienen miedo alguno a la hora de componer y crear música, y eso es un plus porque el resultado siempre será bueno. Ya lo han hecho de nuevo con Furor, un disco que, en definitiva, deja ver la más pura esencia de este equipo: la del buen rollo.

Por Sara Ferco.

BIGOTT - Candy Valley

BIGOTT – Candy valley (BIGOTT, 2018)

¡Tú, extraño, desmelénate!

Bailando por las escaleras mecánicas de un centro comercial, arrastrándose por los suelos de un supermercado, trotando por las calles aglomeradas de Zaragoza: así es como Bigott aparecía en el videoclip de Don’t stop the dance, el primer avance de su último disco Candy valley (BIGOTT, 2018), un álbum que se presenta como la continuación de My friends are dead (BIGOTT, 2016). Durante 20 minutos, el cantante maño nos ofrece nueve temas con los que ese ritmo punk lo-fi, que recuerda a grupos de los 70 y 80, nos posee. Cualquier lugar, cualquier momento es bueno para entrar en la pista de baile.

Las canciones del disco comparten una temática: la búsqueda del placer. Ésta puede ser divertida, como explica el cantante en Strangers by the wall y Moving on, o puede costar más, canta envuelto en un sonido desagradable en Atmosphere. Pero si Bigott está seguro de algo es de que, si lo intentas, lo conseguirás: “you can be what you want to be”.

Todo el disco es una sucesión de canciones a cual más singular. Y qué extraño es el último tema: una mezcla de sonidos estridentes increíblemente pegadizos que acaban con las palabras en –parece ser– francés en –lo que parece ser– la voz de una mujer en la radio. El cierre perfecto para un disco cuya portada nos muestra a Epi, Blas y el monstruo de las galletas vestidos como personajes de Star wars.

Por Celia Sales.

THE BABOON SHOW - Radio Rebelde

THE BABOON SHOW – Radio rebelde (Kidnap, 2018)

Future is hardcore

War. La guerra está declarada. El cuarteto sueco vuelve para deleitar a sus seguidores. Radio rebelde (Kidnap, 2018), el nuevo álbum, formado por doce himnos punk rock, va en la línea de sus anteriores trabajos. Violencia, (no) futuro, letras reivindicativas y la voz rasgada y melódica de Cecilia Bostrom. The Baboon Show es como cuando vuelves al gimnasio después del mes de exámenes. Una descarga-recarga de energía. Una liberación de tensiones. Y cinco días de agujetas aseguradas, pero con ganas de más. Que te acaben doliendo pies y cuello de gritar. Empezó con el adelanto, Same old story, y la crítica social que esconde. Continuó desde Radio rebelde y esa extraña satisfacción que todos sentimos al cantar en otro idioma. Pasando por No afterglow, el mensaje que esconde Hit the Flow y Again, que pone el punto final a un disco que, además ejemplifica lo que sientes: Quieres volver a escucharlo.

Por María del Río.

MIQUEL SERRA - Antiga Hodomura

MIQUEL SERRA – Antiga Hodomura (Foehn, 2018)

Un diamant a l’illa

Em pregunto si hi ha algú que no hagi conegut Miquel Serra de sobte, per sorpresa, i que no hagi sentit aleshores que havia trobat un diamant amagat sota terra. La música del mallorquí surt del reproductor per anar directa al circuit neuronal que et fa parar atentament l’orella: és entre folkie i psicodèlic, i alhora juganer i commovedor i proper, com si sentíssim la seva música asseguts al sofà d’un pis de joventut. El seu cinquè disc –Antiga Hodomura (Foehn, 2018)- és curt, molt curt, per això només el publicaran en format digital. I per això, quan s’acaba, la mel encara és a la boca i el cervell demana tornar a posar play.

Per Clàudia Rius.

JORDI LANUZA - Com a casa

JORDI LANUZA – Com a casa (Bankrobber, 2018)

Cançons per guarir l’ànima

Arribes a casa amb ganes de que ningú et toqui els ovaris perquè ja els portes massa trillats de la feina. Màgicament està neta i ordenada. La vida et somriu. Poses un bostonet d’encens. Agafes beguda i menjar mentre parles amb els teus. És hora d’asseure’s al sofà, tancar els ulls i desconnectar… per fi. Les opcions musicals per aquest moment són moltíssimes. Una d’elles és el primer disc en solitari de Jordi Lanuza, conegut per la seva banda Inspira i pel seu bar Vinil a Gràcia, que precisament es diu Com a casa (Bankrobber, 2018), i que presentarà en directe el proper 9 de març a l’Auditori de Barcelona dins del festival Barnasants. Amb lletres i sintonies intimistes el músic aconsegueix que ja des del principi de l’àlbum entris a un mood càlid i senzill, com hauríem d’estar sempre. Sense trucs, sense artificis, Com a casa.

Per Paula Pérez.

FERRAN-PALAU-Blanc

FERRAN PALAU – Blanc (Halley Records, 2018)

Del no res una guspira

Amb Blanc (Halley Records, 2018), Ferran Palau ens fa endinsar en la ingravidesa de les seves cançons fins a arribar al cel que il·lustra la portada del disc. Sons amplis cuidats al detall amb protagonisme de les guitarres que transmeten misteri i claror a parts iguals. En cançons com Tornar a començar o Miratge el músic d’Anímic té la capacitat d’explicar-nos històries aparentment senzilles i quotidianes, que, passades pel seu prisma particular, assoleixen una altra dimensió. Amb aquest nou disc, Ferran Palau també fa un pas més a l’hora de seguir delimitant les bases del pop metafísic que abanderen ell i Joan Pons de El Petit de Cal Eril. La connexió artística entre els dos músics, visible en les seves cançons i la manera que tenen d’entendre la música, també la podrem gaudir en el propers directes de Ferran Palau amb Joan Pons a la bateria (com el del dijous 22 de març a la sala Apolo dins del Curtcircuit). Un disc plàcid i proper que s’allunya de la foscor que trobem en moltes de les cançons d’Anímic.

Per Nil Boladeras.

GEOWULF – Great Big Blue

GEOWULF – Great big blue (37 Adventures, 2018)

Belleza azul

Bienvenidos al resort de Geowulf. Poneos la pulsera del todo incluido y empezad a disfrutar del Great big blue (37 Adventures, 2018) que tenéis delante, el largo debut del dúo formado por Star Kendrick y Toma Banjanin. Cerrad los ojos y dejaos llevar por las olas que crean los envolventes sintetizadores y la delicada producción de Duncan Mills. Sumergíos junto a las guitarras de Saltwater y vibrad a cámara lenta con Summer fling. ¿Habría otra forma de acertar más que con un retrato de finales de un verano en la playa?

Por Blanca Olivella.

CARLOS SADNESS - Diferentes tipos de luz

CARLOS SADNESS – Diferentes tipos de luz (Sony, 2018)

El nuevo subidón de Carlos Sadness

Primero lo cubrieron luces y sombras. Sombras que se diluyeron con su primer LP y que ahora se convierten en luces con el tercero: Diferentes tipos de luz (Sony, 2018). El magnetismo no sólo lo tienen sus letras que, místicamente, enganchan muchísimo, sino él mismo como Carlos Sadness. Quizá también le empujó cantar en la boda de una influencer española muy conocida, pero esto tiene otra ‘longitud de onda’, y mucho más rítmica y bailable. Diferentes tipos de luz es lo que encontramos en este nuevo disco, lleno de contradicciones y antagonismos. Sadness no nos habla de opaco o transparente, sino de semitransparente. Ni de un volcán hirviendo en lava o seco, sino de un volcán dormido. O de un te quiero, pero pequeño, discreto, en minúsculas, solo un Te quiero un poco. Nos tiene acostumbrados a subidones, y de ahí no baja. Ni tampoco de sus agudos. Ni siquiera en su bajón, que podemos encontrar en Silencio antiguo, un bajón que parece coreado por sus propios fantasmas, de lo más diferente del disco. En este disco también hay lugar para alguna ida de olla como Amor papaya, que ya cantó con Caloncho. Supongo que ya el título hace spoiler, pero no os la quiero destripar. Sólo diré: “Eres mi fruta favorita, te rompes en mi boca”. Y tan ancho oye. Y he aquí cuando siempre la mayor contradicción la tiene él mismo a cuestas. Un disco tan risueño y cariñoso y un apellido tan taciturno. En definitiva, un disco que ‘se rompe en mi boca’.

Por Jessica Cobos.

EL KANKA - El arte de saltar

EL KANKA – El arte de saltar (A Volar Music, 2018)

El de siempre con una pizca de otros

La alegría que le caracteriza en sus creaciones no falta en el nuevo LP de El Kanka, El arte de saltar (A Volar Music, 2018). Llegó a mí por azar hace menos de un año y, sin embargo, su música me embelesó desde el primer momento en que lo escuché, y su concierto en las fiestas de mi ciudad, uno de los más de 140 que ha dado por toda España y Latinoamérica sin contar con los 23 festivales en que participó desde que publicó su anterior álbum hace tres años, De plata y rubí (Maldito Records, 2015), fue solo la guinda del pastel. Los sonidos de este nuevo disco vienen cargados de influencias del folklore latinoamericano, como la rumba Triste trofeo, que transmite esa ironía que Juan Gómez (El Kanka) suele utilizar en sus canciones, una picaresca que parece inherente a su personalidad. Otros temas, como Sí que puedes, solo musicalizado con un ukelele, con un sonido que toca la fibra y una letra que anima a hacer todo lo que te propongas, siguen más la línea de los álbumes anteriores. Once tracks de pureza, entre los que encontramos una colaboración con el maravilloso Jorge Drexler y otra con la famosa comparsa gaditana Martínez Ares.

No esperes a escucharlo, ¡El Kanka viene a alegrarte el día!

Por Alba María.

BAD GYAL – Wolrdwide angel

BAD GYAL – Wolrdwide angel (Puro / Canadá, 2018)

Dando un portazo

Si los modernis asomaron tímidamente la patita – así como queriendo salir del armario del reguetón pero solo la puntita – con Antes de morirme (C Tangana feat Rosalía), cuando descubrieron a Bad Gyal ya dieron el portazo y abrieron la puerta de par en par. Y ahora es ella la que con Worldwide angel (Puro / Canadá, 2018) da otro golpe sobre la mesa. Que le den por culo al machismo de ‘ella no debería actuar en el BBK Live’, festival donde en su pasada edición se subieron al escenario solo 6 bandas de mujeres frente a las 56 formadas exclusivamente por hombres (completan el cartel diez grupos mixtos); al racismo de ‘el perreo es cosa de latinos’ y al clasismo de ‘la música urbana es de pobres’. Medios internacionales (ahora mismo de hecho está girando por Estados Unidos, muy Internationally ella) le ponen a su mixtape un 6 y los nacionales un 8 de media. Yo solo diré “baby no te comas el coco, vamos a fumar un poco”… Queremos Tra.

Por Paula Pérez.

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Conoce a Agoraphobia y su rock con olor a sal

Entrevista a Agoraphobia

Entre cuatro paredes y con el mar de fondo, nace Karlova. No nos encontramos en un país del Este con salida al Mediterráneo, sino en un pueblo pesquero de la comarca de Barbanza, en Galicia. El primer LP de Agoraphobia, Incoming noise, surge en 2017 á beira do mar: “Es importante que cuando baje la marea, suba el olor”. Así es como una de las madres del proyecto y vocalista, Susana Saavedra, resume el ambiente idóneo de gestación. Karlova es el primero de los diez temas compuestos por las cuatro músicas: Ana Lucía Fernández al bajo, Paula Rego en la batería, Susana Saavedra y Sabela Sampedro a la guitarra.

Agoraphobia despidió el año enérgicamente: gira en su tierra y publicación de videoclip. Con la lluvia como telón de fondo, se reunieron con Qualsevol Nit para explicar que su primer LP es un conglomerado de emociones vividas en el 2016. En palabras de Susana, este disco es “una plasmación artística de etapas buenas y malas”, que finalmente fueron producidas por Iago Lorenzo, con el que todas coinciden haber tenido “una conexión brutal”. La parte gráfica también es gallega: el artwork es de Guillotina Estudio y la portada de Miryam Pato. Dos cuerpos desnudos miran al frente: una mujer embarazada, con el rostro y la barriga desgarrados por cuerpos celestes, sobre las piernas de un hombre con un viejo casco de buceo.

“Nosotras somos demasiado duras en el proceso de construcción. Podemos comenzar a partir de un riff y luego creamos entre todas. Compartimos lo que hemos vivido. Los pensamientos fluyen hasta que hay una catarsis, que es cuando la canción ya está. Tenemos que sentirnos orgullosas de esto, defender los temas coherentemente y luego hacer que la gente los entienda”, explicaba la guitarrista de la banda, Sabela, sobre cómo fue el proceso de creación.

Entrevista a Agoraphobia
Agoraphobia

Hace cuatro años se coronaron como banda emergente del rock español tras ganar un concurso. Desde entonces, han vivido experiencias como la del South by Southwest (SBS) en Texas, uno de los mayores festivales en EE.UU, y el Festival Posporo(s) en Manila, entre otros; la autoproducción de dos EP’s, Dirty little things en 2014 y en 2015 Ready to play; también otras agridulces como la retirada de la guitarrista Aislinn. Pero este año les aguardan las citas más jugosas del panorama festivalero, con actuaciones en el Mad Cool, Resurrection Fest, MontgoRock y el Festival Gigante. También estarán en Barcelona, el 16 de marzo en la Sidecar dentro del ciclo de conciertos Curtucircuit.

El género girlband, acuñado por los medios a las formaciones femeninas, queda un poco desfasado. Sin embargo, ellas todavía siguen enfrentándose a este asunto en las entrevistas. Como compartirán escenario con otras artistas, una de las preguntas es si se identifican con otras bandas de mujeres, a lo que Sabela y Susana responden con firmeza: “Yo creo que, ya por el hecho de ser un grupo de tías, te van a comparar con otro grupo de tías rockeras. No nos parecemos a Hinds, ni a Elástica, ni a Estrogenuinas”. Y Paula añade: “Probablemente nos parezcamos más a cualquier otro grupo de tíos”. “Identificarnos como tal es separatista”, concluye Ana.

Nadie nos puede decir que no es verdad o coherente, porque todo lo que hay en Incoming noise nos pasó a nosotras.

Una referencia musical con la que todas coinciden es Queens of the Stone Age. Sus favoritos de siempre se expresan en inglés, razón por la que ellas también. No obstante, se plantean la posibilidad de hacer temas en galego. Precisamente, recuerdan que una persona las acusó de ser unas “vendidas” en un vídeo de Youtube por no cantar en este idioma.

Además del rock y sus variantes, Ana comenta que se nutren de la música africana y géneros latinoamericanos como la cumbia. Paralelamente, también es importante observar qué grupos pueden vivir exclusivamente de la música. Sabela destaca los siguientes: “Berri Txarrak, Belako, Triángulo de Amor Bizarro. Ver grupos así te motivan, porque dices: si ellos pueden, después de habérselo currado, ¿por qué nosotras no? Son súper honestos y hablan sobre cosas de verdad”.

¿Qué es para ellas en una palabra Incoming noise? El cuarteto responde: “definición, intensidad, emerger y orgullo”. Sus sonidos huelen a sal y sus palabras también: “O que lle pasa a unha, ao final pásalle a todas. Cando unha compón unha letra, ti estás con ela e entendes o que lle pasou”.

Entrevista a Agoraphobia
Agoraphobia

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Los mejores discos de enero

First Aid Kit - Ruins

¿Cuánto hace que no te acuestas en el sofá y te dedicas un poco de tiempo? Sin televisión, sin móvil, simplemente una lámpara, una manta y música. Aquí te proponemos varios moods, una lista de novedades donde podrás encontrar varias gamas desde el disco más relajado hasta el más ardiente.

Además no somos novatos en esto de las novedades. Tenemos listas de discos para dar y regalar: a continuación las novedades de febreromarzoabrilmayojuniojulio – agostoseptiembreoctubrenoviembre y diciembre, así como la lista de los mejores discos de 2017.

DJANGO DJANGO - Marble skies

DJANGO DJANGO – Marble skies (Because Music, 2018)

No sé qué se han metido, pero tomaré lo mismo

Para este enero de 2018 me hacía especial ilusión comenzar con las reseñas de la forma más coñazo posible: citando cultura clásica, y Django Django me ha dado la excusa perfecta para hacerlo. El cuarteto británico paría hace cuatro años Born under Saturn (Because Music, 2014), un título que bebe de la mitología greco-romana -¡gracias chicos!- y que hace referencia a nacer con una predisposición innata a la melancolía y al humor pesado. Con esta influencia astral se han sentado a mirar el cielo -o la encimera de la cocina del estudio de grabación-, han visto que era de mármol y lo han usado como inspiración para el título de su tercer disco: Marble skies (Because Music, 2018). Diez piezas de psicodelia, sintetizadores y electrónica, algo que predecía el videoclip del segundo adelanto del disco In your beat, que ha tenido como director de arte al grandísimo Brodie Kaman y que es una auténtica fumada vaporwave y Tic, Tac, Toe -que probablemente debido al empacho psicodélico que siento tras haber escuchado el disco un par de veces- recuerda a First light, hit de disco anterior. Cositas a visitar de este disco: las guitarras que rompen con tanto sinte al principio de Further, el rollito de pseudohacker que ha decidido dejar de intentar piratear la web de Domino’s Pizza y se ha puesto a componer de Real gone y la pandereta -¿es una pandereta?- del comienzo de la canción homónima al disco. Briconsejo final: consumid este disco con moderación y si puede ser, acompañados de alguien que os eche un ojo. Bon appetit.

Por Carlota Purple.

SHAME - Songs Of Praise

SHAME – Songs of praise (Dead Oceans, 2018)

Debut exitós: El post-punk per relatar històries

El 2018 és testimoni del debut de Shame, grup format pels joves Eddie Green, Charlie Forbes, Josh Finerty, Sean Coyle-Smith i Charlie Steen. La nova aposta de Dead Oceans originària de South London irromp amb força en el panorama musical amb Songs of praise, treball produït per Dan Foat i Nathan Boddy. Songs of praise és post-punk i alternatiu. Els britànics es desmarquen del mainstream per posar sobre la taula una proposta diferent. I completa en tots els sentits: la música, la lletra i la manera de transmetre del cantant mentre entona cadascuna de les 10 peces que conformen Songs of prise expliquen històries en una sinergia natural. Consegueixen, fins i tot, que el gènere soni sexy en peces com Gold hold i, d’altra banda, utilitzen cançons com Tasteless per criticar aspectes de la societat com l’individualisme. Imprescindible escoltar també Dust on trial, Friction, Lampoon i Angie. La rebuda general ha estat positiva, amb valoracions molt favorables de mitjans de comunicació com Clash, The Guardian, New Musical Express (NME), Pitchfork, Record Collector, Mojo o DIY. Es trenca amb el mite de que la música de guitarra ja no pot ser innovadora, ni excitant ni amb lletres realment colpidores, com remarcava NME fa uns diez: “This is a band with real sense of showmanship, as those who have witnessed Shame’s sweat-slicked live shows will know. It’s this that makes Songs of praise utterly invigorating”, valorava la revista.

Per Anna Martín.

CALEXICO - The thread that keeps us

CALEXICO – The thread that keeps us (Epitaph, 2018)

Es por ti, música mía, que yo me aferro a la vida

Los chicos de Calexico son gente genuina a rabiar. Este septeto tex-mex de Arizona lleva dos décadas haciendo música -sí, haciéndola, con las manos, como se hacía antes- y deleitando al público con su extraordinario eclecticismo y su capacidad para crecer y expandirse. Desde que se presentaron al mundo con el fantástico The black light (Quarterstick, 1998), que fue su segundo álbum, han ido sumando disco tras disco manteniendo siempre un nivel muy alto (quizá tocando su punto álgido con Carried to dust y bajando un poco el ritmo con sus dos últimos trabajos, Algiers y Edge of the sun, en los que tuvieron alguna que otra dificultad para hacer progresar su sonido).

En su séptimo disco, The thread that keeps us (Epitaph, 2018) los chicos de Calexico retoman un poco la globalidad de su producción musical y se preguntan algo así como: “¿qué es lo que nos mantiene aquí, creando, haciendo música a estas alturas de la vida?”. La respuesta son quince canciones que funcionan como tormenta. Son ellos lanzando preguntas y respuestas de forma salvaje, mezclándolo todo y creando un producto que, al terminar de escucharlo, te hace querer salir corriendo al primer concierto suyo que haya planeado, para ver en directo ese espectacular juego instrumental que se traen entre manos. Si no habéis visto todavía en vivo a Calexico, os aseguro que el de recomendaros encarecidamente que lo hagáis es el mejor consejo que servidor puede daros hoy.

Por Adrián Viéitez.

Borns - Blue Madonna

BØRNS – Blue Madonna (Interscope, 2018)

¿Qué pasa después de la dopamina?

Después de subir a casa a presentarse por primera vez hace tres años con Dopamine (Interscope, 2015) Garrett Borns (BØRNS) vuelve con muchísimas personalidades para no decepcionar a los suegros con algo distinto a lo que se vio de primeras. Blue Madonna (Interscope, 2018) combina demasiados géneros en un intento de gustar a tantas personas como sea posible. Rock, pop, funk… en un buen desfile de agudos, eso sí, y con falsetes sintetizados bien armonizados (I don’t want you back). Letras que en general empiezan relajadas, pero acaban dando giros. Sin acabar de disfrutar de la mención que le hizo Prince en su día, parece que en el nuevo LP ha querido promocionarse un poco más al colaborar con Lana del Rey (God save our young blood). Y, hablando precisamente de sangre, se queda en un tema muy horchata con dos voces que se unifican en una melodía pasiva sin algún otro matiz que impresione. El álbum pasa volando con 12 temas con una última canción que cierra místicamente el LP con Bye bye darling. ¿Acabarán los suegros dándole el visto bueno al final o será realmente un adiós?

Por Jessica Cobos.

CAMILA CABELLO - Camila

CAMILA CABELLO – Camila (Epic Records, 2018)

De producto prefabricado a princesa del pop latino

Digo Cuba y piensas en La Habana. Digo Camila y piensas en Havana… “Ooh na-na”. A sus veinte años Camila Cabello ya se ha convertido en un icono del pop millenial con su tema estrella inspirado en la capital de su tierra natal e incluido en su álbum homónimo Camila (Epic Records, 2018). Incluso el expresidente estadounidense Barack Obama incluyó la afamada canción en su lista de temas favoritos.

¿Pero de dónde viene y a dónde es que va esta joven cubana de raíz y estadounidense después? Sus primeros pasos en la industria los dio con Fifth Harmony, una banda adolescente de la ya sobrepasada fast-music y nada menos que un experimento del programa The X Factor. Cabello se perdía en un quinteto que tarde o temprano iba a patinar. Pero antes de que eso sucediese tomó la decisión que la catapultó al éxito: irse, para no volver. Con ellas, vaya. Porque regresó, y lo hizo para triunfar como solista en tan solo un año. Con She loves control parece cantar a esta liberación mientras afirma que quiere ir a su aire. De 2016 a hoy, Camila Cabello ha sufrido una evolución tan camaleónica y fulgurante que su caso podría ser de estudio. ¿Marketing? ¿Suerte? ¿Talento? Quizás uno de esos elementos. Quizás todos. O quizás ninguno. Mas el caso es que aquí está. A sus veinte años dando sus primeros pasos como una posible futura reina del pop latino.

Obama la habrá incluido en su lista de fundamentales, pero las generaciones de 15 a 25 también. Touché.

Por Sara P. Seijo.

THE ACADEMIC - Tales From The Backseat

THE ACADEMIC – Tales from the backseat (Room 6 Records, 2018)

Rock hecho por y para teenagers

Ensayos en el garaje de tu vecino, una guitarra eléctrica por tu cumpleaños y ese amigo que siempre quiso tocar la batería para convertirse en estrella del rock. Cuando se juntan sueños adolescentes y el amor por las tres ‘t’: The Strokes, The Killers y The Kooks salen cosas tan geniales como The Academic. Los irlandeses debutan con su primer elepé, Tales from the backseat (Downtown, 2018). En él, recogen canciones escritas en su adolescencia y alguna novedad para los ya seguidores de su particular jangly pop rock que les desmarca de las demás bandas actuales. Todos los grandes fueron debutantes alguna vez y The Academic promete. La alegría que desprende Why can be friends o la pegadiza letra de Bear claws. La aparente sencillez liberadora en Different y la esperanza en Northern boy, sobre no tener miedo, y, por qué no, acabar con la vibrante Permanent vacation. Un disco desenfadado que no podrá faltar en tu playlist este mes.

Por María del Río.

BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB - Wrong creatures

BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB – Wrong creatures (Vagrant, 2018)

Vuelta al pasado con BRMC

Cinco años han pasado desde que Black Rebel Motorcycle Club presentasen su Specter at the feast (Abstract Dragon, 2013) y parece que el tiempo no haya pasado por ellos. Los californianos, esta vez, nos han presentado una docena de temas dentro de este Wrong creatures (Abstract Dragon / PIAS, 2018) y siguen consiguiendo mantener ese sonido atemporal que los ha caracterizado desde que comenzasen sus andaduras allá por 1998. En el disco podemos encontrar tanto temas con un sonido más sucio, como Spook, y composiciones de corte más lento, como es el caso de Haunt o Circus Bazooko, que quizás llegan a romper un poco el ritmo del trabajo, pero que terminan por encajar en él. Por otra parte, a medio disco, parece que el grupo haya querido homenajear a U2, porque Echo tiene un sonido, tanto instrumental, como vocal, muy similar al de los irlandeses. En definitiva, la banda ha querido tratar de volver a sus raíces, con sonidos que mezclan la psicodelia, el rock y unos pequeños acercamientos a lo eléctrico, y el resultado ha sido una docena de temas que, seguro que gustarán tanto a sus fans de siempre, como a quien acabe de conocerlos.

Por Ana López.

ANDERSON EAST - Encore

ANDERSON EAST – Encore (Low Country Sound / Elektra, 2018)

Un bis para la cuesta sentimental

Mariah Carey, todo empezó contigo y el ‘’All I want for Christmas is you”. Pero esa ilusión termina. Y aparece George Michael a recomponernos de nuestro amor pasajero, de ese beso debajo del muérdago. Llega enero y su cuesta económica, intersemestral en la Universidad, existencial… Pero ¿qué pasa con la sentimental? Tengo la respuesta: Encore (Low Country Sound / Elektra, 2018). Anderson East es lo que necesitas. El nuevo trabajo del americano es como un rompecabezas en el que todo encaja: esquemas de rock y blues con toques R&B y electrónica. Baladas y desamor en Without you y la tristeza en la letra de If you keep leaving me pero que, aun así, escuchas una y otra vez. Alternando con un mood distinto en Girlfriend o Somebody pick up my pieces. El pegadizo Sorry you’re sick y Surrender. Acabando con el teclado en Cabinet door y la declaración de amor que esconde. Un total de 11 temas que te acompañarán en esta cuesta, porque, como dice en King for a day: “Love don’t come easy and it don’t come cheap”, pero al menos así se hará más llevadero.

Por María del Río.

Nacho Casado - Verao

NACHO CASADO – Verao (HiddenDIY / Autoeditat, 2018)

Sobrietat encantadora

Nacho Casado deixa enrere La Familia del Árbol que formaven amb Pilar Guillén per presentar el seu primer disc en solitari, Verao (HiddenDIY/Autoeditat, 2018). També deixa enrere amplificadors, bateries i teclats i ens transporta a un vespre de setembre amb l’única companyia d’una guitarra acústica, un contrabaix i la seva veu hipnòtica. A través d’aquest format acústic en què hi trobem una presència destacada de la bossa nova i el folk, el músic ens parla amb nostàlgia i delicadesa d’un estiu que està a punt d’acabar. Cançons intimistes que t’aïllen durant una estona de la ciutat i el seu ritme frenètic per fer-te parar i inundar l’habitació de calma i melancolia. Verao és un disc que demana tota l’atenció de l’oient, perquè tot i la sobrietat instrumental, les cançons tenen una càrrega sentimental que fa difícil escoltar-les de passada sense entrar-hi de ple. Onze records d’estiu fets cançons.

Per Nil Boladeras.

Ryan O'Reilly - I can't stand the sound

RYAN O’REILLY – I can’t stand the sound (DNA Records, 2018)

Ecléctico a primera vista

Ryan O’Reilly regresa a nuestros oídos como esa voz que nunca dejamos de escuchar, a pesar de ser su segundo largo. Fácil y deliciosa de escuchar. Poco esfuerzo debe hacer uno para cerrar los ojos y echarse a disfrutar. Quedamos invitados, con I can’t stand the sound (DAN Records) a un disco de esos que atienden a la eficacia de lo sencillo. Un álbum por capas. Con mil atmósferas o, mejor dicho, diez. Avanzo entre los cortes y me pregunto qué hilo conectará ese primer, único y bailable Don’t you know that con la dulce Conversations y aquellas que las siguen. Esa es, permitidme decirlo, una de las virtudes que más fascinan de cualquier obra. La necesidad de bucear entre las melodías y sílabas de cada canción.

Por Blanca Olivella.

HUSSEY - Hitchens

NATHAN HUSSEY – Hitchens (Equal Vision Records, 2018)

Una experiencia íntima y personal

Hitchens (Equal Vision Records, 2018) es el primer proyecto en solitario del que fuera cantante del grupo de rock All Get Out, Nathan Hussey. Su creatividad y constancia, sin parar de escribir canciones, es lo que le ha llevado a gestar el material suficiente para firmar este LP que salió del cascarón el pasado 12 de enero. Armonías ajustadas y letras inteligentes envueltas en un ambiente íntimo cargado de experiencias personales. Así es Hitchens, un ensayo lírico, una reflexión en 10 canciones, un disco que se desnuda para hablarnos de todo: de la preocupación, del tiempo, de la vida, y de la condición humana. Perfecto para un domingo de resaca, de lluvia, o de café y buena compañía.

Por Sara Ferco.

First Aid Kit - Ruins

FIRST AID KIT – Ruins (Columbia Records, 2018)

Una buena excepción

Drama, corazones rotos, melancolía; pero también esperanza, luz y belleza. De alguna manera First Aid Kit ha conseguido representar todos estos temas en su nuevo disco, Ruins (Columbia Records, 2018). Si evitamos entrar en aspectos de gustos personales sobre el género, y poniéndonos muy personales, una de las reacciones que me ha salido al escuchar el disco es – y lamento la simplicidad – madre mía. Madre mía, la armonía que consiguen con las voces, el ambiente de las guitarras, la imagen mental que crean los ritmos. El disco es un retrato precioso del country folk americano. Puede que canciones como Postcard sean demasiado country simple y puro, de esas a las que no consigues encontrarles una personalidad. Pero si nos fijamos en Rebel heart, Hem of her dress o Ruins encontramos temazos que trascienden el género. Si crees que eres demasiado europeo, demasiado rockero, demasiado electrónico para escuchar country, las hermanas Söderberg son una buena excepción para deleitarte con uno de los géneros más conocidos de la música americana.

Por Nadia Dubikin.

PANDA BEAR - A Day With The Homies [EP]

PANDA BEAR – A day with the homies [EP] (Domino, 2018)

Las apariencias engañan

A pesar de lo que pueda parecer, A day with the homies (Domino, 2018) es un trabajo profundo y, en parte, oscuro. El nuevo EP de Noah Lennox (miembro fundador de Animal Collective), más conocido como Panda Bear, se compone de cinco temas que, a primera vista, parecen ser piezas dispersas. Sin embargo, las apariencias engañan. Y es que detrás de este título que podría sonar banal, detrás de estas canciones que parecen no tener conexión sonora o narrativa alguna, se esconden una serie de preguntas y de mensajes profundos, relacionados con la existencia del ser humano y la sociedad en la que vivimos. “We don’t share at all, why are we telling them to share it all”, se interroga Lennox mientras suenan los últimos segundos de Flight, un tema con ritmos alegres y desenfadados, y una letra aparentemente banal. “Stop making it about your shit, we’re all gonna be six feet in the coldest ground”, espeta en Part of the math mientras una guitarra eléctrica emite sonidos distorsionados. Sunset, la última canción del EP, contiene a su vez una serie de preguntas que pueden ser vistas como reflexiones existenciales o propias del momento. El resultado final: un vinilo que puede verse como un diario en el que Lennox vuelca sus preocupaciones y las dota de una forma artística para que puedan funcionar, cómo él dice “como consuelos o compañeras”.

Por Marina Montaner.

Wind Atlas - An edible body

WIND ATLAS – An edible body (Hidden Track Records, 2018)

Una crisis existencial en un disco

Su álbum más experimental hasta la fecha, así define Wind Atlas su último lanzamiento, un disco en el que explorar nuevos sonidos y nuevos ritmos. Después de que se fuera el bajista de la banda, decidieron meterse a la electrónica. Probar cosas nuevas, y dejar atrás el pasado. Un buen quiénes somos y a dónde vamos. La duda existencialista es la marca de An edible body (Hidden Track Records, 2018) el hilo conductor de un disco casi caótico. En sus diez canciones encontramos ritmos suaves y frenéticos. Sonidos indescifrables. Cantos que parecen ancestrales, en los que las palabras se pierden. Diez canciones en las que la mayor constante es no entender muy bien qué está pasando. Imposible no hacerse esas preguntas, y más cuando después de un par de canciones ya te has dejado llevar por el rollito paranoide del disco. Amantes de lo underground y de los viajes espirituales, es para vosotres.

Por Miguel Souto.

YOUNG DREAMS - Waves 2 You

YOUNG DREAMS – Waves 2 you (Blanca Records, 2018)

Olas con demasiado autotune

El sonido del mar es el protagonista de Waves 2 you (Blanca Records, 2018), el nuevo disco del grupo noruego de dream-pop Young Dreams. Un sonido que está presente en todas las canciones del álbum, pero que marca su presencia por completo en Sea one y Sea two. Eso sí, acompañado siempre por los efectos electrónicos que caracterizan a la música de la banda. El grupo, liderado por el cantante Matias Tellez, llega con este segundo álbum tras debutar hace cinco años con Between places (Modular Recordings, 2013). Ambos tienen sonidos electrónicos pero, seamos sinceros, Waves 2 you no es fácil de escuchar. Es cierto que las primeras tres canciones (Cells, Wildwind y My brain on love) consiguen engancharte con su melodía, pero, llegados al cuarto tema, el autotune es constante hasta que en Sea two llega a ser desagradable. Consiguen recuperarse con Le futur qui passe, pero vuelven a caer en lo mismo con Astral plane. Y con el cierre, Take my lungs, los perdemos durante los siete minutos que dura la canción, con un ritmo lento y más autotune.

Por Celia Sales.

THE SHINS - The worm’s heart

THE SHINS – The worm’s heart (Aural Apothecary / Columbia Records / Sony Music, 2018)

¿Qué te aflige, James Mercer?

The Shins no destacan especialmente por ser un grupo prolífico. Desde su álbum debut, allá por 2001, estos chicos -ya no tan chicos- de Alburquerque no han sacado más que cinco álbumes de estudio. Yo, personalmente, les comprendo: es muy difícil saber por dónde tirar después de que tu disco de iniciación, ese Oh, inverted world, sea una rotundísima y globalmente aplaudida obra maestra del indie pop, el rock alternativo, el surf rock y todos los géneros extraños que se le atribuyan. Uno escucha New slang y Caring is creepy, por quedarse con los singles, y se da cuenta de que está escuchando algo enorme, gigante. Una obra digna de un grupo verdaderamente portentoso. De un modo similar a lo que ocurrió con el Is this it de los Strokes, a The Shins les pesó ese sobrenatural arranque. Sus dos siguientes discos, Chutes too narrow y Wincing the night away, mantuvieron bastante bien el tipo, quizá por la inercia, pero lo cierto es que Port of Morrow y Heartworms, sus dos únicos trabajos en los últimos diez años, dejaron ya el rastro de un grupo ligeramente aplastado por sus propias expectativas.

Y en medio de la medianía de la acogida de su último álbum, a James Mercer, líder y alma máter de The Shins, se le ha ocurrido sacar a la luz The worm’s heart (Aural Apothecary / Columbia Records / Sony Music, 2018) un álbum en el que coloca todas las canciones de Heartworms en el orden inverso y proporciona a cada una de ellas un estilo musical diferente, aunque manteniendo la melodía. El resultado: un pastiche curioso y raro de escuchar. Desconocemos si detrás de todo esto se halla escondida la sombra de un artista que busca deconstruir su fracaso y encontrar su motivo. Eso solo lo sabe el propio James Mercer. Alguna explicación habrá a esta locura.

Por Adrián Viéitez.

TOTEKING - Lebron

TOTEKING – Lebron (Sony, 2018)

Manteniendo posición, estilo y sentido crítico

Dos décadas rapeando y ToteKing es todavía referencia del género en español. Y eso quiere demostrar en su último trabajo titulado Lebron (Sony, 2018). En un total de 17 piezas – en las que han colaborado artistas como Green Valley, Erick Hervé, Rozalén, Andreas Lutz o su propio hermano Shotta, así como producciones de Cirujano, Tone Mason, Mezkla Dohnaire o Manu Beats – el consolidado rapero emplea sus letras para expresar que, pese a su larga trayectoria, sigue estando ahí. Puzzle y Libera el estrés son claros ejemplos de ello y el propio cantante así lo remarcó hace unos días en una entrevista en Público: “Decirle a la gente que no se confunda, que sigo llenando salas, que sigo comiendo del rap”. Pero, sobre todo, Lebron es un álbum de rap clásico en el que ToteKing hace lo que mejor sabe hacer: dar importancia a las palabras, al contenido, en un intento por abrir los ojos a una sociedad de la que critica diversos aspectos. Entre otras cosas, superficial y machista (Ellas está precisamente dedicada a las mujeres). Y lo hace sin casarse con nadie, claro queda en la letra de Nada es seguro. “Yo escupo para todos, yo no tengo target”. El rapero ha preferido mantenerse fiel a su estilo, ser honesto consigo mismo, aunque eso conlleve ser menos comercial. El debate interno que esto le ha generado, junto con el paso del tiempo, han quedado plasmados en piezas como Bartleby & Co, una de las mejores, de las que valida lo que el cantante expresaba en el diario citado: “Creo que he hecho un buen disco”.

Por Anna Martín.

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Los mejores discos de diciembre

Van Morrison

Estás a salvo. Las fiestas se han acabado y puedes dejar de fingir que te lo pasas fenomenal oyendo masticar a esos familiares que solo ves en Navidades. Ahora empieza lo bueno porque al fin puedes aislarte en tu mundo interior sin que nadie te llame raro. Hemos hecho esta lista de los mejores nuevos discos de diciembre para que después de escucharlos dejes atrás un 2017 que ya finalizó y entres definitivamente con las energías renovadas en el 2018. A tu salud.

Si no quieres abandonar todavía 2017, aquí te dejamos los mejores discos de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio – agosto, septiembre, octubre y noviembre.

Belle And Sebastian

BELLE & SEBASTIAN – How to solve our human problems, Part 1 (Matador Records Limited, 2017)

Mantenerse y crecer

Llegamos al último tramo del año con el lanzamiento del primero de tres EPs de Belle & Sebastian: How to solve our human problems, Part 1 (Matador Records Limited, 2017). Cinco canciones, de las quince que acabarán siendo en febrero del año que entra. El grupo lleva veinte años desde su debut, y con ellos se ha permitido una vuelta a las raíces. Ya en el 97 sacaron tres EPs seguidos a lo largo del año en lugar de un simple álbum (Dog on wheels, Lazy line painter Jane y 3… 6… 9… Seconds of light). Pero esta no es la única manera en la que han vuelto. How to solve our human problems, Part 1 es una vuelta al Belle & Sebastian de antaño. Han conseguido recuperar su sonido clásico y madurarlo, mejorarlo para satisfacer paladares actuales. Ya sólo con el título de We were beautiful podemos anticipar un estribillo melancólico y pegadizo, y en The girl doesn’t get it recuperamos la delicadeza del característico sonido de la banda. Si has echado de menos a los Belle & Sebastian de siempre, atención este EP y los dos que vienen a principios de 2018.

Por Nadia Dubikin.

U2

U2 – Songs of experience (Island / Interscope, 2017)

La innecesaria obviedad del simbolismo

U2 es un grupo peculiar porque nació cuando toda la música de la que bebía estaba muriéndose. De este modo, ha sobrevivido a lo largo de los años como un recordatorio vivo de un tiempo pasado que fue mejor. En lo que parece que es ya el ocaso de su trayectoria como grupo, Bono, The Edge y compañía se han sumergido en un proyecto doble: un elegíaco homenaje a la clásica obra de William Blake: Songs of innocence and of experience. La primera mitad del proyecto salió a la luz dos años ha, con una acogida mediana. Songs of innocence (Island, 2014) fue un disco desigual, con destellos del calibre de Every breaking wave o Song for someone, probablemente la canción más hermosa que han concebido en todo este grandilocuente propósito. Songs of experience (Island / Interscope, 2017) por su parte, ha atrerrizado con la lengua fuera. Quizá su primer corte, Love is all we have left, posea algo de lucidez, pero después el disco empieza a revolverse en un gigantesco charco de obviedades, y se llena tanto de fango que uno pierde la consciencia de qué cosa está escuchando, de qué habrían pensado Bono y los demás al escribir esas canciones, más allá de la primaria idea de ofrecerse a sí mismos como una banda que ya lo ha vivido todo. Podríamos hablar de este álbum como una idea sin germinar, como un concepto que no ha encontrado el desarrollo pertinente. Es una pena que no hayan encontrado las canciones, porque no cabe duda de que tienen la experiencia.

Por Adrián Viéitez.

Van Morrison

VAN MORRISON – Versatile (Legacy Records, 2017)

De vuelta al origen

Ya con su primer disco, Blowin’ your mind! (Bang Records, 1967), Van Morrison nos enamoró con su mítico tema Brown eyed girl, que sigue gustando a personas de todas las edades. Parece que a nuestro amigo irlandés le sale el arte por los poros. Y si no, solo hay que tener en cuenta que Versatile (Legacy Records, 2017) es su tercer álbum del año y nada menos que el trigésimo octavo de toda su carrera. Y de momento, a sus 72 años, no hay nada que indique intención alguna de jubilación en sus creaciones y trabajos.

En este nuevo álbum, y después de unas opiniones muy dispares acerca de su anterior trabajo lanzado en septiembre, Roll with the punches (Caroline Records, 2017), Van echa la vista atrás y recuerda los sonidos de jazz y blues que más le inspiraron para comenzar en su carrera musical, mezclando así temas propios, como es Broken record, con otros de Cole Porter, Douglass Cross o Alex North, a quienes escuchó en su infancia, entre muchos otros, gracias a su padre y su gran colección de discos.

Por otra parte, y de un modo más personal, he de decir que es la música perfecta para servirse una copa de vino y bailar a la luz de las velas. Una pura delicia para los sentidos.

Por Alba María.

No One

N.E.R.D – No one ever really dies (Columbia Records, 2017)

Más allá del hip-hop

Intensidad en cada canción. N.E.R.D, el grupo formado por Shay Haley y los consagrados de la producción Pharrel Williams y Chad Hugo (conocidos como The Neptunes), vuelven con un trabajo único. No one ever really dies (Columbia Records, 2017) rompe con todo lo hecho anteriormente. Atrás quedan el rock alternativo y el funk de álbumes anteriores. Este quinto trabajo es puro hip-hop experimental en el que The Neptunes crean una obra maestra de la producción con una fuerte crítica a varios aspectos de la sociedad estadounidense como por ejemplo el racismo. Una propuesta en la que el frenetismo, la variedad de sonidos y los cambios repentinos de ritmo son constantes en prácticamente todas y cada una de las 11 piezas que la componen. Además, las colaboraciones de grandes artistas como Kendrick Lamar, Rihanna, Gucci Mane, Wale, André 3000, M.I.A, Future e incluso Ed Sheeran elevan lo último de N.E.R.D a una categoría más. Sobre todo, porque con la producción consiguen que artistas muy diferentes funcionen y que, aquellos identificados con un género más trap como Gucci Mane o Future, queden perfectamente adaptados al desenfreno e incluso al caos que desatan la mayoría de las piezas. Destacaría – aunque vale la pena escucharlo entero – 1000, Don’t don’t do It!, Rollinem 7’s, Deep down body thurst o Lemon.

Por Anna Martín.

Kendrick Lamar

KENDRICK LAMAR – DAMN. COLLECTORS EDITION. (Interscope Records, 2017)

Dueño del rap de principio a fin

Una vez uno lidera la mayoría de las listas de mejores álbumes de 2017 de todo el globo desnudándose a través bases de jazz, hip hop clásico y canciones humildes, sólo le queda o seguir arrancándose la piel o volverse transparente. Kendrick Lamar no tenía suficiente con meterse a la crítica en el bolsillo, sino que tenía que cerrar el año volviéndolo a hacer. Lamar pone el broche a un año inmejorable publicando DAMN. COLLECTORS EDITION. (Interscope Records, 2017), un remake de DAMN. (Interscope Records, 2017) que presenta el álbum como inicialmente se diseñó: para ser escuchado en el orden reverso, como él mismo reconoció al poco de haber lanzado el LP. La historia no cambia sustancialmente, pero sí lo hace el ritmo; menos agresivo, más despedazado, ya que canciones personales y directas como DNA y BLOOD pasan a la cola del repertorio. Premeditado o no, si el de Compton empezó 2017 despejando dudas sobre quién gobierna en el terreno de la rima con bases de jazz y funk, acaba el año dejándolo claro: nada de bonus track, mismas canciones, idénticos matices y elegancia, alterando la forma sin perder compacidad ni coherencia en su discurso. Más o menos provocador según cómo se escuche. O, también, según cuándo se escuche, porque somos los mismos que cuando empezó el año, pero distintos. Como esta edición para coleccionistas.

Por Inés Calero.

Eminem

EMINEM – Revival (Aftermath Records, 2017)

Guess who’s back, back again

Shady’s back, tell a friend. Efectivamente, Marshall Bruce Mathers III, Slim Shady o Rabbit – si te has quedado con el nombre de su personaje de la película 8 Millas –, ha vuelto. Han pasado cuatro años desde su anterior trabajo, The Marshall Mathers LP2 (Shady Records, 2013) – no, Shady XV (Shady Records, 2014) es un recopilatorio y como tal no me permito contarlo –, pero al fin tenemos disco nuevo: Revival (Aftermath Records, 2017). El noveno de su trayectoria y del que no llama tanto la atención la gran cantidad de colaboradores, entre los que se encuentran Alicia Keys, Beyoncé, Pink o Ed Sheeran; sino el cómo estos imprimen su estilo pop a los temas. Para todo aquel que siga pensando en el Eminem de Encore (Aftermath Entertainment, 2004), como su Eminem, Revival son 19 piezas de desconcierto. Sí, en 2004 no solo él era distinto, sino que desde entonces el mundo y nosotros hemos cambiado, y aún así no podemos evitar sentir añoranza de su pelo oxigenado e irreverencia de sangre azul. Dejando a un lado la nostalgia, hablemos del presente, Revival en su primera semana ha conseguido el número uno en las listas de éxitos británicas y si evitamos mirarlo como un todo, veremos que tiene temazos. Empezemos con Chloraseptic y el coro celestial, que despierta en nuestra memoria el anuncio de Chrysler para la Super Bowl de 2011, en el que un narrador fuera de cámara presenta la ciudad del motor, Detroit, mientras que como base suena el hit de Eminem Lose yourself y un orfeón nos pone el vello de punta. Heat y su scratch que cabalga a lomos de una guitarra. O Remind me, que samplea I love Rock and Roll y con la que no sabemos si pensar en el mash-up de Green Day, Oasis, Travis y Eminem, Boulevar of Broken Songs o en lo que nos gusta Joan Jett.

En resumen: sí; Shady ha vuelto y quizás no será con este disco, pero volverá a reinar.

Por Carlota Purple.

The Rifles

THE RIFLES – Singles collection (autoeditado, 2017)

Propósitos en nochevieja

Escuchas Big big life (Big life, The Rifles, 2016) minutos antes del brindis reglamentario de las 00:02. Te planteas qué has hecho este año y acabas echando la vista atrás sobre tu vida. Has dejado de fumar, o no; estudias lo que te gusta y al fin has conseguido acabar esa serie de la que todo el mundo tanto habla. Los famosos propósitos. Singles collection (Abbey Road, 2017), el nuevo álbum de The Rifles, es un poco eso. Una mirada al pasado. El remasterizado reúne temazos de los ingleses en su trayectoria. Canciones como Peace and quiet, el buenrollismo de Minute Mile, el swing en Hebbie jeebies y el pegadizo She’s got standards. Y antes de que tu primo se atragante con la última uva y tu tío vaya preparando el cotillón, suena Local boy. Y lo das todo, porque se pega, porque desprende alegría. Intenta no saltar con el single y ese indie rock que bailas, que cantas. Y acabas con la esperanzadora Tangled up in love, porque como dice la canción, tienes todo lo que necesitas, un año más.

Por María del Río.

New Order

NEW ORDER – NOMC15 (Live)

Por qué no me gustan los discos de directos

Quizás sean las fechas navideñas o que desde pequeña he sentido atracción por los antagonistas de las princesas Disney – quién tuviera el glamour de Maléfica o la actitud desenfadada y sexy de Úrsula –, o puede ser una mezcla de ambas, pero el caso es que el nuevo disco de New OrderNOMC15 (Live) – saca mi Grinch interior y me obliga a refunfuñar mientras lo escucho. No, no quiero escuchar lo bien que se lo pasaron durante el concierto de 2015 en el Brixton Academy, ¿estamos locos? Estoy segura de que alguna de las personas que escucho vitorear, está muerta en la actualidad. Mis muy queridos señores de Manchester, no quiero que un probable difunto me saque del hechizo en el que me sumen vuestros temas. Por favor, no volváis a hacerlo. Ni los aplausos, ni el tímido “thank you” que suena tras los temas, logra compensar mi fanatismo por los sonidos depurados; aún así, entiendo la trampa. A nadie le gusta hacer un disco recopilatorio, sin embargo, un disco en directo parece que sabe diferente – aunque citando a Bejo – lo mismo que ayer, pero calentado al microondas. Pero dejemos mis problemas y hablemos del disco y sus temas. Crystal, temazo. 586, temazo. Your silent face, temazo. People on the high line, temazo. Bizarre love triangle, temazo. La cover de Joy Division, Love will tear us apart, mega temazo. Los beats iniciales de Blue monday y todo lo que le sigue, temazo de los de llorar si escuchas en directo. Un disco de casi dos horas que te deja al borde del infarto, tema tras tema, pero que no llega a matar – o que al menos a mi no me mata – por el sonido residual de aplausos, vítores y voces de ultratumba. Qué le voy a hacer yo, detesto los discos de directos.

Por Carlota Purple.

Brian Eno & Tom Rogerson

TOM ROGERSON & BRIAN ENO – Finding shore (Dead Oceans Records, 2017)

El océano inmenso del sonido

Brian Eno es a la música electrónica lo que The Beatles son a la música en general. El veterano compositor inglés, que comenzó su carrera definiendo el sonido de Roxy Music, ha desplegado tras de sí una carrera sencillamente extraordinaria. Su imaginario de sonidos es tan inabarcable que uno no puede sino pensar que en la mente de Eno no hay pensamientos sino una lluvia constante de ideas sobre cómo generar nuevas formas de hacer música. Él, que prácticamente inventó y volvió sofisticada a la música ‘para ascensores’ (no en vano, Music for elevators es el título de uno de sus álbumes), y que ha creado obras de la grandeza inapelable de Another green World o Before and after science, ha convertido la música electrónica en una forma de arte tan elevada como lo pudo haber sido la música clásica. En la última de su larguísima lista de colaboraciones (ha producido a Coldplay, U2 o Talking Heads, entre muchísimos otros), Brian Eno se ha asociado con Tom Rogerson, un pianista que comparte con él el origen (ambos proceden del condado de Suffolk) para crear Finding shore (Dead Oceans Records, 2017), un complejo álbum que funciona como una carta de navegación. Aprovechando la capacidad de improvisación de Rogerson y la insuperable destreza técnica de Eno, ambos han diseñado un disco muy cuidado, que no tiene miedo a sumirse en la locura del oleaje o a encontrar la paz en una marea en calma. Todo con el mismo objetivo: encontrar la orilla.

Por Adrián Viéitez.

Jim James

JIM JAMES – Tribute to 2 (ATO Records, 2017)

A low tempo

Hay quiénes tienen un don para dar segundas oportunidades, segundas vidas, a aquellos temas que aún viven las primeras. Es el caso de todas las canciones que viven y reviven en Tribute to 2 (ATO Records, 2017) de Jim James, el músico que transforman en oro todo lo que toca. Sin vanidad, con humildad y elegancia. A medio camino de las baladas de mitad de siglo, a caballos de un folk sútil o incluso de country en I’ll be your baby tonight. Nos regala versiones de clásicos como I wasn’t made for these times de Brian Wilson o Crying in the chapel de Elvis Presley, entre otros, que a ratos lucen irreconocibles. Con carisma, y quizás algún gorgorito de más como en Love is the sweetest thing. Los toca, los hace suyos y los convierte en la banda sonora del comienzo de un profundo sueño. Un disco para degustar a low tempo.

Por Blanca Olivella.

Hotel California

EAGLES – Hotel California 40th anniversary expanded edition (Elektral Asylum / Warner, 2017)

El disco que nunca morirá

No sé cuántas veces habré oído Hotel California, pero me atrevo a decir que muchas. No es algo extraño: es la canción que hizo morir de éxito a los Eagles. Una obra maestra de rock comercial, que, desde 1976, ha sido escuchada por abuelos, padres e hijos. Pero si esta perla sobre el lado oscuro del sueño americano fuera la única joya del disco, de bien seguro que no hubiera ganado dos Grammys. Ni ocupado el puesto número 37 en el ranking de los 500 mejores discos de todos los tiempos de la revista Rolling Stone. Hotel California 40th anniversary expanded edition (Elektral Asylum / Warner, 2017) es un álbum en el que todas las canciones son el plato fuerte. New kid in town te hace flotar con los ritmos naïf de sus guitarras, del piano eléctrico y del órgano. Life in the fast lane te transporta a la intensa y pecaminosa vida de una superestrella del rock de los setenta. Te emocionas con el piano y los violines de Wasted time y luego aterrizas en una fiesta en la que puedes imaginarte a la protagonista de Victim of love por la sensualidad que evocan las guitarras. Por si escuchar todos esos temas remasterizados no fuera un argumento suficientemente sólido para darle una oportunidad, este álbum cuenta con un segundo disco en el que puede escucharse una serie de diez temas que se grabaron durante los conciertos de la banda en el Los Angeles Forum en octubre de 1976. Estas grabaciones incluyen una de las primeras actuaciones en vivo de Hotel California y New kid in town, además de otros clásicos de la banda.

Por Marina Montaner.

Neil Young

NEIL YOUNG & PROMISE OF THE REAL – The visitor (Reprise Records, 2017)

Make America great again

I’m Canadian by the way,
and I love the USA

Con estos versos el gran músico Neil Young marca el inicio de su tercer álbum con el grupo Promise of the real (banda dirigida por el hijo de Willie Nelson, Luke Nelson), The visitor (Reprise Records, 2017). Un disco cargado de crítica tras un año de gobierno de Donald Trump en Estados Unidos. “No wall, no ban, no fascists USA”, proclama en Almost great. Young se convierte en el visitante de una tierra devastada por las desavenencias. En ningún momento se aleja de su mensaje anti-Trump. A lo largo del disco el estilo cambia: va desde el góspel de Flight by night deal al country-rock de Change of the heart. El tema más inquietante es Carnival, donde los sonidos emulan los de un circo, al más puro estilo de American Horror Story – incluso oímos una risa diabólica – y nos presenta “the greatest show” en el que estamos inmersos. Con When bad got good Young deja claro que si nos mienten, debemos encerrarlos. Y cierra con Forever: “Earth is like a church without a preacher”, repite una y otra vez.

En el caso de Estados Unidos, el preacher es el problema.

Por Celia Sales.

Autores de este artículo

Los mejores discos de 2017

En Japón los días previos a finalizar el año realizan el ōsōji, concepto que se traduce como ‘la gran limpieza’. Consiste en limpiar exhaustivamente los hogares y las oficinas para comenzar el nuevo año desde cero. Así afrontan lo que vendrá purificados, ya que están limpios tanto física como espiritualmente. Los japoneses creen que al terminar el año limpio inicias el siguiente con espacio en mente y cuerpo para recibir bien las nuevas experiencias. En Qualsevol Nit hemos hecho nuestro ōsōji particular: Hemos seleccionado los mejores discos nacionales e internacionales de 2017 según todas las revistas y periódicos que hemos encontrado, lo hemos misturado en una sola lista combinándolo con nuestras propias visiones… et voilà!

40.

 ALT-J – RELAXER (Infectious / PIAS, 2017)

 

Uno de los mayores logros de alt-J es que en solo tres álbumes han conseguido ser un género en sí mismos, a medio camino entre el pop comercial, lo underground, la psicodelia, la electrónica… Nadie sabe lo que son, puede que ni ellos mismos. Pero Relaxer (Infectious / PIAS, 2017) es el disco perfecto para los momentos en los que quieres que la música te atrape.

39.

 ANGEL STANICH – Antigua y barbuda (Sony / Orgullosa María, 2017)

 

Las de Ángel Stanich son melodías hechas para bailar casi de forma hipnótica, rabiosa, y otras para sentarse mientras se te encoge el corazón. Más que canciones un álbum cualquiera, las piezas de Antigua y barbuda (Sony / Orgullosa María, 2017) son como capítulos de un libro de relatos cortos de un buen escritor: por mucho que volvamos a ellas nunca dejarán de sorprendernos.

38.

 MISHIMA – Ara i res (Warner, 2017)

 

Tres años después de su último disco, L’ansia que cura (Warner, 2014), Mishima vuelve con Ara i res (Warner, 2017). En total, once creaciones que logran un estilo cuidado y una sonoridad que endulza los oídos. El conjunto es un canto literario. Y dos de las canciones (Tot son preguntes y Qui més estima) son, de facto, poesía. En 2017 entrevistamos a David Carabén, fuimos a su concierto en el BAM (Barcelona Acció Musical) y hablamos de Ara i res.

37.

ANGUS & JULIA STONE – Snow (PIAS, 2017)

 

Tres años después de su último álbum, Angus & Julia Stone mantienen su sonido: indie folk y pop en un registro acústico. Aunque en Snow los hermanos juegan con una máquina de ritmos; es la primera vez que componen un álbum entero solos. Cada canción cuenta una historia. Y, como siempre, sus voces, totalmente opuestas, resultan ser la combinación perfecta. En 2017 reseñamos Snow y poco después fue a su concierto en Razzmatazz.

36.

ANGEL OLSEN – Phases (Jagjaguwar, 2017)

 

Sin prisa, pero sin pausa. Como un río que fluye, como alguien que anda sin saber exactamente dónde ir. Este podría ser el disco de un paseo, a solas, durante el que pensar y con el que dejar la mente en blanco. Y eso es lo que es, al fin y al cabo, este recopilatorio de nombre tan acertado: Phases (Jagjaguwar, 2017). El disco es un paseo por lo que ha sido toda una carrera, que sigue fluyendo. Un retrato de lo que ha sido Angel Olsen, a pesar de los años y a través de ellos. En 2017 reseñamos su último disco: Phases.

Maria Arnal

35.

MARÍA ARNAL I MARCEL BAGÉS 45 cerebros y 1 corazón (Fina Estampa, 2017)

 

Aunque 45 cerebros y 1 corazón (Fina Estampa, 2017) no está a la altura en su conjunto del excelente single Tú que vienes a rondarme, no se puede obviar que el dúo formado por María Arnal i Marcel Bagés tiene un registro renovador, fresco, y a la vez comprometido con la situación política de ahora y antaño.

34.

RENALDO I CLARA – Els afores (Bankrobber, 2017)

 

La veu de Clara Viñals xiuxiueja delicadament a Els afores (Bankrobber, 2017), igual que tres anys abans a Fruits del teu bosc (Bankrobber, 2014) i a les col·laboracions amb Xavier Baró. Però ara la banda lleidatana ha evolucionat cap a un so més ferm. I el xiuxiueig de la Clara s’ha transformat en gairebé un crit. Renaldo i Clara marquen amb aquest disc un camí propi entre el pop folk fet a Catalunya.

33.

NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS – Who built the moon? (Sour Mash Records, 2017)

 

El ex Oasis más controvertido lo ha vuelto a hacer. Su tercer álbum, Who built the moon? (Sour Mash Records, 2017), es lo nuevo de Noel Gallagher. El de Manchester rompe con las reglas ya en el primer tema, que recuerda a esa alarma que te despierta cada mañana. Es un aviso: Noel ha regresado.

32.

BOMBA ESTÉREO – Ayo (Sony, 2017)

 

La contradicción que acompaña a Bomba Estéreo es la raíz de su éxito. En Ayo (Sony, 2017) se alejan del mainstream que impregnaba su anterior lanzamiento para que los protagonistas sean, de nuevo, los ritmos más autóctonos. Pero no es un disco para quienes busquen pureza latina, tampoco para los amantes del reguetón o del pop mainstream. Es un disco para los Internacionales, los ciudadanos del mundo; es decir, para quienes busquen un poco de todo, pero nada en concreto.

31.

GORILLAZ – Humanz (Parlophone, 2017)

 

Murdoc, Russe, Noodle y 2-D – Gorillaz – han vuelto a la vida en Humanz (Parlophone, 2017). Gospel, rap, electrónica y mucha -muchísima- experimentación hacen que no puedas quedarte con un solo tema, sino que tengas que escuchar el disco una y otra vez, como un playlist cargado de temazos capaces de capturarte. Vaya, que esperar estos siete años ha merecido la pena.

30.

ÉL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO – La síntesis O’Konor (Limbo Starr, 2017)

 

La portada del nuevo trabajo de Él Mató a un Policía MotorizadoLa síntesis O’Konor (Limbo Starr, 2017), hace que te preguntes si estás ante un disco o ante un libro de temática fantasiosa-medieval. Los títulos de los temas parecen confirmar lo segundo, pero el disco del interior es prueba de lo contrario. Un disco que pese a lo que pueda parecer no supone una ruptura con sus anteriores sino una evolución de lo más épica.

29.

JOE CREPÚSCULO – Disco duro (El Volcán / Ópalo Negro, 2017)

 

Los sintetizadores y las notas ochenteras vuelven a jugar un papel clave en el último editado de Joe Crepúsculo, un álbum que se nutre de nuevo de la estética tan típica del músico. Disco duro (El Volcán & Ópalo Negro, 2017) es familiar, con característicos y pegadizos estribillos. En 2017 le vimos en el Festival Cara·B, en el Maremagnum Fest, en el Sidecar, en el Apolo

28.

PHOENIX – Ti amo (Glassnote / Loyauté, 2017)

 

Como de perdidos al río, Phoenix publica su último trabajo bajo el título de Ti amo (Glassnote / Loyauté, 2017) en estos tiempos que corren. Sobre una desgastada pared, una desgastada expresión en italiano puede que surta mayor efecto que en francés o en inglés. El sexto LP de los franceses más internacionales es estacional, de clima veraniego.

27.

VETUSTA MORLA – Mismo sitio, distinto lugar (Pequeño salto mortal, 2017)

 

El atípico matrimonio de seis, Vetusta Morla, celebra los diez años de su primer disco con un nuevo álbum, Mismo sitio, distinto lugar (Pequeño salto mortal, 2017). Una reinterpretación de sí mismos que supone la reafirmación de su esencia cambiante, una oda al ‘pequeño salto mortal’ que dieron hace dos décadas. A finales de 2017 entrevistamos a Guille Galván, hablamos de Mismo sitio, distinto lugar y de su nuevo videoclip.

26.

BJÖRK – Utopia (One Little Indian Records, 2017)

 

El último lanzamiento de BjörkUtopia (One Little Indian Records, 2017) ha sido algo inesperado y novedoso en su carrera. La cantautora islandesa ha creado un álbum en el que ha plasmado sus emociones utilizando sonidos de la naturaleza, lo más primario de todo lo que nos rodea, grabados por ella misma. Desde el comienzo se puede escuchar la melodía de los pájaros. Un auténtico placer para el oído.

25.

ARCADE FIRE – Everything now (Sonovox / Columbia, 2017)

 

Mezcle en un bol un vaso de música electrónica, dos cucharaditas de funk, 500 gramos de postpunk y una cucharada de ABBA. Ponga sus altavoces a máxima potencia y baile al gusto. Ya está listo su menú de Everything now (Sonovox / Columbia, 2017). Arcade Fire vuelven para hacernos bailar de rabia.

24.

LA BIEN QUERIDA – Fuego (Elefant Records, 2017)

 

El nuevo disco de La Bien QueridaFuego (Elefant Records, 2017), viene cargado de optimismo, energía y llamas latinas. A Ana Fernández le gusta explorar los géneros y las emociones. Como los sombreros, muñecos, cucharas o instrumentos que aparecen en la portada, los ordena todos para conseguir un disco heterogéneo pero armonioso. Los objetos, sobre un fondo azul. Las canciones, con su sello personal.

23.

JOANA SERRAT – Dripping springs (Loose Music, 2017)

 

Puede que Joana Serrat lo haya hecho tan bien en Dripping srpings (Loose Music, 2017) porque no se ha adscrito a un folk puro. Se percibe influencias oscuras y alternativas que elevan las canciones a composiciones excelentes, como el momento final de Western cold wind. Aquí también es donde mejor se nota que su creación es un diálogo entre varios artistas más que la voz de uno solo con un objetivo específico.

22.

 FEVER RAY – Plunge (Rabid Records, 2017)

 

Siempre le agradeceremos a Fever Ray haber creado la canción que acompaña la intro de Vikings (If I had a heart). Ocho años después, la que fue la mitad de The Knife junto con su hermano, publica Plunge (Rabid Records, 2017), que es más The Knife y menos Vikings pero, como ambos registros sientan fenomenal a Karin Dreijer, bendito sea.

21.

FUTURE ISLANDS – The far field (4AD, 2017)

 

Corriendo, por ese campo lejano, desenfocados, como el filtro retro o sepia que pones en las fotos del festival del verano pasado… vuelve Future Islands con su nuevo LP The far field(4AD, 2017). El trío de Baltimore consiguen atraparte y dejarte sin palabras.

20.

LOS PLANETAS – Zona temporalmente autónoma (El Ejército Rojo, 2017)

 

Han vuelto. Después de siete años sin lanzar un disco, reaparecen con Zona temporalmente autónoma (El Ejército Rojo, 2017), cuyo título ya presagia una mayor carga de crítica social con la referencia al libro del anarquista Hakim Bey y una mayor congruencia al dejar las grandes discográficas y pasarse a la autoproducción. Los Planetas se han dado otra vuelta de tuerca. Siguen orbitando.

18.

NÚRIA GRAHAM – Does it ring a bell? (El Segell, 2017)

 

16 anys tenia Núria Graham quan va editar el primer disc, i 21 ara que publica Does it ring a bell? (El Segell, 2017). Els anys passen i ella segueix sent jove, tot i que si ens tapéssim els ulls no endevinaríem l’edat que amaga darrere. Això és degut al fet que la veu de Graham és solemne i profunda, i no sembla de postadolescent.

19.

 RUFUS T. FIREFLY – Magnolia (Lago Naranja, 2017)

 

Este ha sido un buen año para Rufus T. Firefly. Aunque los madrileños llevan activos desde hace casi una década, con la publicación de Magnolia (Lago Naranja, 2017) y una extensa gira por toda la península han conseguido que el público y la crítica se empiece a fijar en ellos porque sin duda se lo merecen.

17.

THE GIFT – Altar (La Folie Records, 2017)

 

Altar (La Folie Records, 2017) el nuevo disco de The Gift, viene con regalo: El sexto álbum de los portugueses ha contado con la presencia de Brian Eno tanto en las letras como en la producción. 10 canciones que recogen su historia vital y numerosas referencias que abarcan desde David Bowie a Portishead.

16.

LOS PUNSETES – ¡Viva! (Mushroom Pillow, 2017)

 

¡Viva! (Mushroom Pillow, 2017) es el último disco de los madrileños Los Punsetes. Su quinto largo conserva su característico sonido -¿punsetiano?- y las letras continúan con su toque agridulce, ácido e irónico en la voz de Ariadna. Entre rugidos de guitarra y melodías pop se cuelan frases directas que agitan conciencias con su incorrección.

15.

BECK – Colors (Capitol / Virgin, 2017)

 

Beck es un artista que no deja indiferente a nadie. En Colors (Capitol / Virgin EMI, 2017), se reivindica como un músico ya mucho más inmerso en la música electrónica. Su trabajo carece del arrollador carácter de los álbumes que lo encumbraron como uno de los enclaves musicales de final de siglo. Sin embargo, cortes como Dreams I’m so free son perfectamente rescatables, además de fundamentales para entender su evolución a lo largo de los años.

14.

DESTROYER – Ken (Merge Records / Dead Oceans, 2017)

 

Ken (Merge Records / Dead Oceans, 2017) es el último trabajo de Dan Bejar, el cantautor independiente que lidera desde hace casi dos décadas el grupo canadiense Destroyery que también ha estado y está en otros proyectos como The New Pornographers.

13.

CIGARETTES AFTER SEX – Cigarettes after sex (Partisan Records, 2017)

 

Aunque Nothing’s gonna hurt you baby es un himno de masas, Cigarettes After Sex todavía no habían sacado un disco hasta este año. Su homónimo debut sigue la misma línea: pop atmosférico y minimalista que engancha y enamora. Cigarettes after sex (Partisan Records) ha generado tantísima expectación que se agotaron las entradas de los conciertos en Madrid y Barcelona varios meses antes. Pocas bandas emergentes pueden presumir de tal éxito.

12.

ANÍMIC – Skin (BCore, 2017)

 

El último disco de Anímic es tan bueno que aún nos estamos recomponiendo. Para cada persona Skin (BCore, 2017) significará algo distinto; pero lo que está claro es que todos querrán romper con algo al escucharlo. Ese click tan mágico solo puede ocurrir cuando cae ante ti un disco así.

11.

SLOWDIVE – Slowdive (Dead Oceans, 2017)

 

Aunque 20 años es un tiempo como mínimo indecente para publicar un nuevo disco, Slowdive puede hacerlo. Shoegaze, dream pop, neo-psicodelia y más cosas antiguas pero modernas impregnan Slowdive (Dead Oceans, 2017), un disco que nos anima a darle una oportunidad a ese/a novio/a del instituto al que no vemos desde hace 20 años.

10.

SPOON – Hot thoughts (Matador Records, 2017)

 

Spoon no defraudó con Hot thoughts (Matador Records, 2017) ni a la crítica ni al público. Para algunos, su sonido es Bowie; para otros, es Alabama Shakes. Ambos están en lo cierto. La cuestión es que este álbumes tiene canciones que te hacen replantearte si escucharás algo mejor en años.

9.

CHARLOTTE GAINSBOURG – Rest (Because Music / Atlantic Records, 2017)

 

En Rest (Because Music / Atlantic Records, 2017) la visceralidad se canta con voz dulce y ritmos punks, electrónicos y de chanson francesa. Once temas que oscilan entre el placer y el dolor causados por las consecuencias del pasado. La mejor banda sonora para el invierno es Charlotte Gainsbourg.

8.

ST. VINCENT – Masseduction (Loma Vista, 2017)

 

St. Vincent, que así se hace llamar Annie Erin Clark, es una creadora de una originalidad aplastante. La multiinstrumentalista norteamericana, que alcanzó el definitivo éxito comercial con su álbum homónimo hace dos años, vuelve a la actividad con Masseduction (Loma Vista, 2017), un trabajo que la corona como una de las grandes renovadoras del pop en la última década.

7.

THE XX – I see you (Young Turks Recordings, 2017)

 

Cabezas de cartel allá donde van, The XX nos regalan con I see you (Young Turks Recordings, 2017) fue la banda sonora perfecta para empezar un nuevo año cargado de ilusiones y sueños. Y también lo es para despedirse de él. Es un disco perfecto para lo alternativo y para lo comercial. En realidad es un disco perfecto para casi todo el mundo.

6.

KASABIAN – For crying out loud (Columbia Records, 2017)

 

Con For crying out loud (Columbia Records, 2017), se plantan por primera vez con una intensidad más baja a la que nos tenían acostumbradas. Un viejo llorando es la imagen con la que los británicos nos presentan su sexto trabajo. Y nos avecinamos lo que parece ser un inevitable destino para una banda que lleva 15 años sobre el escenario: la resignación por el paso del tiempo. Pero, sorprendentemente, Kasabian se resisten a envejecer mal.

5.

ROSALIA – Los Ángeles (Universal, 2017)

 

Rosalía ha reinventado el flamenco. Lo moderniza en Los Ángeles (Universal, 2017) sin necesidad de fusionarlo con otros estilos como la electrónica o el pop. Parte del flamenco puro y se queda en el flamenco puro. Tal vez por eso, unido a una estética trapera estilo Bad Gyal en Instagram, Rosalía consigue conectar con los jóvenes y con las personas poco entendidas en este género como ninguna otra cantaora.

4.

LORDE – Melodrama (Lava Records, 2017)

 

Lorde vuelve cuatro años más tarde de su debut con Melodrama (Lava Records, 2017), un álbum mucho más estilizado que el primero y, también, más personal. En armonía con una portada de luces y sombras, la neozelandesa se sincera íntimamente con una etapa adolescente complicada también para ella. Canciones enérgicas en un LP está dividido en once viñetas dibujadas con una voz ligeramente irritada que permanece afinada incluso en los susurros.

3.

LCD SOUNDSYSTEM – american dream (Columbia / DFA Records, 2017)

 

Tras siete años de retirada, LCD Soundsystem volvieron a los estudios para presentarnos un trabajo que está a la altura de sus últimas publicaciones: american dream (Columbia / DFA Records, 2017). En este nuevo álbum nos encontramos con su trabajo más pesado y oscuro, con composiciones que superan los 8 minutos de duración y con letras de todo tipo.

2.

THE NATIONAL – Sleep well beast (4AD, 2017)

 

El nuevo disco de The National, Sleep well beast (4AD, 2017) es uno de esos álbumes para escuchar de principio a fin sin detenerse, sin interrupciones, para dormir tranquilos sabiendo que después de su escucha somos un poco mejores, seamos bestias o no.

1.

THE WAR ON DRUGS – A deeper understanding (Atlantic / Warner, 2017)

 

A deeper understanding (Atlantic / Warner, 2017) es el álbum perfecto para pausar tus obligaciones, sentarte y reflexionar sobre tu existencia con The War On Drugs haciéndote compañía. Sí, debajo de esa energía ochentera que recuerda a Springsteen se esconden sentimientos profundos. En concreto el sufrimiento de Adam Granduciel que, además de hacer de productor e ingeniero y tocar casi la mitad de los instrumentos, nos transmite su visión del mundo. Él es la imagen de este disco porque este disco es él.

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